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9 de abril de 2022

Art Pepper - Declaración de independencia

Arthur Edward Pepper, Jr. nació en Gardena, condado de Los Ángeles, el 1 de septiembre de 1925. Aprendió a tocar el clarinete a los 9 años y el saxo alto a los 13. Comenzó su carrera musical en la década de 1940 tocando en orquestas como las de Lee Young y Benny Carter.
A los 17 años, en 1943, se casó con Patricia (Patti) Madeleine Moore y un año después, cuando todo parecía funcionar a la perfección, es convocado por las fuerzas armadas, es enviado a Inglaterra y vuelve dos años después.
Cuenta Art en su autobiografía: "A mi vuelta, encontré a Patti instalada en casa de mi padre y mi madrastra. Vi por primera vez a mi hija Patricia, que ya caminaba y hablaba. No se me acercaba porque tenía miedo. Esto me dolió. Estaba amargado. Odiaba al ejército, odiaba a mis padres y a Patti por haberme dado una hija no deseada, estaba amargado porque me fui justo cuando era feliz. Bebía mucho. Aumentaba mi consumo de hierba y anfetaminas. Daba tumbos arriba y abajo y tocaba de vez en cuando. No pasaba nada interesante. Estaba cada vez más deprimido. Pero un día sucedió el milagro, Kenton me telefoneó".

Fue gracias a Benny Carter que pasó a formar parte de la célebre orquesta de Stan Kenton, con quien participó en su primera grabación discográfica. 
En 1951 una encuesta de la revista Downbeat lo colocó en segundo lugar después de Charlie Parker como el mejor saxo alto y eso llamó la atención de Albert Marx, propietario de Discovery Records, compañía para la que grabará el siguiente año y medio. Aunque el personal variaba con cada formación de los combos, la composición básica era la misma: una unidad pequeña, con saxo, piano, bajo y batería, basada en el ideal fundado por los clásicos cuartetos y quintetos de bebop de principios de 1940.

Sobre esta "nueva etapa", cuenta Art: "A finales de 1951 dejé la banda de Kenton. Me resultaba demasiado duro pasarme la vida en la carretera, estar lejos de Patti, y también acabé por cansarme de la banda. Ma sabía todos los arreglos de memoria, y la cosa era aburrida en cantidad. Nunca tenía ocasión de soltarme un poco y tocar los solos o los temas que me habría gustado tocar. Constantemente me decía que sería estupendo tocar con una pequeña sección rítmica en un club de jazz, ser yo mismo y crear mi propia música. 
Por eso me pareció que lo mejor sería dejar la banda e intentar arreglármelas por mi cuenta; le dije a Kenton que me marchaba.
Al principio no las tenía todas conmigo. Tenía un montón de deudas y era adicto, por lo que lo primero que hice fue grabar varios discos con Shorty Rogers.
Después formé mi propio grupo. Fiché a Joe Mondragón y al baterista Larry Bunker, que también tocaba el vibráfono. Ensayamos algunos temas que podíamos interpretar sin la batería, mientras él tocaba el vibráfono, o, si se trataba de una balada, yo mismo podía sentarme a la batería y marcar un ritmo suave con las escobillas. También fiché a Hampton Hawes, un pianista excepcional. El grupo era un simple cuarteto, pero muy versátil.
Ahora que tenía mi propio grupo estaba decidido a componer mis propios temas, piezas que fueran expresión de mi personalidad, y ya no simples estándares. Durante mi época con Kenton había compuesto alguna que otra cosilla. Pero ahora me puse a componer en serio, y descubrí que tenía talento para el asunto"

Según el crítico Harvey Pekar, las grabaciones para el sello Discovery pueden considerarse como uno de los mejores trabajos grabados de Pepper. Dice Pekar: "Es posible que se le haya dado demasiada publicidad a una razón equivocada: era un drogadicto incorregible, pero también era un saxofonista alto muy importante. Cuando era adolescente con Stan Kenton, tenía un estilo similar al del saxofonista Willie Smith, pero después de salir del servicio militar en 1946 sintetizó los enfoques de Lester Young y Charlie Parker. El tono de Pepper no tenía vibrato, era pequeño, ligero y penetrante, y tocaba muchas notas, a menudo usando pasajes rápidos de doble tiempo. También tenía la inventiva melódica para tocar solos hermosos. Sus habilidades y el flujo rápido de ideas le permitían acometer cambios de acordes en tempos rápidos. Todo eso está presente en las sesiones para Dircovery Records". 

Cuando el sello Savoy compró los originales de estas grabaciones, fueron reeditadas en distintos formatos. No en todos se presentan las tomas alternativas de aquellas tres sesiones, Sin embargo, según el crítico Ken Dryden, aunque los "completistas" puedan quejarse de las tomas alternativas faltantes, la restauración del sonido en esta reedición de Savoy de 1999 está muy por encima de las ediciones anteriores de esta valiosa música.


Art Pepper
The Discovery Sessions

1 - Brown Gold
2 - These Foolish Things
3 - Surf Ride
4 - Holiday Flight
5 - Chili Pepper (alternate)
6 - Chili Pepper (original issue)
7 - Suzy The Poodle (original issue)
8 - Suzy The Poodle (alternate)
9 - Everything Happens to Me
10 - Tickle Toe
11 - Nutmeg (original issue)
12 - Nutmeg (alternate)
13 - Deep Purple
14 - Cinnamon
15 - What's New (alternate)
16 - What's New (original issue)
17 - Thyme Time (original issue)
18 - Thyme Time (alternate)
19 - Straight Life
20 - Art's Oregano
21 - The Way You Look Tonight (alternate)
22 - The Way You Look Tonight (original issue)

Art Pepper (saxo alto), acompañado por:

#1 a #4:
Hampton Hawes (piano), Joe Mondragon (contrabajo), Larry Bunker (batería).
Grabaciones realizadas en C.P. MacGregor Studios, Los Angeles, probablemente el 4 de marzo de 1952.

#5 a #10:
Russ Freeman (piano), Bob Whitlock (contrabajo), Bobby White (batería).
Grabaciones realizadas en C.P. MacGregor Studios, Los Angeles, el 8 de octubre de 1952.

#11 a #22:
Jack Montrose (saxo tenor); Claude Williamson (piano); Monte Budwig (contrabajo); Paul Vallerina [#11 a #16], Larry Bunker [#17 a #22] (baterías).
Grabaciones realizadas en C.P. MacGregor Studios, Los Angeles, el 25 de agosto de 1953. 

