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domingo, 24 de octubre de 2021

United 93 (Flight 93) (2006)

Hace un mes y unos días, se hizo un homenaje 20 años después, a los fallecidos (más de 3000) en los atentados del 11 de septiembre de 2001 en las Torres Gemelas del World Trade Center de New York, más los aviones que chocaron con ellas y sus pasajeros, y además otros dos aviones más, el que chocó contra una parte del Pentágono y un cuarto cuyo objetivo era la Casa Blanca y que los pasajeros abortaron, pero con el mal resultado de estrellarse. Hechos estos que impactaron al mundo y lo cambiaron para siempre, pero que hasta 5 años después no tuvieron reflejo en el mundo del cine con dos películas (que yo sepa, seguro que habrá más) acerca de aquel fatídico día, World Trade Center y United 93. Hablé de la primera hace un tiempo y ayer quise ver la segunda, bastantes años después de ser estrenadas, como quince. Como dije en su día World Trade Center se centraba en la monumental tragedia de las Torres Gemelas, pero United 93 se centra en ese cuarto avión aunque reflejando todo lo sucedido con los otros tres aviones y sus conexiones.


Paul Greengrass del que recuerdo con gran nivel su film Capitán Phillips (2013) y las varias de Bourne, todas ellas estupendas, dirige aquí con gran maestría una soberbia y compleja película con mucha tensión sostenida (en eso es un mago), una propuesta que funde como pocos con una clase tremenda, la ficción en el seno de lo real, o lo documental en el seno de la ficción, que consigue atraparte y conmoverte con una potencia de escenas e imágenes de alto voltaje. Hay mucho tema psicológico aquí, y asuntos anímicos que están al borde del desastre más absoluto, cuando sabes que vuelas en un aparato condenado a la muerte. No todo son parabienes, la película desde mi punto de vista abusa de demasiados datos técnicos, a veces parece que te están enseñando a ser controlador aéreo y por otro lado se echa en falta algo más de humanidad contando algún relato de los pasajeros, quizás se hacen todos rápidos y de una pasada. Eso si, ciertamente el film aprovecha al máximo las posibilidades de una historia real.


Casi dos horas de trabajo que no dejan a nadie indiferente, un cine valiente y contenido a la vez, y donde Greengrass se atreve con el vuelo United Airlines 93, el único que no llegó a su destructivo destino gracias a que los pasajeros decidieron morir en pie. Y de ese jardín sale más que airoso este director, dominando el asunto en todo momento y no perdiendo el control.
El reparto de actores es excelente y como no podía ser menos en una película coral todos están a un nivel parecido y alto. Aquí hay nervio y energía, pero también un crescendo (sobre todo el final) que te deja atónito.


En definitiva una cinta que consigue que no apartes la mirada de la pantalla durante todo el metraje, intrigado por el devenir de los acontecimientos aún sabiendo el final.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 28 de febrero de 2016

Ex_Machina (2015)

Cartel del film

No sé en qué momento de 2015 tuve una pérdida temporal o ida de olla, o mi agetreada vida me lo impidió, pero he de fustigarme, y de hecho ya lo he hecho, por no haber sido consciente en ningún momento del estreno, ni paso por cines, de Ex_Machina, un film de cine de ciencia ficción en el salón, que a la vez es un thriller psicológico de una calidad soberbia.
La cinta está dirigida por Alex Garland y nos viene a decir algo así como que la inteligencia artificial era algo inevitable, una cuestión de "cuándo", no de si "si" o "no". Es curioso como la ficción nos ha ido preparando para ella desde mucho antes de que fuera una realidad, y aquí es ya una realidad que asusta.
Se nota que la película me ha dejado marcado e iría más allá... directamente me ha volado la cabeza, y digo sin rodeos que de haberla visto en su momento habría cambiado mi lista de mejores películas de 2015.

Domhnall Gleeson & Oscar Isaac

Sucede, y es un hecho, que las grandes películas de Ciencia Ficción, véase 2001 Una odisea en el espacio, Blade Runner o cualquier otra obra maestra del género, tienen la cualidad de ser atemporales, y ser muchas de ellas visionarias de un mundo que nos sucederá unos cuantos años más tarde. Es el caso de Ex-Machina, que tiene mimbres de sobra para convertirse en otra más del género, aunque yo diría que aquí no se adelanta muchos años, sino que realmente puede incluso que ya esté pasando en estos momentos, lo que acontece en este film.
Pero ojo, no nos olvidemos de un detalle, la propia novela de Frankestein trata de la creación de un ser artificial, eso si, a partir de un ser humano, y de ahí en adelante, la ficción y la ciencia han establecido unas conexiones o eslabones que nos conducen hasta la actualidad, en la que internet y lo digital, han creado una relación tan íntima que plantea todo tipo de cuestiones culturales, filosóficas, científicas, económicas, etc...


