Nacido en 1904 en Missouri, Coleman Hawkins elevó al saxo a una forma exquisita de arte, siendo el responsable de crear el concepto del saxofonista moderno como solista estrella. Antes de que Hawkins apareciera en escena a fines de la década de 1920, el saxo —patentado por su inventor, el músico belga Adolphe Sax en 1846—, se consideraba un instrumento apenas novedoso. Se había utilizado ocasionalmente en la música clásica, pero en la música popular anterior a 1925, el saxo rara vez se escuchaba. Y cuando era utilizado, se empleaba principalmente para proporcionar ruidos de mugido de baja frecuencia y efectos de sonido cómicos, parecidos a flatulencias. En resumen, no era tomado muy en serio. Además, no había un linaje de grandes músicos que pudieran ser modelos a seguir para los jóvenes aspirantes a músicos. Coleman Hawkins cambió para siempre la percepción del saxo.
Conocido por su afición al alcohol, sucumbió a una enfermedad hepática a la edad de 64 años. Pero en las cinco décadas que estuvo musicalmente activo, demostró ser un verdadero pionero: un revolucionario de buena fe que le dio al saxo tenor su voz única. El rico legado de grabaciones que dejó unió las eras del swing y el bebop y ayudó a dar forma al jazz tal como lo conocemos hoy. Una de esas sesiones de grabación, ahora consideradas históricas, es la que presentaremos esta vez.
El 8 de noviembre de 1954, Coleman y otros cinco ilustres acompañantes "todoterreno" como Milt Hinton, Billy Taylor, Emmett Berry, Eddie Bert y el gran Jo Jones. grabaron una docena de canciones para el sello Jazztone Society, un sello de muy corta vida que se especializaba en la venta de grabaciones por correo. Nueve de estas pistas fueron publicadas como Timeless Jazz: Coleman Hawkins and his All-Stars y las restantes fueron apareciendo en distintas "ensaladas" en formato de LP's o fraccionados en "sencillos" de 7 y 10 pulgadas.
El bop estaba en pleno apogeo y Hawkins, que pasaba por un gran momento de su carrera, demostró en estos registros su total adaptación al estilo.
Hubo que esperar hasta 1980, para que estas grabaciones aparecieran en disco compacto por primera vez, siendo la casa barcelonesa Fresh Sound la encargada de remasterizar Timeless Jazz (respetando los nueve temas del vinilo original), y hasta 2003 para que volviera a hacerlo (esta vez reuniendo la totalidad de los registros realizados) bajo el título The Complete Jazztone Recordings 1954.
Dadas las condiciones de grabación de sellos como Jazztone en la década de 1950, el sonido de las ediciones en CD es verdaderamente "cavernoso". Hay momentos en los que, en el mejor de los casos, a Jo Jones se le intuye mientras una incómoda reverberación envuelve todo el conjunto.
Pero la música es magnífica. Puede enorgullecerse al lado de sus más famosas grabaciones, a pesar de su origen obscure y su calidad de sonido comprometida. En definitiva, grabaciones de colección para todos los fanáticos de Hawk y para los amantes de los hard to find del jazz en general.
Coleman Hawkins
The Complete Jazztone Recordings 1954
1 - Get Happy
2 - If I Had You
3 - Lullaby Of Birdland
4 - Time On My Hands
5 - Out Of Nowhere
6 - Ain't Misbehavin'
7 - Blue Lou
8 - Stompin' At The Savoy
9 - Cheek To Cheek
10 - Just You, Just Me
11 - Honeysuckle Rose
12 - Undecided
Coleman Hawkins (saxo tenor), Emmett Berry (trompeta [#1, #3, #5, #7, #8 y #10]), Eddie Bert (trombón [#1, #3, #5, #7, #8 y #10]), Billy Taylor (piano), Milt Hinton (contrabajo), Jo Jones (batería).
Grabado en Nueva York, el 8 de noviembre de 1954.