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15 de octubre de 2021

Murakami y el Jazz #16

Y bien, con esta entrada llegamos al final de la serie. 

"Primera persona del singular" es la más reciente publicación de Haruki Murakami, un libro de cuentos que reúne ocho relatos basados en recuerdos de adolescencia y juventud que difuminan las fronteras entre realidad y ficción y hacen saltar por los aires los límites entre la imaginación y el mundo real.
Son cuentos sobre amores perdidos, relaciones truncadas, soledad, adolescencia, reencuentros y, sobre todo, la memoria del amor, porque, como asegura un narrador que bien podría ser el propio Murakami, "nadie podrá arrebatarnos el recuerdo de haber amado o de haber estado enamorados alguna vez en la vida".
Las guiñadas "jazzísticas" aparecen en tres de los cuentos y ninguna refiere específicamente a un disco en particular. Por lo tanto, advierto que este final de serie estará "intervenido" con música de una antología de John Coltrane (para volver a introducir un tema ya presentado) y álbumes clásicos que se me ocurrieron como simple lector.


*Charlie Parker Plays Bossa Nova*

Este relato, nos cuenta lo que le ocurrió a un joven estudiante después de escribir, para una revista universitaria, la reseña de un disco de Charlie Parker donde Bird interpreta clásicos de la bossa nova acompañado por el pianista brasileño Antonio Carlos Jobim. En la reseña no sólo habla de las virtudes del disco, sino de los músicos que acompaña al saxofonista, como el guitarrista Jimmy Raney o el baterista Roy Haynes. También describe las ocho canciones que componen el álbum, expresando sus sorpresas ante la fusión del saxo de Parker y el piano de Jobim.
Al terminar la transcripción de su propia reseña, el narrador confiesa su "travesura", ya que dicho disco nunca existió. Sin embargo, por entones nadie se percató del engaño debido a porque lo perfecto y creíble que lo hizo.

Bird ha vuelto.

¿No se estremece el lector, exultante y lleno de expectación, al escuchar la noticia? Vuelve, intacto, el vigor de antaño y resurge alzando el vuelo cual ave fénix, recibiendo vítores de bienvenida allá por donde pasa, desde Novosibirsk hasta Tombuctú, brillando con luz propia y decidido a iluminar el mundo con renovados bríos.

Estamos en 1963. Han transcurrido varios años desde la última ocasión en que tuvimos constancia pública de nuestro querido Charlie Parker, o Bird, como es conocido por la mayor parte de sus fieles seguidores. ¿En qué lugar se encuentra retirado en estos momentos? ¿A qué se dedica? Estas son las preguntas que todos los aficionados al jazz del mundo llevan haciéndose mucho tiempo. Pese al largo mutismo que lo rodea, que sepamos no ha fallecido. Si así hubiera sido, nos habrían llegado noticias e informaciones al respecto. Preveo que algún avezado alzará la voz para señalar que tampoco tenemos indicio alguno de que esté vivo.

La última vez que supimos algo de Bird fue cuando su mecenas, la baronesa Nica, le permitió instalarse en su lujosa mansión para pasar allí su convalecencia. Diversos problemas de salud lo asediaban y su condición de heroinómano era un secreto a voces para cualquier buen aficionado al jazz. Corrieron rumores de que, además del letal polvo blanco, una grave pulmonía, diversas afecciones internas, dolorosos síntomas de diabetes e incluso de enfermedad mental lo mantenían postrado. Aunque la fortuna de seguir vivo entre semejante grado de adversidad pueda haberlo acompañado, no así lo habrán hecho la fuerza y la energía necesarias para retomar su actividad musical, de modo que poca más opción le quedó aparte de retirarse de los escenarios y de la escena pública para convertirse en una leyenda viva y hermosa del jazz. Corría el año 1955.

Ocho años después, en el verano del presente año, 1963, volvemos a tener noticias de él. Con su inseparable saxo alto y sin tiempo que perder, se ha encerrado en un estudio de grabación a las afueras de Nueva York y, raudo como el rayo, ha alumbrado una nueva obra, ¡un elepé que lleva por título Charlie Parker Plays Bossa Nova!

¿Suena poco plausible?

Pues vayan ustedes preparándose y agárrense fuerte porque es cierto.

Así comienza un artículo que escribí para una revista universitaria, el primero que conseguí publicar en mi vida y por el que incluso obtuve una modesta remuneración.

Naturalmente, no existe ningún disco titulado Charlie Parker Plays Bossa Nova. Charlie Parker murió el 12 de marzo de 1955, y la bossa nova llegó a territorio estadounidense en 1962, introducida por músicos como Stan Getz. Pero no es improbable que Bird hubiese mostrado interés por ese estilo nuevo en caso de haber vivido en la década de los sesenta, y, por qué no, que se hubiera animado a adoptarlo en sus interpretaciones. Partiendo de semejante suposición, inventé un disco fruto de esa hipotética adopción musical e ideé una reseña ficticia del mismo, lo cual resultó en el artículo mencionado y transcrito en parte en estas páginas.

La gracia del asunto reside en que el editor jefe de la revista universitaria que accedió a publicarlo creyó de veras en la existencia del disco y tomó mi crítica como auténtica y genuina, sin sospechar de su autenticidad. Su hermano menor, buen amigo mío, le habló de mis virtudes con la pluma e hizo de promotor de mi causa (la revista llegó a publicar cuatro únicos números antes de echar el cierre, en el tercero de los cuales apareció mi reseña).

La narración continua con el estudiante ya convertido en un escritor importante, unos cuantos años más tarde. Paseando por Nueva York entra a una tienda de discos de segunda mano y, con sorpresa, encuentra el álbum que había inventado. Es exactamente igual, con todas las características que presentó en su reseña. Cuesta 35 dólares y por varios minutos titubea entre comprarlo o no. Al final no lo compra porque piensa que es un simple engaño. 

Sucedió en Nueva York, donde residí por algún tiempo debido al trabajo. Cierta tarde, con abundante tiempo libre por delante, salí de mi habitación de hotel para dar una vuelta y acabé entrando en un modesto establecimiento de discos de segunda mano situado en la calle Catorce Este. Se me ocurrió echar un vistazo a la sección de Charlie Parker y ahí encontré un disco que llevaba por título Charlie Parker Plays Bossa Nova. Tenía aspecto de edición pirata. La funda exterior era blanca, la portada carecía de foto o ilustración y en ella solo había el título, impreso en bastos caracteres negros, mientras que en la contraportada se detallaban la lista de temas musicales incluidos y el elenco de músicos participantes. Tanto los nombres de los músicos como el título y el número de los temas coincidían a pies juntillas con los que yo había seleccionado para mi disco ficticio. Asimismo, al igual que en mi reseña, Hank Jones al piano sustituía a Carlos Jobim en dos únicos temas.
(...)
Extraje el disco de su funda y comprobé que el adhesivo central era tan blanco como la funda y que en él también aparecían escritos los títulos de los temas en el orden correspondiente, pero no encontré ni el nombre ni el logotipo de casa discográfica alguna. Presté entonces atención a los surcos del vinilo. En efecto, en ambas caras podían apreciarse los cortes del inicio de cada uno de los cuatro temas. Fue entonces cuando tomé la resolución de pedirle al joven de pelo largo apostado tras el mostrador que me permitiera escucharlo. Negó con la cabeza y lamentó que el tocadiscos de que disponía la tienda estuviera estropeado. Lo sentía mucho.