Alex Garland se doctora en esta cinta, después de haber colaborado con Danny Boyle, y es una de esas producciones que fascina ya desde el inicio. Desde el principio de la historia, con un guión de quitarse el sombrero, no dejamos de pensar a la vez que lo hacen los protagonistas, sobre todo los dos masculinos, Domhnall Gleeson y Oscar Isaac. Pero ante todo, esta película reúne, no sólo dentro del género, sino dentro del cine en general, unos valores artísticos de un nivel estratosférico. De hecho, se pone sobre la mesa un eterno debate, aquel de la moralidad sobre la creación de la inteligencia artificial, esa ácida crítica a la sociedad por su machismo, ya que en la creación de las identidades de hombres y mujeres, está la clave de todo.


Sonoya Mizuno & Alicia Vikander

La historia trata sobre un programador multimillonario, Nathan (que fue un niño prodigio en su día), y con tendencia a empinar al codo al que interpreta un soberbio Oscar Isaac, que selecciona a Caleb (Domhnall Gleeson), un jóven empleado de su empresa, para que pase una semana con él en un lugar remoto, donde reside (una paradisíaca y gigantesca finca) con el objetivo de que participe y realice un test de Turing, en el que está involucrada su última y revolucionaria creación, una robot-mujer, de nombre Ava, a la que da vida Alicia Vikander, cuya inteligencia artificial lo es todo y la cual tendrá que evaluar Caleb. Kyoko es la cuarta protagonista, pero con menor relevancia, interpretada por una brutal Sonoya Mizuno.



Pero lo que más me gusta de esta película, en la que el triángulo de actores principales están brutales, es que la idea de la creación de inteligencia artificial y androides sirve como evidente reflejo de la condición humana, de nuestras mezquindades sobre todo, y de nuestras escasas bondades, lo que resulta clave en el alucinante final del film. A ver, no hablamos de algo nuevo, pero aquí se torna interesantísimo, ya que Alex Garland consigue hacer una película que funciona de lujo en la parte intelectual, pero que no se queda en una muestra fría de ciencia ficción, sino que consigue transmitirte claustrofobia, dentro de un thriller psicológico con grandes tintes de morbo. La puesta en escena es fría aposta, la película lo requiere, pero cuida la dirección de actores hasta el último detalle.



La película lanza, y en ese sentido me encanta (que te hagan pensar), preguntas para todos sobre los motores de búsqueda en internet, si nosotros usamos internet o nos usa él a nosotros, ¿dejará de necesitar usuarios cuando nos haya engullido? Y lo que inquieta aún más... una vez que estos robots inteligentes adoptan apariencia humana total y se mezclan entre nosotros... ¿sabremos distinguirlos? Ahí os dejo el futuro.

Os dejo con el tráiler de esta alucinante película.

martes, 27 de enero de 2015

The Bourne Ultimatum (2007)

Cartel del film

 
Tercera y última entrega de las aventuras del agente Jason Bourne, protagonizado por un excelso Matt Damon, que sigue investigando quién es y qué hay realmente detrás del programa secreto de la CIA llamado Treadstone. Es alucinante lo bien que trabaja en las tres partes este actor, lo borda en un personaje hecho a su medida, de hecho me creo que en sus parrandas por ahí, se crea que es ese espía de verdad. Acusado muchas veces de inexpresivo y frío, Damon hace un papel fuera de serie y aportando muchos matices. Es imposible no ponerse de su lado, y desear que le parta la cara a todo el que se ponga por delante, más aún si van trajeados.



Matt Damon (Jason Bourne)


 
En esta tercera parte hay tres cosas fundamentales, primero que me parece la mejor de la trilogía, porque cogiendo lo bueno de las dos primeras las mejora, cosa nada fácil, segundo su director lo borda, más aún que en la segunda,  y por último los actores vuelven a estar a un nivel excelso encabezados por Damon, claro está.
Jason Bourne necesita resolver el misterio de su oscuro pasado para liberar su atormentada mente, pero sigue siendo perseguido por aquellos que le convirtieron en lo que es, una máquina de matar, y esos están en la CIA y se esconden bajo un programa secreto.




