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28 de enero de 2021

Retratos en Jazz #27 - Sonny Rollins


Sonny Rollins (1930)

Nació en Nueva York. Es el último gigante del jazz moderno contemporáneo. En los años dorados de la década de 1950 dominó la escena junto a Miles Davis, y en 1956 adquirió fama mundial con ese trabajo monumental que es el disco Saxophone Colossus. Su brillante técnica es conocida como "Rollins' principle". Como perfeccionista, busca constantemente nuevas oportunidades para improvisar. Anunció su retiro varias veces, pero siempre resucitó de las cenizas. Incluso ahora su encanto es único.

The Bridge (RCA Victor LPM-2527)

****

Sonny Rollins
The Bridge

1 - Without A Song
2 - Where Are You
3 - John S.
4 - The Bridge
5 - God Bless The Child
6 - You Do Something To Me

Sonny Rollins (saxo tenor), Jim Hall (guitarra), Bob Cranshaw (contrabajo), Ben Riley (batería de #1 a #4 y en #6), Harry T. Saunders (batería en #5).
Grabado en el Estudio "B" de RCA Victor, Nueva York, el 30 de enero (#5), el 13 de febrero (#2, #3 y #6) y el 14 de febrero (#1 y #4) de 1962.

****

~ Extra ~

Ante la mención de Murakami, es casi imposible no agregar a esta entrada ese monumento musical que constituye Saxophone Colossus.
Sonny Rollins grabó muchas sesiones memorables, pero Saxophone Colossus es posiblemente una de sus mejores obras que sigue dando batalla aun tras el paso de los años. Un coloso que dejó muchas influencias en lo que podría llamarse el free jazz contemporáneo. El hard-bop que Sony Rollins y sus compañeros despliegan en este disco es clave para el desarrollo de la historia del jazz. Hablar de Saxophone Colossus y no repetir obviedades es casi imposible. Cualquier cosa que se agregue será poco, parecerá obsoleto o simplemente sobrará. Mejor repasarla en atento silencio...

Sonny Rollins
Saxophone Colossus

1 - St. Thomas
2 - You Don't Know What Love Is
3 - Strode Rode
4 - Moritat
5 - Blue Seven

Sonny Rollins (saxo tenor), Tommy Flanagan (piano), Doug Watkins (contrabajo), Max Roach (batería).
Grabado en el Van Gelder Studio, Hackensack, Nueva Jersey, el 22 de junio de 1956. 

23 de septiembre de 2020

El Canon del Jazz #8 - All The Things You Are

All the Things You Are
Compuesta por Jerome Kern, 
con letra de Oscar Hammerstein II 

Estoy tentado de afirmar que "All the Things You Are" es mi estándar de jazz favorito, pero si lo hiciese tendría que matizar esa declaración al instante. Para ser sincero, la canción, tal como la compuso Jerome Kern, no me divierte especialmente —la melodía, con esas redondas y esas notas reales tan predecibles (se conocen como notas reales aquellas que forman parte del acorde que rige en un momento dado), discurre con una precisión cuasimatemática que me deja frío—; pero la pieza, a mi modo de ver, ofrece un abanico de posibilidades emocionantes para la improvisación jazzís tica. "All the Things You Are" me encanta no tanto por lo que es, sino por lo que puede llegar a ser.

Cuando era veinteañero tocaba la canción casi a diario, a menudo durante un buen rato, y siempre me solazaba construyendo variaciones melódicas sobre la secuencia de acordes. Me consta que no soy el único: muchos músicos de jazz han vuelto una y otra vez a esta canción a lo largo de sus carreras. Recuerdo una charla con el saxofonista Bud Shank, pocos meses antes de que muriese a la edad de ochenta y dos años, durante la cual me dijo que nunca tuvo la sensación de haber agotado las posibilidades que encierra esta canción, pese a los casi sesenta años transcurridos desde que la grabase por primera vez. El pianista Lennie Tristano y sus epígonos también han dado muestras de una fijación casi obsesiva con esta pieza, en la que, al parecer, encuentran una inspiración similar al zen para desarrollar improvisaciones creativas de alto nivel (actitud que comparto, lo reconozco).