5 de abril de 2022

Shelly Manne - El primero de todos

Conocido profesionalmente como Shelly Manne, Sheldon Manne nació en Nueva York el 11 de junio de 1920. Hijo y sobrino de bateristas, Shelly empezó a estudiar música dedicándose al estudio del saxo alto pero su destino era la batería, que comenzó a tocar con la ayuda de Billy Gladsytone, debutando profesionalmente en los barcos que cruzaban el Atlántico. En 1939 se integró al grupo de Bobby Byrne con el que grabó su primer disco. Al año siguiente sustituyó a Dave Tought en la orquesta de Joe Marsala donde quedaron registrados sus primeros y particulares solos. En 1941 tocó con Bob Astor y con Raymond Scott con quien estuvo hasta mediados del año siguiente antes de ser llamado a filas militares, para unirse a la Guardia Costera hasta 1945. Liberado del ejército, se unió al grupo de Stan Kenton donde consiguió su primer trabajo importante. En 1947 tocó en el grupo del saxofonista Charlie Ventura. Posteriormente, y hasta 1949, participó en el Jazz At The Philarmonic de Norman Granz.

Tras la gira con el JATP se enroló en la orquesta de Woody Herman y en 1953, tras un nuevo paso por la orquesta de Kenton, se estableció en California y tocó con Howard Rumsey en el célebre club "Light House" de Hermosa Beach. Al año siguiente, en 1954, fue convocado por el trompetista Shorty Rogers para que tocase con su grupo, convirtiéndose en el baterista más representativo del llamado West Coast Jazz, participando en la gran mayoría de grabaciones de aquel movimiento.

Desde las grabaciones de 78 rpm de la década de 1940, pasando por los LP de la década de 1950 y posteriores, hasta los cientos de bandas sonoras de películas en las que apareció, la producción grabada de Manne fue enorme y difícil de precisar. Según Leonard Feather, la batería de Manne aparece en "más de 1000 LPs", una declaración que Feather hizo en 1960, cuando Manne no había llegado ni siquiera a la mitad de su carrera de 45 años.

Un disco muy especial por lo hard to find en estas épocas, es su primer opus como líder, al frente de dos septetos integrados por "la flor y nata" del jazz de la Costa Oeste. 
Realizado para Dee Gee Records —el efímero sello fundado por Dizzie Gillespie y Dave Usher en 1951— el álbum fue pensado para resaltar la figura del baterista que acababa de ganar las encuestas de las revistas Metronome y Downbeat, y ya considerado como "Mr. Drums" para los lectores de ambas publicaciones. Las liner notes lo dicen claramente: Como cabría esperar de un músico de tan impecable gusto y gran dominio de su instrumento, este disco no es un conglomerado de solos de batería de Shelly. De hecho, solo hay dos o tres solos muy cortos. Sin embargo, la grandeza de Shelly impregna cada uno de los temas. Incluso cuando no se le escucha ni se nota, él está allí, "se siente". Este es "su" álbum.

Shelly Manne Septet
Dee Gee Presents

Lado 1
1 - Slightly Brightly
2 - It Don't Mean A Thing
3 - The Princess Of Evil
4 - Deep People

Lado 2
5 - The Count On Rush Street
6 - All Of Me
7 - Pooch McGooch
8 - Back In Your Own Backyard

#1 a #4:
Conte Candoli, Shorty Rogers (trompetas); Jimmy Giuffre (saxo tenor); Bob Gordon (saxo barítono); Frank Patchen (piano); Joe Mondragon (contrabajo); Shelly Manne (batería, vocalista en #2).
Grabados en Los Angeles, el 7 de enero de 1952.
#5 a #8:
Conte Candoli (trompeta), Bill Russo (trombón), Art Pepper (saxo alto), Bob Cooper (saxo tenor), Gene Esposito (piano), Don Bagley (contrabajo), Shelly Manne (batería, vocalista en #6), Shelby Jean Davis (vocalista en #8).
Grabados en Chicago, el 12 de noviembre de 1951. 

15 de octubre de 2021

Murakami y el Jazz #16

Y bien, con esta entrada llegamos al final de la serie. 

"Primera persona del singular" es la más reciente publicación de Haruki Murakami, un libro de cuentos que reúne ocho relatos basados en recuerdos de adolescencia y juventud que difuminan las fronteras entre realidad y ficción y hacen saltar por los aires los límites entre la imaginación y el mundo real.
Son cuentos sobre amores perdidos, relaciones truncadas, soledad, adolescencia, reencuentros y, sobre todo, la memoria del amor, porque, como asegura un narrador que bien podría ser el propio Murakami, "nadie podrá arrebatarnos el recuerdo de haber amado o de haber estado enamorados alguna vez en la vida".
Las guiñadas "jazzísticas" aparecen en tres de los cuentos y ninguna refiere específicamente a un disco en particular. Por lo tanto, advierto que este final de serie estará "intervenido" con música de una antología de John Coltrane (para volver a introducir un tema ya presentado) y álbumes clásicos que se me ocurrieron como simple lector.


*Charlie Parker Plays Bossa Nova*

Este relato, nos cuenta lo que le ocurrió a un joven estudiante después de escribir, para una revista universitaria, la reseña de un disco de Charlie Parker donde Bird interpreta clásicos de la bossa nova acompañado por el pianista brasileño Antonio Carlos Jobim. En la reseña no sólo habla de las virtudes del disco, sino de los músicos que acompaña al saxofonista, como el guitarrista Jimmy Raney o el baterista Roy Haynes. También describe las ocho canciones que componen el álbum, expresando sus sorpresas ante la fusión del saxo de Parker y el piano de Jobim.
Al terminar la transcripción de su propia reseña, el narrador confiesa su "travesura", ya que dicho disco nunca existió. Sin embargo, por entones nadie se percató del engaño debido a porque lo perfecto y creíble que lo hizo.

Bird ha vuelto.

¿No se estremece el lector, exultante y lleno de expectación, al escuchar la noticia? Vuelve, intacto, el vigor de antaño y resurge alzando el vuelo cual ave fénix, recibiendo vítores de bienvenida allá por donde pasa, desde Novosibirsk hasta Tombuctú, brillando con luz propia y decidido a iluminar el mundo con renovados bríos.

Estamos en 1963. Han transcurrido varios años desde la última ocasión en que tuvimos constancia pública de nuestro querido Charlie Parker, o Bird, como es conocido por la mayor parte de sus fieles seguidores. ¿En qué lugar se encuentra retirado en estos momentos? ¿A qué se dedica? Estas son las preguntas que todos los aficionados al jazz del mundo llevan haciéndose mucho tiempo. Pese al largo mutismo que lo rodea, que sepamos no ha fallecido. Si así hubiera sido, nos habrían llegado noticias e informaciones al respecto. Preveo que algún avezado alzará la voz para señalar que tampoco tenemos indicio alguno de que esté vivo.

La última vez que supimos algo de Bird fue cuando su mecenas, la baronesa Nica, le permitió instalarse en su lujosa mansión para pasar allí su convalecencia. Diversos problemas de salud lo asediaban y su condición de heroinómano era un secreto a voces para cualquier buen aficionado al jazz. Corrieron rumores de que, además del letal polvo blanco, una grave pulmonía, diversas afecciones internas, dolorosos síntomas de diabetes e incluso de enfermedad mental lo mantenían postrado. Aunque la fortuna de seguir vivo entre semejante grado de adversidad pueda haberlo acompañado, no así lo habrán hecho la fuerza y la energía necesarias para retomar su actividad musical, de modo que poca más opción le quedó aparte de retirarse de los escenarios y de la escena pública para convertirse en una leyenda viva y hermosa del jazz. Corría el año 1955.

