Misión delicada la de suceder a Bring The Family y Slow Turning, sí, pero Stolen Moments (1990) mantiene la cabeza alta de un John Hiatt rodeado de un montón de músicos entre los que ya no están Ry Cooder, Jim Keltner y Nick Lowe, con los que se encontrará de nuevo un año después para formar Little Village, breve y feliz proyecto o supergrupo. Oda romántica hecha de rock melódico, Real Fine Love es una de mis canciones favoritas de Hiatt, emocionante apertura que lleva tres décadas (y las que le quedan) iluminando a quien la escucha. Seven Little Indians es folk acústico con inyecciones de electricidad que contrasta excesivamente con Child Of The Wild Blue Yonder, tema de clara orientación comercial y muy de su tiempo cuyo sonido recuerda peligrosamente (¡válgame el Señor!) al de Huey Lewis and The News. Consciente del problema, Back Of My Mind recupera las buenas sensaciones afirmándose entre el folk y el pop. Stolen Moments es otro tema notable de eso a lo que solemos llamar pop rock. La primera cara la cierra Bring Back Your Love To Me, cuya materia sentimental ya había sido grabada poco antes por Earl Thomas Conley.
The Rest Of The Dream da comienzo a la segunda mitad con unos aires demasiado amables que, sin arruinar el corte, sí que lo hacen sonar desfasado aun estando por encima de Child Of The Wild Blue Yonder. Thirty Years Of Tears, sin embargo, es un medio tiempo esmerado en el que hay rock, blues, folk y country. Es el título de Rock Back Billy el que nos anuncia el subgénero al que se adscribe su acertado contenido. De la composición más corta del elepé a la más larga mediante Listening To Old Voices, hermosa y nostálgica, pero optimista, pieza a la que se suma el folk pop de Through Your Hands. One Kiss completa la docena de canciones de Stolen Moments con un rock and roll vigorizador que con su beso dice adiós a cincuenta minutos largos de buena música con los defectos señalados. No suele fallar el amigo Hiatt.