Una etiqueta adherida a la funda indicaba que el precio era de treinta y cinco dólares. Me sumí en la indecisión de si comprarlo o dejarlo, hasta que, finalmente, me decanté por lo último y abandoné el local con las manos vacías. Sin duda, no podía tratarse más que de una broma sin gracia. A falta de nada mejor en que pasar el rato, alguien se había tomado la molestia de crear un disco a imagen y semejanza del que yo describía en mi artículo, aunque solo en la portada, claro. Habría localizado cualquier elepé con cuatro cortes en cada cara, despegado la etiqueta empapándola en agua, y adherido con pegamento la suya propia, elaborada con sus propias manos. Pagar treinta y cinco dólares por semejante tomadura de pelo se me antojaba de lo más estúpido.
(...)
A última hora de la mañana siguiente salí del hotel y volví a dirigirme al mismo lugar. En su interior, un hombre de mediana edad, de pelo lacio y con el cuello del jersey deshilachado, sorbía café y leía las páginas deportivas de un periódico, sentado tras el mostrador. Un reconfortante aroma a café recién hecho se extendía tenuemente por todo el local mezclándose con vieja música de Pharoah Sanders emitida desde el techo por caducos altavoces, sin un solo cliente todavía a esas horas, a excepción de mí. Tenía el hombre toda la pinta de ser el dueño de la tienda. Repasé de inmediato la sección de Charlie Parker, sin éxito. No hallé, entre los demás, el disco del día anterior. Qué raro. Recordaba haberlo devuelto a su sitio después de llevarlo hasta el mostrador. No quise darme por vencido y revisé todos los cajones de la sección completa de jazz. Seguro que lo deposité entre otros discos, eso debió de ocurrir. Después de hurgar concienzudamente, me vi obligado a tirar la toalla, con la certeza al menos de saber que allí no estaba. ¿Se había vendido acaso en un intervalo de tiempo tan corto? Abordé al hombre del mostrador:

—Disculpe, no consigo localizar un disco que vi ayer en la tienda...

—¿Qué disco busca? —inquirió, sin levantar la vista de las páginas de The New York Times.

Charlie Parker Plays Bossa Nova —repliqué sin rodeos.

El hombre dejó el periódico, se quitó las viejas gafas de montura metálica y alzó lentamente la vista hacia mí.

—Perdone, ¿le importaría repetirme el título?

Así lo hice. El hombre, tras un pausado sorbo a su café y un levísimo movimiento de cabeza hacia ambos lados, dijo:

—No existe el disco por el que usted pregunta.

—Lo sé. Y, sin embargo...

—Ahora bien, si le interesa Perry Como Sings Jimi Hendrix, creo que todavía tenemos alguno.

Supe que se trataba de una broma en cuanto oí mencionar el nombre de Perry Como. Aquel hombre era de esos que no sonríen cuando bromean.

—El caso es que puedo asegurarle que lo vi aquí, en esta tienda —me sentí obligado a aclarar—. Naturalmente, debía de tratarse de una tomadura de pelo, de eso no cabe duda.

—¿Dice que lo vio aquí?

—Como lo oye. Ayer por la tarde.

Procedí entonces a describir la cubierta y demás detalles: número de temas, títulos, etcétera. No olvidé mencionar la etiqueta con el precio marcado, treinta y cinco dólares.

—¿No lo habrá confundido con otro? —El hombre se mantenía remiso a admitir mi relato—. Le aseguro que no hemos tenido ningún disco con las características que usted enumera. Soy yo quien se encarga de adquirir los discos que ponemos a la venta. Nadie más. También les pongo el precio. Así que ya me contará... Si me hubiera topado con semejante rareza, le aseguro que lo recordaría.

Negó de nuevo con la cabeza, se colocó las gafas y reanudó la lectura de las páginas deportivas del diario. De pronto, como si una fugaz idea hubiera cruzado rauda por su mente, volvió a quitarse las gafas y, aguzada la mirada, los ojos entornados, me miró fijamente.

—Ahora bien, si, por remota que parezca la posibilidad, acabase usted dando con él, no dude en comunicármelo, por favor.

El relato finaliza con un sueño que tiene el protagonista muchos años después, en el cual se le aparece Charlie Parker y toca "Corcovado", una de las piezas de bossa nova del disco inexistente. Luego de su interpretación, Parker comienza a hablarle de su corta vida y el autor piensa en su primera novela que se publicó cuando él tenía la misma edad que Bird al morir, 34 años.  A partir de la muerte del saxofonista y de nacimiento de escritor, comienza un diálogo constante entre lo vital y lo trivial del tiempo.

¿Con qué música "ilustrar" este cuento?
En principio, se me ocurre pensar que, "el viejo disco de Pharoah Sanders" que está escuchando el vendedor de discos, bien podría ser el disco debut del saxofonista como líder, desde una edición conmemorativa que incluye consideraciones de Sanders sobre diversos tópicos, extraídos de distintas entrevistas.

 

Pharoah Sanders Quintet
Pharoah's First

1 - Seven By Seven
2 - Bethera
Entrevistas:
3 - Bernard Stollman Meets Pharoah Sanders
4 - Coming To New York
5 - Meeting Sun Ra
6 - Meeting John Coltrane
7 - Comments On Other Musicians
8 - Playing With Don Cherry
9 - The Scene
10 - Why The Music Changes

#1 y #2:
Pharoah Sanders (saxo tenor), Stan Foster (trompeta), Jane Getz (piano), William Bennett (contrabajo), Marvin Pattillo (percusión).
Grabados en el Loft Studio del ingeniero de sonido Jerry Newman, Nueva York, el 10 de setiembre de 1964.

****

Si bien el autor ficciona el disco inexistente de Charlie Parker como un álbum cuya "funda exterior era blanca, la portada carecía de foto o ilustración y en ella solo había el título, impreso en bastos caracteres negros", la publicación Granta encargó al ilustrador Jon Grey un diseño "posible" del arte de tapa, para presentar el cuento en su número de agosto de 2019. 
Y entonces, nos sumamos a la fantasía...

Charlie Parker
Plays Bossa Nova

Lado 1
1 - Corcovado
2 - Once I Loved (O Amor em Paz)
3 - Just Friends
4 - Bye Bye Blues (Chega de Saudade)

Lado 2
5 - Out of Nowhere
6 - How Insensitive (Insensatez)
7 - Once Again (Outra Vez)
8 - Dindi

Charlie Parker (saxo alto); Hank Jones [#3 y #5], Antonio Carlos Jobim (pianos); Jimmy Raney (guitarra); Jimmy Garrison (contrabajo); Roy Haynes (batería).
Lugar y fecha de grabación sin identificar.

****

Como cuando se hace la advertencia "no inteten hacer esto en casa", cabe insistir: este disco no existe.

Sin embargo, es cierto que Charlie Parker, como conjetura el autor, "hubiese mostrado interés por ese estilo nuevo en caso de haber vivido en la década de los sesenta". Ello puede deducirse si se considera su coqueteo con ritmos latinos a principios de 1950, como queda plasmado en la edición del sello Verve de 1995, con Bird formando parte de la orquesta de Machito, el pionero del jazz afrocubano.

Charlie Parker
South Of The Border

1 - Mango Mangue
2 - Okiedoke
3 - No Noise
4 - My Little Suede Shoes
5 - Un Poquito De Tu Amor
6 - Why Do I Love You?
7 - Tico-Tico
8 - Fiesta
9 - La Cucuracha {(sic) [a.k.a La Cucaracha]}
10 - Mama Inez
11 - Estrellita
12 - La Paloma
13 - Begin The Beguine
14 - Afro-Cuban Jazz Suite

Charlie Parker (saxo alto), acompañado por:
#1 a #3
Machito And His Afro-Cuban Orchestra
Mario Bauza, Paquito Davilla, Bobby Woodlen (trompetas); Gene Johnson, Fred Skerritt (saxos altos); José Madera (saxo tenor); Leslie Johnakins (saxo barítono); René Hernandez (piano); Roberto Rodriguez (contrabajo); José Mangual (bongós); Luis Miranda (congas); Machito (maracas); Ubaldo Nieto (tumbadoras).
Grabado en Nueva York, el 20 de diciembre de 1948 (#1 y #3) y en enero de 1949 (#2).
#4 a #8:
Walter Bishop, Jr. (piano), Teddy Kotick (contrabajo), José Mangual (bongós), Luis Miranda (congas), Roy Haynes (batería).
Grabado en Nueva York, el 12 de marzo de 1951.
#9 a #13:
Benny Harris (trompeta), Walter Bishop, Jr. (piano), Teddy Kotick (contrabajo), José Mangual (bongós), Luis Miranda (congas), Max Roach (batería).
Grabado en Nueva York, el 23 de enero de 1952.
#14
Machito And His Afro-Cuban Orchestra
Mario Bauza (trompeta y clarinete); Paquito Davilla, Harry "Sweets" Edison, Al Stewart, Bobby Woodlen (trompetas); Artista no identificado (clarinete); Gene Johnson, Fred Skerritt (saxos altos); José Madera, Flip Phillips, Sol Rabinowitz (saxos tenores); Leslie Johnakins (saxo barítono); René Hernandez (piano); Machito (maracas); José Mangual (bongós); Luis Miranda, Chino Pozo (congas); Ubaldo Nieto (tumbadoras); Buddy Rich (batería); Chico O'Farrill (arreglos y dirección).
Grabado en Nueva York, el 21 de diciembre de 1950.