Ocho años después, en el verano del presente año, 1963, volvemos a tener noticias de él. Con su inseparable saxo alto y sin tiempo que perder, se ha encerrado en un estudio de grabación a las afueras de Nueva York y, raudo como el rayo, ha alumbrado una nueva obra, ¡un elepé que lleva por título Charlie Parker Plays Bossa Nova!

¿Suena poco plausible?

Pues vayan ustedes preparándose y agárrense fuerte porque es cierto.

Así comienza un artículo que escribí para una revista universitaria, el primero que conseguí publicar en mi vida y por el que incluso obtuve una modesta remuneración.

Naturalmente, no existe ningún disco titulado Charlie Parker Plays Bossa Nova. Charlie Parker murió el 12 de marzo de 1955, y la bossa nova llegó a territorio estadounidense en 1962, introducida por músicos como Stan Getz. Pero no es improbable que Bird hubiese mostrado interés por ese estilo nuevo en caso de haber vivido en la década de los sesenta, y, por qué no, que se hubiera animado a adoptarlo en sus interpretaciones. Partiendo de semejante suposición, inventé un disco fruto de esa hipotética adopción musical e ideé una reseña ficticia del mismo, lo cual resultó en el artículo mencionado y transcrito en parte en estas páginas.

La gracia del asunto reside en que el editor jefe de la revista universitaria que accedió a publicarlo creyó de veras en la existencia del disco y tomó mi crítica como auténtica y genuina, sin sospechar de su autenticidad. Su hermano menor, buen amigo mío, le habló de mis virtudes con la pluma e hizo de promotor de mi causa (la revista llegó a publicar cuatro únicos números antes de echar el cierre, en el tercero de los cuales apareció mi reseña).

La narración continua con el estudiante ya convertido en un escritor importante, unos cuantos años más tarde. Paseando por Nueva York entra a una tienda de discos de segunda mano y, con sorpresa, encuentra el álbum que había inventado. Es exactamente igual, con todas las características que presentó en su reseña. Cuesta 35 dólares y por varios minutos titubea entre comprarlo o no. Al final no lo compra porque piensa que es un simple engaño. 

Sucedió en Nueva York, donde residí por algún tiempo debido al trabajo. Cierta tarde, con abundante tiempo libre por delante, salí de mi habitación de hotel para dar una vuelta y acabé entrando en un modesto establecimiento de discos de segunda mano situado en la calle Catorce Este. Se me ocurrió echar un vistazo a la sección de Charlie Parker y ahí encontré un disco que llevaba por título Charlie Parker Plays Bossa Nova. Tenía aspecto de edición pirata. La funda exterior era blanca, la portada carecía de foto o ilustración y en ella solo había el título, impreso en bastos caracteres negros, mientras que en la contraportada se detallaban la lista de temas musicales incluidos y el elenco de músicos participantes. Tanto los nombres de los músicos como el título y el número de los temas coincidían a pies juntillas con los que yo había seleccionado para mi disco ficticio. Asimismo, al igual que en mi reseña, Hank Jones al piano sustituía a Carlos Jobim en dos únicos temas.
(...)
Extraje el disco de su funda y comprobé que el adhesivo central era tan blanco como la funda y que en él también aparecían escritos los títulos de los temas en el orden correspondiente, pero no encontré ni el nombre ni el logotipo de casa discográfica alguna. Presté entonces atención a los surcos del vinilo. En efecto, en ambas caras podían apreciarse los cortes del inicio de cada uno de los cuatro temas. Fue entonces cuando tomé la resolución de pedirle al joven de pelo largo apostado tras el mostrador que me permitiera escucharlo. Negó con la cabeza y lamentó que el tocadiscos de que disponía la tienda estuviera estropeado. Lo sentía mucho.

Una etiqueta adherida a la funda indicaba que el precio era de treinta y cinco dólares. Me sumí en la indecisión de si comprarlo o dejarlo, hasta que, finalmente, me decanté por lo último y abandoné el local con las manos vacías. Sin duda, no podía tratarse más que de una broma sin gracia. A falta de nada mejor en que pasar el rato, alguien se había tomado la molestia de crear un disco a imagen y semejanza del que yo describía en mi artículo, aunque solo en la portada, claro. Habría localizado cualquier elepé con cuatro cortes en cada cara, despegado la etiqueta empapándola en agua, y adherido con pegamento la suya propia, elaborada con sus propias manos. Pagar treinta y cinco dólares por semejante tomadura de pelo se me antojaba de lo más estúpido.
(...)
A última hora de la mañana siguiente salí del hotel y volví a dirigirme al mismo lugar. En su interior, un hombre de mediana edad, de pelo lacio y con el cuello del jersey deshilachado, sorbía café y leía las páginas deportivas de un periódico, sentado tras el mostrador. Un reconfortante aroma a café recién hecho se extendía tenuemente por todo el local mezclándose con vieja música de Pharoah Sanders emitida desde el techo por caducos altavoces, sin un solo cliente todavía a esas horas, a excepción de mí. Tenía el hombre toda la pinta de ser el dueño de la tienda. Repasé de inmediato la sección de Charlie Parker, sin éxito. No hallé, entre los demás, el disco del día anterior. Qué raro. Recordaba haberlo devuelto a su sitio después de llevarlo hasta el mostrador. No quise darme por vencido y revisé todos los cajones de la sección completa de jazz. Seguro que lo deposité entre otros discos, eso debió de ocurrir. Después de hurgar concienzudamente, me vi obligado a tirar la toalla, con la certeza al menos de saber que allí no estaba. ¿Se había vendido acaso en un intervalo de tiempo tan corto? Abordé al hombre del mostrador:

—Disculpe, no consigo localizar un disco que vi ayer en la tienda...

—¿Qué disco busca? —inquirió, sin levantar la vista de las páginas de The New York Times.

Charlie Parker Plays Bossa Nova —repliqué sin rodeos.

El hombre dejó el periódico, se quitó las viejas gafas de montura metálica y alzó lentamente la vista hacia mí.

—Perdone, ¿le importaría repetirme el título?

Así lo hice. El hombre, tras un pausado sorbo a su café y un levísimo movimiento de cabeza hacia ambos lados, dijo:

—No existe el disco por el que usted pregunta.

—Lo sé. Y, sin embargo...

—Ahora bien, si le interesa Perry Como Sings Jimi Hendrix, creo que todavía tenemos alguno.

Supe que se trataba de una broma en cuanto oí mencionar el nombre de Perry Como. Aquel hombre era de esos que no sonríen cuando bromean.

—El caso es que puedo asegurarle que lo vi aquí, en esta tienda —me sentí obligado a aclarar—. Naturalmente, debía de tratarse de una tomadura de pelo, de eso no cabe duda.

—¿Dice que lo vio aquí?

—Como lo oye. Ayer por la tarde.

