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lunes, 19 de octubre de 2020

We Got This!


 
Paradigma de grupo de culto, el de Rob Younger es uno de los mejores nacidos en los últimos cuatro decenios, si bien su repercusión sigue limitada a esos círculos de connaisseurs que Juanjo Mestre llama las "minorías privilegiadas". No fue hasta nueve años después de su fundación en 1980 que los New Christs publicaban su primer elepé, el colosal Distemper, una de las obras maestras de la década, aunque los singles dispersos a lo largo de la misma los había compilado Divine Rites un año antes. Lower Yourself, el segundo paso largo, no llegaría antes de 1997. Acechada por las rupturas y las distintas formaciones, la banda australiana mantenía el tipo de sobra en un trabajo excelente pero sin el carisma de su predecesor. El tercero en discordia, We Got This!, veía la luz en 2002 con el grupo fuera de combate por cuarta o quinta ocasión y, milagro o no, sin dar muestras de agotamiento creativo alguno. Durante una hora larga los Christs demuestran por qué la grandeza de Radio Birdman vive en ellos. A pesar de haber mayor gravedad y mal rollo en su música (Younger se hace mayor y nunca fue muy optimista), el secreto de la canción rock está a salvo en sus composiciones y en su manera a la par dura y elegante de interpretarlas. Canción adulta que es consciente de que, como afirma la última de todas, las fiestas son cosas del pasado (The Party Died) sin que la energía o la electricidad se hagan a un lado. Esto es lo que hay, viene a decir el título, lo tomas o lo dejas; ya no somos los jóvenes punks herederos de los Stooges que arrasábamos los locales donde tocábamos, lo que no es óbice para que sigamos tocando (de puta madre) rock and roll algo menos high energy y algo más post punk. Y todavía habrá nuevos discos igual de minoritarios e imprescindibles de unos New Christs que juegan en la primerísima división artística y en una bastante inferior comercial.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Distemper


Que una banda formada en 1980 publique su primer elepé en 1989 —una colección de singles, Divine Rites, ha visto la luz un año antes— indica que algo no funciona como debería, pero ese algo siempre estará asociado a los New Christs, aunque desde hace ocho años parezca que la estabilidad haya ganado la batalla en la banda liderada por Rob Younger. Dicho esto, ya les gustaría a muchos grupos de formación fija y actividad prolongada en el tiempo lograr obras de la categoría de las obtenidas por la más ilustre de las derivaciones de Radio Birdman. Distemper, el debut al que hemos hecho referencia, es el único que registra el cuarteto que a la sazón integran Younger (voz), Nick Fisher (batería), Jim Dickson (bajo) y Charlie Owen (guitarra, piano y órgano), y que completa en tres cortes Louis Tillett (piano y órgano): un álbum soberbio y muy variado puesto en escena por unos músicos arrolladores.

A matar entran los New Christs: No Way On Earth es un balazo de high energy al que sigue There's No Time, medio tiempo de ritmo y riff machacones y espléndidas seis cuerdas de Owen. Another Sin y su vibrante power pop significa un nuevo cambio de tercio que la siniestra The March ya muestra como clara orientación del disco. Metálica por momentos, la guitarra de Charlie Owen ofrece todo un recital al que responde magistral Nick Fisher con sus baquetas. El prominente piano de Louis Tillett en The Burning Of Rome agudiza los ecos de Radio Birdman que tan magnífica composición de Rob Younger desprende, coronada por un sobresaliente solo de Owen. Tensa, intensa y emocionante, Afterburn inaugura la segunda cara del trabajo, que continúa Circus Of Sour, en la que Owen se erige como protagonista en los diversos trazos eléctricos que dibuja. Coming Apart recupera la potencia de No Way On Earth antes de que los desgarros de Bed Of Nails dejen clavado al oyente como la cama de la que nos canta un Rob Younger abrasivo y deprimente a partes iguales. De silencios largos y tan lacerantes como los sonidos producidos por Charlie Owen, Bed Of Nails necesita del contrapunto pop de Love's Underground —exactamente la mitad de larga— para culminar Distemper y dejar esa sensación de plenitud de la que solo saben las obras maestras.


No volverá a repetir este equipo en la compleja (casi dramática) trayectoria futura de los New Christs, pero Younger conseguirá que —independientemente de sus miembros y el tiempo transcurrido— las grabaciones que realicen (la última es reciente, Incantations) sean siempre imprescindibles, lo que dice mucho del talento de nuestro hombre. No hay mácula, pues, en su carrera, ni la hay en Distemper, y, por si alguien duda todavía en acercarse a tan sublime joya del rock australiano y universal, termino este paseo afirmando que —editados asimismo en 1989— New York y Doolittle son nombres con los que comparar, por su perfecto acabado, el elepé sobre el que hoy hemos disertado.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Lower Yourself


Diecisiete años de separaciones y reuniones, de diferentes formaciones habían dado para varios sencillos (recopilados en Divine Rites) y un elepé, Distemper, que nos informaban de la inestabilidad de un grupo, los New Christs, y su líder, Rob Younger, pero también de la altísima e insobornable calidad de la más conspicua extensión de esa matriz del rock and roll australiano llamada Radio Birdman. Lower Yourself (1997) era, pues, su segundo álbum como tal en más de tres lustros, si bien su excelencia hacía que la espera (si es que alguien había esperado) hubiese merecido la pena. La misma oscuridad, el mismo dramatismo de antaño recorren el disco de arriba abajo en canciones que siguen manteniendo la energía heredada de la primera banda de Younger sin excluir referencias a los sonidos gótico y post punk, predominantes en los años en que los New Christs comienzan a desarrollarse. La voz grave de Rob Younger —entre la angustia, la duda y la negatividad— es soportada por la batería de Peter Kelly, el bajo de Christian Houllemare y las tremendas y protagonistas guitarras de Mark Wilkinson, músicos todos ellos estupendos a los que se suman en esta grabación John Hoey a los teclados y Sunil de Silva a la percusión. Por si no hubiera suficientes con las doce joyas que contiene el trabajo, la edición en CD que poseo añade un disco extra de cuatro temas, tres diferentes y una remezcla de Fuzz Expo, a la altura de lo expuesto en el compacto principal. Gozosa coda para lo que ya era una obra sobresaliente.


Aun con largos intervalos e indecisiones entre medio, Rob Younger ha logrado que sus New Christs, de nuevo modificados, hayan publicado dos discos más  en lo que va de siglo (We Got This! y Gloria), demostrando con ellos que su personal, nada complaciente y, digamos, adulta lectura del libro de high energy rock del que descienden, ondea intacta sobre la mediocridad imperante, como lo hizo en su momento Lower Yourself. Por poco que se les conozca, créanme, en las tres última décadas pocos grupos les tosen. Hagan la prueba.