Porco Rosso
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miércoles, 27 de enero de 2016
REGRESIÓN de Alejandro Amenábar - 2015 - ("Regression")
1990. En una pequeña localidad de Minnessota una joven llamada Angela Grey acusa a su padre de haberla violado y el detective Bruce Kenner se encarga del caso. Pronto, descubre que el hecho, aparentemente aislado, se ramifica y se extiende a otras personas... Y pronto descubre que tras lo ocurrido se esconde un horror más grande que le puede poner a él mismo en peligro.
He tardado en ver esta película porque en su día me la perdí en el cine y la quitaron relativamente pronto de la cartelera. Hasta hoy no he parado de escuchar críticas muy destructivas hacia ella y prácticamente nadie me la ha puesto bien. Lo más bonito que he escuchado de "Regresión" es que se trataba de "un telefilme de domingo a las cuatro de la tarde" y, con todo el dolor de mi corazón, he comprobado que lo es. Que sí, que tiene director y actores de primera fila. Pero eso no quita que lo sea a efectos artísticos. Alejandro Amenábar puede gustar más o menos, pero lo cierto es que hasta sus fans han puesto a parir a esta película que es del todo impropia de un director que, con sus méritos y defectos, se suele currar las cosas. "Regresión" es una mamarrachada sobre sectas satánicas totalmente cutre. La trama es un timo, para empezar. Un timo con todas las letras. No voy a hacer spoilers, pero me parece que su desarrollo es de opereta barata (giros de guión que no sirven para nada, efectismo a tutiplén, dramatismo forzado, ritmo abrupto...) y su desenlace es uno de los mayores despropósitos perpetrados en mucho, pero que mucho tiempo (en serio, es que se le queda a uno cara de gilipollas cuando Amenábar intenta colarle semejante patraña de cortometraje cutre universitario). Los diálogos son malos, pero malos de verdad, para colmo, y los personajes están pésimamente definidos e interpretados con mucha dejadez. Ethan Hawke no tiene ganas de actuar y repite el mismo gesto de forma cansina, y Enma Watson está sobreactuada, mientras que secundarios como David Thewlis son casi fantasmales. La atmósfera por otra parte es cansina y está emplastada de lluvia artificial y de ambiente a lo "Twin Peaks" o "True Detective" forzado, y hay escenitas que dan vergüenza ajena (los sacrificios humanos son para echarles de comer aparte, en serio: que ridículos y qué mal rodados están). Me he quedado patidifuso con "Regresión". Me parece terrible. Terrible de verdad. Una pena. Esperemos que Amenábar se recupere y no vuelva a perpetrar semejante tomadura de pelo.
lunes, 11 de mayo de 2015
ÁGORA de Alejandro Amenábar - 2009 - ("Ägora")
Siglo IV. Imperio Romano. La ciudad de Alejandría es un gran centro de cultura y ciencia en el Egipto dominado por Roma. Hipatia es una filósofa, matemática y astrónoma que da clases a la alta sociedad del lugar. Algo está sacudiendo socialmente su entorno: la religión cristiana, que empezó perseguida y marginada, cada vez cobra más adeptos y hasta se hace con el poder en las altas esferas del imperio. Y cada vez más la vieja religión romana está más arrinconada y denostada. En la ciudad están a punto de estallar tumultos y luchas entre los partidarios de ambas. El mundo que Hipatia conoce se tambalea... Terriblemente para ella, muchas cosas van a cambiar.