Procedí entonces a describir la cubierta y demás detalles: número de temas, títulos, etcétera. No olvidé mencionar la etiqueta con el precio marcado, treinta y cinco dólares.

—¿No lo habrá confundido con otro? —El hombre se mantenía remiso a admitir mi relato—. Le aseguro que no hemos tenido ningún disco con las características que usted enumera. Soy yo quien se encarga de adquirir los discos que ponemos a la venta. Nadie más. También les pongo el precio. Así que ya me contará... Si me hubiera topado con semejante rareza, le aseguro que lo recordaría.

Negó de nuevo con la cabeza, se colocó las gafas y reanudó la lectura de las páginas deportivas del diario. De pronto, como si una fugaz idea hubiera cruzado rauda por su mente, volvió a quitarse las gafas y, aguzada la mirada, los ojos entornados, me miró fijamente.

—Ahora bien, si, por remota que parezca la posibilidad, acabase usted dando con él, no dude en comunicármelo, por favor.

El relato finaliza con un sueño que tiene el protagonista muchos años después, en el cual se le aparece Charlie Parker y toca "Corcovado", una de las piezas de bossa nova del disco inexistente. Luego de su interpretación, Parker comienza a hablarle de su corta vida y el autor piensa en su primera novela que se publicó cuando él tenía la misma edad que Bird al morir, 34 años.  A partir de la muerte del saxofonista y de nacimiento de escritor, comienza un diálogo constante entre lo vital y lo trivial del tiempo.

¿Con qué música "ilustrar" este cuento?
En principio, se me ocurre pensar que, "el viejo disco de Pharoah Sanders" que está escuchando el vendedor de discos, bien podría ser el disco debut del saxofonista como líder, desde una edición conmemorativa que incluye consideraciones de Sanders sobre diversos tópicos, extraídos de distintas entrevistas.

 

Pharoah Sanders Quintet
Pharoah's First

1 - Seven By Seven
2 - Bethera
Entrevistas:
3 - Bernard Stollman Meets Pharoah Sanders
4 - Coming To New York
5 - Meeting Sun Ra
6 - Meeting John Coltrane
7 - Comments On Other Musicians
8 - Playing With Don Cherry
9 - The Scene
10 - Why The Music Changes

#1 y #2:
Pharoah Sanders (saxo tenor), Stan Foster (trompeta), Jane Getz (piano), William Bennett (contrabajo), Marvin Pattillo (percusión).
Grabados en el Loft Studio del ingeniero de sonido Jerry Newman, Nueva York, el 10 de setiembre de 1964.

****

Si bien el autor ficciona el disco inexistente de Charlie Parker como un álbum cuya "funda exterior era blanca, la portada carecía de foto o ilustración y en ella solo había el título, impreso en bastos caracteres negros", la publicación Granta encargó al ilustrador Jon Grey un diseño "posible" del arte de tapa, para presentar el cuento en su número de agosto de 2019. 
Y entonces, nos sumamos a la fantasía...

Charlie Parker
Plays Bossa Nova

Lado 1
1 - Corcovado
2 - Once I Loved (O Amor em Paz)
3 - Just Friends
4 - Bye Bye Blues (Chega de Saudade)

Lado 2
5 - Out of Nowhere
6 - How Insensitive (Insensatez)
7 - Once Again (Outra Vez)
8 - Dindi

Charlie Parker (saxo alto); Hank Jones [#3 y #5], Antonio Carlos Jobim (pianos); Jimmy Raney (guitarra); Jimmy Garrison (contrabajo); Roy Haynes (batería).
Lugar y fecha de grabación sin identificar.

****

Como cuando se hace la advertencia "no inteten hacer esto en casa", cabe insistir: este disco no existe.

Sin embargo, es cierto que Charlie Parker, como conjetura el autor, "hubiese mostrado interés por ese estilo nuevo en caso de haber vivido en la década de los sesenta". Ello puede deducirse si se considera su coqueteo con ritmos latinos a principios de 1950, como queda plasmado en la edición del sello Verve de 1995, con Bird formando parte de la orquesta de Machito, el pionero del jazz afrocubano.

Charlie Parker
South Of The Border

1 - Mango Mangue
2 - Okiedoke
3 - No Noise
4 - My Little Suede Shoes
5 - Un Poquito De Tu Amor
6 - Why Do I Love You?
7 - Tico-Tico
8 - Fiesta
9 - La Cucuracha {(sic) [a.k.a La Cucaracha]}
10 - Mama Inez
11 - Estrellita
12 - La Paloma
13 - Begin The Beguine
14 - Afro-Cuban Jazz Suite

Charlie Parker (saxo alto), acompañado por:
#1 a #3
Machito And His Afro-Cuban Orchestra
Mario Bauza, Paquito Davilla, Bobby Woodlen (trompetas); Gene Johnson, Fred Skerritt (saxos altos); José Madera (saxo tenor); Leslie Johnakins (saxo barítono); René Hernandez (piano); Roberto Rodriguez (contrabajo); José Mangual (bongós); Luis Miranda (congas); Machito (maracas); Ubaldo Nieto (tumbadoras).
Grabado en Nueva York, el 20 de diciembre de 1948 (#1 y #3) y en enero de 1949 (#2).
#4 a #8:
Walter Bishop, Jr. (piano), Teddy Kotick (contrabajo), José Mangual (bongós), Luis Miranda (congas), Roy Haynes (batería).
Grabado en Nueva York, el 12 de marzo de 1951.
#9 a #13:
Benny Harris (trompeta), Walter Bishop, Jr. (piano), Teddy Kotick (contrabajo), José Mangual (bongós), Luis Miranda (congas), Max Roach (batería).
Grabado en Nueva York, el 23 de enero de 1952.
#14
Machito And His Afro-Cuban Orchestra
Mario Bauza (trompeta y clarinete); Paquito Davilla, Harry "Sweets" Edison, Al Stewart, Bobby Woodlen (trompetas); Artista no identificado (clarinete); Gene Johnson, Fred Skerritt (saxos altos); José Madera, Flip Phillips, Sol Rabinowitz (saxos tenores); Leslie Johnakins (saxo barítono); René Hernandez (piano); Machito (maracas); José Mangual (bongós); Luis Miranda, Chino Pozo (congas); Ubaldo Nieto (tumbadoras); Buddy Rich (batería); Chico O'Farrill (arreglos y dirección).
Grabado en Nueva York, el 21 de diciembre de 1950.

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*With the Beatles*

El narrador de este cuento nos relata una vivencia de un momento de su adolescencia cuando, caminado por los pasillos del liceo, se cruza con una joven de la que no se acuerda de su rostro. Por tanto, no puede recordar si era bonita o no, tampoco si fue un sueño o no, pero se distinguía por llevar en sus manos el segundo álbum de los Beatles titulado With The Beatles, un disco que él recién escuchó cuando tuvo 35 años, ya que no le gustaban los Beatles en su época de estudiante. 