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*With the Beatles*

El narrador de este cuento nos relata una vivencia de un momento de su adolescencia cuando, caminado por los pasillos del liceo, se cruza con una joven de la que no se acuerda de su rostro. Por tanto, no puede recordar si era bonita o no, tampoco si fue un sueño o no, pero se distinguía por llevar en sus manos el segundo álbum de los Beatles titulado With The Beatles, un disco que él recién escuchó cuando tuvo 35 años, ya que no le gustaban los Beatles en su época de estudiante. 

Ni en mi etapa como estudiante de secundaria ni después, tras mi entrada en la universidad, adquirí un disco de los Beatles. Cuando me disponía a escuchar música con la debida atención, me decantaba únicamente por el jazz o por la clásica. Compraba discos de jazz con la asignación que me entregaban mis padres y frecuentaba cafeterías y bares especializados en dicho género musical, en los que rastreaba el catálogo de vinilos de Miles Davis y Thelonious Monk entre otros, además de acudir a conciertos de música clásica siempre que me era posible.

Miles Davis
Milestones

1 - Dr.Jackle
2 - Sid's Ahead
3 - Two Bass Hit
4 - Milestones
5 - Billy Boy
6 - Straight, No Chaser
7 - Two Bass Hit (alternate take)
8 - Milestones (alternate take)
9 - Straight, No Chaser (alternate take)


Miles Davis (trompeta y piano en #2), Cannonball Adderley (saxo alto), John Coltrane (saxo tenor), Red Garland (piano), Paul Chambers (contrabajo), Philly Joe Jones (batería).
Grabado en el Columbia 30th Street Studio de Nueva York, el 4 de febrero (#3 a #9) y el 4 de marzo (#1 y #2)  de 1958.

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Thelonious Monk
Plays Duke Ellington

1 - It Don't Mean A Thing
2 - Sophisticated Lady
3 - I Got It Bad (And That Ain't Good)
4 - Black And Tan Fantasy
5 - Mood Indigo
6 - I Let A Song Go Out Of My Heart
7 - Solitude
8 - Caravan

Thelonious Monk (piano), Oscar Pettiford (contrabajo), Kenny Clarke (batería).
Grabado en Van Gelder Studio, Hackensack, Nueva Jersey, el 21 y el 27 de julio 1955.

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Avanzado el cuento, repleto de consideraciones sobre los Beatles, el protagonista nos narra hechos que ocurrieron en 1965, como la guerra de Vietnam, el descubrimiento del gato Iriomote en Okinawa y su relación amorosa con una joven compañera de estudios, llamada Sayoko, quien no era bonita, pero si popular, algo celosa, habladora y a quien tampoco le gustaban los Beatles:

Aquella primera novia era menuda y coqueta. Empezamos viéndonos una vez por semana durante las vacaciones escolares de verano. Recuerdo bien la tarde en que besé por primera vez sus cálidos y suaves labios y le metí la mano bajo el vestido blanco de tirantes para acariciar sus tentadores pechos sin quitarle el sostén. Recuerdo el tenue y reconfortante aroma a mandarina que emanaba de sus cabellos.

Apenas le interesaban los Beatles. Apenas le interesaba el jazz. Prefería la música orquestal de Mantovani y de Percy Faith, los temas populares al piano de Roger Williams y las canciones de Andy Williams o Nat King Cole, sintonías sosegadas, dulces y melosas para el recreo plácido de familias acomodadas (debe señalarse que en los años sesenta, la categorización de un artículo o producto de consumo en función de sus altas pretensiones comerciales no venía lastrada por tono acusatorio alguno ni desprecio de ningún tipo, al contrario de lo que ocurre hoy día). Al visitar su casa, me di cuenta de la gran cantidad de discos que tenía de ese estilo, burdamente englobado después bajo la etiqueta de easy listening. Ella se complacía en mostrármelos y hacérmelos escuchar en el tocadiscos de la sala de estar, equipado con un magnífico sistema de sonido estereofónico, recostados ambos en el sofá y dejando que nuestros labios saborearan la música rozándose entre sí en húmedos besos. Yo los días en que la familia se ausentaba y disponíamos ella y yo del sofá de la sala de estar a nuestro completo antojo, a lo que menos prestaba atención era al tipo de música que sonaba en el tocadiscos.
(...)
Mi novia tenía un hermano mayor y una hermana menor que no había comenzado aún el bachillerato pero que era cinco centímetros más alta que ella, y como casi todas las chicas de estatura notablemente mayor que la que les corresponde según su edad, no resultaba demasiado agraciada. Para colmo, y como si deseara subrayar lo que acabo de indicar, llevaba unas gruesas gafas de un buen número de dioptrías. Pese a ello, mi novia trataba a su hermana menor con grandes dosis de dulzura y cariño.

—¿Sabes? Mi hermana saca unas notas estupendas —señaló en cierta ocasión, lo cual no era decir mucho teniendo en cuenta los propios resultados escolares de mi novia, que eran tirando a mediocres. De hecho, tal vez mis propias notas no anduviesen muy distantes de las de su hermana.

En cierta ocasión, fuimos los tres juntos al cine. Da igual la circunstancia que tuvo que darse para que su compañía resultase ineludible, el caso es que acabamos viendo la película musical >Sonrisas y lágrimas< en un cine completamente abarrotado de público y sentados a escasa distancia de una de aquellas inmensas pantallas de cinemascope que se curvaban hacia los extremos, cosa que, recuerdo, me dejó los globos oculares extenuados. A mi novia le encantó la música y adquirió el disco de la banda sonora, que a partir de entonces escucharíamos sin descanso, aunque yo me quedaba, sin pensármelo dos veces, con la mágica interpretación de John Coltrane de "My Favorite Things", cosa que me ahorré decirle a ella, asumiendo que no me llevaría a ningún sitio hacerlo.

John Coltrane
Trane ~ The Atlantic Collection

1 - My Favorite Things, Part 1 (single version)
2 - Like Sonny
3 - Cousin Mary
4 - Giant Steps
5 - Central Park West
6 - Equinox
7 - Naima
8 - My Shining Hour
9 - Mr. Syms

Compendio de grabaciones realizadas entre 1959 y 1961, procedentes de los discos My Favourite Things,  Coltrane Jazz, Giant Steps, Coltrane's Sound y Coltrane Plays The Blues. [Información detallada en librillo].

****

 *Carnaval*

Este relato se compone de dos historias. 

En la primera, el narrador nos habla de sus encuentros y relación con F*, una mujer que conoce en un concierto por medio de un amigo y que de inmediatamente la clasifica de "fea". En algún momento F* y el narrador comienzan a hablar de sus gustos musicales, ambos son melómanos y ante la pregunta: ¿qué música llevar a una isla desierta?, ambos estuvieron de acuerdo en llevar la pieza Carnaval de Robert Shumann. Tanto les gustaba esa pieza, tanto la conocían y apreciaban que decidieron formar una especie de club, integrado solo por ellos dos, llamado Carnaval, cuyo principal objetivo consistía en ir juntos a todos los conciertos en los que se interpretara Carnaval, o comprar y comentar algún álbum que apareciera en el mercado, así como reseñas o estudios de esta obra de Shumann. 

En la segunda historia, el narrador rememora un acontecimiento de su época universitaria, cuando acompañó a un amigo a una cita doble. La chica que salió con él era "fea". Sin embargo, en un momento surge el jazz en la conversación. Más adelante trató de tener otra cita con ella, pero nunca pudo encontrar el papel en el que ella le había anotado su teléfono. 