Estamos ante una paradoja de cierto calado. Jerome Kern tenía fama de ser hostil con los músicos de jazz que se tomaban libertades con sus canciones, y, en su opinión, casi cualquier cosa que hiciese un músico ya era demasiada libertad. Los improvisadores, no obstante, insistieron a despecho de ese antagonismo, y a lo largo de los años se han esforzado sin desmayo por exhibir —y mantener vivo— el legado de este compositor nacido en el siglo XIX, cuando el jazz ni siquiera existía. Tan sólo en la última década se han grabado más de trescientas versiones jazz de "All the Things You Are", lo que demuestra que la pieza, en su día una tonada de Broadway, es hoy una composición fundamentalmente jazzística que tiene más probabilidades de sonar allí donde se junten unos improvisadores que en la televisión o la radio.

"All the Things You Are" apareció por primera vez en el musical Very Warm for May (Mucho calor para mayo), un fiasco que apenas permaneció siete semanas en cartel y sufrió unas críticas tan virulentas que la segunda noche sólo pasaron por taquilla veinte personas. (Stephen Sondheim, sin embargo, que asistió con nueve años de edad a una de las cincuenta y nueve funciones del malhadado espectáculo, lo citaría años después entre los motivos que lo animaron a convertirse en compositor de Broadway). Los músicos de jazz, en cambio, no tardaron en cogerle el gusto a la pieza de Kern, y en febrero de 1940 tanto Tommy Dorsey como Artie Shaw situaron sus respectivas grabaciones entre las diez canciones del momento.

Fue la última vez que la composición figuró en las listas de éxitos, y con razón: al público mayoritario se le escapan las virtudes más notables de la pieza. Para el oyente no iniciado, los segundos ocho compases pueden parecer idénticos a los ocho primeros, cuando cualquier músico aprecia la insólita modulación en virtud de la cual la misma melodía se transpone cuatro grados de escala más abajo, una alteración que me resulta atractiva por cuanto intensifica el clima anímico de la pieza. A lo largo de casi toda la composición, la línea de bajo recorre el círculo de quintas con tal fervor que cuando Kern abandona esta pauta —al final del puente y en el último y prolongado tema A— la variación añade más picante al asunto. Al parecer, el propio Kern opinaba que la composición era demasiado compleja para convertirse en un éxito perdurable, y Alec Wilder, tras darle vueltas a este dictamen, propuso la intrigante teoría de que si los compases iniciales de una canción son lo bastante pegadizos, el público se tragará el resto de la pieza, por muy laberíntica que sea su estructura.

"All the Things You Are" ha sobrellevado el paso de las modas y estilos del mundo del jazz con una entereza y una capacidad de adaptación admirables. La canción permaneció en el repertorio de las grandes orquestas durante los primeros años de la década de 1940, y los músicos de bebop la adoptaron casi desde un primer momento. En 1945, Dizzy Gillespie la versionó con Charlie Parker en una grabación muy influyente (como demuestran las numerosas imitaciones de la introducción, que en un primer momento bien pudo concebirse como parodia del Preludio en Do sostenido menor de  Rachmaninoff), y nueve años después el dúo volvió a tocar el estándar de Kern en el recital que grabaron en el Massey Hall de Toronto. Parker, por su parte, solía incluir la canción en sus actuaciones, y de hecho sirvió de base para "Bird of Paradise", la pieza que grabó con Miles Davis en 1947. Pero los músicos de cool jazz y de la costa oeste de la década de 1950 sintonizaban igual de bien con "All the Things You Are", y la canción aparece en discos
grabados en esa época por el Modern Jazz Quartet, Stan Getz, Chet Baker, Art Pepper y, de hecho, casi cualquier artista vinculado a esas corrientes. El auge del hard bop, el free jazz, la fusión y otros estilos antagónicos tampoco logró desplazar a la composición de su posición eminente en el repertorio jazzístico.

La fama y la familiaridad transgeneracional de la canción la han convertido en una opción muy socorrida para los proyectos de colaboración entre músicos de épocas distintas. Los resultados pueden ser tan extraños como estimulantes. Sonny Rollins (con la ayuda de un competente Paul Bley) ofrece una de las interpretaciones más vanguardistas de su carrera en la versión que grabó con Coleman Hawkins en 1963, una oportunidad de lo más singular para explorar los límites del tonalismo. No menos fascinante resulta la osada combinación de Dave Brubeck, Anthony Braxton, Lee Konitz y Roy Haynes en una sesión de 1974, en la que Brubeck, el más veterano de los presentes, rebusca en su equipaje politonal para demostrar que es capaz de impulsar cambios con tanto afán y mordiente como cualquiera de sus colegas más jóvenes.

