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23 de septiembre de 2020

El Canon del Jazz #8 - All The Things You Are

All the Things You Are
Compuesta por Jerome Kern, 
con letra de Oscar Hammerstein II 

Estoy tentado de afirmar que "All the Things You Are" es mi estándar de jazz favorito, pero si lo hiciese tendría que matizar esa declaración al instante. Para ser sincero, la canción, tal como la compuso Jerome Kern, no me divierte especialmente —la melodía, con esas redondas y esas notas reales tan predecibles (se conocen como notas reales aquellas que forman parte del acorde que rige en un momento dado), discurre con una precisión cuasimatemática que me deja frío—; pero la pieza, a mi modo de ver, ofrece un abanico de posibilidades emocionantes para la improvisación jazzís tica. "All the Things You Are" me encanta no tanto por lo que es, sino por lo que puede llegar a ser.

Cuando era veinteañero tocaba la canción casi a diario, a menudo durante un buen rato, y siempre me solazaba construyendo variaciones melódicas sobre la secuencia de acordes. Me consta que no soy el único: muchos músicos de jazz han vuelto una y otra vez a esta canción a lo largo de sus carreras. Recuerdo una charla con el saxofonista Bud Shank, pocos meses antes de que muriese a la edad de ochenta y dos años, durante la cual me dijo que nunca tuvo la sensación de haber agotado las posibilidades que encierra esta canción, pese a los casi sesenta años transcurridos desde que la grabase por primera vez. El pianista Lennie Tristano y sus epígonos también han dado muestras de una fijación casi obsesiva con esta pieza, en la que, al parecer, encuentran una inspiración similar al zen para desarrollar improvisaciones creativas de alto nivel (actitud que comparto, lo reconozco).

Estamos ante una paradoja de cierto calado. Jerome Kern tenía fama de ser hostil con los músicos de jazz que se tomaban libertades con sus canciones, y, en su opinión, casi cualquier cosa que hiciese un músico ya era demasiada libertad. Los improvisadores, no obstante, insistieron a despecho de ese antagonismo, y a lo largo de los años se han esforzado sin desmayo por exhibir —y mantener vivo— el legado de este compositor nacido en el siglo XIX, cuando el jazz ni siquiera existía. Tan sólo en la última década se han grabado más de trescientas versiones jazz de "All the Things You Are", lo que demuestra que la pieza, en su día una tonada de Broadway, es hoy una composición fundamentalmente jazzística que tiene más probabilidades de sonar allí donde se junten unos improvisadores que en la televisión o la radio.

"All the Things You Are" apareció por primera vez en el musical Very Warm for May (Mucho calor para mayo), un fiasco que apenas permaneció siete semanas en cartel y sufrió unas críticas tan virulentas que la segunda noche sólo pasaron por taquilla veinte personas. (Stephen Sondheim, sin embargo, que asistió con nueve años de edad a una de las cincuenta y nueve funciones del malhadado espectáculo, lo citaría años después entre los motivos que lo animaron a convertirse en compositor de Broadway). Los músicos de jazz, en cambio, no tardaron en cogerle el gusto a la pieza de Kern, y en febrero de 1940 tanto Tommy Dorsey como Artie Shaw situaron sus respectivas grabaciones entre las diez canciones del momento.

Fue la última vez que la composición figuró en las listas de éxitos, y con razón: al público mayoritario se le escapan las virtudes más notables de la pieza. Para el oyente no iniciado, los segundos ocho compases pueden parecer idénticos a los ocho primeros, cuando cualquier músico aprecia la insólita modulación en virtud de la cual la misma melodía se transpone cuatro grados de escala más abajo, una alteración que me resulta atractiva por cuanto intensifica el clima anímico de la pieza. A lo largo de casi toda la composición, la línea de bajo recorre el círculo de quintas con tal fervor que cuando Kern abandona esta pauta —al final del puente y en el último y prolongado tema A— la variación añade más picante al asunto. Al parecer, el propio Kern opinaba que la composición era demasiado compleja para convertirse en un éxito perdurable, y Alec Wilder, tras darle vueltas a este dictamen, propuso la intrigante teoría de que si los compases iniciales de una canción son lo bastante pegadizos, el público se tragará el resto de la pieza, por muy laberíntica que sea su estructura.

"All the Things You Are" ha sobrellevado el paso de las modas y estilos del mundo del jazz con una entereza y una capacidad de adaptación admirables. La canción permaneció en el repertorio de las grandes orquestas durante los primeros años de la década de 1940, y los músicos de bebop la adoptaron casi desde un primer momento. En 1945, Dizzy Gillespie la versionó con Charlie Parker en una grabación muy influyente (como demuestran las numerosas imitaciones de la introducción, que en un primer momento bien pudo concebirse como parodia del Preludio en Do sostenido menor de  Rachmaninoff), y nueve años después el dúo volvió a tocar el estándar de Kern en el recital que grabaron en el Massey Hall de Toronto. Parker, por su parte, solía incluir la canción en sus actuaciones, y de hecho sirvió de base para "Bird of Paradise", la pieza que grabó con Miles Davis en 1947. Pero los músicos de cool jazz y de la costa oeste de la década de 1950 sintonizaban igual de bien con "All the Things You Are", y la canción aparece en discos
grabados en esa época por el Modern Jazz Quartet, Stan Getz, Chet Baker, Art Pepper y, de hecho, casi cualquier artista vinculado a esas corrientes. El auge del hard bop, el free jazz, la fusión y otros estilos antagónicos tampoco logró desplazar a la composición de su posición eminente en el repertorio jazzístico.