Durante mis años de universitario, recuerdo haber tenido un encuentro con una chica a la que no calificaría de fea, pero a la que, por decirlo de una manera sencilla, no encontré especial atractivo. Un amigo mío que tenía novia se empeñó en buscarme una acompañante para que saliéramos los cuatro una tarde a tomar algo por ahí. Convencieron a una chica de un curso por detrás del mío que se alojaba en la misma residencia universitaria que la novia de mi amigo. Pues bien, salimos y cenamos algo ligero, tras lo cual el grupo se escindió en dos parejas, una formada por mi amigo y su novia, y la otra, obviamente, por aquella chica y yo. Era uno de esos días próximos al final del otoño.

Paseamos por el parque, entramos en una cafetería y conversamos al calor de sendas tazas de café. Era de estatura menuda, ojos pequeños y aire afable. Su voz clara, gentil y teñida de azoramiento me agradó. Tenía un timbre muy agradable. Me dijo que era miembro del club de tenis de la facultad, deporte cuya afición le venía de familia, por sus padres, a los que siempre había acompañado a jugar desde niña. Qué familia tan sana, pensé. Debía de reinar un ambiente muy saludable también entre padres e hijos. Como es un deporte que apenas he practicado, no supe seguirle la conversación. Yo hubiera podido hablar de jazz, pero ella no sabía nada al respecto, así que tampoco por ahí hubo avances. Por lo que parecía, no iba a resultarnos sencillo encontrar un tema común de conversación. Sin embargo, al menos expresó su deseo de escuchar jazz, así que traté de prepararla para las maravillas de músicos como Miles Davis o Art Pepper; le conté el modo en que empecé a sentirme atraído por dicho estilo y qué veía especialmente interesante en él. Ella me escuchó con paciencia y atención, aunque nada me asegura que siguiera el hilo de todo lo que le expliqué. Después la acompañé hasta la estación y nos despedimos.

Antes de marcharse, me dio el teléfono de la residencia donde se alojaba. Lo apuntó en el margen de una página de su agenda, la dobló con cuidado y arrancó el fragmento con el fin de entregármelo. Nunca la llamé.
(...)
Yo apenas contaba veinte años, pero lo recordé todo con la misma nitidez que si estuviera viviéndolo una vez más: la laxitud del tiempo y un agradable paseo por el parque, ella —no especialmente agraciada, pero tampoco espantosamente fea— y yo, al abrigo de la dorada luz de aquel sol de poniente de finales de otoño. Después, en la cafetería, le había explicado cómo el sonido del saxo alto de Art Pepper se quebraba ocasionalmente en una genialidad de quejidos que, lejos de enturbiar su música, le proporcionaban un aderezo expresivo de admirable inspiración. Recuerdo haber utilizado esas mismas palabras, una por una. Luego, aquel fragmento de papel, perdido en un abismo eterno. Un abismo de eternidad, medité, era demasiado tiempo. 

Miles Davis All Stars
Walkin'

1 - Walkin'
2 - Blue 'N' Boogie
3 - Solar
4 - You Don't Know What Love Is
5 - Love Me Or Leave Me

Miles Davis (trompeta) 
En sexteto (#1 y #2) con: J.J. Johnson (trombón), Lucky Thompson (axo tenor), Horace Silver (piano), Percy Heath (contrabajo), Kenny Clarke (batería).
En quinteto (#3 a #5) con: David Schildkraut (saxo alto), Horace Silver (piano), Percy Heath (contrabajo), Kenny Clarke (batería).
Grabaciones realizadas en el Van Gelder Studio, Hackensack, Nueva Jersey, el 3 (#3 a #5) y el 29 (#1 y #2) de abril de 1954.

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Art Pepper
The Art Pepper Quartet

1 - Art's Opus
2 - I Surrender Dear
3 - Diane
4 - Pepper Pot
5 - Besame Mucho
6 - Blues At Twilight
7 - Val's Pal 
8 - Pepper Pot (alternate)
9 - Blues At Twilight (alternate)
10 - Val's Pal (take 1)
11 - Val's Pal (take 4)
12 - Val's Pal (take 5)

Art Pepper (saxo alto), Russ Freeman (piano), Ben Tucker (contrabajo), Gary Frommer (batería).
Grabado en Hollywood, el 25 de noviembre de 1956.

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¿Murakami y el Jazz #17?

"Las remeras que amo", quizá sea la traducción del nuevo título de Murakami. Ya está publicado en japonés y su edición traducida al inglés, de la que se conoce solo las dos posibles portadas, se promete para noviembre de 2021.
Lo único que se sabe es que se trata de una colección de artículos que Murakami compuso para una revista de moda masculina japonesa y en la que "abre su ropero" para mostrar su colección de remeras.
Si contiene "guiñadas" jazzísticas solo lo sabré cuando llegue el libro a mis manos. 
Mientras tanto... a pensar en el futuro de Quintaesencia. 

4 de octubre de 2021

Murakami y el Jazz #13

Siguiendo con nuestra búsqueda de los discos de jazz que "decoran" la literatura de Haruki Murakami, el turno ahora es para el libro de cuentos "Después del terremoto", anunciado por la editorial que lo tradujo al español como "un brillante fresco sobre la compasión, el coraje y la naturaleza del sufrimiento humano". Según la traductora Lourdes Porta, esta colección de relatos permite descubrir a un Murakami que narra magistralmente la vida cotidiana y, a la vez, pinceladas del Murakami más próximo al género fantástico, ese que define su universo literario característico e inconfundible.
A juicio de Porta, se trata de la obra de un escritor que, cuando se convierte en narrador de relatos, aporta universos cerrados, perfectos, más de los que las novelas. Según la traductora, "...estos cuentos remiten al ser humano —a sus miedos, pulsiones y deseos—, más allá de un contexto determinado. Incluso sus personajes más prototípicos tienen algo de universal".

La magnitud del terremoto que en 1995 asoló la ciudad japonesa de Kobe, y que se cobró más de cinco mil vidas, movió a Haruki Murakami a dedicar a este terrible suceso seis impactantes historias que transcurren poco después de la tragedia ocurrida en su ciudad natal. El protagonista omnisciente, y también el más conmovedor, es el propio seísmo, que, unas veces de manera sutil, otras de modo muy significativo, irrumpe en las vidas de aquellos que sobrevivieron al apocalipsis. Del dolor inconsolable de una nación aterrada Murakami ha sabido extraer muchas verdades sobre la naturaleza del sufrimiento humano.
Las seis impactantes historias que componen el volumen transcurren poco después de la tragedia y vienen desencadenadas de alguna manera por ella: las imágenes del seísmo emitidas sin cesar por televisión hacen que una mujer por fin abandone a su marido, los estremecimientos de un pintor aficionado al diseño de fogatas, las interrogantes de un joven al preguntarse qué es lo que hizo que su muy religiosa madre decidiera tenerlo, un anodino empleado de banca al que una rana gigante le pide ayuda para salvar a Tokio de un inminente segundo terremoto, un relato infantil con un ominoso Hombre Terremoto que funciona como telón de fondo para un triángulo amoroso, las idas y vueltas de un escritor bloqueado a todo sentimiento y el cuento que contiene las "pistas" de nuestra búsqueda: "Tailandia", que trata de Satsuki, una doctora especialista en tiroides que tras un congreso en Tailandia decide tomarse unas vacaciones. La asiste el enigmático y sabio Nimit, un chófer tailandés que durante esos días trata de paliar la melancolía de Satsuki, cuyo único deseo es que su exmarido ("aquel hombre") haya muerto en el terremoto.

Las conversaciones con Nimit van siendo su guía, en un proceso que se va desarrollando lentamente. Por ello, "nuestra intervención" estará intercalada en esas conversaciones, presentando los discos sin interrumpir las descripciones y los diálogos.
La primera "escena" elegida ocurre cuando Nimit recoge a Satsuki para llevarla a las vacaciones que ella decide tomar después de una conferencia que brindó en Bangkok. Esto sucede dentro de la "limusina Mercedes Benz azul marino de un modelo antiguo, bellamente bruñido y reluciente como una joya, sin una nube que empañase la carrocería":

Al fin, el coche logró salir de la ciudad, entró en la autopista y tomó rumbo hacia el norte. Nimit extrajo una cinta de casete de la guantera, la introdujo en el estéreo del coche y la hizo sonar a bajo volumen. Era jazz. Una vieja melodía que Satsuki recordaba muy bien.