La canción no ha agotado todas sus posibilidades ni mucho menos, lo cual es extraordinario dada la frecuencia con que se ha diseccionado y reconstruido esta reliquia de la década de 1930. En la versión de trece minutos que Brad Mehldau llevó a cabo con su trío en 1999, el pianista ejecuta "All the Things You Are" en un rapidísimo compás de 7/4, una lectura que hizo mucho por popularizar entre los músicos de jazz más jóvenes la interpretación de clásicos bien conocidos en compases inesperados. La canción, no obstante, también puede resultar emocionante en una simple jam session, como demuestran el enardecido toma y daca que mantienen Phil Woods, Vincent Herring y Antonio Hart en el disco Alto Summit, de 1995; el mano a mano entre Woody Shaw y Bobby Hutcherson en Night Music, un álbum de 1982; y el enfrentamiento entre Johnny Griffin y un plantel de auténticas luminarias, en el que figuraban John Coltrane y Lee Morgan, incluido en A Blowing Session, de 1957.


1 - Tommy Dorsey (con Jack Leonard), Chicago, 20 de octubre de 1939
2 - Artie Shaw (con Helen Forrest), Nueva York, 26 de octubre de 1939
3 - Dizzy Gillespie (con Charlie Parker), Nueva York, 28 de febrero de 1945
4 - Johnny Griffin (con John Coltrane y Lee Morgan), extraída de A Blowing Session, Hackensack (New Jersey), 6 de abril de 1957
5 - Sonny Rollins y Coleman Hawkins (con Paul Bley), extraída de Sonny Meets Hawk!, Nueva York, 15 de julio de 1963
6 - Dave Brubeck (con Anthony Braxton y Lee Konitz), extraída de All the Things We Are, Nueva York, 3 de octubre de 1974
7 - Woody Shaw (con Bobby Hutcherson), extraída de Night Music, directo en el Jazz Forum de Nueva York, 25 de febrero de 1982
8 - Keith Jarrett (con Gary Peacock y Jack DeJohnette), extraída de Standards, Vol. 1, Nueva York, 11-12 de enero de 1983
9 - Gonzalo Rubalcaba (con Charlie Haden y Paul Motian), extraída de Discovery: Live at Montreux, grabado en directo en el festival de jazz de Montreux (Suiza), 15 de julio de 1990
10 - Phil Woods, Vincent Herring y Antonio Hart, extraída de Alto Summit, Nueva York, 4 y 5 de junio de 1995
11 - Brad Mehldau, extraída de Art of the Trio 4-Back at the Vanguard, grabado en directo en el Village Vanguard, Nueva York, 5-10 de enero de 1999


****
-- Disco Elegido --


El productor George Avakian, responsable de este notable encuentro, comenta en las notas que preparó para este disco:
"Esta grabación es extraordinaria en todos los sentidos, y no solo porque marca la primera vez (excepto por una breve aparición en el escenario en el Festival de Jazz de Newport de 1963, que inspiró esta grabación de estudio) que estos grandes músicos tocan juntos.
Cada uno ha mezclado su fuerte personalidad con la del otro, pero ninguno ha perdido su individualidad. Cuando uno mete la mano en el "bolso" del otro, lo hace con lógica musical y respeto; siempre, el objetivo de una relación cohesiva a dúo fue lo que primó en cada una de sus mentes. Y quizás el aspecto más extraordinario de este álbum es que ninguno de los músicos está a salvo; cada uno ejercita su poderosa imaginación en todo momento, corriendo todos los riesgos que implica una improvisación atrevida, pero obteniendo también las satisfacciones inherentes a cada uno de sus enfoques".

Esta es una reunión memorable de un par de gigantes: Sonny Rollins, quien ha sido llamado una y otra vez "el jefe" del saxo tenor moderno, y Coleman Hawkins, reconocido también como "el padre" del saxofón del jazz. Cada uno ha hecho enormes contribuciones a la improvisación del jazz, más allá de los límites de su instrumento. La suma total de su trabajo es la base impresionante de este álbum único. 
Una obra maestra para demostrar que el "antiguo" es moderno y el "coloso" un gigante amable... en todos los sentidos, un disco para revelar el "cuerpo y el alma" del saxo tenor.