Ni en mi etapa como estudiante de secundaria ni después, tras mi entrada en la universidad, adquirí un disco de los Beatles. Cuando me disponía a escuchar música con la debida atención, me decantaba únicamente por el jazz o por la clásica. Compraba discos de jazz con la asignación que me entregaban mis padres y frecuentaba cafeterías y bares especializados en dicho género musical, en los que rastreaba el catálogo de vinilos de Miles Davis y Thelonious Monk entre otros, además de acudir a conciertos de música clásica siempre que me era posible.

Miles Davis
Milestones

1 - Dr.Jackle
2 - Sid's Ahead
3 - Two Bass Hit
4 - Milestones
5 - Billy Boy
6 - Straight, No Chaser
7 - Two Bass Hit (alternate take)
8 - Milestones (alternate take)
9 - Straight, No Chaser (alternate take)


Miles Davis (trompeta y piano en #2), Cannonball Adderley (saxo alto), John Coltrane (saxo tenor), Red Garland (piano), Paul Chambers (contrabajo), Philly Joe Jones (batería).
Grabado en el Columbia 30th Street Studio de Nueva York, el 4 de febrero (#3 a #9) y el 4 de marzo (#1 y #2)  de 1958.

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Thelonious Monk
Plays Duke Ellington

1 - It Don't Mean A Thing
2 - Sophisticated Lady
3 - I Got It Bad (And That Ain't Good)
4 - Black And Tan Fantasy
5 - Mood Indigo
6 - I Let A Song Go Out Of My Heart
7 - Solitude
8 - Caravan

Thelonious Monk (piano), Oscar Pettiford (contrabajo), Kenny Clarke (batería).
Grabado en Van Gelder Studio, Hackensack, Nueva Jersey, el 21 y el 27 de julio 1955.

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Avanzado el cuento, repleto de consideraciones sobre los Beatles, el protagonista nos narra hechos que ocurrieron en 1965, como la guerra de Vietnam, el descubrimiento del gato Iriomote en Okinawa y su relación amorosa con una joven compañera de estudios, llamada Sayoko, quien no era bonita, pero si popular, algo celosa, habladora y a quien tampoco le gustaban los Beatles:

Aquella primera novia era menuda y coqueta. Empezamos viéndonos una vez por semana durante las vacaciones escolares de verano. Recuerdo bien la tarde en que besé por primera vez sus cálidos y suaves labios y le metí la mano bajo el vestido blanco de tirantes para acariciar sus tentadores pechos sin quitarle el sostén. Recuerdo el tenue y reconfortante aroma a mandarina que emanaba de sus cabellos.

Apenas le interesaban los Beatles. Apenas le interesaba el jazz. Prefería la música orquestal de Mantovani y de Percy Faith, los temas populares al piano de Roger Williams y las canciones de Andy Williams o Nat King Cole, sintonías sosegadas, dulces y melosas para el recreo plácido de familias acomodadas (debe señalarse que en los años sesenta, la categorización de un artículo o producto de consumo en función de sus altas pretensiones comerciales no venía lastrada por tono acusatorio alguno ni desprecio de ningún tipo, al contrario de lo que ocurre hoy día). Al visitar su casa, me di cuenta de la gran cantidad de discos que tenía de ese estilo, burdamente englobado después bajo la etiqueta de easy listening. Ella se complacía en mostrármelos y hacérmelos escuchar en el tocadiscos de la sala de estar, equipado con un magnífico sistema de sonido estereofónico, recostados ambos en el sofá y dejando que nuestros labios saborearan la música rozándose entre sí en húmedos besos. Yo los días en que la familia se ausentaba y disponíamos ella y yo del sofá de la sala de estar a nuestro completo antojo, a lo que menos prestaba atención era al tipo de música que sonaba en el tocadiscos.
(...)
Mi novia tenía un hermano mayor y una hermana menor que no había comenzado aún el bachillerato pero que era cinco centímetros más alta que ella, y como casi todas las chicas de estatura notablemente mayor que la que les corresponde según su edad, no resultaba demasiado agraciada. Para colmo, y como si deseara subrayar lo que acabo de indicar, llevaba unas gruesas gafas de un buen número de dioptrías. Pese a ello, mi novia trataba a su hermana menor con grandes dosis de dulzura y cariño.

—¿Sabes? Mi hermana saca unas notas estupendas —señaló en cierta ocasión, lo cual no era decir mucho teniendo en cuenta los propios resultados escolares de mi novia, que eran tirando a mediocres. De hecho, tal vez mis propias notas no anduviesen muy distantes de las de su hermana.

En cierta ocasión, fuimos los tres juntos al cine. Da igual la circunstancia que tuvo que darse para que su compañía resultase ineludible, el caso es que acabamos viendo la película musical >Sonrisas y lágrimas< en un cine completamente abarrotado de público y sentados a escasa distancia de una de aquellas inmensas pantallas de cinemascope que se curvaban hacia los extremos, cosa que, recuerdo, me dejó los globos oculares extenuados. A mi novia le encantó la música y adquirió el disco de la banda sonora, que a partir de entonces escucharíamos sin descanso, aunque yo me quedaba, sin pensármelo dos veces, con la mágica interpretación de John Coltrane de "My Favorite Things", cosa que me ahorré decirle a ella, asumiendo que no me llevaría a ningún sitio hacerlo.

John Coltrane
Trane ~ The Atlantic Collection

1 - My Favorite Things, Part 1 (single version)
2 - Like Sonny
3 - Cousin Mary
4 - Giant Steps
5 - Central Park West
6 - Equinox
7 - Naima
8 - My Shining Hour
9 - Mr. Syms

Compendio de grabaciones realizadas entre 1959 y 1961, procedentes de los discos My Favourite Things,  Coltrane Jazz, Giant Steps, Coltrane's Sound y Coltrane Plays The Blues. [Información detallada en librillo].

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 *Carnaval*

Este relato se compone de dos historias. 

En la primera, el narrador nos habla de sus encuentros y relación con F*, una mujer que conoce en un concierto por medio de un amigo y que de inmediatamente la clasifica de "fea". En algún momento F* y el narrador comienzan a hablar de sus gustos musicales, ambos son melómanos y ante la pregunta: ¿qué música llevar a una isla desierta?, ambos estuvieron de acuerdo en llevar la pieza Carnaval de Robert Shumann. Tanto les gustaba esa pieza, tanto la conocían y apreciaban que decidieron formar una especie de club, integrado solo por ellos dos, llamado Carnaval, cuyo principal objetivo consistía en ir juntos a todos los conciertos en los que se interpretara Carnaval, o comprar y comentar algún álbum que apareciera en el mercado, así como reseñas o estudios de esta obra de Shumann. 

En la segunda historia, el narrador rememora un acontecimiento de su época universitaria, cuando acompañó a un amigo a una cita doble. La chica que salió con él era "fea". Sin embargo, en un momento surge el jazz en la conversación. Más adelante trató de tener otra cita con ella, pero nunca pudo encontrar el papel en el que ella le había anotado su teléfono. 

