CD single promocional (qué tiempos), éste de Social Distortion contiene Don't Drag Me Down, soberbio himno punk de 1996 y White Light White Heat White Trash que supone el punto álgido de una carrera intachable. Canción altamente politizada y antirracista, su estructura y desarrollo musicales no pueden ser más perfectos: la base rítmica, la forma en que Mike Ness canta su letra desde el primer y desencadenante verso ("A los niños se les enseña a odiar"), sus dos solos de guitarra, el segundo absolutamente explosivo, la emoción eléctrica que desprende… Uno de mis temas favoritos de la última década del siglo pasado, salido de las manos de un grupo de rock and roll imprescindible.
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jueves, 29 de septiembre de 2022
jueves, 3 de enero de 2019
Hard Times And Nursery Rhymes
La parsimonia y la procrastinación de Social Distortion a la hora de publicar nuevo material pueden irritar a sus fans más acérrimos, pero en el plano estrictamente artístico siempre han sido sinónimo de resultados excelentes. Su séptimo álbum de estudio cuando escribo esto, Hard Times And Nursery Rhymes, veía la luz en 2011 tras años de incertidumbre en forma de rumores, informaciones desmentidas y dimes y diretes varios. Con una llamativa portada que nos sitúa en la Gran Depresión yanqui, el disco incide en la línea del soberbio y anterior Sex, Love And Rock 'N' Roll, es decir, grandes y emocionantes canciones de Mike Ness en las que la etiqueta punk tiene menos peso que el vocablo rock al que califica.
Un excitante instrumental, Road Zombie, es el tema que encabeza el plástico, seguido de uno de los pilares del mismo: California (Hustle And Flow), rock and roll de maneras stonianas que es puro espectáculo. Gimme The Sweet And Lowdown, aquí sí, contiene el clásico punk rock melódico del grupo californiano, mientras que Diamonds In The Rough es un poderoso medio tiempo de redención ("He cometido errores / También he pagado por ellos") de aquéllos que Mike Ness escribe tan bien. Machine Gun Blues fue el single de adelanto, zarpazo rocker de melodías perfectas y guitarras ardientes. Los seis minutos y medio de Bakersfield también responden a los riffs de Keith Richards para construir una pieza lenta y envolvente. Country y pop endurecidos construyen la preciosa Far Side Of Nowhere antes de que la banda tome por asalto la tristeza del maestro Hank Williams y su Alone And Forsaken, que viaja del folk al punk sin complejos. Con las teclas y el órgano de Danny McGough como guías, Writing On The Wall desparrama sentimientos en el oyente. Los reproches y las críticas de Can't Take It With You sientan mejor con su ritmo veloz de aromas honky tonk.
"Bien, recuerdo cuando era joven
Y decía que estaba acabado",
así comienza la despedida del álbum, Still Alive. Pone los pelos de punta oír a Mike Ness afirmar que "Todavía estoy vivo y sobreviviré", transmitiendo directamente su convencimiento mediante una canción redonda que va al corazón sin que uno se sienta ridículo o cursi. Imposible, pues, no finalizar la escucha de Hard Times And Nursery Rhymes, a pesar de su título infausto, con el ánimo levantado y una sonrisa de esperanza. Si el siguiente elepé de Social Distortion es igual de bueno, no importa si aparece en 2025.
lunes, 27 de febrero de 2017
Somewhere Between Heaven And Hell
El punk sazonado con country y rockabilly patentado por Social Distortion estaba totalmente asentado como marca de la casa cuando el grupo de Mike Ness publica su cuarta referencia en estudio: Somewhere Between Heaven And Hell (1992). Descripción plausible de la vida de los seres humanos, aunque demasiado optimista quizá, el disco encierra una colección de canciones espléndida, rock and roll servido con garra y conocimiento de causa que sigue explorando ese imaginario norteamericano que tanto nos atrae y repele al mismo tiempo a los europeos. Junto con los temas que aporta el cuarteto de California —construidos sobre ese terreno emocional que va incrustado en su ADN— hallamos dos versiones de clásicos country (Making Believe y King Of Fools) que —plena, perfectamente adaptados a su sonido— Social Distortion convierte en punk rock melódico. No hay entre Cold Feelings y Ghost Town Blues (canción que solo aparecía como corte extra en el CD, no así en el vinilo) bajón o relleno compositivo o interpretativo que puedan atraer al aburrimiento, sustantivo que no guarda relación alguna con las grabaciones del grupo. Todo lo contrario. Cada vez más espaciadas en el tiempo, solo tres verán la luz desde que Somewhere Between Heaven And Hell fuera parido hasta hoy (¡y han pasado 25 años!), pero cada vez más adictivas, redondas y —por supuesto— lúdicas. Todo un mérito si tenemos en cuenta que la que hemos traído hoy y previas como Prison Bound o Social Distortion ya eran verdaderamente jugosas.