1 - Yesterdays
2 - All The Things You Are
3 - Summertime
4 - Just Friends
5 - Lover Man
6 - At McKies'

Sonny Rollins y Coleman Hawkins (saxos tenores); Paul Bley (piano); Bob Cranshaw (#1, #2 y #5), Henry Grimes (#3, #4 y #6) (contrabajos); Roy McCurdy (batería)

Grabado en RCA Victor's Studio 'B', Nueva York, el 15 y 18 de julio de 1963 

30 de julio de 2020

Hank Mobley - Una porción de su grandeza



Es difícil para mí pensar qué pude haber sido y qué debería haber sido. Viví con Charlie Parker, Bud Powell, Thelonious Monk; caminé con ellos calle arriba y calle abajo. No sabía lo que significaba cuando los sentía llorar, hasta que me pasó a mí, le declaró Hank Mobley a John B. Litweiler en Julio de 1979, a propósito de su álbum A Slice Of The Top, al que consideraba como "lo mejor que he hecho", una de las sesiones más intrigantes de Hank, originalmente grabada en 1966, pero que no vio la luz oficial hasta 1979, y que tuvo una reedición a mediados de 1990.
Escribió las canciones para este disco en prisión (tuvo tres condenas por problemas con los narcóticos entre finales de 1950 y 1964), con el Birth Of The Cool de Miles Davis en mente. Luego le entregó la música y las instrucciones detalladas a Duke Pearson...
Le dije (a Pearson) que quería que la tuba apareciera de esta manera, que los otros instrumentos aparecieran de esta otra, contaba tarareando la introducción de "A Touch Of The Blues". 
Y Duke Pearson, hábil compositor y arreglador, se embarcó en estos extraordinarios arreglos logrados para un grupo un poco más grande de lo habitual: James Spaulding en saxo alto, Lee Morgan en trompeta, McCoy Tyner en piano, Bob Cranshaw en contrabajo, Billy Higgins en batería y un genial fondo de bombardino y tuba a cargo de Kiane Zawadi y Howard Johnson.
Dice Litweiler en la contratapa del álbum: 
Hay un lugar en el jazz moderno para una música que es técnicamente enormemente sofisticada, pero que conserva la calidez de su creador; es tan intenso como las grandes obras contemporáneas, pero presenta una superficie abierta y acogedora en la que la gracia, incluso el humor apacible, aparecen en lugar de la ferocidad convencional; está impregnado de blues, pero sin sentimentalismo o el tipo de complacencia que el trabajo "funk" ha llegado a representar. Hank Mobley ha hecho ese lugar para sí mismo. Como H.L. Mencken escribió sobre Beethoven, no hay lugar para lo barato en el arte de Mobley; no hay evasión de la responsabilidad del artista para la comunicación inmediata (de hecho, la ausencia del cliché en la música de Mobley sólo se puede comparar con los raros gustos de Bud Powell). Pero el espíritu sincero de la melodía y el "swing" en estas interpretaciones es una de las mejores invitaciones al oyente: "¡El ritmo, el ritmo, tienen que tener ese ritmo!" decía Mobley
Y así lo tuvo.

Mobley, fue uno de los saxofonistas tenores centrales del jazz moderno. Se quedó sin hogar en sus últimos años y perdió contacto con otros músicos. Murió de cáncer al pulmón en 1986, a la edad de cincuenta y cinco años, más de una década después de haber dejado de grabar regularmente.


Hank Mobley - A Slice Of The Top 


Hank Mobley (saxo tenor), James Spaulding (saxo alto), Lee Morgan (trompeta), Kiane Zawadi ( bombardino o tuba tenor o eufonio), Howard Johnson (tuba), McCoy Tyner (piano), Bob Cranshaw (contrabajo), Billy Higgins (batería)

Grabado en Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, NJ, 18 de Marzo de 1966.

