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lunes, 23 de junio de 2025

Inception

Sorprende escuchar el primer elepé de McCoy Tyner si uno espera encontrar algo similar al periodo más rupturista de John Coltrane —del que las teclas de nuestro hombre son parte inseparable— o a su obra en solitario posterior (Expansions, Sahara, Extensions, Asante, etc.). Y no sorprende por malo o menor, pues el disco es estupendo, sino por hallarse más cerca del bebop que del hard bop o el jazz modal, sin entrar ya en vanguardias free o de parecidas intenciones.

Acompañado de Art Davis y Elvin Jones el 10 y el 11 de enero de 1962, Tyner sigue pues el modelo de su maestro Bud Powell desde que abre Inception con la pieza que le da título. There Is No Greater Love cuenta con el mejor solo de Tyner del trabajo, espléndida y compleja sucesión de notas a la que suman sus improvisaciones —de menor enjundia pero brillantes— Davis y Jones. La primera cara la clausura un feliz Blues For Gwen en el que Tyner casa velocidad con belleza, nada lejos de Art Tatum aunque tocando a su manera.

Sunset, al comenzar la segunda mitad, acerca su tratamiento de la balada al practicado por Trane con Tyner, saliendo del terreno bebop que vuelve a cubrir Effendi. Aunque bastante más largo que Blues For Gwen, el tema mantiene su estilo y su tempo y cuenta con una espectacular y estentórea intervención solista de Elvin Jones. Es también prominente su ritmo en la final Speak Low, cubriendo junto con Art Davis las teclas de un McCoy Tyner sobresaliente, pues aun siendo Inception su debut en solitario, el pianista ya formaba parte del grupo de John Coltrane y ya había grabado con él el magistral My Favorite Things. Un primer paso, pues, que se disfruta completo.




lunes, 25 de febrero de 2019

Asante


Nos tiene atrapados Blue Note. Tercera entrada consecutiva con el sello azul de protagonista, discográfica que de desaparecer sus referencias dejaría al jazz herido de muerte o casi. Wayne Shorter, Jimmy Smith y ahora McCoy Tyner: el nivel, muy pero que muy alto. Asante es un elepé del imprescindible pianista grabado el 10 de septiembre de 1970 aunque no será hasta 1974 que vea la luz. De los músicos que se citan con Tyner para registrar las cuatro piezas que habitarán el elepé, los que más destacan son los encargados de la parte rítmica, pues Buster Williams ha colaborado con muchos artistas, Herbie Hancock entre ellos, y Mtume y Billy Hart tuvieron el privilegio de participar en el colosal On The Corner de Miles Davis. Pero el saxo alto de Adrew White y la voz de Songai apoyan con la misma convicción que contrabajo, percusiones y batería las teclas torrenciales de Tyner, que también toca la flauta en la inicial Malika. El influjo coltraniano quedó para siempre grabado en la forma de hacer música del autor de Sahara, y la llamada espiritual de Asante, entroncando África con América, vive de las que apaciguaban la furia del genial saxofonista. Goin' Home se mueve a ritmo de funk —entra tímidamente la guitarra de Ted Dunbar— y contiene un solo largo y excelente de las cuerdas de Williams al que responden White y Tyner. Fulfillment cierra el álbum yéndose hasta los catorce minutos al igual que lo había hecho Malika. McCoy Tyner vuela mediante una improvisación espectacular, que traspasa la máxima exigencia a las de Dunbar, White, Williams y las baquetas de Hart. Como colofón del tema y del trabajo todo, Tyner y White retoman su primer ataque y dejan lista para sentencia una obra sencillamente magnífica: Asante.

miércoles, 1 de junio de 2016

Enlightenment


Considerada por el propio McCoy Tyner como una de sus mejores actuaciones, la primera visita del extraordinario pianista al festival de jazz de Montreux —el 7 de julio de 1973— ha sido conservada íntegra gracias a un soberbio e imprescindible doble elepé titulado Enlightenment. Quien fuera parte del mítico cuarteto de John Coltrane y estuviese presente en sus grabaciones más cruciales da, en Suiza y en directo, una lección de sensibilidad y energía que se extiende a los tres intérpretes que le acompañan. Desde que la banda, tras ser presentada por Pierre Lattès, ataca la primera parte de la Enlightenment Suite hasta que completa los veinticinco minutos de Walk Spirit, Talk Spirit, se inicia un proceso de éxtasis musical continuo al que llamamos como tal —proceso— por su división en diferentes composiciones, pues ante lo que nos hallamos en realidad es ante una unidad de belleza insobornable que se desarrolla espléndida en todos y cada uno de los tramos que la conforman. Siempre en la línea de la radicalidad creativa aprehendida a la órdenes de Coltrane, los dedos de Tyner someten al piano a un tratamiento de choque que funde delicadeza y ferocidad en un magnífico espectáculo. Multiplicando además la prestancia del autor de Sahara, tres instrumentistas de lujo como Alphonse Mouzon (batería), Joony Booth (contrabajo) y Azar Lawrence (saxos tenor y soprano), de los que destaco a Mouzon por su especial intensidad aquella noche de verano junto al lago Lemán. El nítido sonido que llega a través de los surcos de ambos vinilos —"sin correcciones u omisiones"— hace reales los deseos del productor Orrin Keepnews de "que estos discos preserven suficientemente la atmósfera especial de la velada para haceros sentir parte de ella también". Poniéndose en su lugar e imaginándose hace más de cuarenta años en la localidad suiza de Montreux, no es de extrañar que muchos de los espectadores salieran de aquel concierto pensando que habían acudido a uno de los más formidables de su vida.