Durante mis años de universitario, recuerdo haber tenido un encuentro con una chica a la que no calificaría de fea, pero a la que, por decirlo de una manera sencilla, no encontré especial atractivo. Un amigo mío que tenía novia se empeñó en buscarme una acompañante para que saliéramos los cuatro una tarde a tomar algo por ahí. Convencieron a una chica de un curso por detrás del mío que se alojaba en la misma residencia universitaria que la novia de mi amigo. Pues bien, salimos y cenamos algo ligero, tras lo cual el grupo se escindió en dos parejas, una formada por mi amigo y su novia, y la otra, obviamente, por aquella chica y yo. Era uno de esos días próximos al final del otoño.

Paseamos por el parque, entramos en una cafetería y conversamos al calor de sendas tazas de café. Era de estatura menuda, ojos pequeños y aire afable. Su voz clara, gentil y teñida de azoramiento me agradó. Tenía un timbre muy agradable. Me dijo que era miembro del club de tenis de la facultad, deporte cuya afición le venía de familia, por sus padres, a los que siempre había acompañado a jugar desde niña. Qué familia tan sana, pensé. Debía de reinar un ambiente muy saludable también entre padres e hijos. Como es un deporte que apenas he practicado, no supe seguirle la conversación. Yo hubiera podido hablar de jazz, pero ella no sabía nada al respecto, así que tampoco por ahí hubo avances. Por lo que parecía, no iba a resultarnos sencillo encontrar un tema común de conversación. Sin embargo, al menos expresó su deseo de escuchar jazz, así que traté de prepararla para las maravillas de músicos como Miles Davis o Art Pepper; le conté el modo en que empecé a sentirme atraído por dicho estilo y qué veía especialmente interesante en él. Ella me escuchó con paciencia y atención, aunque nada me asegura que siguiera el hilo de todo lo que le expliqué. Después la acompañé hasta la estación y nos despedimos.

Antes de marcharse, me dio el teléfono de la residencia donde se alojaba. Lo apuntó en el margen de una página de su agenda, la dobló con cuidado y arrancó el fragmento con el fin de entregármelo. Nunca la llamé.
(...)
Yo apenas contaba veinte años, pero lo recordé todo con la misma nitidez que si estuviera viviéndolo una vez más: la laxitud del tiempo y un agradable paseo por el parque, ella —no especialmente agraciada, pero tampoco espantosamente fea— y yo, al abrigo de la dorada luz de aquel sol de poniente de finales de otoño. Después, en la cafetería, le había explicado cómo el sonido del saxo alto de Art Pepper se quebraba ocasionalmente en una genialidad de quejidos que, lejos de enturbiar su música, le proporcionaban un aderezo expresivo de admirable inspiración. Recuerdo haber utilizado esas mismas palabras, una por una. Luego, aquel fragmento de papel, perdido en un abismo eterno. Un abismo de eternidad, medité, era demasiado tiempo. 

Miles Davis All Stars
Walkin'

1 - Walkin'
2 - Blue 'N' Boogie
3 - Solar
4 - You Don't Know What Love Is
5 - Love Me Or Leave Me

Miles Davis (trompeta) 
En sexteto (#1 y #2) con: J.J. Johnson (trombón), Lucky Thompson (axo tenor), Horace Silver (piano), Percy Heath (contrabajo), Kenny Clarke (batería).
En quinteto (#3 a #5) con: David Schildkraut (saxo alto), Horace Silver (piano), Percy Heath (contrabajo), Kenny Clarke (batería).
Grabaciones realizadas en el Van Gelder Studio, Hackensack, Nueva Jersey, el 3 (#3 a #5) y el 29 (#1 y #2) de abril de 1954.

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Art Pepper
The Art Pepper Quartet

1 - Art's Opus
2 - I Surrender Dear
3 - Diane
4 - Pepper Pot
5 - Besame Mucho
6 - Blues At Twilight
7 - Val's Pal 
8 - Pepper Pot (alternate)
9 - Blues At Twilight (alternate)
10 - Val's Pal (take 1)
11 - Val's Pal (take 4)
12 - Val's Pal (take 5)

Art Pepper (saxo alto), Russ Freeman (piano), Ben Tucker (contrabajo), Gary Frommer (batería).
Grabado en Hollywood, el 25 de noviembre de 1956.

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¿Murakami y el Jazz #17?

"Las remeras que amo", quizá sea la traducción del nuevo título de Murakami. Ya está publicado en japonés y su edición traducida al inglés, de la que se conoce solo las dos posibles portadas, se promete para noviembre de 2021.
Lo único que se sabe es que se trata de una colección de artículos que Murakami compuso para una revista de moda masculina japonesa y en la que "abre su ropero" para mostrar su colección de remeras.
Si contiene "guiñadas" jazzísticas solo lo sabré cuando llegue el libro a mis manos. 
Mientras tanto... a pensar en el futuro de Quintaesencia. 

23 de julio de 2021

Retratos en Jazz #53 - Art Pepper


Art Pepper (1925-1982)

Nació en California y es considerado el mejor saxo alto de la escuela West Coast. En 1943 se incorporó a la orquesta de Stan Kenton, de la que se apartó en 1952. Los solos que realizó en el disco Surf Ride, cargados de su energía característica de aquella época, son magníficos. Debido a su adicción a las drogas interrumpió más de una vez su actividad profesional, pasando un largo período en un centro de recuperación especializado. Pero en la década de 1970 renació de sus cenizas. Es interesante comparar la madurez de sus últimas interpretaciones con las grabadas a mediados de la década de 1950, considerada su mejor época. Realizó varias giras por Japón.

Art Pepper Meets the Rhythm Section (Contemporary C-3532)

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Art Pepper
Meets The Rhythm Section

Lado 1
1 - You'd Be So Nice To Come Home To
2 - Red Pepper Blues
3 - Imagination
4 - Waltz Me Blues
5 - Straight Life

Lado 2
6 - Jazz Me Blues
7 - Tin Tin Deo
8 - Star Eyes
9 - Birks' Works

Art Pepper (saxo alto), Red Garland (piano), Paul Chambers (contrabajo), Philly Joe Jones (batería).
Gabado en Contemporary's Studios, Los Angeles, California, el 19 de enero de 1957.

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~ Extras ~

El disco Surf Ride que elogia Murakami reunió una docena de extraordinarias grabaciones de mediados de 1950. Aunque poco importe al oyente, las fechas de grabación que informa el librillo puede que sean incorrectas, si se las contrasta con la información que registra el sitio especializado jazzdisco.com. Lo esencial es la música que creó en formato de cuarteto con los pianistas Russ Freeman y Hampton Hawes, como también los clásicos "duelos" con su colega Jack Montrose en saxo tenor.