21 de diciembre de 2016

Blue Note #47 - Horace Silver

Horace Silver
The Cape Verdean Blues

Lo que de verdad hizo que me centrase en mis raíces fueron unas vacaciones que pasé en Río hace tres años junto al pianista brasileño Sergio Mendes. En la actualidad, la música folclórica africana me sirve en gran medida de inspiración.
**Horace Silver, Mayo de 1966**

Por toda una serie de razones, este disco de Silver es mucho más vanguardista que el anterior y tiene una consideración un poco inferior. Lo que no debería de ser así. Dada la incorporación del trompetista de veinte años Woody Shaw –que tocaba por primera vez con Blue Note– y de J. J. Johnson en la cara 2, existe en este trabajo una clara intención de explorar. En las notas originales, Silver revela que llevaba mucho tiempo queriendo trabajar con Johnson, cuya mención en el disco es una muestra de respeto que el pianista profesaba al trombonista.

Mientras que la canción que da título al disco podría haberse incluido sin problemas en Song For My Father, todas las demás tienen un tono muy distinto. El hermoso riff descendente que interpretan los vientos al comienzo de “The African Queen”, inspirada en una melodía popular de Costa de Marfil, es sencillamente hermoso: apasionado, sensual y caliente. Aunque puede que no sea tan conocida como “Song For My Father”, es exactamente igual de buena, sobre todo en el momento en el que el insistente Humphries produce un sonido que recuerda a los tambores parlantes de África Occidental. Una vez que Joe Henderson entra en materia y se abre camino para hacerse oír y que lo oigan todos, el tono se interrumpe antes de volver al calor del sol africano por cortesía de la lánguida trompeta de Woody Shaw.

La cara 2, que cuenta con Johnson como invitado, es más compleja en el aspecto musical y, por ello resulta marginalmente más agradable.

“Nutville” se abre con unos excelentes vientos que marcan el ritmo del tema y cuenta con excelentes solos por parte de los cuatro músicos principales. “Bonita” va adquiriendo intensidad y se beneficia de la sublime batería de Humphries, aunque es Johnson el que se lleva el gato al agua. A excepción de “Mo’ Joe”, de Henderson, todas las composiciones son de Silver, quien demuestra sus sublimes cualidades compositivas.

1 - The Cape Verdean Blues
2 - The African Queen
3 - Pretty Eyes
4 - Nutville
5 - Bonita
6 - Mo' Joe


Horace Silver (piano), Woody Shaw (trompeta), Joe Henderson (saxo tenor), J. J. Johnson (trombón), Bob Cranshaw (contrabajo), Roger Humphries (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 1 y 22 de Octubre de 1965

1 de diciembre de 2016

Blue Note #42 - Duke Pearson

Duke Pearson
Wahoo!

Se trata de un pianista lírico con un estilo atractivo que podría encajar tanto en el pop como en el jazz.
**Billboard, Marzo de 1960; reseña de Profile**

Duke Pearson se trasladó de Atlanta a Nueva York en 1959. Poco después de entablar amistad con Donald Byrd, debutó con Blue Note en el álbum del trompetista denominado Fuego. Menos de tres semanas después, el 25 de octubre, grabó Profile, su primer disco como líder; después, transcurrieron un par de meses hasta la sesión que sirvió de base para el que sería su siguiente disco, Tender Feelin’s. En los años siguientes grabó para la discográfica Jazztime antes de volver a Blue Note en 1964 con Wahoo!

Y menudo disco. Con cinco temas de Pearson y “Fly Little Bird Fly”, de Byrd, rezuma sofisticación hard bop por los cuatro costados. El disco se abre paso desde los primeros compases de “Amanda”, pieza que Pearson admitió haber compuesto para “una joven apasionada y ardiente”. Aunque la música es muy ceñida, respaldada en todo momento por el excelente piano de Pearson, aún existe el suficiente espacio como para que los vientos dejen ver el contenido de sus corazones con los solos.

Los sutiles, cambiantes y bien medidos arreglos de todos los temas resultan particularmente convincentes y hacen que este álbum sea tan especial. Y eso donde mejor se percibe es en la seductora pieza que da título al disco, donde la alineación estelar de vientos da lugar a un dulce y puro sonido, sobre todo por parte del trompetista Byrd, con quien Pearson había tocado como acompañante la primera vez que grabó para Blue Note.

