Porco Rosso
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sábado, 24 de octubre de 2015
¿QUIÉN MATÓ A BAMBI? de Santi Amodeo - 2013 - ("¿Quién mató a Bambi?")
En una gran empresa de Sevilla alguien está planeando un secuestro exprés que le va a dar mucho dinero. La cosa, sin embargo, se le escapa de las manos... Y dos amigos que trabajan en dicha empresa encuentran en el maletero del coche de uno de ellos al jefe de la firma maniatado y semidesnudo. ¿Qué pueden hacer? ¿Les echarán la culpa de algo que no han hecho? ¿O se podrán aprovechar de la situación? Comienza un delirante juego de malentendidos y de intereses contrapuestos que va poner toda la ciudad patas arriba.
Es cierto que a veces los creadores se ven obligados a afrontar trabajos de encargo. Porque les abren puertas a otros proyectos más personales, porque necesitan dinero, porque con lo que saquen de ellos podrán pagarse su siguiente obra propia, por mil razones. Ahora bien, hay trabajos de encargo y trabajos de encargo. De Santi Amodeo en solitario me encanta "Astronautas" y "Cabeza de perro", a pesar de tener un desenlace precipitado y algo decepcionante, me gustó. Sin embargo, ésta "¿Quién mató a Bambi?", remake español de una exitosa película mexicana llamada "Matando cabos", me parece infame. No sé cómo será el mencionado filme del otro lado del charco, pero esto es un timo con todas las letras. Una trama vista miles de veces (otra vez el secuestro que sale mal), una pretensión social lastrada por una simpleza terrible en su mencionado retrato social, valga la redundancia; unos personajes topiquísimos, un gamberrismo artificial, un costumbrismo bochornoso y un humor del más grueso posible, lleno de chistes malos, de gags obvios y tontos y de situaciones que uno se sabe de memoria. Las interpretaciones son lo más digno del filme, porque los actores y actrices tienen su gracia, pero no lo levantan ni de lejos porque, con todos los defectos mencionados, pierde el interés a los veinte minutos de metraje y termina cayendo en una espiral de aburrimiento soporífera. "¿Quién mató a Bambi?" es un despropósito terrible, un ejemplo perfecto de la peor comedia española: tiene todos sus tics y todos sus defectos. Espero que Santi Amodeo olvide esta obra y vuelva a rodar algo digno.
sábado, 4 de julio de 2015
CABEZA DE PERRO de Santi Amodeo - 2006 - ("Cabeza de perro")
Samuel es un chico de dieciocho años de Sevilla que padece una rara enfermedad neurológica que, a modo de epilepsia, lo paraliza momentáneamente y le hace cometer actos que luego olvida cuando menos se lo espera. Debido a ello, siempre ha estado sobreprotegido por su familia y algo aislado. Cuando en vacaciones se marcha unos días a Málaga con un primo suyo, una serie de delirantes casualidades lo llevan a acabar... En Madrid, y sin que su familia sepa nada. Samuel decide hacer una locura: quedarse en esa ciudad, no decir nada a sus padres y tratar de buscarse allí la vida una temporada...
"Cabeza de perro", la segunda película de Santi Amodeo en solitario tras su separación de Alberto Rodríguez después de "El Factor Pilgrim" sigue los mismos patrones en líneas básicas de la anterior, "Astronautas", aunque para mi pierde algunos enteros de calidad, en especial porque su trama está algo deslabazada y porque no sabemos a dónde va realmente (amén de un desenlace... inexistente). Con una estética collage de influencias, con un montaje rápido e imaginativo animado por una música excelente (marca de la casa del autor hasta ahora y marca principal de la mencionada "Astronautas"), "Cabeza de perro" sigue la aventura de iniciación de un joven con una rara enfermedad cerebral (una suerte de epilepsia) que tras haber estado toda su vida sobreprotegido por ello decide marcharse a Madrid a buscarse el pan él solo y probarse a sí mismo... Sin decir nada a su familia; ahí radica el "problema". Tenemos los asuntos habituales, sólo que vistos desde la óptica de un chico con una discapacidad psíquica y física muy considerable (yo veo aquí un alegato a favor de las personas con enfermedades consideradas "raras"). El primer amor, la iniciación sexual, la amistad, el salto a la independencia, los trabajos frustrantes, la decepción de los adultos, el paso de la adolescencia a la madurez... La educación emocional, en definitiva, es lo que encontramos en "Cabeza de perro", junto a problemas sociales que aparecen tratados algo más de pasada como es el abandono de los ancianos y su soledad o la explotación de los inmigrantes.
