Doble cara A, como especifica la portada, las dos canciones de este single publicado a principios de 1987 vienen del periodo australiano de los Flamin Groovies, cuando graban para el sello AIM One Night Stand, disfrutable refrito de clásicos de la banda californiana y versiones de otros artistas. A diferencia de dicho elepé, las dos composiciones de Cyril Jordan que aquí encontramos eran una novedad en su momento, y tanto Way Over My Head como Shakin' se decantan por el pop de la segunda etapa de los autores de Shake Some Action, temas ambos brillantes pero en especial el primero al destilar la emoción sixtie de las joyas que en la década de 1970 registraron como homenaje y reescritura del rock creado en la anterior por Beatles, Stones y Byrds. Dos cortes y una galleta muy poco recordados aunque merezcan de sobra la pena.
lunes, 22 de diciembre de 2025
jueves, 3 de julio de 2025
One Night Stand
Como su título especifica, One Night Stand sale de una noche en los Glebe Studios de Sidney en julio de 1986 en la que Cyril Jordan y George Alexander (ayudados por Jack Johnson y Paul Zahl, guitarrista y baterista, respectivamente, de los olvidados Yanks) resucitan a los Flamin Groovies siete años después de Jumpin' In The Night. Si bien estamos ante un disco no obligatorio y cargado con el lastre de una producción inflada típica de la época, a mí personalmente me gusta escuchar en el mismo paquete la revisión de I Can't Hide, Shake Some Action, Slow Death y Teenage Head (cuatro canciones de tal calibre que es imposible arruinar y representativas de diferentes facetas y periodos de los Groovies) y las versiones de Barry Mann y Cynthia Weil en manos de Paul Revere y los Raiders (Kicks), Hoodoo Gurus (Bittersweet), Berry Gordy y Janie Bradford vía Barrett Strong (Money), The Who (Call Me Lightning), Larry Williams (Slow Down) y Freddy Cannon (Tallahassee Lassie). No cambia la carrera de los autores de Flamingo o Flamin' Groovies Now ni altera la historia del rock, pero es innegable que One Night Stand contiene diez temas intrínsecamente espléndidos que, propios o ajenos, nos hacen disfrutar una vez más del grupo californiano.
jueves, 17 de abril de 2025
Have You Seen My Baby?
El R&B pasado por el cedazo de Randy Newman que abría 12 Songs es convertido en el pelotazo de high energy rock and roll que encabeza el single de 1971 del que hoy hablamos. Maestros en la materia, los Flamin Groovies habían endurecido su sonido, tras contactar con MC5 y los Stooges, en su segundo elepé, el fantástico Flamingo, energía cruda que se mantiene en la versión de Newman, también parte de su tercer y no menos sobresaliente plástico, Teenage Head. La cara B del sencillo la ocupa otro corte de dicho trabajo, el espléndido Yesterdays Numbers, suerte de colisión de garage y blues de sabor stone y letra agridulce que redondea este plástico pequeño de una de las mejores bandas que ha dado la música del diablo.
lunes, 24 de agosto de 2020
Flamin' Groovies Now
lunes, 25 de noviembre de 2013
Sneakers
Palidece frente a su primer elepé (Supersnazz) y desaparece frente a los dos siguientes (Flamingo, Teenage Head), pero no por ello debemos renegar del debut discográfico, en formato corto, de los Flamin Groovies. Sneakers (1968) es un EP de siete canciones (seis de Roy Loney y una versión) que ya indica por dónde va el grupo —rock and roll armado y directo que transpira rhythm and blues, garage y rockabilly—, aunque sin la categoría y contundencia de lo que está por venir. Hay aquí, asimismo, influencias de la florida psicodelia californiana, el pop de uno y otro lado del Atlántico y hasta alguna (brillante) guitarra que huele a Hendrix; influencias que su primer álbum grande mantendrá hasta que el contacto de los Groovies con Detroit apague los ecos de los Stones más soñadores, Love o Lovin' Spoonful, aturdidos por la energía insuperable de MC5 y los Stooges. Digamos, en conclusión, que Sneakers es un buen disco de una banda que lo será mucho mejor. Para algunos, entre quienes me incluyo, una de las mejores.
lunes, 24 de junio de 2013
Groovin' Round The World. A Tribute To The Flamin Groovies
Es posible que en el futuro se haga un homenaje más logrado a los Flamin Groovies (aunque lo dudo mucho), pero no lo es que sea tan exhaustivo como este Groovin' Round The World. A Tribute To The Flamin Groovies (2000), que el difunto Kike Turmix se encargó de poner en pie y coordinar. Treinta y cuatro bandas repasan otras tantas canciones del grupo californiano, abarcando sus dos primeras etapas (es decir, hasta 1979) —como no podía ser de otro modo—, para informarnos de que ambas fueron excepcionales, de que de ninguna de ellas se puede prescindir y de que, bien tocando rock and roll incendiario o componiendo pop exquisito, los Flamin Groovies fueron maestros. Durante dos horas escuchamos a Adam West, Atom Rhumba, Bummer, Big Bad Johns, Street Walkin' Cheetahs, Jerry Spider Gang o Young Fresh Fellows —entre otros combos, algunos de ellos profundamente ignotos— versionar mejor o peor los temas escogidos, si bien ninguno suspende y unos cuantos superan el notable. Quizá la única pega que podamos encontrar sea la excesiva fidelidad a los originales en la mayoría de los casos, algo por otro lado comprensible debido al respeto que inspira una obra tan colosal como la de los Groovies. Con notas interiores de Robin Wills —¿quién mejor para escribirlas que un miembro de los Barracudas que compartió banda con Chris Wilson?—, este doble y muy disfrutable CD revive la magia que Roy Loney, Cyril Jordan, el mencionado Wilson y demás esparcieron por el mundo, un digno acto de pleitesía a un grupo cuya luz sigue iluminando esa terrible oscuridad que rige nuestras existencias.
jueves, 16 de febrero de 2012
Teenage Head
jueves, 5 de noviembre de 2009
Flamingo
El high energy que practican grupos tan extraordinarios deja atónitos a los Groovies y un poso insoslayable que afecta profundamente a su siguiente trabajo en estudio, Flamingo (1970). Si bien sus influencias (Stones, Chuck Berry, Bo Diddley, Animals, etc.) permanecen incólumes (no hay más que escuchar Gonna Rock Tonite, Comin' After Me o Second Cousin o constatar que de los diez temas que componen el álbum el único ajeno es de Little Richard para dar fe de ello), el contacto con MC5 y Stooges se deja sentir de principio a fin en unos renovados Flamin Groovies.
El eco feroz del tándem Kramer/Smith resuena en las guitarras afiladas de Headin' For The Texas Border, Road House o la mentada versión de Richard (Keep A Knockin') y el espíritu de Iggy Pop y Rob Tyner parece haberse adueñado de Roy Loney y sus compañeros. También hay sitio para su vertiente más pop (esa que explotaría Cyril Jordan desde mediados de los setenta, ya sin Loney a bordo) en la hermosa She's Falling Apart, en la que se percibe la querencia por los Beatles de los de San Francisco.
Es posible que Flamingo no esté al nivel de Fun House o High Time (las superlativas obras de Stooges y MC5 respectivamente), pero es innegable que se trata de un gran disco de rock and roll (al igual que su siguiente grabación, Teenage Head), registrado por un grupo que nadaba a contracorriente en una ciudad dominada en aquel entonces por el movimiento hippie y la psicodelia. Es por ello que a veces parece que los escuchemos en aquella hornada que entre 1976 y 1978 intentó recuperar mediante el punk rock los valores del primigenio rock and roll.