Aunque Pearson no es un solista estrella como puede serlo Horace Silver, su punto fuerte radica en la capacidad de aunar músicos y material de distinta naturaleza para dar lugar a una música cohesionada y de un atractivo inagotable. Hay melodías intensas repartidas por todo el disco, y aun cuando Pearson no sea un artista de primera, toca de una forma soberbia en la breve y dulcísima “Farewell Machelle”. Con sólo un piano, un bajo y una batería, esta grabación es tan romántica como cualquiera de las que conforman el catálogo que publicó Blue Note en las décadas de 1950 y 1960.

1 - Amanda
2 - Bedouin
3 - Farewell Machelle
4 - Wahoo
5 - ESP (Extrasensory Perception)
6 - Fly Little Bird Fly

Duke Pearson (piano), Donald Byrd (trompeta), James Spaulding  (saxo alto y flauta), Joe Henderson (saxo tenor), Bob Cranshaw (contrabajo), Mickey Roker (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 24 de Noviembre de 1964

3 de septiembre de 2016

Blue Note #33 - Lee Morgan

Lee Morgan
The Sidewinder

El estilo de Morgan ha cambiado; no se parece tanto al de Clifford Brown como hace unos tres años. Aunque ya por aquel entonces a Morgan se le consideraba la joven promesa de la trompeta jazz, ahora es más original.
**Down Beat, 22 de Octubre de 1964**

Lee Morgan debutó en el mundo del jazz con la big band de Dizzy Gillespie cuando sólo contaba dieciocho años. Esta sesión de grabación tuvo lugar siete años después, y el álbum que de ella salió demostró que, sin lugar a dudas, Morgan era uno de los mejores trompetistas de su generación. Las cinco piezas de este disco, su octavo con Blue Note, están compuestas por Morgan; además, la primera es un nuevo e indiscutible estándar del jazz.

“The Sidewinder” es muy pegadiza: una vez que se ha escuchado, no se olvida nunca. A pesar de ser la primera en el disco, fue la última que se grabó en la sesión; de hecho, la toma que se lanzó es la vigesimoquinta, por lo que hicieron falta unos cuantos intentos hasta que la concluyeron. Morgan compuso la pieza in situ, y su espontaneidad aporta una frescura que resuena a lo largo de los 10 minutos y 25 segundos que dura. Estamos ante el funky jazz de la batería de Billy Higgins, un habitual de Blue Note durante la década de 1960, y el bajo de Bob Cranshaw, los cuales se encargan de que la música tenga un ritmo incesante. La interpretación pianística de Harris (esa fue su segunda sesión con Blue Note; la primera tuvo lugar en 1956) adolece de cierta vacilación, aunque esta crítica es en realidad una nimiedad. A pesar de que “The Sidewinder” fue un hit de un grupo de un único éxito deberíamos admirarnos, pero es que todo el álbum es excepcional. Entre las demás piezas destacan “Totem Pole” y “Hocus Pocus”, aunque en realidad cada una tiene algo que le hace recomendable, incluido un gran tema, y justifica la enorme reputación de Morgan como compositor. Además, en cada uno de estos temas vemos a un Henderson con claras influencias de Sonny Rollins, que da lo mejor de sí.

Aunque no cabe duda de que el disco impresionara al crítico de Down Beat Harvey Pekar, este se abstuvo de alabarlo con desmesura al lanzarse y sólo le concedió tres estrellas y media de un máximo de cinco. El tiempo ha sido un juez mucho más benévolo con este disco, que se considera en la actualidad uno de los mejores de Blue Note. Cuando salió, Alfred Lion puso en circulación menos de cinco mil copias, pero no tardó en verse en la necesidad de reeditarlo una y otra vez. El LP, en parte gracias al éxito del single, llegó al Nº 25 de la lista de Billboard y se mantuvo más de un año entre los más vendidos. Una versión de “The Sidewinder” incluso llegó a la lista de singles de Billboard, acontecimiento casi inédito para Blue Note y para el jazz. Además, más de medio siglo después de esta primera sesión, el disco sigue atrayendo a nuevos devotos.