Hay momentos en los que la trama de "Cabeza de perro" decae, como he dicho, por mostrar muchas líneas sueltas que no terminan de cerrarse, y por dar saltos abruptos. Esto no pasaba en "Astronautas". Sin embargo, en general, Amodeo sabe mantener el interés hasta el final del filme y Juan José Ballesta y sobre todo una excepcional Adriana Ugarte están más que bien (amén de secundarios magistrales como Manuel Aleixandre). Resta muchos enteros su como he dicho inexistente desenlace. Inexistente porque es tan abierto que termina por no decir nada y hasta por hacer pensar que se trata de una tomadura de pelo (sé que no lo es, pero lo parece, de verdad). A su director ya le pasó lo mismo en "Astronautas" (sí, hay que mencionarla otra vez), que terminaba de forma abrupta a pesar de ser una película excelente. Un fallo notable en esta otra película que, sin embargo, no la lastra, aunque podría haber sido mil veces más redonda con otro final.
domingo, 19 de abril de 2015
ASTRONAUTAS de Santi Amodeo - 2003 - ("Astronautas")
Daniel, a la puerta de los cuarenta años, ha conseguido desengancharse por fin de las drogas. Ahora, ha vuelto a su casa y planea comenzar una vida nueva desde cero, una vida en la que poder recuperar todo lo que perdió a causa de la adicción. Un día, Laura, una niña que dice tener dieciséis años, aparece durmiendo en su portal: busca a su hermano, el antiguo vecino de Daniel, al que él no ve desde hace mucho tiempo. Entre ambos, surge una relación un tanto especial...
Mientras que Alberto Rodríguez se sumergió en el cine puramente social con la ayer comentada "El traje" tras separarse en la dirección de su amigo Santi Amodeo después de "El Factor Pilgrim", el mentado Amodeo se lanzó a rodar una encantadora historia de amor, una de las mejores del cine español de los últimos años desde mi punto de vista: "Astronautas". Nancho Novo y Teresa Hurtado son una pareja circunstancial que derrochan ante las cámaras una química magistral. Él es un cuarentón que ha logrado salir, por lo menos momentáneamente, de la adicción a las drogas y que intenta rehacer su vida desde cero. Ella es una niña, una menor de edad, que ha aparecido en su casa y que dice que sus padres han muerto en un accidente y que su único hermano, el vecino del personaje de Novo, es la única familia que le queda (y no sabe dónde está). Entre ambos surge algo especial. Con un montaje ágil, cargado de inventiva (con unas transiciones magníficas y divertidísimas) y animado por una excelente banda sonora, Amodeo sigue a estos dos personajes perdidos en la ciudad y sus peripecias. Los asuntos que trata son la llegada a la madurez, la redención, el amor, el sexo, la amistad, la solidaridad, las adicciones, el choque generacional y, sobre todo, la lucha por la reintegración y por el volver a tener una oportunidad en la sociedad de las personas que han pasado demasiado tiempo fuera de ella. "Astronautas" es simple (desde el mejor de los puntos de vista), sincera, directa, llana y, sin embargo, también lúcida. Sus diálogos son irónicos y cachondos, su sentido del humor es fresco y su despliegue del drama es el justo y necesario.