Art Pepper
Surf Ride

1 - Tickle Toe
2 - Chili Pepper
3 - Susie The Poodle
4 - Brown Gold
5 - Holiday Flight
6 - Surf Ride
7 - Straight Life
8 - Cinnamon
9 - Thyme Time
10 - The Way You Look Tonight
11 - Nutmeg
12 - Art's Oregano

#1 a #3:
Art Pepper (saxo alto), Russ Freeman (piano), Bob Whitlock (contrabajo), Bobby White (batería).
Grabado en Los Angeles, el 29 de marzo de 1953.
#4 a #6:
Art Pepper (saxo alto), Hampton Hawes (piano), Joe Mondragon (contrabajo), Larry Bunker (batería).
Grabado en Los Angeles, el 7 de febrero de 1952. (jazzdisco.com registra como fecha el 4 de marzo de 1952).
#7 a #12:
Art Pepper (saxo alto), Jack Montrose (saxo tenor), Claude Williamson (piano), Monte Budwig (contrabajo), Larry Bunker (batería). 
Grabado en Los Angeles, el 24 de diciembre de 1953. (jazzdisco.com registra como fecha el 25 de agosto de 1953 y con Paul Bellerina como baterista en #8 y #11)

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Es difícil elegir un disco en particular para seguir el consejo de Murakami: comparar "la madurez de sus últimas interpretaciones con las grabadas a mediados de la década de 1950". Se me ocurre poner a consideración Straight Life. Además de tener un título muy emblemático (lleva el mismo nombre que su célebre autobiografía), es probablemente uno de los mejores que grabó para el sello Galaxy entre 1979 y 1982. En él figuran "Surf Ride" y "Straight Life", dos temas esenciales para "comparar" como los abordó 26 años después de sus versiones originales.

Art Pepper
Straight Life

1 - Surf Ride
2 - Nature Boy
3 - Straight Life
4 - September Song
5 - Make a List (Make a Wish)
6 - Long Ago and Far Away

Art Pepper (saxo alto), Tommy Flanagan (piano), Red Mitchell (contrabajo), Billy Higgins (batería), Kenneth Nash (cencerro y reco-reco en #5).
Grabado en Fantasy Studios, Berkeley, California, el 21 de setiembre de 1979. 

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Pero creo que uno de los mejores "modelos de comparación" de la música de Art Pepper en el correr de toda su carrera la propuso en 2009 su viuda, Laurie Pepper, coautora de su autobiografía y fiel guardiana de su memoria. Laurie sigue publicando con regularidad material inédito de Art desde su sello Widow's Taste y en el cuarto volumen se la serie Unreleased Art que se presenta aquí, se recogen grabaciones que van desde los comienzos de la carrera de Art con la orquesta de Stan Kenton hasta tomas de conciertos realizados días antes de su muerte. Un tercio de la colección contiene registros nunca publicados con anterioridad, como así también grabaciones desconocidas realizadas justo después de la liberación de Pepper de la prisión estatal de San Quintín en 1964.


Art Pepper
The Art History Project
~ Unreleased Art, Vol. IV ~

*CD 1*
Pure Art (1951~1960)
1 - Art Pepper
2 - Fascinatin' Rhythm
3 - Patricia
4 - Tickle Toe
5 - Pepper Returns
6 - Mambo De La Pinta
7 - These Foolish Things
8 - Cool Bunny
9 - Bésame Mucho
10 - Art's Oregano
11 - Diane
12 - I Can't Believe That You're In Love With Me
13 - Straight Life
14 - Everything Happens To Me
15 - Nutmeg
16 - What's New?
17 - Begin The Beguine

*CD 2*
Hard Art (1960~1968)
1 - Rehearsal
2 - Track 2
3 - So In Love
4 - Talk
5 - That Crazy Blues
6 - D Section
7 - Chelsea Bridge

*CD 3*
Consummate Art (1972~1982)
1 - Caravan
2 - Lost Life
3 - Landscape
4 - Angel Wings
5 - Historia De Un Amor
6 - Mambo Koyama
7 - That's Love

Grabaciones realizadas entre 1951 y 1982.
Art Pepper secundado por numerosos artistas [Detalles en el librillo de la colección].

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Y a propósito de las estancias de Art en prisión y su madurez musical: quizá los peores momentos de su vida fueron los tres años que pasó en la penitenciaría de San Quintín. El establecimiento era conocido por ser el lugar donde se realizaban las ejecuciones de todos los presos de California condenados a muerte. Pero en la cárcel conoció el free jazz de la mano de Ornette Coleman y John Coltrane. Cómo ese acercamiento influyó en su música quedó bien reflejado en el programa televisivo Jazz Casual que conducía el crítico musical Ralph Gleason. Sucedió poco después de su liberación de San Quintín. Precisamente, fue el 9 de mayo de 1964, en el que, acompañado por el pianista Frank Strazzeri, el contrabajista Hersh Hamel y Bill Goodwin a la batería, interpretó "The Trip", "D Section" y un tercer tema sin título.


10 de septiembre de 2020

El Canon del Jazz #3 - Airegin

 Airegin
Compuesta por Sonny Rollins

El título de la canción es "Nigeria" escrito al revés, y su autor, Sonny Rollins, no fue sino uno más de los muchos compositores punteros de jazz moderno que jugaban a estos retruécanos con sus oyentes. En 1946, Dizzy Gillespie ya había alumbrado "Emanon" (al revés: No name, "sin nombre"). En 1952, Horace Silver había grabado "Ecaroh" (su nombre de pila invertido). Otro tanto haría Miles Davis años después con "Selim" y "Sivad". Y Thelonious
Monk es teóricamente el autor de "Eronel" (inversión de "Lenore", nombre de una antigua novia de Sadik Hakim, el pianista que, en colaboración con Idrees Sulieman, compuso la mayor parte de la pieza).

Algunos verán en estos títulos un síntoma de la idiosincrasia lúdica e informal del jazz, y otros, queriendo encontrar razones más profundas, señalarán la larga tradición de intérpretes afroamericanos que han sembrado su obra de significados ocultos y cifrados. En este caso concreto, los juegos lingüísticos de Rollins representaron un obstáculo cuando el cantante y letrista Jon Hendricks trató de encajar en la melodía una letra que aludiese al título. En la versión incluida en The Swingers!, disco publicado en 1958 por el trío Lambert, Hendricks & Ross, el primer verso dice: "Wait’ll y’dig it on the map; Airegin spelled backwards" (Espera a encontrarlo en el mapa: Airegin escrito al revés), que rima con el neologismo "gone fac’wards" (fue hacia delantrás). El señor Rollins no se lo puso muy fácil a sus futuros colaboradores, desde luego.

La canción adquirió notoriedad gracias a Bags’ Groove, de Miles Davis, un disco de 1954 mucho menos conocido que los álbumes que el trompetista publicaría en la segunda mitad de esa década. El disco, no obstante, contenía varias canciones que estaban destinadas a convertirse en clásicos, entre
ellas tres de las mejores composiciones de Rollins: "Airegin", "Doxy" y "Oleo". En términos de concepción, la primera es la más interesante de la serie: tras un comienzo que insinúa un blues en tonalidad menor, se transforma en una estructura asimétrica de treinta y seis compases —una rareza: veinte compases antes de la repetición, y luego sólo dieciséis antes de regresar al principio de la estructura—, toda ella repleta de movimiento armónico para estimular a los solistas. Los acordes iniciales recuerdan a "Opus V", una pieza de J. J. Johnson que Rollins había grabado en 1949, mientras que los segundos ocho compases evocan el puente de "Day Dream", la canción de Billy Strayhorn. Pero el conjunto, tal como lo construyó Rollins, resulta inconfundible, y la pieza figura entre las más intrincadas de sus composiciones más conocidas. "Airegin" es la prueba fehaciente de que en una época en la que otros músicos de jazz, deseosos de ampliar su popularidad, estaban inclinándose hacia el énfasis melódico del cool, o bien hacia el desenfado y la sencillez del funk, Rollins estaba decidido a componer piezas que sedujesen a otros solistas de viento, no a los usuarios de las gramolas.