1 - The Sidewinder
2 - Totem Pole
3 - Gary's Notebook
4 - Boy, What A Night
5 - Hocus-Pocus
6 - Totem Pole (alternate take)

Lee Morgan (trompeta), Joe Henderson (saxo tenor), Barry Harris (piano), Bob Cranshaw (contrabajo), Billy Higgins (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 21 de Diciembre de 1963

19 de agosto de 2016

Blue Note #32 - Grant Green

Grant Green
Idle Moments

No suelo escuchar muchos guitarristas, sólo a cornetistas. Creo que me han influido mucho más estos últimos que los guitarristas. Solía pasarme la noche entera copiando solos de Charlie Parker nota por nota.
**Grant Green, 1961**

La primera pieza, “Idle Moments”, es uno de aquellos felices accidentes que tienen lugar en el estudio y, como tal, supone uno de los momentos más destacados de todas las grabaciones que realizó Blue Note a mediados de la década de 1960. Green tocó treinta y dos compases en lugar de dieciséis en el primer segmento del tema, y todos los demás solistas siguieron su ejemplo, por lo que la primera toma acabó por tener una duración de más de quince minutos. Alfred Lion quería que la pieza durase la mitad, por lo que volvieron a grabarla con solos de dieciséis compases. Ninguna de las posteriores tomas podía compararse a la versión larga y, cuando llegaron a la decimocuarta, volvieron al esquema de los treinta compases y se forjó una obra maestra.

Puede que este disco no marcase el nacimiento de lo cool, aunque no cabe duda de que fue su encarnación. Es, a su vez, un álbum de una enorme diversidad, lo que puede apreciarse en la emotiva sensualidad de la primera pieza, en el estilo swing de “Jean De Fleur”, firmada por Green, o la versión de “Dajango”, de John Lewis, que sirve a Green para tocar los licks que hacen que la guitarra jazzística suene tan bien. Por último, con “Nomad”, de Pearson, el disco se adentra en territorios del bop más convencionales con unas formas magistrales por parte de Henderson; con todo, incluso el solo de este se ve superado por Green, que se saca del archivo uno que estaba en la sección de “brillantes”. Aquellos a los que les encante este disco deberían escuchar Street Of Dreams, que se grabó un año después.

Así, cabe preguntarse por qué el talento de Grant Green no es tan conocido como el de muchos de sus coetáneos. Participó en su primera sesión con Blue Note en 1960 cuando tenía veinticinco años. Llegó a grabar veintinueve discos para la discográfica, de los cuales casi la tercera parte se publicó en fechas recientes a las correspondientes grabaciones, mientras que los demás vieron luz tras la muerte del músico, que tuvo lugar en 1979. El propio Lion quedó tan impresionado que le concedió a Green una sesión como líder sin la habitual insistencia en hacer que tocase primero como músico de acompañamiento.

Con el paso del tiempo, la reputación de Green ha aumentado, en parte gracias a la influencia que ha ejercido en el acid jazz: grupos tales como A Tibe Called Quest han sampleado sus temas.

1 - Idle Moments
2 - Jean De Fleur
3 - Django
4 - Nomad
5 - Jean De Fleur (alternate version)
6 - Django (alternate version)

Grant Green (guitarra), Joe Henderson (saxo tenor), Bobby Hutcherson (vibráfono), Duke Pearson (piano), Bob Cranshaw (contrabajo), Al Harewood (batería)

 Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 4 y 15 de Noviembre de 1963

Blue Note #32 - Grant Green

Grant Green
Idle Moments

No suelo escuchar muchos guitarristas, sólo a cornetistas. Creo que me han influido mucho más estos últimos que los guitarristas. Solía pasarme la noche entera copiando solos de Charlie Parker nota por nota.
**Grant Green, 1961**

La primera pieza, “Idle Moments”, es uno de aquellos felices accidentes que tienen lugar en el estudio y, como tal, supone uno de los momentos más destacados de todas las grabaciones que realizó Blue Note a mediados de la década de 1960. Green tocó treinta y dos compases en lugar de dieciséis en el primer segmento del tema, y todos los demás solistas siguieron su ejemplo, por lo que la primera toma acabó por tener una duración de más de quince minutos. Alfred Lion quería que la pieza durase la mitad, por lo que volvieron a grabarla con solos de dieciséis compases. Ninguna de las posteriores tomas podía compararse a la versión larga y, cuando llegaron a la decimocuarta, volvieron al esquema de los treinta compases y se forjó una obra maestra.

