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lunes, 29 de marzo de 2021

Stolen Moments

Misión delicada la de suceder a Bring The Family y Slow Turning, sí, pero Stolen Moments (1990) mantiene la cabeza alta de un John Hiatt rodeado de un montón de músicos entre los que ya no están Ry Cooder, Jim Keltner y Nick Lowe, con los que se encontrará de nuevo un año después para formar Little Village, breve y feliz proyecto o supergrupo. Oda romántica hecha de rock melódico, Real Fine Love es una de mis canciones favoritas de Hiatt, emocionante apertura que lleva tres décadas (y las que le quedan) iluminando a quien la escucha. Seven Little Indians es folk acústico con inyecciones de electricidad que contrasta excesivamente con Child Of The Wild Blue Yonder, tema de clara orientación comercial y muy de su tiempo cuyo sonido recuerda peligrosamente (¡válgame el Señor!) al de Huey Lewis and The News. Consciente del problema, Back Of My Mind recupera las buenas sensaciones afirmándose entre el folk y el pop. Stolen Moments es otro tema notable de eso a lo que solemos llamar pop rock. La primera cara la cierra Bring Back Your Love To Me, cuya materia sentimental ya había sido grabada poco antes por Earl Thomas Conley.

The Rest Of The Dream da comienzo a la segunda mitad con unos aires demasiado amables que, sin arruinar el corte, sí que lo hacen sonar desfasado aun estando por encima de Child Of The Wild Blue Yonder. Thirty Years Of Tears, sin embargo, es un medio tiempo esmerado en el que hay rock, blues, folk y country. Es el título de Rock Back Billy el que nos anuncia el subgénero al que se adscribe su acertado contenido. De la composición más corta del elepé a la más larga mediante Listening To Old Voices, hermosa y nostálgica, pero optimista, pieza a la que se suma el folk pop de Through Your Hands. One Kiss completa la docena de canciones de Stolen Moments con un rock and roll vigorizador que con su beso dice adiós a cincuenta minutos largos de buena música con los defectos señalados. No suele fallar el amigo Hiatt.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Master Of Disaster


En los míticos Ardent Studios de Memphis y en compañía de los hermanos Dickinson (es decir, de North Mississippi Allstars) y de su padre (el productor Jim), John Hiatt se marcaba en 2005 un disco excelente que no quedaba lejos de aquéllos de finales de los ochenta en los se cimentará su prestigio: Bring The Family y Slow Turning. Las composiciones y su variedad, los músicos, el sonido radiante; todo ayuda a que Master Of Disaster sea el trabajo tan logrado que es, sin canción o arreglo que desperdiciar.


Despega el álbum con un tema marca de la casa lleno de emoción y que da nombre al plástico. Master Of Disaster es puro rock americano construido con hermosos acordes para contar sin concesiones la historia del músico mayor y ya sin futuro. Howlin' Down The Cumberland y Thunderbird se introducen en relajados terrenos folk mayormente acústicos que Wintertime Blues asume aun escorándose al bluegrass. When My Love Crosses Over es una pulcra balada que antecede al corte más poderoso de los once que hallamos, Love's Not Where We Thought We Left It, cinco minutos de power pop (en clave Hiatt) desatado y enormemente melódico en el que destaca el violín de Tommy Burroughs. Una de esas canciones que apetece reproducir una y otra vez mientras la rutina se detiene y la vida —parece— te concede una tregua que quisieras eterna. Folk, rock y country —la vida sigue— se alían en Ain't Ever Goin' Back, de espléndida guitarra solista de Luther Dickinson. Cold River retoma el folk intimista de Thunderbird mientras que I Find You At Last se entrega al rock de cocción soul, metales incluidos. El country de Old School (la escuela de nuestro hombre) y el ragtime visto desde una óptica pop (Back On The Corner), vientos asimismo incrustados, dan por concluido Master Of Disaster, una de las cumbres, en mi opinión, de la carrera de John Hiatt, un artista que, con mayor o menor acierto, siempre ha respondido a sus instintos e intereses, dejando para otros las modas y el comercio. Aquí con acierto máximo al que no puede ser ajeno el entorno humano y geográfico del que se hizo rodear.