jueves, 12 de diciembre de 2013

Live At The Musicians Exchange Cafe


Honestamente: ni es prioritario si no tienen ningún disco de McCoy Tyner, ni han de llevarse las manos a la cabeza si les falta en su colección de álbumes del egregio pianista. Pero si forma parte de ella —como es mi caso— o lo ven por ahí tirado de precio, no desdeñen la dosis notable de placer que Live At The Musicians Exchange Cafe les puede proporcionar. Extraído de sendas actuaciones llevadas a cabo por el trío de Tyner en el Musicians Exchange Cafe de Fort Lauderdale, Florida, los días 24 y 25 de julio de 1987, el disco nos hace saber que cerca ya de los cincuenta el pianista mantiene sus dotes, aunque las dedica a explorar terrenos menos radicales que los hollados junto a John Coltrane o en muchos de sus trabajos en solitario. En compañía de Louis Hayes (batería) y Avery Sharpe (bajo), Tyner trae a su música aires caribeños en homenaje a Carlos Santana (Señor Carlos, original de Looking Out, elepé en el que colaboraba el guitarrista) que, lejos de ser malos, no hacen de su comienzo lo mejor del disco. Con la revisión de Lover Man y You Taught My Heart To Sing (aquí él solo), sin embargo, McCoy Tyner desgrana toda su sensibilidad, destacando asimismo en el primero de los temas la magnífica improvisación de Sharpe. Port Au Blues es un buen tema que se desarrolla feliz y rítmico frente a la introspección que le ha precedido. Island Birdie pertenece al mismo álbum que Señor Carlos y va en la misma onda; aunque las interpretaciones en este caso sean superiores (realmente impetuosa la de Tyner en ciertos tramos), no acaban de llegarme el latin jazz que el trío vuelve a defender ni el sonido funkie —tan de los ochenta— del bajo de Avery Sharpe. What's New cerraba el elepé publicado en 1988 con Tyner y sus teclas como únicas protagonistas por segunda vez, pero la edición en CD de 1994 añadía un corte*, Hip Toe, que no deslucía el conjunto, si acaso lo mejoraba. Un conjunto, sea como fuere, lo suficientemente grato y estimulante como para no quedar defraudado tras su escucha. Cierto que, siendo McCoy Tyner el protagonista, otra opción parece (casi) inviable.

*Existe también una versión del álbum titulada como el tema mencionado, What's New, que contiene las siete piezas, pero no he podido comprobar fehacientemente que viera la luz antes de la edición digital.

miércoles, 10 de abril de 2013

Extensions


Fruto de una sesión para Blue Note registrada el 9 de febrero de 1970, Extensions no se publicará hasta dos años después, cuando McCoy Tyner ya ha abandonado dicha compañía y se ha pasado a Milestone. Rodeado de una nómina de músicos impresionante, el pianista crea junto a su aquí sexteto, como era de suponer, un disco excelente. Obviamente, no es comparable (casi nada lo es) con las extraordinarias grabaciones en las que ha acompañado a John Coltrane y que ad infinítum marcarán su carrera, pero al escuchar Message From The Nile —con sus ecos africanos y del Corán— se vienen abajo cotejos injustos. El arpa de Alice Coltrane, la percusión de Elvin Jones, el contrabajo de Ron Carter, el saxo tenor de Wayne Shorter y el alto de Gary Bartz brillan tanto como el piano de un inspiradísimo Tyner en el momento quizá más privilegiado del elepé. En The Wanderer el grupo queda reducido a quinteto (sin Alice Coltrane) para que Shorter, Tyner y Jones efectúen improvisaciones espléndidas. Survival Blues es el corte más largo de los cuatro que, compuestos todos por McCoy Tyner, contiene Extensions. Wayne Shorter realiza un solo espectacular al que siguen uno de mucha riqueza de Tyner, otro en el que Carter muestra su poética habilidad y el más corto de Elvin Jones, antes de que juntos, el arpa de nuevo incluida, intercambien frases hasta llegar a los trece minutos. Alice Coltrane abre con las cuerdas de su arpa His Blessings, marcando así la atmósfera especial y diferente del tema. Ron Carter toca con el arco su instrumento mientras que Jones, Shorter (al soprano), Bartz y McCoy Tyner aparecen y desaparecen, al igual que Alice, fabricando una estructura extraña y mágica, de aura y tempo muy particulares. De esta manera tan lírica finaliza un trabajo lleno de matices, de hallazgos, de creatividad, algo que va más allá de Extensions y podemos encontrar en gran parte de la obra en solitario del pianista de Filadelfia. Si a ella sumamos su decisiva intervención en la de John Coltrane, arriba mencionada, tendremos el veredicto: un maestro.