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lunes, 6 de julio de 2020

Love's An Injection


Extraídas ambas de su tercer disco, Self Destruction Blues, las dos canciones de este perdido single de 1982 explican bien la bicéfala coyuntura en que se movían los Hanoi Rocks. Si sus influencias eran las de los New York Dolls, los Stooges, Alice Cooper, los Dead Boys o MC5, había también en el grupo de Michael Monroe y Andy McCoy un ramalazo pop que la producción de la época acentúa en Love's An Injection. Taxi Driver, sin embargo, muestra el lado más crudo de los autores de Oriental Beat, cercanos musical y líricamente al espíritu de los Cramps o The Gun Club. Queda claro que pocos, muy pocos, entendían el rock and roll como los finlandeses a principios de los años ochenta —ni perder la perspectiva comercial ni renunciar a su credo high energy— y sigue siendo un placer, en pequeñas o grandes dosis, volver a ellos para recordarlo.

lunes, 26 de febrero de 2018

Dead By Christmas


Los hay con más temas y también recomendables (el doble CD Decadent Dangerours Delicious, por ejemplo), pero de los recopilatorios de la primera etapa de Hanoi Rocks, por contenido y presentación, Dead By Christmas —vinilo doble de 1986 publicado por la casa francesa Raw Power— me parece idóneo para introducirse en la música de la banda. Pocos defendieron el rock and roll en la primera mitad de los ochenta como los finlandeses, recogiendo los riffs, la actitud, el sonido y la potencia del high energy, el punk, el glam rock y el power pop. Y al decir pocos no me refiero solamente a la calidad de su propuesta, que también, sino a que casi nadie se parecía a ellos. De las veintiún canciones reunidas, seis son en vivo, y no hay más que escuchar las dos que abren el primer disco (Oriental Beat y Back To Mistery City) y las dos que cierran el segundo (el Under My Wheels de Alice Cooper y el 1970 de los Stooges, aquí llamado I Feel Alright) para saber del influjo de Detroit en un grupo que sobre las tablas mordía. En los temas del quinteto, mayoritariamente escritos por Andy McCoy en solitario, se aprecia muy bien ese cruce de guitarrazos y bases rítmicas fuertes con el pop de la nueva ola británica y estadounidense, marca de la banda encabezada por Michael Monroe; o sea, perteneciendo a su tiempo pero sin sonar exactamente a él o encorsetarse. Es así que es capaz, además, de transformar tajantemente el Lightning Bar Blues de Hoyt Axton, original country que se hace hanoi rock por arte de birlibirloque, o de entregarnos un Malibu Beach (Calypso) que es lo que parte del título anuncia entre paréntesis. Ramones, Dictators, The Clash, T. Rex, Blondie, The Beat, Cheap Trick o los arriba mentados se pasean en fenomenales composiciones tales que Mental Beat, Taxi Driver, Tragedy, Visitor, Dead By X-Mas (el Runaway de Bon Jovi con el porcentaje de horterada reducido) o Lost In The City, que sirven por igual de homenaje a sus ídolos que como declaración de su personalidad. En fin, que si no les apetece o no tienen tiempo de disfrutar de todos los elepés de los autores de Bangkok Shocks, Saigon Shakes, Hanoi Rocks, escuchen esta compilación y se harán una muy buena idea de quiénes eran estas fieras del norte de Europa cargadas de melodía.