Si bien me pareció excelente y más que acertada la salida del cine fantástico de Alejandro Amenábar para lanzarse por primera vez al cine social con la polémica y también arriesgada "Mar adentro", su paso al cine histórico con "Ágora" me resulta muy deficiente. ¿Por qué? Porque su hasta ahora última película es muy maniquea. Pero mucho. Y por ello pueril y poco creíble. "Ágora" explora un asunto que en el cine se ha tratado poco: la ascensión del cristianismo en el Imperio Romano vista desde un punto de vista, valga la redundancia, alejado de ese esplendor del Hollywood dorado que ponía a los cristianos como héroes sufrientes y bondadosos que luchaban contra unos paganos siempre diabólicos. El punto de partida es interesantísimo. Sin embargo, es igual de maniqueo y de simple que el del Hollywood clásico. Amenabar se sirve de la vida de la matemática, astrónoma y filósofa Hipatia de Alejandría, tristemente asesinada por la intolerancia religiosa en su día, para trazar un drama sobre esta referida intolerancia y más en concreto sobre la cristiana. Soy ateo practicante y creo que las religiones, todas en general, han hecho y siguen haciendo mucho mal al mundo. Opios de pueblos enteros, han causado muchas de las peores guerras de la historia y las siguen causando. Fui educado en el cristianismo pero renegué de él y pasé tres kilos de sus para mi absurdos y castrantes preceptos cuando era adolescente, hace bastante tiempo ya. Y me gusta que se les meta caña despiadada a las religiones. Ahora bien, lo de "Ágora" me parece un timo. ¿Por qué? Pues por lo que ya he dicho arriba, y dos veces: porque su retrato es totalmente maniqueo y porque Amenábar traza una línea extremadamente simple y cutre entre los "buenos" y los "malos".
Hipatia, que pertenece a la clase alta pagana de la ciudad de Alejandría, es tolerante y buena y su padre y su entorno básicamente también. Tienen esclavos y son unos elitistas de cuidado, pero tratan bien a los esclavos y van de progres. Después están los judíos, que están poco representados pero que son gente cruel y ladina, y luego los cristianos, que son diablos en toda regla: locos fanáticos e intolerantes. Vamos a ver, señor Amenábar: sus intenciones son buenas, pero su manía al cristianismo le pierde (manía que comparto con usted, ojo). Y es que un conflicto como el de la lucha del cristianismo contra el paganismo no es nada sencillo de retratar, y lo que no vale es hacer la historieta típica de los buenos contra los malos. Madre mía, si es que la película contiene hasta elipsis para humanizar a los paganos y satanizar a los cristianos. Cuando los cristianos matan a paganos, se ve con todo lujo de detalles. Cuando pasa lo contrario, no se ve y el tema se esquiva (sin sutilidad y agilidad ninguna). Tío, Amenábar, esto no vale. Esto no es serio. Los cristianos eran fanáticos malitos de la cabeza, intolerantes e hipócritas, pero los paganos eran unos clasistas de cuidado, esclavistas y que disfrutaban de aberraciones como los combates de gladiadores. ¿De qué leches me estás hablando en "Ágora"? Joder, tenemos hasta a un esclavo con Síndrome de Estocolmo que se siente mal por traicionar a sus amos... ¡Tío, que te tenían esclavizado! ¿Es que eres imbécil o qué? Que no estamos rodando "El Señor de los Anillos", amigo Alejandro.
La película tiene un buen reparto, unas interpretaciones excelentes (Rachel Weitz lo clava como la protagonista), muy buenas intenciones al reivindicar el papel de la mujer en el Mundo Antiguo y al intentar retratar la cara del cristianismo que Hollywood no ha retratado y, además, visualmente es espectacular. Pero su visión maniquea es pobre y torpe, y eso se la carga, y con todo el equipo. Una pena. Señor Amenábar, no somos niños y no queremos retratos históricos tan simplistas y tan tontunos. Véase la serie "Roma", por ejemplo, y aprenda.
miércoles, 25 de marzo de 2015
MAR ADENTRO de Alejandro Amenábar - 2004 - ("Mar adentro")
Ramón, a causa de una lesión fatal que le dejó tetrapléjico, lleva treinta años postrado en la cama en su casa de Galicia, desde la que ve el mar que baña a su pueblo, el mar en el que ya nunca podrá nadar. Ramón sólo desea una cosa: morir con dignidad y que la persona que le ayude a dejar la vida no sea criminalizada. Lleva también años luchando para que le sea concedido este derecho y su figura cada vez es más famosa y a la vez polémica. Tal vez su existencia esté a punto de cambiar... Van a aparecer en su vida personas inesperadas.