 
 
Hay energía, dramatismo, acción y bestial en algunos momentos con mucho realismo, del que te patea el culo cuando estás en la butaca del cine. El montaje es una pasada, algo acelerado a veces, pero antológico. Muy destacable la pelea con Joey Ansah en Marruecos, alucinante, y la persecución del final entre Damon y Edgar Ramírez, dos asesinos muy expertos que intentan matarse a toda costa para sobrevivir, todo esto a velocidad de vértigo y manteniéndote pegado a la pantalla.



Joey Ansah

 
En cuanto a los peros, quizás todo le sale siempre demasiado bien a Bourne, pero qué coño, se lo ha merecido. Los actores brutales, a parte de Damon glorioso, están David Strathairm que hace de otro criminal desde la oficina y con traje. Paddy Considine está tremendo, Daniel Brühl lo borda (me parece un actorazo), Julia Stiles (de las que repite en las 3), Joan Allen casi clavando su papel de la segunda, Scott Glenn o Albert Finney. 
 



Matt Damon & Joan Allen
 
 
En definitiva, un cierre glorioso de la saga, al más alto nivel y un cine de acción que veremos si es superado, mejor que muchas películas de James Bond.
 
Os dejo con el tráiler.
  
 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Captain Phillips (2013)

Cartel del film


 
Capitán Phillips es una película basada en hechos reales, eso para empezar. Éste thriller de acción está protagonizado por Tom Hanks y dirigido por Paul Greengrass (United 93, El Ultimátum de Bourne) con guión de Bill Ray. En el film el actor, que vuelve por sus fueros, da vida al capitán de la marina mercante estadounidense, Richard Phillips, quien a mando del carguero "Maersk Alabama" fue retenido en 2009 por piratas somalíes, primer barco norteamericano secuestrado en 200 años.
La interpretación de Hanks en Capitán Phillips es sobresaliente por la manera en que hace suyo el personaje. Todo el bagaje y la experiencia de Hanks, se materializa con maestría en una asunción más que instantánea del rol de capitán de la marina mercante. El actor se hace creíble en todo momento con sus actos, presencia y gestos. Además su brillantez radica en el aumento de intensidad que le va confinando en una situación caustrofóbica total.
 
 


    Piratas somalíes

 
 
Pero vayamos por partes, la película describe el secuestro del mercante, pero todo se complica cuando el Capitán Phillips es metido por los piratas en el bote, lo que convierte el resto del film es una olla a presión y un infierno camboyano. Gracias al halo de Tom Hanks, que logra que cualquier hombre común supere cualquier adversidad, hace que conectes rápidamente con su personaje, que desde el primer momento sabe que va a un trabajo con muchos riesgos, por los problemas que ya había en esa época por la zona del cuerno de África.
Eso provoca ciertas discusiones con la tripulación, pero todos deciden ir a una juntos y tratar de deshacerse de los piratas.




Tom Hanks y piratas

 
 
En el tratamiento de los secuestradores, no hay maniqueísmo, cosa que se agradece. En la banda de los piratas, cada uno es una historia, un espectro de personalidades que van desde buenos, regulares, malos, a muy malos. Van a por el dinero, y mastican el khat (planta narcótica que no dejan de masticar) y forman un grupo liderado por Muse (Barkhad Abdi), un tipo que esconde dentro de si mucho, que no sabemos nunca lo que está pensando o que va a hacer en cada momento. Todo eso unido a su potente rostro, como el de sus compañeros secuestradores, da como resultado unos villanos peculiares que no es que den pena, sino más bien que generan más preguntas, por el origen de ese viaje de piratería que decidieron emprender.




 
 
Extraordinario film, en el que una vez metido a saco en la historia no paras de sufrir junto al protagonista hasta el durísimo final, dónde Hanks refleja la sensación de vivir, la de que todo está perdido y mete al espectador tan a fondo en su situación desesperada, que pareces visor de primera mano, gracias a un Greengrass que lo borda un trabajo fuera de serie.
 
Os dejo con el tráiler de esta muy recomendable película.