La fama y la familiaridad transgeneracional de la canción la han convertido en una opción muy socorrida para los proyectos de colaboración entre músicos de épocas distintas. Los resultados pueden ser tan extraños como estimulantes. Sonny Rollins (con la ayuda de un competente Paul Bley) ofrece una de las interpretaciones más vanguardistas de su carrera en la versión que grabó con Coleman Hawkins en 1963, una oportunidad de lo más singular para explorar los límites del tonalismo. No menos fascinante resulta la osada combinación de Dave Brubeck, Anthony Braxton, Lee Konitz y Roy Haynes en una sesión de 1974, en la que Brubeck, el más veterano de los presentes, rebusca en su equipaje politonal para demostrar que es capaz de impulsar cambios con tanto afán y mordiente como cualquiera de sus colegas más jóvenes.

La canción no ha agotado todas sus posibilidades ni mucho menos, lo cual es extraordinario dada la frecuencia con que se ha diseccionado y reconstruido esta reliquia de la década de 1930. En la versión de trece minutos que Brad Mehldau llevó a cabo con su trío en 1999, el pianista ejecuta "All the Things You Are" en un rapidísimo compás de 7/4, una lectura que hizo mucho por popularizar entre los músicos de jazz más jóvenes la interpretación de clásicos bien conocidos en compases inesperados. La canción, no obstante, también puede resultar emocionante en una simple jam session, como demuestran el enardecido toma y daca que mantienen Phil Woods, Vincent Herring y Antonio Hart en el disco Alto Summit, de 1995; el mano a mano entre Woody Shaw y Bobby Hutcherson en Night Music, un álbum de 1982; y el enfrentamiento entre Johnny Griffin y un plantel de auténticas luminarias, en el que figuraban John Coltrane y Lee Morgan, incluido en A Blowing Session, de 1957.


1 - Tommy Dorsey (con Jack Leonard), Chicago, 20 de octubre de 1939
2 - Artie Shaw (con Helen Forrest), Nueva York, 26 de octubre de 1939
3 - Dizzy Gillespie (con Charlie Parker), Nueva York, 28 de febrero de 1945
4 - Johnny Griffin (con John Coltrane y Lee Morgan), extraída de A Blowing Session, Hackensack (New Jersey), 6 de abril de 1957
5 - Sonny Rollins y Coleman Hawkins (con Paul Bley), extraída de Sonny Meets Hawk!, Nueva York, 15 de julio de 1963
6 - Dave Brubeck (con Anthony Braxton y Lee Konitz), extraída de All the Things We Are, Nueva York, 3 de octubre de 1974
7 - Woody Shaw (con Bobby Hutcherson), extraída de Night Music, directo en el Jazz Forum de Nueva York, 25 de febrero de 1982
8 - Keith Jarrett (con Gary Peacock y Jack DeJohnette), extraída de Standards, Vol. 1, Nueva York, 11-12 de enero de 1983
9 - Gonzalo Rubalcaba (con Charlie Haden y Paul Motian), extraída de Discovery: Live at Montreux, grabado en directo en el festival de jazz de Montreux (Suiza), 15 de julio de 1990
10 - Phil Woods, Vincent Herring y Antonio Hart, extraída de Alto Summit, Nueva York, 4 y 5 de junio de 1995
11 - Brad Mehldau, extraída de Art of the Trio 4-Back at the Vanguard, grabado en directo en el Village Vanguard, Nueva York, 5-10 de enero de 1999


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-- Disco Elegido --


El productor George Avakian, responsable de este notable encuentro, comenta en las notas que preparó para este disco:
"Esta grabación es extraordinaria en todos los sentidos, y no solo porque marca la primera vez (excepto por una breve aparición en el escenario en el Festival de Jazz de Newport de 1963, que inspiró esta grabación de estudio) que estos grandes músicos tocan juntos.
Cada uno ha mezclado su fuerte personalidad con la del otro, pero ninguno ha perdido su individualidad. Cuando uno mete la mano en el "bolso" del otro, lo hace con lógica musical y respeto; siempre, el objetivo de una relación cohesiva a dúo fue lo que primó en cada una de sus mentes. Y quizás el aspecto más extraordinario de este álbum es que ninguno de los músicos está a salvo; cada uno ejercita su poderosa imaginación en todo momento, corriendo todos los riesgos que implica una improvisación atrevida, pero obteniendo también las satisfacciones inherentes a cada uno de sus enfoques".

Esta es una reunión memorable de un par de gigantes: Sonny Rollins, quien ha sido llamado una y otra vez "el jefe" del saxo tenor moderno, y Coleman Hawkins, reconocido también como "el padre" del saxofón del jazz. Cada uno ha hecho enormes contribuciones a la improvisación del jazz, más allá de los límites de su instrumento. La suma total de su trabajo es la base impresionante de este álbum único. 
Una obra maestra para demostrar que el "antiguo" es moderno y el "coloso" un gigante amable... en todos los sentidos, un disco para revelar el "cuerpo y el alma" del saxo tenor.


1 - Yesterdays
2 - All The Things You Are
3 - Summertime
4 - Just Friends
5 - Lover Man
6 - At McKies'

Sonny Rollins y Coleman Hawkins (saxos tenores); Paul Bley (piano); Bob Cranshaw (#1, #2 y #5), Henry Grimes (#3, #4 y #6) (contrabajos); Roy McCurdy (batería)

Grabado en RCA Victor's Studio 'B', Nueva York, el 15 y 18 de julio de 1963