—¿Le importaría ponerla más alta? —dijo Satsuki.

—Faltaría más —repuso Nimit, y subió el volumen. Se trataba de I Can’t Get Started. La misma versión que tantas veces le habían hecho escuchar en el pasado.

—Howard McGhee a la trompeta, Lester Young al saxofón tenor —musitó Satsuki como si hablara consigo misma—. Interpretado por JATP.

Nimit miró el rostro de Satsuki reflejado en el retrovisor.

—¡Vaya! Veo que es toda una experta. ¿Le gusta mucho el jazz, doctora?

—A mi padre le apasionaba. De pequeña, me hacía escuchar jazz muy a menudo.

Me ponía la misma melodía una vez tras otra y me hacía aprender el nombre de los intérpretes. Cuando se los decía todos sin equivocarme, me regalaba un pastel. Por eso ahora aún los recuerdo. Pero sólo los del viejo jazz. Lionel Hampton, Bud Powell, Earl Hines, Harry Edison, Buck Clayton... A los nuevos no los conozco.

Jazz At The Philharmonic
Bird And Pres ≈ The '46 Concerts

*LP 1*
Lado 1
1 - Crazy Rhythm
2 - The Man I Love

Lado 2
3 - Sweet Georgia Brown
4 - Blues For Norman
5 - I Can't Get Started

*LP 2*
Lado 3
6 - Oh, Lady Be Good!
7 -  After You've Gone

Lado 4
8 - I Got Rhythm
9 - JATP Blues

#1 y #2:
Dizzy Gillespie (trompeta); Willie Smith (saxo alto); Charlie Ventura, Lester Young (saxos tenores); Mel Powell (piano), Billy Hadnott (contrabajo); Lee Young (batería).
Grabado en el Philharmonic Auditorium, Los Angeles, California, el 28 de enero de 1946.
#3:
Dizzy Gillespie, Al Killian (trompetas); Charlie Parker, Willie Smith (saxos altos); Charlie Ventura, Lester Young (saxos tenores); Mel Powell (piano), Billy Hadnott (contrabajo); Lee Young (batería).
Grabado en el Philharmonic Auditorium, Los Angeles, California, el 28 de enero de 1946.
#4, #5, #6 y #7:
Al Killian, Howard McGhee (trompetas); Charlie Parker, Willie Smith (saxos altos); Lester Young (saxo tenor); Arnold Ross (piano); Billy Hadnott (contrabajo); Lee Young (batería).
Grabado en el Philharmonic Auditorium, Los Angeles, Los Angeles, California, el 28 de enero de 1946.
#8 y #9:
Buck Clayton (trompeta); Charlie Parker, Willie Smith (saxos altos); Lester Young, Coleman Hawkins (saxos tenores); Kenny Kersey (piano); Irving Ashby (guitarra); Billy Hadnott (contrabajo); Buddy Rich (batería).
Grabado en el Embassy Hotel, Los Angeles, el 22 de abril de 1946.

****

—Yo también escucho sólo a los antiguos. ¿A qué se dedicaba su padre?

—Era médico, claro. Pediatra. Pero murió poco después de que yo entrara en el instituto.

—Lo siento mucho —dijo Nimit—. ¿Y usted sigue escuchando jazz, doctora?

Ella negó con la cabeza.

—No, hace mucho tiempo que no. Dio la casualidad de que mi marido odiaba el jazz. Para él sólo existía la ópera. En casa teníamos un equipo magnífico, pero si yo ponía otra música que no fuera ópera, él torcía el gesto. En este mundo quizá no haya gente más estrecha de miras que la apasionada por la ópera. Pero ¿sabe? Ahora que mi marido y yo estamos separados, aunque no vuelva a escuchar ópera nunca más en mi vida, dudo que la eche de menos.

Nimit sólo apuntó un pequeño gesto afirmativo con la cabeza, sin añadir nada más. Se limitó a asir el volante del Mercedes manteniendo la vista clavada en la carretera ante sí. Tenía una manera muy hermosa de manejar el volante. Colocaba las manos exactamente en el mismo punto y, al cambiarlas de posición, mantenía siempre el mismo ángulo. Empezó a sonar otra vieja melodía familiar: I’ll Remember April, de Erroll Garner. Justamente, Concert by The Sea, de Garner, era el disco favorito de su padre. Satsuki cerró los ojos y se sumergió en los recuerdos del pasado.

Hasta el momento en que su padre había muerto de cáncer, todo a su alrededor había ido bien. Jamás le había ocurrido nada malo. Luego, en escena, se había producido un inesperado fundido en negro (ella había descubierto de pronto que su padre ya no estaba) y todo se había torcido. Como si hubiese empezado una obra totalmente distinta. No había transcurrido ni siquiera un mes desde su muerte cuando su madre se había desembarazado de la colección de discos de jazz de su padre y del gran aparato estéreo.

—¿De qué región de Japón es usted, doctora?

—De Kyoto —dijo Satsuki—. Pero allí sólo viví hasta los dieciocho años. Luego apenas he vuelto.

—¿Kyoto no estará, por casualidad, tocando a Kobe?

—No está lejos, pero tampoco está al lado. Vaya, como mínimo, en Kyoto apenas se han notado los efectos del terremoto.

Nimit cambió de carril, adelantó de golpe, sin esfuerzo alguno, a varios camiones grandes cargados de ganado y luego volvió a situarse en el carril de la derecha.

—Eso es lo principal. A causa del terremoto de Kobe del mes pasado ha muerto mucha gente. Lo he visto en las noticias. Es algo muy triste. ¿Usted, doctora, no tiene ningún conocido en Kobe?

—No, no creo que conozca a nadie de allá —dijo ella. Pero no era cierto. En Kobe vivía aquel hombre.

Nimit enmudeció unos instantes. Después añadió, volviéndose ligeramente hacia ella.

—Es algo muy extraño. Me refiero a los terremotos. Nosotros estamos firmemente convencidos de que, bajo nuestros pies, la tierra es algo consistente, sólido, inamovible. Existe incluso la expresión: "Tocar de pies en el suelo". Sin embargo, un día, de repente nos damos cuenta de que no es así. La tierra y las rocas, que se suponían sólidas, se reblandecen. Eso es lo que he oído en las noticias de la televisión. Creo que han hablado de "licuación". Por suerte, en Tailandia apenas hay grandes terremotos.

Satsuki se recostó en el asiento, cerró los ojos. Envuelta en el silencio se concentró en la interpretación de Erroll Garner. "A aquel hombre", pensó, "ojalá le haya caído encima algo duro y pesado y lo haya despanzurrado. Ojalá se lo haya tragado la tierra deshecha y convertida en lodo. Eso es justamente lo que he deseado durante mucho tiempo."

Erroll Garner
Concert By The Sea

Lado 1
1 - I'll Remember April
2 - Teach Me Tonight
3 - Mambo Carmel
4 - Autumn Leaves
5 - It's All Right With Me

Lado 2
6 - Red Top
7 - April In Paris
8 - They Can't Take That Away From Me
9 - How Could You Do A Thing Like That To Me
10 - Where Or When
11 - Erroll's Theme

Erroll Garner (piano), Eddie Calhoun (contrabajo), Denzil Best (batería).
Grabado en vivo en el Sunset Center, Carmel, California, el 19 de setiembre de 1955.

****
Más adelante, el cuento merece una "intervención". Como no se mencionan discos en particular, me permito elegir los que pudieran contener la música adecuada como banda sonora de la "escena" en cuestión.
Nimit considera que Satsuki merece una piscina mejor que la del hotel para su recreación. Según él "la piscina del hotel está muy llena" y le avisa que la llevará a otra para "nadar en serio":

A la hora del almuerzo, Nimit le llevó al borde de la piscina un té frío y unos sándwiches sobre una bandeja de plata. Unos sándwiches vegetales con queso, cortados con esmero en forma de pequeños triángulos.

