Mostrando entradas con la etiqueta E.Fernández. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta E.Fernández. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de febrero de 2015

El Niño (2014)

Cartel del film


Daniel Monzón, que comenzó en el mundo de las críticas, dio el salto a la dirección con "El corazón del guerrero" (antes lo hizo como guionista en Desvío al paraíso), luego vendría "El robo más grande jamás contado" y la desigual "La caja Kovak", para coronarse con la magnífica Celda 211 que arrasó en los premios Goya. Varios años de espera, 5 en concreto, le ha llevado preparar su nuevo film, El Niño, que venía avalada por un buen presupuesto y una cosa de la que suele adolecer nuestro cine, una gran campaña de publicidad (Mediaset estaba detrás y se notaba).



Jesús Castro

 
El Niño, aborda la temática del narcotráfico dentro del Estrecho de Gibraltar, esos 14 kilómetros míticos que separan un continente de otro, mostrándonos tanto a los policías que luchan contra el crimen como a los individuos que se dedican a transportar la droga de uno a otro continente. La obsesión de resolver un caso, el afán de obtener dinero fácil y la corrupción de las autoridades son algunos de los contenidos de la película, a la que de vez en cuando se le añaden unos toques de humor y de romance. Es un thriller policíaco, no cabe duda, que funciona, si, pero hay algo que le falla, y a medida que iba avanzando el film iba dándome cuenta de dónde estaba ese talón de Aquiles. 





Mirad que tengo admiración por un actor como Luis Tosar, y no digamos ya por Eduard Fernández, pero el primero no está a su nivel habitual en este film, no digo que esté mal, pero no me acabo de tragar su personaje de buen poli (Jesús) que le dan por todos los lados y siempre está bajo amenazas, como tampoco el de su compañera que interpreta Bárbara Lennie (Eva). Eduard está sublime, en un papel de policía corrupto que borda. Sin embargo, Jesús Castro, está magnífico, la nueva estrella del cine español, que haría bien en quitarse el cerrado acento andaluz que arrastra para no encasillarse, porque cualidades tiene de sobra para triunfar y aquí demuestra muchas de ellas, haciendo de un chaval que le echa mucho arrojo y valentía, pero poca cabeza a una situación que poco a poco le va cerrando los caminos.
 


Luis Tosar y Bárbara Lennie

 
El film cuenta con escenas de acción muy bien rodadas, con las lanchas y el helicóptero de la policía en varias ocasiones, pero el ritmo del film se ve algo alterado cuando mete la historia romántica por medio, bajando algo su interés. Destacar a Mariam Bachir (Amina), una bellísima actriz que protagoniza el romance con El Niño. De los apartados técnicos de El Niño sólo se pueden decir palabras de elogio. Se nota que Monzón ha cuidado muchísimo su realización, quedando atrás los años en los que la puesta en escena y la factura de una película española no podían rivalizar con las de una de origen estadounidense.



 
El Niño es una buena mezcla de cierto cine quinqui netamente español, con el policiaco internacional de alto nivel, que estamos acostumbrados a contemplar procedente de otras latitudes y países, y las mira frente a frente, sin dárselas de prepotente pero también sin demasiados complejos. Por algunos momentos me recuerda fases de Corrupción en Miami (la película) pero a la española. Estamos ante un film que hubiera necesitado algo más de garra visual, de un realismo menos plano y aburrido de contemplar, pero también es cierto que apuntala bien sus bases, donde Monzón lleva orgulloso y por bandera el cine de género.


Luis Tosar y Eduard Fernández
 
 
En definitiva una entretenida cinta, con, a mi juicio, una duración algo excesiva, pero que necesitamos en nuestro cine. Un thriller que nos aporta muchas cosas buenas y otras mejorables, pero que bajo mi punto de vista es muy necesario este tipo de trabajos que enriquecen nuestro cine y lo pone a un alto nivel con sus detalles mejorables.
 
Os dejo con el tráiler.
 
 

lunes, 15 de julio de 2013

El método (2005)

Cartel del film
 
 
 
 
 
 
 
En 2005 Marcelo Piñeyro dirige esta extraordinaria coproducción hispano-argentina, que trata las entrevistas y pruebas de selección de personal a las que son sometidos siete aspirantes a un puesto ejecutivo, situada en un rascacielos de Madrid. Sus personalidades son de lo más dispares, está el triunfador, el agresivo, la mujer insegura, el crítico, el indeciso, el débil de mentalidad, etc...
 
 
 
 
 
 

 Mesa de entrevistas






En un clima de tensa competitividad, las dudas, los miedos, las triquiñuelas y demás, afloran en los participantes, que llegan a caer en un estado de paranoia tal que sospechan que son grabados por cámaras, o que incluso hay un psicólogo inflitrado entre los aspirantes al puesto y que a la vez los evalúa.
Lo que no saben es que deberán someterse al método Gronholm, una experiencia que les llevará a interactuar entre sí y a sacar lo mejor y peor de su ser.






