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lunes, 6 de enero de 2020

So Alone


¡Joder, qué clase gastaba el cabrón! Tan solo como se le ve en la foto de Peter Gravelle de la portada, pero rodeado de músicos amigos, el gran Johnny Thunders paría en 1978 su soberbio debut en solitario, So Alone. Ya sabíamos por los New York Dolls y los Heartbreakers que Thunders llevaba el rock and roll grabado a fuego en su espíritu (el punk le debe casi todo), así que no es de extrañar que su primer elepé fuera así de espléndido y haya quedado como su obra maestra, a pesar del baile de invitados que, aun enormes, llama a la irregularidad por su propia naturaleza.

No vamos a utilizar el orden que establece el disco a la hora de describirlo, no porque nos parezca mal la secuencia escogida, sino porque la división de sus canciones en tres bloques quizá ayude a explicarlo mejor. El primero será el de las versiones (dos ya abordadas por los Dolls); el segundo, el de las revisiones de los temas de los autores de Too Much Too Soon (escritas por Thunders o por éste y David Johansen); y el tercero, el de las composiciones restantes del creador de In Cold Blood. Por el camino iremos dando cuenta de los diferentes intérpretes.

  1. Instrumental de los Chantays, Pipeline recibe un chute de adrenalina de la guitarras de Thunders y Steve Jones, el bajo de Phil Lynott y la batería de Paul Cook. Sí, New York Dolls, Sex Pistols y Thin Lizzy de la mano y abriendo el trabajo. Tanto Great Big Kiss (Shangri-Las) como Daddy Rollin' Stone (Otis Blackwell) habían sido tocadas por las muñecas neoyorquinas. Homenaje la primera al (adorable) pop de mujeres de los sesenta, son Thunders, Jones y Walter Lure quienes se encargan de las seis cuerdas, Billy Rath de las cuatro, Cook de la batería, Pat Palladin acompaña a Thunders a las voces, John "Irish" Earle toca el saxo y el coproductor Steve Lillywhite, el piano. El interés de la segunda estriba en que Johnny Thunders, Phil Lynott y Steve Marriott, aparte de las guitarras y el piano, se encargan respectivamente de cantar las tres estrofas, completado la formación Steve Jones y Paul Cook.
  2. Leave Me Alone es el Chatterbox revisitado de manera salvaje por Thunders, Jones, Lynott & Cook, cuarteto entregado a la música del diablo. Subway Train no mejora la original pero suena muy bien en las manos de Thunders, Peter Perrett (guitarra y voces), Henry Paul (guitarra), Paul Gray (bajo), Mike Kellie (batería), Irish y los coros de Chrissie Hynde, Koulla Kakoulli y Pat Palladin. El garage blues de Downtown es retomado crudo y salvaje por Thunders, Gray y Steve Nicols (batería) y sirve de cierre perfecto.
  3. Para muchos la CANCIÓN de Johnny Thunders, You Can't Put Your Arms Round A Memory, o la emoción hecha melodía, cuenta con éste a las guitarras eléctrica y acústica acompañado de Perrett, Gray y Kellie, formación que se repite en Ask Me No Questions, tema muy disfrutable pero menos inspirado. London Boys es la respuesta de un macarra yanqui a unos macarras ingleses, en concreto al New York de los Pistols, quienes, representados por Jones y Cook y sumándose Lynott, colaboran con su maestro para darse cera y sonar como los autores de Never Mind The Bollocks. En contraste (She's So) Untouchable muestra al Thunders pop y romántico (el que combina la acústica y la eléctrica) en una canción dominada por el saxo de Irish y en la que también hallamos a Peter Perret, Paul Gray y Mike Kellie.

Humble Pie, Heartbrekers, Only Ones, Pretenders y Eddie And The Hot Rods son los nombres de otros grupos que el lector habrá deducido de los intérpretes que han ido saliendo, muchos y muy buenos concentrados en este magnífico So Alone de uno de los eternos malditos del rock and roll: John Anthony Genzale. O Johnny Thunders.

martes, 25 de febrero de 2014

Que Sera, Sera


La conocidísima canción que canta Doris Day para recuperar a su hijo en la versión americana de El hombre que sabía demasiado, que Alfred Hitchcock estrena en 1956, sirve también de título a este disco de Johnny Thunders —Que Sera, Sera (1985)—, de fama mucho más restringida y lejos de los mejores logros del guitarrista y cantante, bien en solitario o con los imbatibles New York Dolls. Sin embargo, no cabe duda de que estamos ante un buen elepé que suena a Thunders por todos los costados (y a la muñecas de Nueva York por extensión, recordando una vez más quién tenía la patente de su sonido), y del que se disfruta a poco que te guste el rock and roll. Cubierto por Keith Yon (bajo) y Tony St. Helene (batería) y acompañado de personajes de mal vivir y buen hacer musical (Wilko Johnson, Michael Monroe, Nasty Suicide, John Perry, Dave Tregunna y Stiv Bators), el creador de So Alone entrega una serie de notables tonadas proto punk actualizadas, a saber, M.I.A., Little Bit Of Whore, Blame It On Mom, Alone In A Crowd y Endless Party, feliz despedida del álbum en la que sale hasta el apuntador; apela a su vertiente más pop y girl group sin olvidarse de las guitarras (Short Lives, Tie Me Up); se pasea por el reggae con un tema correcto aunque escasamente relevante (Cool Operator); se acuerda del pobre de Billy Murcia en la instrumental Billy Boy; y hasta intenta hacernos llorar con las balada de turno, I Only Wrote This Song For You.

La copia del disco que yo tengo añade al trabajo en sí mismo las dos caras del single que, bajo el mismo título que el álbum, publicaba Thunders en 1987, incluyendo su remezcla de Short Lives y la festiva versión del Que Sera, Sera (Whatever Will Be Will Be), en la que escuchamos a Patti Palladin cantar y tocar las castañuelas; a J. C. Carroll encargarse de mandolina y acordeón; al St. Theresa School Choir practicar la delincuencia juvenil (también conocida por coros), según especifica la carpeta interior; y a Glen Matlock —el que faltaba— pulsar el bajo. Y, para rellenar espacio, la remezcla que Yon y St. Helene hicieron en 1986 de Cool Operator, especificando entre paréntesis que se trata del Black Cat Mix. Curioso el single, sí, pero con las diez canciones de Que Sera, Sera era suficiente.