—¿Los ha hecho usted? —preguntó Satsuki sorprendida.

Al oírlo, el rostro de Nimit perdió parte de su inexpresividad habitual.

—No, doctora. Yo no cocino. He pedido que me los preparen.

Satsuki estuvo a punto de preguntar: "¿Y a quién?", pero no lo hizo. Ya se lo había dicho Rapaport: si se callaba y lo dejaba hacer, todo iría de maravilla. Los sándwiches no estaban mal. Después del almuerzo se tomó un descanso, escuchó una cinta del Benny Goodman Sextet que le había prestado Nimit en un walkman que llevaba consigo y leyó. Por la tarde nadó un rato más y, a las tres, regresó al hotel.

Durante los cinco días siguientes repitió exactamente lo mismo. Nadó cuanto quiso, comió sándwiches vegetales con queso, escuchó música, leyó. No puso los pies en ningún otro lugar aparte de la piscina. Lo que Satsuki deseaba era un descanso absoluto, no pensar en nada.

Benny Goodman
Sextet

1 - Lullaby Of The Leaves
2 - Temptation Rag
3 - How Am I To Know?
4 - Between The Devil And The Deep Blue Sea
5 - I'll Never Be The Same
6 - Farewell Blues
7 - Undecided
8 - I've Got A Feeling I'm Falling
9 - East Of The Sun (And West Of The Moon)
10 - Four Or Five Times
11 - Under A Blanket Of Blue
12 - Bye Bye Blues

Benny Goodman (clarinete y voz en #10); Terry Gibbs (vibráfono); Allen Hanlon [#9 y #10], Johnny Smith [#1, #2 y #6], Mundell Lowe [#3 a #5, #7, #8, #11 y #12] (guitarras); Teddy Wilson [#1 a #5, #7, #8, #11 y #12],  Lou Stein [#9 y #10], Paul Smith [# 6] (pianos); Bob Carter [#1 y #2], Eddie Safranski [#6, #9 y #10], Sid Weiss [#3 a #5, #7, #8, #11 y #12] (contrabajos); Charlie Smith [#1 y #2], Don Lamond [#3, #7 y #9 a #11], Sid Bulkin [#6], Terry Snyder [#4, #5, #8 Y #12] (baterías).
Grabaciones realizadas en Nueva York, el 24 de noviembre de 1950 (#1 y #2), el 13 de junio de 1951 (# 6), el 29 de julio de 1952 (#4, #5, #8 y #12), el 30 de julio de 1952 (#3, #7 y #11) y el 22 de octubre de 1952 (#9 y #10).

****

Siempre nadaba sola. Tal vez por proceder de un manantial subterráneo, el agua de aquella piscina entre montañas estaba fría como el hielo y, al principio, a Satsuki se le cortaba la respiración, pero después, a fuerza de hacer largos, su cuerpo se caldeaba y alcanzaba la temperatura idónea. Cuando se cansaba de nadar a crol, se quitaba las gafas y nadaba de espaldas. Sobre su cabeza flotaban unas nubes blancas; pájaros y libélulas atravesaban el cielo. Satsuki se decía: "¡Ojalá pudiera seguir así eternamente!".

—¿Dónde ha aprendido inglés? —le preguntó Satsuki a Nimit en el coche, tras dejar la piscina, de vuelta al hotel.

—Durante treinta y tres años, trabajé como chófer en Bangkok para un joyero noruego. El señor y yo hablábamos siempre en inglés.

"¡Ah, claro!", se dijo Satsuki convencida. Recordó que, cuando trabajaba en el hospital de Baltimore, entre sus colegas había un médico danés que hablaba un inglés idéntico. Un inglés de gramática precisa, acento poco pronunciado, expresiones familiares. Fácil de entender, limpio, con cierta falta de gracia. "¡Qué curioso!", se dijo Satsuki. "¡Mira que venir a Tailandia y que te hablen en un inglés noruego!"

—A él le gustaba mucho el jazz y, durante los desplazamientos en coche, siempre escuchaba alguna cinta. De ese modo, yo, que conducía, me fui familiarizando con el jazz. Cuando murió, hace tres años, me dejó este coche y las cintas de casete. La que está escuchando usted ahora es una de ellas.

—¿Entonces, cuando su patrón falleció, usted se independizó y empezó a trabajar como chófer y guía para turistas?

—Así es —dijo Nimit—. En Tailandia hay muchos chóferes-guía, pero tal vez yo sea el único que posee un Mercedes.

—Seguro que su patrón confiaba plenamente en usted.

Nimit permaneció largo tiempo en silencio. Parecía estar considerando la respuesta. Después habló.

—Doctora, yo estoy soltero. Nunca me he casado. Durante treinta y tres años fui, día tras día, la sombra del señor. Lo seguía adondequiera que fuese, lo ayudaba en todo lo que hacía. Era como si me hubiese convertido en una parte de él. Y cuando vives mucho tiempo de esta forma, acabas por no saber siquiera qué es lo que tú deseas en realidad. —Nimit subió un poco el volumen del estéreo del automóvil. Un saxofón tenor estaba ejecutando un solo de tonos graves—. Eso puede aplicarse, por ejemplo, a esta música. Él me decía: "Nimit, escucha esta melodía con atención. Ve siguiendo cada una de las líneas de improvisación de Coleman Hawkins. Fíjate bien, intenta descubrir qué intenta decirnos con ellas. Aquí nos está hablando de un espíritu libre que pugna por escapar del interior de su pecho. Y ese espíritu está dentro de mí, y también está dentro de ti. ¡Fíjate! Puedes oír su eco, ¿verdad? Un suspiro cálido, un estremecimiento del corazón". Eso es lo que me decía. Y yo escuchaba esta música una y otra vez, infinitas veces, aguzaba el oído y lograba descubrir el eco del espíritu. Pero ¿sabe?, no puedo asegurar que fueran realmente mis oídos los que lo percibían. Al estar con alguien durante tanto tiempo, obedeciendo sus palabras, en cierto sentido acabas uniéndote a él en cuerpo y alma. ¿Comprende lo que intento decir?

—Creo que sí —dijo Satsuki. Mientras escuchaba a Nimit, a Satsuki se le ocurrió de repente que tal vez Nimit y su patrón hubieran mantenido una relación homosexual. Claro que eso no pasaba de ser una mera conjetura fruto de la intuición. Sin fundamento. Pero le daba la sensación de que, viéndolo de ese modo, sus palabras cobraban sentido.

—Sin embargo, yo no me arrepiento de nada. Si estuviera en mis manos vivir otra vez, volvería a hacer lo mismo. Exactamente lo mismo. ¿Y usted, doctora?

—No lo sé, Nimit —dijo Satsuki—. No tengo la menor idea.

Nimit no añadió nada más. Cruzaron la montaña donde estaban los monos grises y regresaron al hotel.

Coleman Hawkins
The Hawk In Hi-Fi

1 - Body And Soul
2 - Little Girl Blue
3 - I Never Knew
4 - Dinner For One Please, James
5 - The Bean Stalks Again
6 - His Very Own Blues
7 - The Day You Came Along
8 - Have You Met Miss Jones
9 - The Essence Of You
10 - There Will Never Be Another You
11 - I'm Shooting High
12 - Bean And The Boys [a.k.a 39"-25"-39"]
13 - There Will Never Be Another You (alternate take 1)
14 - There Will Never Be Another You (alternate take 2)
15 - Little Girl Blue (alternate take)
16 - Dinner For One Please, James (alternate take)
17 - I Never Knew (alternate take)
18 - Have You Met Miss Jones (alternate take 1)
19 - Have You Met Miss Jones (alternate take 2)
20 - Have You Met Miss Jones (alternate take ~ breakdown)
21 - The Day You Came Along (alternate take) 