Tiene tantos amantes como detractores, pero desde luego el salto al cine social de Alejandro Amenábar tras su primera trilogía de películas, de terror y/o fantásticas ("Tesis", "Abre los ojos", "Los otros") no deja indiferente y sigue suscitando encendidos debates más de diez años después de su estreno. "Mar adentro" narra la parte final de la vida de Ramón Sampedro, un marino y escritor gallego que se quedó tetrapléjico a los 25 años a causa de una lesión y que fue la primera persona en pedir en España el suicidio asistido. Su labor para que se le concediese (y para que la persona que le ayudase a morir no fuese criminalizada) es hoy una inspiración para muchos que se encuentran en su situación y, también, un motivo de discusión entre los sectores conservadores, fanáticos e intransigentes de siempre. Un absolutamente soberbio Javier Bardem da vida a Sampedro en el que es uno de los grandes papeles de su carrera. Alejandro Amenábar lo guía con buena mano a traves del periplo de su personaje por reclamar su derecho a decidir cuándo y cómo quiere poner fin a su vida. Se pasa en momentos con el efectismo, es cierto, y cae en algunas concesiones fáciles que parecen de telefilme (el exceso de música rimbombante en las escenas dramáticas es especialmente peligroso en esta clase de películas), pero la cinta creo que en general está bien dirigida y que, salvo estos fallos, no incurre en más.
Los diálogos de "Mar adentro" son acertados, el drama salvo lo comentado no empalaga, los toques de comedia están bien insertados y tienen su gracia, los personajes que rodean al protagonista están bien interpretados (Belén Rueda y Lola Dueñas lo hacen con más que solvencia, no entiendo por qué en su día se las machacó tanto en tantas críticas) y el mensaje social es claro y salvo la escenita facilona de ridiculizar al cura de siempre (soy ateo practicante, pero el personaje del sacerdote es bastante tópico) no intenta moralizar de forma barata (Amenábar está totalmente a favor de Sampedro, pero todo artista se posiciona).
"Mar adentro" es una de esas películas que se ama o se odia en líneas generales. Yo me sitúo en un término medio: no me parece una obra maestra ni tampoco un bodrio (aunque desde luego pienso que es una buena película en todos los aspectos). Imagino que la filiación política y/o religiosa del espectador influye mucho a la hora de darle una nota: la eutanasia sigue siendo uno de los asuntos más polémicos a nivel español y mundial, tanto como lo es por ejemplo el aborto, y es uno de los que más desaforadas discusiones suscita. Es bueno que el filme, independientemente de su calidad, tenga capacidad para hacer pensar y para polemizar. "Mar adentro" me parece una acertada incursión de Amenábar en un género nuevo. Su siguiente obra, "Ágora", ya se me antojó menor, más maniquea y tramposa, por desgracia.
domingo, 8 de febrero de 2015
LOS OTROS de Alejandro Amenábar - 2001 - ("Los otros")
1945. La Segunda Guerra Mundial por fin ha terminado y Grace espera el retorno de su marido, soldado, en su caserón de la Isla de Jersey con sus dos hijos, a los que da una educación religiosa y estricta. Como el caserón es muy grande y está en una zona rural apartada, Grace ha contratado a tres sirvientes para que le ayuden en el día a día. Algo empieza a ocurrir en la mansión cuando ellos llegan... Extraños y terroríficos sucesos.
Después de "Abre los ojos", Alejandro Amenábar seguía insistiendo en el cine fantástico y para su tercera película volvía al género de su debut "Tesis", al del terror. "Los otros" fue, además de una de las películas españolas más exitosas de la historia, también una de las más multipremiadas y una de las que mejor se exportó en aquellos años al extranjero. Tom Cruise, que ya se había interesado en la mencionada "Abre los ojos" (después realizaría y protagonizaría el innecesario remake norteamericano que fue "Vanilla Sky"), puso dinero y medios para la cinta, que fue rodada en España pero con Nicole Kidman como protagonista. Inspirada en "Otra vuelta de tuerca" de Henry James (Amenábar lo dijo siempre), la película es un nuevo viaje al terror de las casas encantadas. Si bien me parece que, de la trilogía de cine fantástico del director "Los otros" es indiscutiblemente la más floja (comparada con la originalidad de "Tesis" y "Abre los ojos" sale claramente perdiendo), me parece igualmente del todo aceptable y, desde luego, entrega un terror digno sin caer en los tópicos gruesos y en los peores tics de uno de los géneros más difíciles y por ello devaluados. Tal vez lastrada ligeramente por la aparición dos años antes de la ultraexitosa "El sexto sentido", los otros ofrece una intriga que mantiene al espectador interesado desde el primer momento y un desenlace original y sorprendente (en su día, claro, que la película tiene ya trece años). Las actuaciones son buenas (Kidman sufre con credibilidad), los diálogos son buenos y el trasfondo de crítica a la guerra está bien insertado.
