Este año el mundo del jazz conmemora los cien años del nacimiento de Charles Mingus y esta es nuestra discreta forma de unirnos a las celebraciones que se están desarrollando en su honor.
Charles nació en una base militar del Ejército de Estados Unidos el 22 de abril de 1922, cerca de la ciudad de Nogales, en el estado de Arizona. Pero se crio en el área de Watts, en Los Ángeles, California. Su familia era de origen sueco y afroamericano por parte de sus abuelos paternos. En cuanto a sus abuelos maternos, sus orígenes eran chino y británico.
Pero en lo que refiere sus raíces geográficas, emocionales y académicas, el propio Mingus fue muy claro: "Aunque vivo en Nueva York, todos me consideran de la "costa este". Pero soy de la "costa oeste" ya que allí aprendí mucho y fue mi hogar desde que tuve tres meses.
Mingus se oponía a aliarse con lo que en general y vagamente se ha denominado el "estilo de jazz de la costa oeste". Renegó de cualquier "escuela", ya fuera de alguna de las costas y de las intermedias. "Siempre he compuesto igual. Cualquiera que sea el lugar en el que se encuentre, un hombre debe ser él mismo. Y no escribo en ningún "idioma" en particular. Escribo a lo Charles Mingus".
En un principio comenzó estudiando el trombón, pero dada la incompetencia de su profesor, desvió su atención hacia el violonchelo. Un amigo suyo, conocedor de las ideas antirracistas de Mingus, le advirtió que "estaba ensayando con un instrumento más propio de blancos que de negros", lo que hizo que se dedicara al estudio del contrabajo. Pero además de contrabajista fue pianista, compositor, arreglador, director, arquitecto de complejas improvisaciones y líder carismático.
Sin embargo, también se definió como "Menos que un perro" ("Beneath the Underdog"), como tituló a su desaforada autobiografía, un relato que da cuenta de una vida vivida al filo de la lucidez, entre la angustia, el júbilo, la música, su desprecio por el otro y sus varias personalidades.
En sus propias palabras: "Soy tres. Uno de ellos permanece siempre en el medio, despreocupado, impasible, observando, esperando que se le permita expresar lo que ven los otros dos. Un segundo hombre es como un animal asustado que ataca por miedo a ser atacado. Y después está la persona amable y amorosa que deja entrar a la gente en el templo más sagrado de su ser, aceptando insultos, confiando y firmando sin leer contratos en los que lo convencen de trabajar barato o gratis. Cuando se da cuenta de lo que le han hecho, siente ganas de matar y destruir todo a su alrededor, incluido él mismo, por ser tan estúpido. Pero no puede hacerlo y vuelve a ser él mismo. ¿Cuál es real? Todos son reales".
Su carácter era difícil e imprevisible, inadaptado hasta la psicosis, exhibicionista e ingenuo, patológicamente incapaz de controlarse, infantilmente contradictorio, honesto como pocos, brutalmente sincero y muchas veces ingrato. Pero lo principal, Mingus fue uno de los grandes músicos del siglo XX, un innovador insaciable y al mismo tiempo un conservador fuertemente ligado a la tradición afroamericana. Sus fuentes declaradas fueron la música de la iglesia —la única que su madrastra le permitía escuchar en casa—, Charlie Parker, Art Tatum y Duke Ellington, por cuya orquesta pasó fugazmente a comienzos del 1943. El resto fue pura intuición y ambición. Entre la soledad y la originalidad, su música fue un puente majestuoso entre las dos grandes revoluciones del jazz moderno: con su virtuosismo instrumental y su espontaneidad feroz prolongó el bebop; a través de sus improvisaciones colectivas, y el compromiso social con los negros de Estados Unidos, anticipó el free jazz.
De su impresionante producción grabada (51 discos como líder y 34 como sideman), Quintaesencia propone detenerse en el muy desatendido East Coasting, grabado para el sello Bethlehem en 1957. El "desinterés" probablemente se explique porque surgió a la sombra de varios hitos de su carrera que sí monopolizaron el análisis de la crítica. Cabe recordar que, por entonces, Mingus prácticamente lanzaba un nuevo álbum cada dos meses.
Grabado poco después de su célebre álbum Tijuana Moods, es uno de los álbumes de Mingus más ignorados y menos valorados de su discografía. No tiene una portada particularmente "artística" o un tema unificador como sucedía en otros álbumes que, por ello, adquirían el estatus de "legendario". Para la crítica especializada no es la "obra maestra" que Mingus buscaba plasmar en cada álbum que hacía. Pero contiene una rara y agradable particularidad: Bill Evans está dentro de los músicos convocados, algo que pocos podían esperar. Ya se habían encontrado dos meses antes, coincidiendo en la grabación de una obra específicamente encargada por la Brandeis University para ser presentada en el Festival de las Artes de 1957 —titulada "Revelations"—, concebida para satisfacer los conceptos del movimiento llamado Third Stream (Tercera Corriente), en la que fueron secundados por una orquesta dirigida por Gunther Schuller.
Pero en East Coasting, la conjunción suena muy "especial", con un Evans desplegando todo su sedoso impresionismo para las baladas y sus figuras rítmicas irregulares y categóricas para tempos más acelerados. Faltaban unos pocos meses para que el pianista se embarcara en una asociación con Miles Davis, un primer paso para su rápido ascenso al estatus de leyenda.
Los músicos restantes eran todos incondicionales de Mingus. A Dannie Richmond, lo consideraba como "uno de los bateristas más versátiles y creativos que he escuchado", y sabida fue la predilección por el trombonista Jimmy Knepper, uno de sus socios favoritos.
Completaron el sexteto dos "brillantes promesas" que desaparecieron en la oscuridad poco tiempo después: el trompetista Clarence Shaw y el saxofonista Shafi Hadi, también conocido como Curtis Porter.
Mingus no era ni de la "costa este" ni de la "costa oeste", pero East Coasting sigue siendo una muestra digna de su talento y de la magistral arquitectura del mundo musical que creó, tan único como él mismo.
Charles Mingus
East Coasting
1 - Memories Of You (take 7)
2 - East Coasting (take 4)
3 - West Coast Ghost (take 6)
4 - Celia (take 5)
5 - Conversation (take 16)
6 - Fifty-First Street Blues (take 4)
7 - East Coasting (alternate take 3)
8 - Memories Of You (alternate take 3)
Clarence Shaw (trompeta), Jimmy Knepper (trombón), Curtis Porter [como Shafi Hadi] (saxos alto y tenor), Charles Mingus (contrabajo), Bill Evans (piano), Dannie Richmond (batería).
Grabado en Nueva York, el 16 de agosto de 1957.
⁂
Llegado a este punto, Quintaesencia anuncia que se va "de costa" y sí elige una en particular. Es hora de una pausa de otoño y la costera Punta del Diablo será, como siempre, el lugar ideal para renovar energías. Retomaremos esta "extraña pasión" ni bien se inicie el mes de junio.
¡Hasta la vuelta!