Puede que este disco no marcase el nacimiento de lo cool, aunque no cabe duda de que fue su encarnación. Es, a su vez, un álbum de una enorme diversidad, lo que puede apreciarse en la emotiva sensualidad de la primera pieza, en el estilo swing de “Jean De Fleur”, firmada por Green, o la versión de “Dajango”, de John Lewis, que sirve a Green para tocar los licks que hacen que la guitarra jazzística suene tan bien. Por último, con “Nomad”, de Pearson, el disco se adentra en territorios del bop más convencionales con unas formas magistrales por parte de Henderson; con todo, incluso el solo de este se ve superado por Green, que se saca del archivo uno que estaba en la sección de “brillantes”. Aquellos a los que les encante este disco deberían escuchar Street Of Dreams, que se grabó un año después.

Así, cabe preguntarse por qué el talento de Grant Green no es tan conocido como el de muchos de sus coetáneos. Participó en su primera sesión con Blue Note en 1960 cuando tenía veinticinco años. Llegó a grabar veintinueve discos para la discográfica, de los cuales casi la tercera parte se publicó en fechas recientes a las correspondientes grabaciones, mientras que los demás vieron luz tras la muerte del músico, que tuvo lugar en 1979. El propio Lion quedó tan impresionado que le concedió a Green una sesión como líder sin la habitual insistencia en hacer que tocase primero como músico de acompañamiento.

Con el paso del tiempo, la reputación de Green ha aumentado, en parte gracias a la influencia que ha ejercido en el acid jazz: grupos tales como A Tibe Called Quest han sampleado sus temas.

1 - Idle Moments
2 - Jean De Fleur
3 - Django
4 - Nomad
5 - Jean De Fleur (alternate version)
6 - Django (alternate version)

Grant Green (guitarra), Joe Henderson (saxo tenor), Bobby Hutcherson (vibráfono), Duke Pearson (piano), Bob Cranshaw (contrabajo), Al Harewood (batería)

 Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 4 y 15 de Noviembre de 1963

10 de agosto de 2016

Blue Note #31 - Grachan Moncur III

Grachan Moncur III
Evolution

Esta es una colección provocativa, tanto por la promesa que encierra como por la propia música. Estos músicos se la juegan para abrir nuevos y arriesgados caminos.
**Pete Welding, Down Beat, Septiembre de 1964**

Además del debut del trombonista de veintiséis años como líder, Evolution es uno de los mejores discos de vanguardia lanzados por Blue Note. Moncur participó en una gira con Ray Charles tras abandonar la educación secundaria y antes de unirse al grupo de Art Farmer y Benny Golson para, después, unirse a Sonny Rollins. Comenzó a destacar con su participación con Jackie McLean en los discos del saxofonista One Step Beyond y Destination… Out!, ambos para Blue Note.

Grabado el dìa antes del asesinato de John Fitzgerald Kennedy, y con la colaboración de McLean, Evolution marcó la pauta del jazz atmosférico. La primera pieza, “Air Raid”, determina el tono general del álbum. Al igual que los otros tres temas, su estructura es la propia de un miniconcierto. Con el diestro fondo construido por el vibráfono, el bajo y la batería, cada uno de los vientos toca su propia parte antes de unirse para rematar la pieza. La destreza musical con la que interpretan es precisa y definida; de lo contrario, este disco podría haber degenerado hasta convertirse en esa suerte de caos vanguardista que da al jazz mala fama. El disciplinado enfoque se hace evidente en la pieza que da título al disco y que tiene ciertos tintes orientales: respaldado por la batería y el bajo, el austero vibráfono suena como el tañido de una campana de funeral. La segunda cara se abre con “The Coaster”, que presenta un tema recurrente y un alegre y animado blues que hace que los doce minutos que dura transcurran sin que nos demos cuenta.

“Monk In Wonderland” captó la “agria y epigramática sensación” de la obra de Thelonious, tal como señaló Pete Welding en Down Beat. El título (traducible por “Monk en el País de las Maravillas”) queda perfecto, aunque más perfecta es aún su ejecución. Down Beat también acertó respecto a la promesa del disco en su totalidad como colección, y no deja de ser lamentable que Moncur no tuviera otra oportunidad de volver a grabar como líder.

1 - Air Raid
2 - Evolution
3 - The Coaster
4 - Monk In Wonderland


Grachan Moncur III (trombón), Lee Morgan (trompeta), Jackie McLean (saxo alto), Bobby Hutcherson (vibráfono), Bob Cranshaw (contrabajo, Tony Williams (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 21 de Noviembre de 1963