La ambientación también cumple de sobra: el caserón perpetuamente asediado por la niebla es un escenario acertado, y los interiores del filme son ricos y crean el enrarecimiento justo y necesario. "Los otros" tiene fallos, también, en su guión, eso es cierto. No quedan claras algunas cosas, especialmente en lo referido a los personajes secundarios (voy al SPOILER para esto). Sin embargo, estos fallos son incoherencias que, si bien impiden que el filme sea más redondo, tampoco llegan a lastrar su conjunto. Después de "Los otros", Alejandro Amenábar cambiaría el género fantástico para lanzarse por primera vez hacia el "realismo" con "Mar adentro".
SPOILER: ¿Dónde están los muertos fotografiados del caserón? ¿Por qué solamente hay tres tumbas en el jardín? No me cuadra.
domingo, 2 de noviembre de 2014
ABRE LOS OJOS de Alejandro Amenábar - 1997 - ("Abre los ojos")
La vida de César es perfecta: es guapo, es rico y es un total Casanova al que las mujeres adoran. Sin embargo, él las utiliza y las desecha constantemente y tampoco respeta a su mejor amigo, Pelayo, al que intenta quitarle a Sofía, la chica que le gusta, sin ningún tipo de escrúpulos. Todo va a cambiar cuando Nuria, una de sus antiguas amantes, ejecute una venganza desesperada contra él movida por el odio... La existencia de César se va a convertir en un infierno y le va a obligar a tomar medidas delirantes.
Es muy discutida todavía "Abre los ojos", diecisiete años después de su estreno. Para algunos es una maravilla y para otros es un timo. El caso es que de una forma u otra fue una de las películas de ciencia ficción más importantes de la historia del cine español. El cine fantástico patrio nunca ha destacado por ser especialmente bueno, aunque surjan de vez en cuando obritas dignas de reseñar: en la segunda mitad de los noventa "Tesis", la primera y fulminante película de Alejandro Amenábar, sentó las bases de un cine claramente diferente y dejó claro que se podía hacer también este cine en España (no olvidemos igualmente la obra de Alex de la Iglesia, por favor, que se adscribe perfectamente, y más en esta época, a este estilo de hacer las cosas de otra forma en el género). "Abre los ojos" fue la continuación del fenómeno de "Tesis" o de "El Día de la Bestia" (del mencionado Alex de la Iglesia), la confirmación de que estaba naciendo otro cine fantástico y comercial en España y de que Amenábar era uno de los abanderados definitivos de este cine (se terminó de confirmar con la ya más convencional y floja "Los otros", tras la que pasó al cine social con "Mar adentro" y, posteriormente, al histórico con "Ágora"). "Abre los ojos" fue tan novedosa en nuestro panorama que llamó la atención de Hollywood, que le rodó en el año 2001 un remake protagonizado nada más y nada menos que por Tom Cruise llamado "Vanilla Sky" que es mejor olvidar.
"Abre los ojos" es una jugada maestra de guión que, salvando las distancias, puede recordar a una obra de Jorge Luis Borges o de Adolfo Bioy Casares (salvando las distancias: no vayan a cortarme la cabeza, por favor). La acusan algunos de tramposa, pero a mi no me lo parece y, aunque tampoco pienso que sea la obra maestra que dicen que es algunos otros, creo que se trata de un filme destacadísimo, diferente, perfectamente rodado, con un drama con garra y potencia, con una ambientación enrarecida excelente, con unos caracteres perfectamente desarrollados y con unos actores en estado de gracia (hasta Eduardo Noriega, que a mi me parece sobreactuado en demasiadas ocasiones, y Penélope Cruz, que casi siempre desde mi punto de vista está "ni fu ni fa", consiguen personajes perfectamente creíbles). El ritmo está perfectamente dosificado y el filme se sigue con todo el interés desde su inicio hasta su explosivo desenlace (motivo de controversias: a mi me parece excelente). Lo dicho: "Abre los ojos" confirmó todo un cambio en el cine español fantástico de su momento. Y además, es un buen filme. Muy bueno.