Y así ocurrió con "Airegin". Dos años después, Miles Davis resucitó la canción en otra sesión para el sello Prestige, esta vez con la participación de John Coltrane, el único titán capaz de discutirle a Rollins el trono de monarca absoluto del saxofón tenor en la corte del jazz moderno. Davis tomó una decisión sorprendente al sustituir la progresión armónica original de Rollins en la repetición del tema A, o tema principal, por una breve secuencia de ocho compases en torno a Fa menor, un anticipo del enfoque modal que habría de dominar su obra a finales de esa década. El movimiento es más rápido y la atmósfera mucho más agresiva: Coltrane nos informa de que era capaz de tocar esa composición con tanta maestría como el propio Rollins.

Otros solistas de renombre tomaron nota. Phil Woods grabó "Airegin" en su sesión de 1957 con Gene Quill y durante los años siguientes retomaría periódicamente la canción con diversos arreglos. Art Pepper le plantó cara en su disco Art Pepper Plus Eleven, de 1959, y a comienzos de la década de 1960 pudo oírse interpretar el estándar de Rollins a Stan Getz, Chet Baker y Maynard Ferguson, entre otros músicos.

La canción ha conservado su lugar en el repertorio clásico, aunque no se oye tan a menudo como "Oleo" o "St. Thomas", también del mismo compositor. Este hecho, sin embargo, quizá se deba sencillamente a que esas dos canciones son más fáciles de tocar, pues la primera se basa en la socorrida secuencia de acordes de "I Got Rhythm", el clásico de Gershwin, y la segunda es tan simple que puede tocarse de oído sin haberla ensayado. Los solistas más avezados, en cambio, siguen sacándole jugo a "Airegin". El lector interesado en oír dos ejemplos estimulantes hará bien en buscar las versiones de Chris Potter y Michael Brecker, ambas de 1993.


1 - Miles Davis (con Sonny Rollins), extraída de Bag’s Groove, Hackensack (New Jersey) 29 de junio de 1954
2 - Miles Davis (con John Coltrane), extraída de Cookin’, Hackensack (New Jersey), 26 de octubre de 1956
3 - Art Pepper (con arreglo de Marty Paich), extraída de Art Pepper Plus Eleven, Los Ángeles, 14 de marzo de 1959
4 - Wes Montgomery (con Tommy Flanagan), extraída de The Incredible Jazz Guitar of Wes Montgomery, Nueva York, 26 de enero de 1960
5 - Phil Woods (con Jaki Byard), extraída de Musique du Bois, Nueva York, 14 de enero de 1974
6 - Maynard Ferguson, extraída de New Vintage, Nueva York, 10 de julio de 1977
7 - Michael Brecker y David Friesen, extraída de Two for the Show, Portland, 25 de abril de 1993
8 - Chris Potter, extraída de Sundiata, Nueva York, 13 de diciembre de 1993


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-- Disco Elegido --



Este álbum, junto al Art Pepper Meets The Rhythm representan, según la crítica especializada, las dos sesiones más importantes en toda la carrera discográfica de Art Pepper. Y, a pesar de que el saxofonista había participado en grabaciones de muchas grandes bandas, esta era la primera vez que lo hacía como líder, razón por la cual muchos de sus colegas querían participar en ella.

Anotaba Nat Hentoff en su liner notes para este disco, el 21 de octubre de 1959.
En un período en que las calificaciones para tener un álbum de jazz propio siguen siendo nebulosas, ha sido aún más asombroso que Art Pepper haya estado a cargo de tan pocos. Pepper ha crecido notablemente en imaginación y profundidad emocional en los últimos años, como quedó muy claro en Art Pepper Meets The Rhythm Section. En esta nueva grabación, Pepper recibe de Marty Paich un marco desafiante diferente al que él, o la mayoría de los otros solistas, ha recibido hasta ahora en los discos. Y Art responde acorde a su constante brillantez.
Lo que ha hecho Paich ha sido brindarle a Art más que un simple acompañamiento. Ha integrado una banda para que estimule la interpretación de Art, pero sin que obstruya las improvisaciones que fluyen de sus ideas. Paich pudo lograr esta fusión porque conoce bien el estilo de Pepper a través de varios años de asociación, incluidas las sesiones en las que ofició como pianista.
Según expresó Paich, referente a los arreglos: "Quería darle un tipo de inspiración diferente a la que está acostumbrado con sólo un cuarteto detrás de él. Quería que Art sintiera el impacto de la banda, y pensé que este escenario lo impulsaría a tocar diferente de lo habitual, aunque manteniendo la libetad de su estilo natural. Y así fue. Art y yo siempre pensamos muy parecido. No podría haber pedido un solista más compatible". 
En esencia, Art Pepper + Eleven demuestra, en primer lugar, lo maduro que se ha vuelto Art Pepper como solista. También vuelve a enfatizar la cantidad de material con el que los jazzistas tienen que trabajar, y ayuda considerablemente para mostrar las calidad de Marty Paich como un arreglista de jazz particularmente conocedor y sensible.

1 - Move
2 - Groovin' High
3 - Opus De Funk
4 - 'Round Midnight
5 - Four Brothers
6 - Shaw Nuff
7 - Bernie's Tune
8 - Walkin' Shoes
9 - Anthropology
10 - Airegin
11 - Walkin' (original take)
12 - Walkin' (alternate take 1)
13 - Walkin' (alternate take 2)
14 - Donna Lee (original take)
15 - Donna Lee (alternate take)

Art Pepper (saxo alto); Pete Candoli (#3,4,8,10), Jack Sheldon, Al Porcino (#2,6,9,12) (trompetas); Dick Nash (trombón); Bob Enevoldsen (saxo tenor y trombón a válvulas); Vince de Rosa (corno francés); Herb Geller (#3,4,8,10), Bud Shank (#2,6,9,12), Charlie Kennedy (#1,5,7,11) (saxos altos); Bill Perkins (#2-4,6,8-10,12), Richie Kamuca (#1,5,7,11) (saxo tenores); Med Flory (saxo barítono); Russ Freeman (piano); Joe Mondragon (contrabajo); Mel Lewis (batería).
Grabado en Contemporary's Studio, Los Angeles, el 14 de marzo(#3,4,8,10), 28 de marzo (#2,6,9,12) y 12 de mayo (#1,5,7,11) de 1959.