Coleman Hawkins (saxo tenor) acompañado por: 
Jimmy Nottingham [#2 a #4, #10, #13 a #17], Bernie Glow, Lou Oles, Ernie Royal, Charlie Shavers, Nick Travis [#5, #6, #11 y #12] (trompetas); Tommy Mitchell [#2 a #4 y #13 a 17], Urbie Green, Fred Ohms, Jack Satterfield [#2 a #6 y #10 a #17], Chauncey Welsch [#5, #6, #11 y #12] (trombones); Jimmy Buffington (corno francés); Don Butterfield (tuba); Julius Baker (flauta); Sid Jekowsky (clarinete y flauta); Phil Bodner (oboe); Sam Marowitz (saxos altos); Al Cohn, Zoot Sims (saxos tenores); Sol Schlinger (saxo barítono); Marty Wilson (vibráfono, xilófono y lira glockenspiel); Hank Jones (piano y celesta); Barry Galbraith (guitarra); Milt Hinton [#5, #6, #11 y #12] , Jack Lesberg [#1, #7 a #9 y #18 a #21] (contrabajos); Osie Johnson (batería); Phil Kraus (campanas); Alvin Rudnitsky, Arnold Eidus, Dave Newman, Dave Sarser, Gene Orloff, Harry Lookofsky, Leo Kruczek, Max Cahn, Max Hollander, Paul Gershman, Stan Kraft, Cy Miroff, Tosha Samaroff (violines); Bert Fisch, Izzy Zir (violas); Alan Schulman, Bernie Greenhouse, Eduardo Sodero, George Ricci (violonchelos); Billy Byers (arreglos y dirección).
Grabado en Webster Hall, Nueva York, el 17, 18 y 20 de enero de 1956. 

9 de agosto de 2021

Murakami y el Jazz #2


"Pinball 1973" es la segunda Novela de Haruki Murakami. Melancólica y de atmósfera poética, comienzan a aparecer en ella piedras angulares de su futura narrativa: los gatos, los pozos, las antiguas novias... Se desarrolla tres años después de "Escucha la canción del viento" y el protagonista vuelve a ser "Yo", el mismo joven que ahora, emancipado y viviendo en Tokio, trabaja como traductor de inglés al japonés en una agencia. Su amigo "el Rata" vuelve a aparecer y por ello, a esta novela es también considerada la segunda obra de la trilogía "del Rata" (a la que seguirá "La caza del carnero salvaje"). "el Rata" sigue viendo pasar la vida en Jay's Bar pero toma una presencia mucho mayor que en la anterior novela. La pasión del protagonista son los "flippers" o "pinballs", y se pondrá a indagar qué ha ocurrido con su máquina favorita una vez que el salón de juegos donde se encontraba fuese derribado para instalar una tienda para venta de "donuts". Ahora "Yo" vive con dos gemelas que gustan de salir a buscar bolas de golf extraviadas y que iniciarán una serie de sucesos extraños inexplicables, como la muerte y entierro de un tablero del sistema telefónico olvidado por un operario encargado de reparar y cambiarlo.

Pero vayamos a nuestro juego, que nada tiene que ver con resúmenes ni críticas literarias. 
Antes una aclaración: Se incluye como "ilustración" de esta entrada la tapa de "La caza del carnero salvaje" por ser el final de "la trilogía del Rata" pero, a su vez, el comienzo de "la trilogía del carnero", que ocupará el opus #3 de esta serie. Curiosamente (o no tanto), en "La caza del carnero salvaje" hay una sola referencia jazzística "fantasma". Se trata de uno de los juegos "murakamianos" (no creo que sean errores de imprenta ni de traducción): inventar discos que no existen. En este caso es "South of the Border" cantada por Nat King Cole. 
Dicho esto, vayamos al final del Capítulo 3 de "Pinball 1973", donde "Yo" y las gemelas, toman café, fuman y juegan:

— ¿Qué creen que deberíamos hacer?

Las dos negaron con la cabeza.

— No lo sé.

Fumé en silencio.

— ¿Vamos a pasear por el campo de golf? Hoy es domingo y quizás haya muchas bolas perdidas.

Después de jugar alrededor de una hora al backgammon, saltamos por encima de la verja metálica del recinto y caminamos por el campo de golf, ya desierto debido al crepúsculo.  Silbé dos veces "It's so Peaceful in the Country", de Mildred Bailey. "¡Qué melodía tan bonita!", exclamaron ambas. pero no logramos encontrar una sola bola. Era uno de esos días. Seguro que en Tokyo se habían dado cita los mejores golfistas. O quizás en el campo de golf habían empezado a criar sabuesos buscabolas. Descorazonados, volvimos al departamento.

Mildred Bailey
The Rockin' Chair Lady

1 - Willow Tree
2 - Honeysuckle Rose
3 - Squeeze Me
4 - Down-Hearted Blues
5 - Blues In My Heart
6 - You Call It Madness (But I Call It Love)
7 - When It's Sleepy Time Down South
8 - Wrap Your Troubles In Dreams
9 - When That Man Is Dead And Gone
10 - Jenny
11 - Georgia On My Mind
12 - Rockin' Chair
13 - Sometimes I'm Happy
14 - Ev'rything Depends On You
15 - Lover, Come Back To Me
16 - All Too Soon 
17 - It's So Peaceful In The Country
18 - More Than You Know
19 - Cry, Cry, Cry
20 - Blue Prelude

Milded Bailey (vocalista) acompañada por Casa Loma Orchestra, The Delta Rhythm Boys, Bunny Berigan (trompeta), Johnny Hodges (saxo alto), Grachan Moncur (contrabajo) y Teddy Wilson (piano) [información detallada en librillo]
Grabaciones realizadas en Nueva York y Los Angeles, entre el 6 de diciembre de 1935 y el 25 de abril de 1950

****

En el Capítulo 7, "Yo" se dispone a trabajar en sus traducciones atrasadas después de tres días inactivo debido a un resfriado. En menos de una página, las referencias son muy claras:

Trabajé hasta el mediodía, escuchando un casete del viejo Stan Getz. Stan Getz, Al Haig, Jimmy Raney, Teddy Kotick, Tiny Kahn, eran la mejor de las bandas. Tras silbar el solo de Stan Getz, "Jumpin' with Symphony Sid", al compás de la música, me encontré mucho mejor.

Y unas líneas más adelante:

Cerré la ventana y, mientras escuchaba la cinta de casete de "Just Friends", de Charlie Parker, empecé la traducción del apartado "¿Cuándo duermen las aves migratorias?"

El tema de Stan Getz vuelve a mencionarse ya casi al final del libro, en el Capítulo 22 cuando "Yo", dentro del frigorífico de un gran almacén... bueno, decir que sucede y qué está haciendo allí sería un spoiler imperdonable para alguien interesado que no conozca la novela y quiera intentar descubrirla.

Sentado aún, silbé los cuatro primeros compases de "Jumpin' with Symphony Sid". Stan Getz y la Head Shaking and Foot Tapping Rhythm Section. En aquel frigorífico vacío, sin nada que los interceptase, mis silbidos resonaron con una belleza extraordinaria. Algo reconfortado silbé los cuatro compases siguientes. Y luego, los cuatro siguientes. Parecía que todos los objetos estuviesen aguzando el oído. Por supuesto, no había nadie que sacudiese la cabeza o que siguiera el ritmo con los pies. Sin embargo, mi silbido desapareció absorbido por cada uno de los rincones del almacén.

Stan Getz
At Storyville • Vol. 1 & 2

1 - Thou Swell
2 - The Song Is You
3 - Mosquito Knees
4 - Pennies From Heaven
5 - Move
6 - Parker 51
7 - Hershey Bar
8 - Rubberneck
9 - Signal
10 - Everything Happens To Me
11 - Jumpin' With Symphony Sid
12 - Yesterdays
13 - Budo

Stan Getz (saxo tenor), Jimmy Raney (guitarra), Al Haig (piano), Teddy Kotick (contrabajo), Tiny Kahn (batería).
Grabado en vivo en el club Storyville, Boston, el 28 de octubre de 1951.