Hay algo que me parece, sin embargo, que no está bien cerrado en "Astronautas": su desenlace. Me gustan los finales abiertos, pero creo que este está directamente cortado de un tajo, como si Santi Amodeo no supiese cómo terminar su obra (y por cierto esto le volvió a ocurrir exactamente de la misma manera en su siguiente película, la para mi también destacada "Cabeza de perro"). Aún así, "Astronautas" no se ve lastrada por esto. Es una joyita, un soplo de aire fresco en su día inesperado al cine español tan anquilosado a veces (y entonces hasta más que ahora). Muy destacada y muy recomendable.
sábado, 28 de febrero de 2015
EL FACTOR PILGRIM de Santi Amodeo y Alberto Rodríguez - 2000 - ("El Factor Pilgrim")
Francisco es un español que lleva un tiempo viviendo en Londres. Sus amigos son un italiano, un sueco y un inglés. Todos malviven de trapicheos sin demasiada importancia: esencialmente, recogen, compran y venden artilugios de segunda mano. Un día, a Francisco un hombre trajeado le ofrece una gran cantidad de dinero por una simple foto que ha comprado en el mercadillo. A partir de aquí, empieza una aventura delirante para Francisco y sus amigos.
Alberto Rodríguez y Santi Amodeo son dos de los mejores e indiscutibles valores del último cine español, aunque sus comienzos conjuntos en su debut en el largometraje "El Factor Pilgrim" estén completamente sobrevalorados. He escuchado toda clase de críticas buenas de esta película, con la que ambos debutaron, pero las bondades de esta producción la verdad es que yo no las veo por ninguna parte. Para empezar, tengo que decir que, al inicio del filme, los dos directores meten un chiste bastante desafortunado y lleno de tópicos cutres sobre la Costa del Sol, de la que uno de los personajes dice que "Ahí sólo van los viejos, los capullos y los mafiosos". Siendo yo de la Costa del Sol me toca los cataplines un chiste así de prejuicioso que encima viene de dos personas que no son de la referida Costa del Sol (ambos directores son sevillanos). ¿Se imaginan que alguien en una película soltase que "En Sevilla sólo hay pijos, cofrades y canis"? Los sevillanos se indignarían, ¿verdad?. Pues eso. Bueno, dejando a un lado esto, tengo que decir que "El Factor Pilgrim" me parece un timo. Su trama no va a ninguna parte: es una colección de chistes y situaciones supuestamente graciosas repetidas hasta la saciedad por un grupo de personajillos que van de guays y que se lo pasan muy bien viviendo en el Londres multicultural. Los gags, llenos de referencias "gafapastas" (especialmente a la música), salvo alguno que me desató alguna sonrisa, me parecen carentes de ingenio y, como ya he dicho, la historia de la película no va a ninguna parte. El desenlace es un despropósito en toda regla: ¿de verdad tanto mareo para esa tontería? ¿De verdad que la película termina aquí? ¿Se están riendo de mí o qué?
"El Factor Pilgrim", con una estética "indie", bebe del estilo visual, de montaje y humorístico de filmes como los del Guy Ritchie de principios del siglo o el primer Danny Boyle, el de "Trainspotting", aunque los directores le quitan el rollo turbio de gran parte de estas películas (los protagonistas ni se meten en líos importantes ni padecen adicciones mortales) y por supuesto toda su inventiva o su crítica social (algún ataque hay a los hippies burguesitos forrados de pasta, pero poco más). Dura apenas una hora y media tirando para lo bajo, pero se hace eterna en su reiteración constante de situaciones similares y sin gracia. A mi por lo menos no me dice nada una película como esta: a lo mejor tengo poco sentido del humor, aunque tampoco lo creo. Y eso que, como he dicho, me encantan sus dos directores, que por suerte, al separar sus caminos, entregarían muchas de las últimas grandes producciones del cine español.
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