Porco Rosso
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miércoles, 21 de noviembre de 2018
ENSEMBLE FOR SOMNAMBULISTS de Maya Deren - 1951 - ("Ensemble for Somnambulists")
Hay bastantes obras inconclusas de Maya Deren, obras que dejó sin terminar. Se mencionan en Internet "The Witche's Cradle", que empezó a rodar con Marcel Duchamp y Pajorita Matta, o "Medusa", que co-dirigiría supuestamente con Jean Erdman, amén de otras en solitario como "Haitian Film Footage" o "Season of Strangers". La directora murió bastante joven, sólo con cuarenta y cuatro años, y dejó bastantes cosas por hacer. "Esemble for Somnambulists" es un cortometraje que empezó y no terminó mientras trabajaba para la Toronto Film Society en 1951 y que ahora se ha recuperado y ha sido incluido en los extras de algunas de las ediciones de sus obras completas. Está situado entre "Meditation on Violence" y "The Very Eye of Night", que fue su última obra no documental (la última de todas sería "Divine Horsemen: The Living Gods of Haiti"). No está terminado, y lo que queda es el rastro de una coreografía bastante oscura y con una calidad muy deficiente, a pesar de la restauración que se ha podido hacer hoy en día (Deren tampoco publicó en vida lo poco que dejó rodado de este proyecto que, no sabemos por qué, acabó abandonando). No podemos valorarlo, no sería lógico ni justo, pero sí que creo que hay que mencionar que esta curiosa obrita existe, aunque esté en estas condiciones. Todo lo que sea recuperar algo perdido de un artista es una noticia positiva.
domingo, 8 de abril de 2018
MEDITATION ON VIOLENCE de Maya Deren - 1948 - ("Meditation on Violence")
El actor y maestro de artes marciales chino Chao Li Chi se ejercita frente a la cámara en dos planos diferentes: uno con el torso y los puños desnudos y otro con más atavíos y con espada.
"Meditation on Violence", la quinta obra "oficial" de Maya Deren (no contamos entre ellas las que por una u otra circunstancia dejó sin terminar), es una grabación, durante poco más de doce minutos, del actor y artista marcial Chao Li Chi (secundario muchos años después de series como "Falcon Crest" o películas como "Golpe en la Pequeña China", por cierto), que realiza una demostración de sus artes en dos únicos planos: el segundo de ellos, con más ropa y con una espada. Estos dos planos son los únicos del cortometraje, que sólo es editado en el salto entre ambos. Aunque el sustrato cultural básico proviene de la cultura china, a la que pertenece Chao Li Chi, y la música está compuesta de flautas precisamente chinas, es la primera vez que Deren incluye referencias, musicales también en este caso, a la cultura haitiana (los tambores), especialmente en lo que a su herencia africana se refiere. El objetivo la autora ya lo ha llevado a cabo otras veces: aislar el cuerpo en movimiento de la secuencia completa por medio del ritual. Ya hemos visto esto en parte en "A Study in Choreography for Camera", su tercera creación, pero es aquí cuando lo desarrolla por completo. Chao Li Chi repite el rito y queda aislado del mundo, descorporeizado: es la meditación a la que hace referencia el título, que se encuentra asentada sobre la violencia del movimiento. O por lo menos, así entiendo yo esta parte. Luego, el actor y guerrero de artes marciales salta a otro plano, como hacía el bailarín Talley Beatty en la mencionada tercera obra de Deren. Se vuelve a "aislar y celebrar el principio del poder del movimiento", en palabras de la propia directora. Se reflexiona sobre las ideas del espacio y del tiempo y, ahora además, sobre el mencionado ritual, que deja al ser humano descorporeizado (y no en vano, se puede observar en la pared, claramente, la sombra de Li Chi, en una metáfora totalmente consciente que parece partir su cuerpo y su alma, su esencia incluso, en dos). No en vano tampoco, el vudú haitiano, que sería al final de su corta vida la religión cuyas creencias adoptaría Deren, gira en torno a la idea de esta descorporeización de las personas.
jueves, 11 de enero de 2018
RITUAL IN TRANSFIGURED TIME de Maya Deren - 1946 - ("Ritual in Transfigured Time")
Durante una fiesta en la que los bailarines cambian constantemente de pareja, se genera una extraña persecución.