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Charlie Parker
April In Paris

1 - April In Paris
2 - Summertime
3 - If I Should Lose You
4 - I Didn't Know What Time It Was
5 - Everything Happens To Me
6 - Just Friends
7 - They Can't Take That Away From Me
8 - Out Of Nowhere
9 - East Of The Sun
10 - Easy To Love
11 - I'm In The Mood For Love
12 - I'll Remember April
13 - Dancing In The Dark
14 - Laura
15 - Autumn In New York
16 - Stella By Starlight

Charlie Parker (saxo alto), acompañado por:
(#1 a #6):
Mitch Miller (oboe); Bronislaw Gimpel, Max Hollander, Milt Lomask (violines); Frank Brieff  (viola); Frank Miller (violonchelo); Myor Rosen (arpa); Stan Freeman (piano); Ray Brown (contrabajo); Buddy Rich (batería).
Grabado en Mercury Studios, Nueva York, el 20 de noviembre de 1949.
(#7 a #14):
Joseph Singer (corno francés); Eddie Brown (oboe); Sam Caplan, Howard Kay, Harry Melnikoff, Sam Rand, Zelly Smirnoff (violines), Isadore Zir (viola); Maurice Brown (violonchelo); Verley Mills (arpa); Bernie Leighton (piano); Ray Brown (contrabajo); Buddy Rich (batería).
Grabado en Reeves Sound Studios, Nueva York, el 5 de julio de 1950.
(#15 y #16):
Al Porcino, Chris Griffin, Bernie Privin (trompetas); Will Bradley, Bill Harris (trombones); Murray Williams, Toots Mondello (saxos altos); Hank Ross (saxo tenor); Stan Webb (saxo barítono); Artie Drelinger (cañas); Verley Mills (arpa); Lou Stein (piano); Art Ryerson (guitarra); Bob Haggert (contrabajo); Don Lamond (batería); Orquesta de cuerdas sin identificar.
Grabado en Studio A, First Avenue & East 44th Street, Nueva York, el 22 de enero de 1952.

****

Las restantes "referencias" aparecen en el Capítulo 18, sin identificación precisa de los discos, pero apropiadas para "intervenir" a discreción.
Cuenta "Yo":

En la oficina, todos los días eran iguales. El trabajo había empezado a aflojar y yo traducía con calma mientras escuchaba casetes de viejo jazz como Bix Beiderbecke, Woody Herman o Bunny Berigan, fumaba, bebía whisky a cada hora y comía galletas.
Sólo la chica de la oficina permanecía ocupada mirando horarios y haciendo la reserva de vuelos y hoteles; y aún encontró tiempo para zurcirme dos suéteres y sustituir los cierres metálicos de mi blazer. Se cambió el peinado, sustituyó su lápiz de labios por otro de color rosa pálido, se puso un suéter fino que resaltaba la redondez de sus senos. Y todo fue fundiéndose en el aire de otoño.
Todo aquello quedaría eternamente grabado en mi memoria. Fue una semana maravillosa.


Bix Beiderbecke
(Philips 429121BE)

Lado 1
1 - Ostrich Walk
2 - Somebody Stole My Gal

Lado 2
3 - Riverboat Shuffle
4 - Way Down Yonder In New Orleans

Bix Beiderbecke (trompeta), Bill Rank (trombón), Don Murray (clarinete [#1, #3, #4]), Izzy Friedman (clarinete [#2]), Don Ryker (saxos altos [#1, #3, #4]), Frankie Trumbauer (saxo alto y saxo melodía en do[#1, #3, #4]), Izzy Riskin (piano [#1, #3, #4]), Lennie Hayton (piano [#2]), Min Leibrobk (saxo bajo [#2]), Eddie Lang (guitarra [#1, #3, #4]), Harry Gate (batería [#2]), Chauncey Morehouse (batería [#1, #3, #4]).
Grabaciones realizadas el 9 de mayo de 1927 (#1, #3, #4) y el 7 de abril de 1928 (#2).

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Woody Herman
Four Brothers
The Thundering Herds 1945 ~ 1947

1 - Woodchopper's Ball
2 - Apple Honey
3 - Goosey Gander
4 - Northwest Passage
5 - The Good Earth
6 - A Jug Of Wine
7 - Your Father's Moustache
8 - Bijou
9 - Wild Root
10 - Panacea
11 - Back Talk
12 - Non-Alcoholic
13 - The Blues Are Brewing
14 - The Goof and I
15 - Four Brothers
16 - Blue Flame
17 - Laura
18 - I Wonder
19 - Yeah Man (Amen)
20 - I've Got The World On A String
21 - Put That Ring On My Finger
22 - Gee, It's Good To Hold You
23 - Lazy Lullaby
24 - I've Got News For You
25 - Keen And Peachy

Woody Herman (clarinete, saxo alto y vocalista), junto a (entre otros):
Tony Aless, Rowles Piano (pianos); Billy Bauer, Chuck Wayne (guitarras); Sonny Berman, Conte Candoli, Bernie Glow, Conrad Gozzo, Shorty Rogers (trompetas); John LaPorta, Sam Marowitz, Herbie Steward (saxos altos); Serge Chaloff (saxo barítono); Zot Sims, Pete Mondello, Flip Phillips (saxos tenores); Bill Harris, Ed Kiefer (trombones); Marjorie Hyams, Red Norvo (vibráfonos); Chubby Jackson, Joe Mondragon (contrabajos); Don Lamond, Buddy Rich (baterías).
Grabaciones realizadas en Chicago, Hollywood y Nueva York, entre el 10 de diciembre de 1946 y el 22 de diciembre de 1947.
[Información detallada en librillo]

****

Bunny Berigan And His Boys
The Chronological Classics 1935 ~ 1936

1 - You Took Advantage Of Me
2 - Chicken and Waffles
3 - I'm Coming Virginia
4 - Blues
5 - It's Been So Long
6 - I'd Rather Lead A Band
7 - Let Yourself Go
8 - Swing, Mister Charlie
9 - A Melody From The Sky
10 - I Can't Get Started
11 - A Little Bit Later On
12 - Rhythm Saved The World
13 - Just To Be In Caroline
14 - 'Tain't Nobody's Biz'ness What I Do
15 - I Nearly Let Love Go Slipping Thru' My Fingers
16 - But Definitely
17 - If I Had My Way
18 - When I'm With You
19 - Whatcha Gonna Do When There Ain't No Swing?
20 - Organ Grinder's Swing
21 - Rhythm Lullaby
22 - It All Begins And Ends With You

(#1 a #4):
Bunny Berigan (trompeta), Edgar Sampson (clarinete, saxo alto), Eddie Miller (clarinete, saxo tenor), Cliff Jackson (piano), Grachan Moncur (contrabajo), Ray bauduc (batería).
Grabado en Nueva York, el 13 de diciembre de 1935.
(#5 a #8):
Bunny Berigan (trompeta), Joe Marsala (clarinete), Bud Freeman (saxo tenor), Forrest Crawford (saxo tenor), Joe Bushkin (piano), Dave Barbour (guitarra), Mort Stuhlmaker (contrabajo), Dave Tough (batería), Chick Bullock (vocalista).
Grabado en Nueva York, el 24 de febrero de 1936.
(#9 a #12):
Bunny Berigan (trompeta); Artie Shaw, Paul Ricci (clarinete); Forrest Crawford (saxo tenor); Joe Bushkin (piano); Eddie Condon (guitarra); Mort Stuhlmaker (contrabajo); Cozy Cole (batería); Chick Bullock (vocalista).
Grabado en Nueva York, el 13 de abril de 1936.
(#13 y #14):
Bunny Berigan (trompeta), Joe Marsala (clarinete), Herbie Haymer (saxo tenor), Frank Froeba (piano), Clayton Duerr (guitarra), Artie Bernstein (contrabajo), Maurice Purtill (batería), Tempo King (vocalista).
Grabado en Nueva York, el 17 de abril de 1936.
(#15 a #18):
Bunny Berigan (trompeta), Jack Lacey (trombón),  Slats Long (clarinete), Joe Bushkin (piano), Eddie Condon (guitarra), Mort Stuhlmaker (contrabajo), Cozy Cole (batería), Chick Bullock (vocalista).
Grabado en Nueva York, el 9 de junio de 1936.
(#19 a #22):
Bunny Berigan (trompeta), Joe Marsala (clarinete), Art Drelinger (saxo tenor), Frank Froeba (piano), Artie Shapiro (contrabajo), Cozy Cole (batería), Midge Williams (vocalista).
Grabado en Nueva York, el 27 de agosto de 1936.