lunes, 26 de octubre de 2020
Invitation
viernes, 26 de abril de 2013
Word Of Mouth
Cinco años tardó Jaco Pastorius —ocupado como estaba con Weather Report— en dar réplica al que había sido su homónimo debut en solitario, pero cuando lo hizo en 1981, publicando Word Of Mouth, se supo que la espera no había sido en balde. El aluvión de notas hilvanadas sin tregua por su bajo —espoleando a vientos, piano y percusiones— hace que los cinco minutos de Crisis te enganchen al elepé sin remedio. 3 Views Of A Secret , marcado por la armónica de Toots Thielemans, conduce al album —constante que ya definía al primero en sus continuas bifurcaciones— hacia un rumbo diferente, más lírico y orquestal. No lo abandona Liberty City en sus doce minutos, que cuentan en su último tramo con una brillante intervención de Herbie Hancock al piano. En Chromatic Fantasy, Pastorius se atreve (por no decir que se encara) con Bach de manera iconoclasta, pues lo que empieza con su bajo en solitario acaba, tras un brevísimo interludio de metales y percusión, con una suerte de performance de música concreta totalmente ajena a lo que le ha precedido que, por si fuera poco, se empalma con una versión del Blackbird de los Beatles liderada por Thielemans. Su armónica y el bajo dibujan la melodía compuesta por Lennon y McCartney sobre un fondo atonal que se extiende a Word Of Mouth, protagonizado por el instrumento, esta vez distorsionado, de Jaco Pastorius y el golpear marciano de los steel pans de Trinidad y Tobago, de los que se encargan Othello Molineaux y Paul Horn-Muller. Cercano a las sonoridades de Weather Report y a los detallados 3 Views Of A Secret y Liberty City, John And Mary sirve para que disfrutemos —específicamente— del saxo soprano de Wayne Shorter, ya que hemos mencionado al grupo que compartía con Pastorius, además de los coros y palmas dedicados a los hijos del genio de las cuatro cuerdas. El final de un muy buen disco, aunque algo por debajo de su predecesor. Cuando hablamos de un músico tan extraordinario, sin embargo, quizá tales desniveles no sean sino minucias.
miércoles, 2 de febrero de 2011
Jaco Pastorius
La versión del Donna Lee de Charlie Parker, con un Pastorius acompañado sólo por las congas de Don Alias, pone las cartas sobre la mesa de un músico que no esconde su virtuosismo para lucirse en los menos de dos minutos y medio que dura el corte. El funk de Come On, Come Over, con un excelente riff de Pastorius, incorpora, alejándose de la sobriedad inicial, trompetas, saxofones, trombón bajo, batería, los teclados de Herbie Hancock y las voces de Sam & Dave. Todo un festín. La atmosférica y hermosa Continum pone un nuevo contrapunto; contraste que vuelven a provocar Kuru y Speak Like A Child, dos temas en uno, con una orquesta de cámara que acompaña a unos soberbios Hancock al piano, Pastorius, Alias a las congas y los bongós y Bobby Economou a