La cuarta obra que nos ha quedado de Maya Deren es "Ritual in transfigured time", un nuevo cortometraje, ahora de quince minutos, en el que vuelve a experimentar con los recursos que le da el tratamiento de la imagen en movimiento en el arte cinematográfico para volver a sacar al espectador de la comodidad de la narración lógica habitual. El significado de esta nueva obra está abierto, como en las anteriores y en las posteriores, a toda clase de interpretaciones, y hay mucho material escrito en las redes que posiblemente de mucho más en el clavo que esta pequeña reseña de este pequeño blog. La propia Deren vuelve a ser una de las protagonistas del filme, y se "transfigura" con la también bailarina Rita Christiani. Ambas, tras un inicio en el que Deren maneja frente a la segunda una madeja de hilo de una forma bella y sensual, se intercambian los cuerpos constantemente durante la persecución de un bailarín misterioso que culmina en el mar, en el lugar donde comienza el anterior cortometraje de la directora "At land". En medio de este comienzo y este final, los personajes pasan por una sala donde hay una fiesta y un baile durante el cual todo el mundo cambia de pareja sin cesar y sin conocerse muchas veces, o eso es lo que se sugiere. Maya Deren lo maneja todo con un ritmo apabullante, con un montaje cargado de dinamismo, con una fluidez pasmosa que a la vez improvisa y que parece influenciada por el sentido automático de la música del jazz. Imágenes de una exhuberante belleza se superponen con otras oscuras que sugieren peligro, amenaza.
¿Qué veo yo aquí? Veo intercambio social libre, veo búsqueda del yo interior, veo una huida hacia la naturaleza (tal vez simbolizada en el mencionado mar y en el agua, elemento conductor presente como he dicho en otros cortos de la creadora), veo una crítica al oscurantismo religioso y una vuelta a la alegría pagana y veo una liberación del clasismo hipócrita que se practicaba en la época, la segunda mitad de los años cuarenta del siglo pasado, por medio también de la mencionada liberación de las normas de espacio y tiempo habituales del cine narrativo clásico. Por cierto, en la cinta participaron en calidad de actores no profesionales figuras célebres del mundo intelectual del momento y amigas de la directora como los escritores Anaïs Nin y Gore Vidal. Un reparto de lujo, desde luego. "Ritual in transfigured time" es otra pequeña obra para pensar, para sugerir, para discutir y, también, para aprender a rodar buen cine.
domingo, 23 de julio de 2017
A STUDY IN CHOREOGRAPHY FOR THE CAMERA de Maya Deren - 1945 - ("A Study in Choreography for the Camera")
El famoso bailarín norteamericano Talley Beaty ejecuta una danza mientras el escenario que le rodea cambia desde un bosque inicial hasta unas habitaciones de casas pasando por una gran sala de museo.
En el mismo año en el que dirigió "At Land", 1944, Maya Deren realizó otro cortometraje llamado "The Witch's Cradle", en colaboración con el famoso artista plástico Marcel Duchamp, que era su protagonista, y que no llegó a ser terminado (hoy se ha recuperado el metraje y se pueden ver los seis minutos que hay grabados de la obra). Ya en 1945 sí terminó "A Study in Choreography por the Camera", un nuevo cortometraje, esta vez de poco más de tres minutos de duración, que en sus propias palabras es "un esfuerzo por aislar y celebrar el principio del poder del movimiento". La directora filma al también célebre bailarín norteamericano Talley Beaty en diferentes escenarios (un bosque, varias habitaciones de casas diferentes y una gran sala que parece pertenecer a un museo) mientras ejecuta, a diferentes velocidades, movimientos de danzas diferentes que, tras el paso por la sala de montaje, parecen pertenecer todos a la misma danza, que en palabras de la directora "solamente puede existir en la película". De esta forma, se manipulan las ideas del espacio y el tiempo y se reflexiona sobre ellas: el danzante ejecuta un baile y el escenario es el que cambia constantemente. No hay fisuras en el mencionado montaje: la coreografía es cien por cien perfecta, escrupulosamente perfecta, para producir la sensación total y absoluta de que Talley Beaty baila alrededor de un universo que muta sin cesar mientras él no cambia. Hay además un significado en todo ello que muchos expertos han visto claro: la salida del hombre del mundo natural al mundo civilizado (del bosque a las habitaciones de casas de la ciudad) y su retorno al punto de partida (el cortometraje termina con el bailarín saltando de nuevo hacia el bosque). Mezcla de documental sobre danza y cine, de filme experimental, de obra sobre metacine, "A Study in Choreography for de Camera" es otra muestra del original arte audiovisual de esta autora. A muchos les parecerá, como sus demás creaciones, una obra sobrevalorada y que en el fondo no expresa demasiado o que trata de camuflar una falta de ideas clara en un empaque muy bien realizado. A otros, les resultará una inteligente y lúcida reflexión sobre el arte del cine y del baile (Deren era además de directora, como comenté en anteriores entradas, una bailarina de renombre) y de sus combinaciones. La polémica sigue y seguirá siempre servida.
miércoles, 21 de junio de 2017
AT LAND de Maya Deren - 1944 - ("At Land")
Una mujer se despierta en una playa solitaria y, cuando las olas la dejan, comienza a viajar a través de un mundo fantástico en el que se rompen todas las reglas físicas y temporales y en el que empieza a perseguir a un peón de ajedrez que ha caído fuera de su tablero con imprevisibles consecuencias.
