No solo de punk vivió el CBGB neoyorquino, tal como atestiguan Television, Talking Heads o Blondie, grupo éste que en su tercer álbum (Parallel Lines, 1978) incluso llegó a grabar uno de los grandes himnos de la música disco. En efecto, lo que había sido una canción llamada Once I Had A Love y registrada dos veces (en 1975 y en 1978, meses antes de la versión definitiva) pasa del reggae y el rock a las pistas del baile para dar con la resplandeciente Heart Of Glass, uno de los temas más conocidos de la banda neoyorquina y —paradójicamente— uno de los menos representativos de su música. Solo hay que prestar una mínima atención al resto del elepé y corroborarlo disfrutando del power pop y la new wave de originales como One Way Or Another, Fade Away And Radiate (la guitarra de Robert Fripp invitada), Pretty Baby, I Know But I Don't Know o Sunday Girl y de las lecturas del Hanging On The Telephone y el Will Anything Happen? de Jack Lee (The Nerves) y el I'm Gonna Love You Too de Buddy Holly. En unas y otras, propias y ajenas, se denota el tratamiento personal que el ya sexteto hace del material escogido, sonido que debemos a la voz de Debby Harry, las guitarras de Chris Stein y Frank Infante, los teclados de Jimmy Destri, el bajo de Nigel Harrison y la batería de Clem Burke. En Parallel Lines, alcanzado el éxito comercial sin rebajarse en el apartado artístico.