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viernes, 14 de julio de 2017
Faster & Louder!
Seis años después de publicar Hank, la obra maestra del grupo, Suzy & Los Quattro vuelve a la carga con su cuarto elepé. Grabado en 2015, mezclado en 2016 y, por fin, publicado en 2017, Faster & Louder! es un explícito homenaje a los Dictators en su título por el que ha merecido la pena esperar: un álbum breve pero resplandeciente que se aleja ex profeso de la variedad conceptual de su anterior trabajo y apuesta por la inmediatez y la linealidad sin olvidarse de la calidad. No hay aquí temas a capela, soul o flirteos con el noise rock, sino power pop, punk y algo de música disco servidos en canciones estupendas (nueve propias y un versión del Everybody de Steve Soto & The Twisted Hearts que se adapta como anillo al dedo al credo del cuarteto catalán) que invitan al optimismo y —una apreciación muy personal— a la esperanza. Si Hank se cerraba despidiendo al amigo asesinado de quien se hablaba y a quien se recordaba, el primer tema de Faster & Louder, el colosal Radio! Stereo!, impone la realidad de que su presencia y su memoria son todavía insoslayables, a lo cual quizá haya que acostumbrarse para siempre. A partir de ahí se van sumando composiciones intachables que suenan como un cañón (es lo que tiene que Santi García produzca y mezcle) y que, a pesar de lo parezca, no son de Van Halen (Dance The Night Away), Teenage Fanclub (Start Again) o Bad Religion (Walk Away), al igual que el elepé al completo no es de la banda de Andy Shernoff. Lo mismo de siempre dirán algunos, no sin bastante razón, pero cuando se hace con tanta ilusión y se le insufla tanta vida sería injusto no rendir pleitesía a estos maestros barceloneses del rock and roll y la fiesta. Tomando la palabra a Alfred Crespo, "uno de esos extraños artefactos atemporales que no perderán jamás su frescura": eso es lo que es, en definitiva, Faster & Louder! Así que, como reza otro de sus cortes, Here We Go Again.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Hank
Asesinado a la salida de un concierto en marzo de 2009, Hank era natural de Zumárraga, Guipúzcoa, pero vivía en Barcelona y era, al parecer, bastante conocido en los círculos musicales alternativos de la Ciudad Condal. Hank (2011) es también el título del tercer disco de Suzy & Los Quattro, dedicado a quien el grupo, en sus propias palabras, consideraba "más que un amigo, un hermano". Hank narra el proceso que va del dolor de la pérdida a la asunción de que por muy luctuosa que sea hay que seguir viviendo, sin que la memoria del finado suponga un lastre, sino un recuerdo respetuoso e inspirador. Es por ello que las melodías que acompañan a las letras fantásticamente cantadas por Suzy Chain son optimistas y alegres, y suponen, en mi opinión, la mejor colección de temas compuestos por BB Quattro para su banda.
Excelentemente producido por Robbie Rist, el álbum —cuya risueña portada casa inmejorablemente con su contenido— defiende e impone su clasicismo a base de mucha clase, convencimiento y variedad. Freak Out! recuerda inevitablemente a Blondie, dando el pistoletazo de salida mediante una canción espectacular que debería gobernar las listas y sonar a todas horas en las radios comerciales que nos golpean día sí, día también con un pop insulso, plano, horroroso. La preciosa Don't Wanna Talk About It trae al mismo tiempo ecos de Phil Spector y sus girl groups de los sesenta y de Belle And Sebastian o Teenage Fanclub. Move On da un giro al soul, en el que Suzy & Los Quattro también se mueven como pez en el agua. Es a Bob Diddley, sin embargo, a quien resucita el riff principal de The Quiet Man, con un estribillo veloz y muy poderoso que huele a gospel. Kick Ass, más veloz aún, pone fin a la primera cara enarbolando la bandera del punk rock.
La segunda mitad del elepé se podría dividir, a su vez, en dos partes. En la primera convivirían pop y punk, llámenle power pop si quieren. In My Dreams Again suena a los Beatles, los Beach Boys y los Barracudas, entre otros y sin menoscabo de la personalidad del grupo. Perspicaz como pocos, Lindsay Hutton dice de I.O.U. (I Owe You), con mucho sentido del humor, ser una canción de Andy Shernoff —asimismo admirador del cuarteto catalán— compuesta para Abba. Luego lógico que su estribillo y el de I Want You, Tonight!, de Manitoba's Wild Kingdom, tengan tanto que ver. En una línea similar, Love Never Dies completa este primer cincuenta por ciento establecido por nosotros. El restante, también triple, cuenta con la siguientes razones para ser considerado diferente: una versión soberbia del You Angel You de Bob Dylan, que Suzy & Los Quattro mutan para hacerlo suyo y terminar coqueteando con el noise rock; un perfecto tema cantado a capela con el acompañamiento de los Rubinoos, Still Mad About You; y una sobria y sencilla despedida en la que el piano de Tim Cross y la voz de Suzy dicen adiós a Hank y hacen que las lágrimas, si no habían acudido todavía, se derramen por nuestro rostro. "La canción que más me ha costado escribir jamás", según BB Quatro, recibe el título, tan obvio como emocionante, de The Goodbye Song.
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