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El sabor de estas lubinas salvajes es magnífico, no necesita mucho aderezo para resultar un plato especial, con una carne blanca, suave y exquisita. Como sabéis, tengo la suerte de que mi marido me las trae de vez en cuando y suelo ir variando las recetas para no aburrirnos. En esta ocasión ha sido un hermoso ejemplar que se ha cocinado al horno sobre un lecho de patatas.
INGREDIENTES:
Lubina, sal, pimienta negra, orégano, media cebolla, 1 tomate, 3 patatas, 2 dientes de ajo, medio pimiento rojo, limón, medio vaso de vino blanco, un chorrito de aceite de oliva y una pizca de pan rallado.
ELABORACIÓN:
1- Pelamos las patatas y las fileteamos finitas.
Las salpimentamos y ponemos en el fondo de una fuente de horno.
2- Sobre las patatas ponemos el pescado limpio salpimentado por dentro y por fuera y con unas rodajitas de limón.
3- Añadimos a la fuente un tomate troceado, media cebolla fileteada, el pimiento rojo cortado en trocitos y un par de dientes de ajo chascados, para que suelten su sabor en el asado.
4- Regamos con medio vaso de vino blanco de buena calidad, un chorrito de aceite de oliva y un poco de zumo de limón.
5- Ponemos un poco de orégano y pan rallado sobre el pescado y metemos al horno a 180 grados hasta que veamos que la piel del pescado comienza a separarse de la carne y las patatas están hechas.
Sano, rico y rapidísimo.