Mostrando entradas con la etiqueta Little Feat. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Little Feat. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de abril de 2026

Dixie Chicken

La transformación de cuarteto en sexteto (Paul Barrere a la guitarra y Sam Clayton a la percusión son las incorporaciones) y el cambio de bajista (Kenny Gradney por Roy Estrada) ya daban pistas de que el tercer elepé de Little Feat podría traer cambios aunque Lowell George siguiera siendo el compositor principal del grupo. Efectivamente, Dixie Chicken (1973) amplía el campo de acción de los autores de Sailin' Shoes, pero sigue siendo crucial la variedad que encontramos al examinar con lupa cada pista, pues, como en sus dos anteriores discos, los californianos abrazan la heterogeneidad nacida de una creatividad que no se quiere atar a nada en concreto.

Además de prestar su nombre al álbum, Dixie Chicken lo encabeza cocinando a fuego lento una deliciosa pieza hecha de swamp rock y honky tonk. Two Trains juguetea con el funk, el R&B y el góspel, con coros de invitadas entre las que destaca Bonnie Raitt. El folk intimista y relajado de Roll Um Easy viene a confirmar lo que comentábamos en el párrafo anterior antes de que la excelente versión del On Your Way Down de Allen Toussaint se erija como el tema más largo de la función, guiada su cadencia por una musicalidad superlativa de todos los miembros de la banda. Kiss It Off, con esos sintetizadores y esas tumbadoras tan personales y prominentes, practica una suerte de pop progresivo que a nadie extrañaría en un trabajo de Robert Wyatt.

En un futuro miembro estable de Little Feat tras la refundación del grupo en los años ochenta, Freddie Tackett colabora aquí por primera vez con el sexteto trayendo una composición, Fool Yourself, que conjuga country, pop y góspel. También se atreven con la escritura Barrere y el teclista Bill Payne, rock, blues y góspel para la muy animada Walkin' All Night. No se va la querencia góspel que estamos certificando, mediante los coros propicios, de la cachonda Fatman In A Bathtub, donde también hay rock, R&B y country. Juliette es el corte más abiertamente pop del lote, pop de tendencia progresiva, claro, en el que incluso suena una flauta tocada por George. Concluye Dixie Chicken con el instrumental Lafayette Railroad, que sirve para digerir el espléndido festín artístico del que hemos disfrutado. Festín al que se sumaría el siguiente Feats Don't Fail Me Now, conformando una tetralogía imprescindible que hace de Little Feat no solo una de las mejores bandas de la década de 1970 sino de las más originales.

lunes, 14 de octubre de 2024

Sailin' Shoes

Un claro guiño a los Stones y su Street Fighting Man es el que Little Feat hace en Easy To Slip, el roquero y adictivo tema que abre Sailin' Shoes, segundo plástico de la banda parido en 1972. Cold, Cold, Cold suena a Led Zeppelin empapado de swamp rock (la batería de Richie Hayward es explícita al respecto), mientras que la concisa Trouble huele a bluegrass y honky tonk, encargándose específicamente Bill Payne de que sea así con su acordeón y su piano. Tripe Face Boogie lleva en su título su etiqueta musical, destacando Lowell George a la guitarra y la armónica sin desdeñar las baquetas de Hayward y las teclas de Payne. Ya había aparecido Willin', aportando country y folk, en el primer elepé del grupo, pero no hay inconveniente en que vuelva a ser grabada si la versión es tan hermosa como la que aquí nos subyuga, maravillosamente cantada por George, espléndido Bill Payne al piano e, invitado, Sneaky Pete Kleinow a la pedal steel en lugar de la slide guitar que había tocado Ry Cooder en la original. A Apolitical Blues es lo que indica su nombre, un delicioso blues que reniega de la política. El góspel se incorpora a la función en Sailin' Shoes, acompañado al folk y al blues en la pieza que da título al disco. Para mayor riqueza, llega el rock and roll primitivo y salvaje en Teenage Nervous Breakdown, que va a contrastar fuertemente con Got No Shadow, no solo por ser la canción más larga y la anterior la más corta, sino por decantarse por una especie de funk progresivo compuesto por Payne. También escribe y además canta, sustituyendo por completo, pues, a Lowell George en sus habituales labores compositoras y vocales, en Cat Fever, alianza de blues, rock y pop que éste utiliza para lucirse a las seis cuerdas. Texas Rose Cafe empieza remolona y va ganando en potencia hasta que en su segunda mitad se lanza a terrenos jazzísticos de improvisación antes de recuperar el motivo principal del corte y poner punto final a un Sailin' Shoes soberbio en el que Little Feat desplegaba una creatividad amplísima. La misma que la banda mantendría en sus dos siguientes álbumes y de la que ya había hecho gala en su debut.

jueves, 15 de junio de 2023

Little Feat

Desde un principio se significó Little Feat como una banda genial. Por la música, por supuesto, y por las letras, pues los textos de Truck Stop Girl, Willin' o Hamburger Midnight (¿quién puede cantar al blues de las hamburguesa de medianoche?) son surrealmente propios. Poco más de media hora necesita el grupo californiano para mostrar al mundo sus capacidades en su debut homónimo de 1971. Guitarra, teclados, bajo y batería tocando rock and roll, sí, pero fabricando piezas de construcción particular que por igual anticipan a los Black Crowes, se alinean con Randy Newman o llevan a su terreno a Howlin' Wolf. El contraste que crea la yuxtaposición del pop orquestal de Brides Of Jesus, el folk y el country de Willin' (enriquecido y embellecido por la guitarra invitada de Ry Cooder) y el rock de Hamburger Midnight sirve como epítome perfecto de lo que quiero transmitir, si bien pudiera valerme de otros ejemplos. Little Feat es un elepé que, sonando a cosas conocidas, acaba sonando únicamente a Lowell George, Bill Payne, Roy Estrada y Richie Hayward, quienes seguirán buscando nuevas formas de expresión en futuros trabajos, lo que hace de su primer disco una experiencia singular al igual que lo serán Sailin' Shoes, Dixie Chicken o Feats Don't Fail Me Now. No quiere decir esto que sea una banda diferente la que fabrique uno u otro álbum, sino que habla de la capacidad para crecer y reinventarse de un cuarteto (y luego sexteto) absolutamente espléndido.