La segunda obra de Maya Deren, cuyo comentario de su filmografía retomo, es "At Land", un cortometraje de nuevo, de quince minutos. En ella, ya sin el acompañamiento en la dirección de su entonces marido Alexander Hammid, vuelve a desarrollar una aventura visual en la que, alternado sin reglas el tiempo y el espacio, una mujer que de nuevo está interpretada por ella misma (o que tal vez sea directamente ella misma), viaja a través de escenas ricas en metáforas visuales. Según muchos expertos, el cine de Maya Deren, al contrario que cierto cine simbólico o surrealista (con el que se emparenta la autora, aunque no todos los autores coinciden con esto), no tiene una interpretación lógica. Sin embargo, a mi me sugiere "At Land" una lucha de la directora contra un medio social hostil donde como mujer es completamente ignorada por una sociedad mayoritariamente masculina. También coincido en que, como el anterior "Meshes of the Afternoom", este filme enfrenta a la protagonista contra una suerte de "otro yo" de ella misma. Este otro yo está representado en la figura del peón de ajedrez perdido, peón que es a su vez desvalorizado e ignorado por todos menos por la autora cuando sale del tablero (¿metáfora de romper con lo establecido o de ser derrotado por ello o de ambas cosas simultáneas?). Me resulta curioso un simbolismo que he encontrado sobre el filme ideado por María Pramagiorre, que asegura en un estudio que "At Land" es un acercamiento a un cine homosexual, soterrado en 1944, año en el que se produjo, pues encuentra en el metraje referencias a una clara atracción lésbica. Visualmente el filme es espectacular, lleno de imaginativos trucajes, y el tránsito constante y perfectamente cuadrado de naturaleza y civilización es evocador e indómito. "At Land", como el resto de los filmes de la directora, se expondría en universidades y centros de estudios, pues Maya Deren, contraria de forma radical al cine comercial de Hollywood, creía en este método de exhibición de su obra como medio de formación y discusión en los locales culturales, algo en lo que fue también pionera.
domingo, 20 de mayo de 2012
MESHES OF THE AFTERNOON de Maya Deren – 1943 – (“Meshes of the afternoon”)
Una mujer persigue a un ser que viste de negro y que tiene un espejo por rostro, pero nunca logra alcanzarlo. Cada vez que lo persigue ha de desistir y regresar a la casa en la que se encuentra, en donde vuelve a sentir la presencia de este ser y en donde lucha contra ella misma y contra el poder destructivo y creador de su peligrosa mente. Mientras, el ser vuelve a aparecer, y ella lo divisa desde su ventana y vuelve a salir en su búsqueda...
“Redes de la tarde” ("Meshes of the Afternoon") fue el debut que lanzó a Maya Deren como una de las más prometedoras directoras de la vanguardia norteamericana de su tiempo. Tomando elementos estéticos y estilísticos de los movimientos de su momento (tiene ecos expresionistas y surrealistas) pero reinterpretándolos o haciéndolos directamente “suyos”, “narra” Deren la “historia” de una mujer (la propia Deren, que se interpreta a sí misma) que parece luchar contra su propio suicidio y contra el intento de violación de un hombre que parece ser su pareja (su marido de entonces, el mencionado Hammid, que también se interpreta a sí mismo) mientras persigue a una misteriosa y terrorífica figura negra con rostro de espejo a la que nunca puede alcanzar (genial el angustioso montaje utilizado para reflejar esta persecución, propio de una de esas pesadillas en las que queremos correr pero la escena nunca se mueve). La acción se sitúa en un lugar indefinido, en una especie de casa paradisíaca en su exterior y umbrosa e insegura en su interior que era la propia casa en la vida real de la directora. Planos dislocados, un tiempo inexistente, sensuales rastreos de cámara, vistas subjetivas, símbolos complejísimos, desapariciones y apariciones de objetos, transformaciones y todo un festival de hermosos efectos especiales cimientan esta subyugante obra maestra visual cargada de sugerencia sexual y de violencia física, muy incorrectas para la época de la que datan. ¿Su significado? Puede tener cientos, entre ellos el discurso feminista que muchos le han atribuido sobre el confinamiento de la mujer en una sociedad machista (de ahí la referencia de las "redes", cotidianas como la tarde, que atrapan a la mujer) o el de la lucha del personaje central contra su otro yo o sus otros yos (esa llave perdida y aparecida entre dientes). Podríamos hablar y hablar de ella y nunca ponernos de acuerdo, como con tantas películas de las vanguardias.
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