jueves, 15 de mayo de 2014
Sex, Love And Rock 'N' Roll
Ocho años de espera son muchos, salvo que el resultado sea un disco tan excepcional —tan abrumador— como Sex, Love And Rock 'N' Roll (2004), para mí la obra maestra de Social Distortion, cumbre de una carrera sin mancha que aquí destila tal emoción que resulta difícil de asimilar. En el sexto disco del grupo de Mike Ness no queda apenas rastro del prefijo punk aplicado desde su comienzos a su música; es rock americano de guitarras distorsionadas, canciones redondas e interpretaciones pletóricas y abundantes en sentimientos que rinden homenaje a quien se fue. Así es: Dennis Danell, guitarrista del conjunto californiano había muerto en el año 2000, a él está dedicado el álbum y de él parecen provenir la sensaciones a flor de piel de las modélicas e intensísimas melodías que componen cada uno de los temas. Empezando por Reach For The Sky y terminando en Angel's Wings, Sex, Love And Rock 'N' Roll muestra una solidez que no quiebra ninguno de sus diez cortes*, conformándose como una reivindicación de la vida a pesar de los pesares que ya su título anuncia sin ambages. La sustitución del vocablo "drugs" por el de "love" en el consabido y procaz adagio rocker da totalmente la vuelta al significado original del mismo, si bien ambos pueden resultar igual de esperpénticos o válidos según el contexto y la intención. La de Ness y compañía, en todo caso, se diría honesta, pues la dosis de energía con que tan hermosas composiciones son escenificadas habla de una sensibilidad expuesta desnuda y sin trampas, a tumba abierta en memoria (positiva) de Dannell, y dando lo mejor de sí misma para celebrar el aquí y ahora. Jonny Wickersham sustituye con solvencia al finado en el manejo de las seis cuerdas, el conocido por todo buen aficionado Charlie Quintana toca la batería, John Maurer se encarga del bajo y Mike Ness imprime el sello definitivo e inconfundible de Social Distortion componiendo, cantando y ocupándose de la guitarra solista; sello que ya poseía el grupo, pero que en este disco alcanza una entidad y una intensidad desconocidas hasta la fecha. Las de Social Distortion, Somewhere Between Heaven And Hell o White Light White Heat White Trash eran grandes, pero el espacio hollado entre la vida y la muerte por Sex, Love And Rock 'N' Roll se eleva —artística y humanamente— por encima del resto de su producción. Siendo ésta tan excelente, saquen ustedes mismos las conclusiones.
*La edición europea añadía un tema en vivo extraído del DVD Live In Orange County —Mommy's Little Monster—, nada malo pero ajeno a la atmósfera del trabajo.
sábado, 24 de noviembre de 2012
White Light White Heat White Trash
No, no es de la Velvet Underground de quien vamos a hablar. White Light White Heat White Trash (1996), quinto álbum de Social Distortion, alarga en su título el del clásico calambrazo neoyorquino, si bien no busca situarse en la vanguardia rock mediante el uso de la electricidad. Tiene en él, cierto, más peso el hard rock que en anteriores entregas del grupo de Mike Ness, pero seguimos hablando de un rock melódico y romántico que asienta sus raíces tanto en el punk como en el country y en el rockabilly, y es indisociable, en mi opinión, de eso que podríamos llamar la iconografía emocional de los Estados Unidos, América para sus habitantes.
Abren el disco dos temas soberbios, Dear Lover y Don't Drag Me Down, a los que el resto del trabajo no da réplica similar para mi gusto. Sin embargo, Untitled, I Was Wrong, When The Angel Sings, Crown Of Thorns o Down Here (W/ The Rest Of Us) poseen un nivel muy alto y logran transmitir pasión y fuego al oyente. Quizá sobre la versión punkarra, escondida al final, del Under My Thumb de Jagger y Richards, aunque hay que reconocer que la banda californiana la sabe llevar a su terreno. Digamos que, en general, el conjunto es muy brillante y en nada envidia a su predecesor, Somewhere Between Heaven And Hell.
Poco se prodigará en el estudio Social Distortion desde entonces hasta hoy, pues sólo dos discos han visto la luz en estos dieciséis años. No importa: la excelencia de Sex, Love And Rock 'N' Roll y Hard Times And Nursery Rhymes —mucho más cerca de Bruce Springsteen que de los Sex Pistols— no ha hecho sino redondear una carrera larga en el tiempo y corta en elepés. Una carrera sin resbalones de la que White Light White Heat White Trash forma parte con orgullo y satisfacción.
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