viernes, 1 de febrero de 2013
TESIS de Alejandro Amenábar - 1996 - ("Tesis")
Ángela estudia Audiovisuales en la Facultad de Comunicación de Madrid y está preparando una tesis sobre la violencia en los medios. Su vida universitaria normal y corriente cambia de manera radical cuando su director de tesis aparece asesinado de manera brutal y misteriosa mientras buscaba para ella material en la videoteca del recinto. Ángela conoce tras este hecho a Chema, un fanático del cine gore y pornográfico, y a Bosco, un joven guapo y extraño cuya amiga fue supuestamente asesinada en una snuff movie, una película en la que supuestamente torturan y matan a alguien en directo… Ángela comienza a investigar junto a ellos qué es lo que ha ocurrido y por qué. Muy pronto empiezan a perseguirla...
Se puede afirmar que Alejandro Amenábar es, hoy por hoy, el cineasta español más afamado en el interior y en el exterior después de Pedro Almodóvar. Director, productor, guionista y músico, Alejandro Amenábar nace en Santiago de Chile pero cuando cumple un año su familia se instala en Madrid tras la situación convulsa que vive su país natal con el golpe de estado de Augusto Pinochet. Tras rodar los cortos “La cabeza”, “Himenóptero” y “Luna”, es el director José Luis Cuerda quien le lanza a la fama produciéndole su excelente debut: el thriller “Tesis”, que supone toda una revolución estética y argumental en el cine español de los años noventa. Continúa su filmografía con otras dos películas de corte fantástico y/o de terror: el thriller psicológico de ciencia ficción “Abre los ojos” y la película de fantasmas “Los otros”, que además de arrasar en las taquillas, le confirman como una de las grandes promesas del cine español.
La confirmación final del éxito le llega con su cuarta cinta y primera película social: “Mar adentro”. Cambia después completamente de registro con la superproducción histórica "Ágora". Si José Luis Garci ha adaptado las formas estéticas del cine norteamericano clásico al español, Amenábar ha hecho lo propio con el moderno. Su estilo está a caballo entre el clasicismo y el efectismo, y en ocasiones se presenta completamente desaforado en todos los sentidos. Su fotografía es preciosista, su banda sonora (compuesta por él mismo) de infalible olfato comercial y su narrativa fluida y llena de acción. Entre sus defectos podríamos citar que, cuando sale del cine fantástico o de terror, tiende a desarrollar un maniqueísmo realmente insultante (esto se puede ver en la fallida "Ágora"). Pero, desde luego, nadie puede negarle que ha sido posiblemente el unico director español que sabe llenar salas con productos comerciales y a la vez plenamente personales.
“Tesis”, co-escrita con Mateo Gil (que más tarde dirigiría “Nadie conoce a nadie”), es el fulminante debut en el largometraje de Alejandro Amenábar y la mejor de sus películas, todo un soplo de aire fresco en la cinematografía española algo estancada de su momento. En ella, homenajeando a su ídolo Alfred Hitchcock, construye el director una parábola sobre la sociedad de la violencia y su relación con los medios audivisuales que es además una excusa para desarrollar un genial thriller sobre las snuff movies, las películas ilegales de las leyendas urbanas (todavía hoy se discute sobre su existencia o no) en las que supuestamente se tortura y mata a una persona en directo y que ya son todo un mito en nuestra cultura gracias entre otras a esta cinta de culto. En “Tesis” Amenábar se mueve muy bien en el género del suspense: sabe imprimir intriga desde el primer minuto de metraje, un ritmo ajustado a cada momento, una narración sencilla pero muy efectiva, unos personajes desarrollados en su justa medida para que la trama interese, violencia física y psíquica desprejuiciada y políticamente incorrecta, muchas referencias cinéfilas y, además, sabe colocarlo todo en un ambiente universitario malsano y oscuro muy atrayente en el que en los rincones más olvidados de los campus se encuentran horribles sorpresas. Ana Torrent y Fele Martínez hacen un buen papel protagonista y sobre todo el segundo clava a un freakie lleno de carisma, y Eduardo Noriega sobreactúa pero tampoco lo hace mal. La película, además, no tiene pretensiones fallidas más allá de lo que cuenta, y lo que cuenta no deja al espectador parar un segundo hasta averiguar la identidad del que graba las snuff movies o hasta averiguar si las snuff movies existen en realidad. Una película de la que tendrían que aprender muchos directores de terror norteamericano.
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