Eduardo Noriega
 
 
 
 
 

Tras un laberinto de formularios, acreditaciones y demás burocracia empresarial, los siete participantes se encuentran juntos en una fría sala a la que les ha conducido una secretaria, esperando a que de comienzo el proceso de selección... En este claustrofóbico clima de máxima desconfianza y absoluta falta de escrúpulos, se crearán alianzas, se producirán disputas, se revelarán secretos, se destaparán pasados... Y así, poco a poco, se irán eliminando participantes en lo que pasará a ser una mera y fría lucha por la supervivencia, espejo del desalmado panorama laboral propio de cualquier país capitalista, en este mundo globalizado.
 
 
 
 
 

 Najwa Nimri y Eduard Fernández
 
 
 
 
 
Hay que reseñar que, como se puede suponer, este es una film donde el diálogo es acción y la acción diálogo, con un argumento que se desarrolla casi por completo en un solo escenario.
Sin embargo las diferentes conversaciones que tienen lugar, son lo suficientemente interesantes para mantener la atención en casi todo momento.
En lo que respecta al trabajo de los actores, clave en este tipo de películas, hay que resaltar que nos hallamos ante unas buenas interpretaciones de su reparto, trufado de nombres conocidos en el actual cine español.
Puestos a destacar, yo me quedaría con Eduard Fernández, uno de los mejores intérpretes del panorama patrio, en su papel de cínico sin escrúpulos.
También merecen resaltarse los trabajos de Pablo Echarri y Ernesto Alterio, en dos roles ambiguos muy bien resueltos.
 
 
 
 

Ernesto Alterio
 
 
 
 
Os dejo con esta más que interesante película, que debido a su éxito tuvo su secuela también en el teatro.
 
 
 

sábado, 6 de abril de 2013

Ha muerto Bigas Luna.




Ha muerto Bigas Luna, a los 67 años de edad, en su masía familiar de Tarragona. Provenía del interiorismo y el diseño industrial, y se introdujo en el cine a mediados de los años 70, rodando en pequeños formatos.
Su primer largo, Tatuaje, de 1976 fracasó, pero se rehace y con Bilbao en 1978 se hace un hueco, siendo seleccionada para el Festival de Cannes.
Su talento para captar el erotismo en la gran pantalla, y nunca caer en lo vulgar es su mejor legado, muchas veces relacionado con la comida, su otra gran pasión, además de haber descubierto a actores de la talla de Ariadna Gil, Javier Bardem, Penélope Cruz, Verónica Echegui o Jordi Mollá.
Las Edades de Lulú (1990), Jamón Jamón (1992), Huevos de oro (1993), La Teta y la Luna (1994), Bámbola (1996) o Son de mar (2001) son películas imprescindibles suyas.







 
Y como homenaje hablo de Son de Mar, película protagonizada por una jóven Leonor Watling, Jordi Mollá y Eduard Fernández.
A finales de verano, Ulises (Jordi Mollá) llega a una pequeña localidad levantina a trabajar como profesor de literatura en un colegio, dónde conoce a Martina (Leonor Watling) una bella y sensual muchacha que trabaja con sus padres en le pensión dónde se instala el profesor.
Los dos se casan y tienen un hijo, pero poco después, Ulises desaparece en el mar mientras pescaba. Entonces ella se casa con Alberto Sierra (Eduard Fernández), un rico constructor...
 
Os dejo con una escena de la película.
 
 
 

sábado, 8 de diciembre de 2012

Una pistola en cada mano (2012)

   Cartel del film


 
 
 
Esta semana se ha estrenado la nueva película del guionista y director español Cesc Gay. Ya en Krampack y En la ciudad, demostraba que es capaz, en clave de humor, de radiografiar con mucho acierto aquellas cuestiones que preocupan a la gente de su generación (mediados los 40), de una manera sincera, ingeniosa y también práctica, a través de unos personajes sencillos.






   Javier Cámara y Clara Segura





 
Este film es un retrato en clave de comedia, irónico y sin concesiones sobre las carencias, debilidades y otras "virtudes" de los hombres de mitad de los 40 de hoy en día, que según el escaneo de su director andan perdidos y confusos en busca de una nueva identidad, y nuevas situaciones que mejoren sus vidas, que en muchos casos van en picado.
En esta película coral, las mujeres salen muy reforzadas, quizás demasiado, porque bajo mi punto de vista ni los hombres son todos tan tontos, ni las mujeres todas tan listas, sin menospreciar a nadie, aunque es evidente que hay hombres que de vez en cuando no les viene mal un escarmiento, cosa que queda clara en la escena entre Candela Peña y Eduardo Noriega.
 





  Candela Peña y Eduardo Noriega


 
 
 
 
Al igual que en la extraordinaria en La Ciudad, el director nos presenta diferentes historias de parejas (casi todas en divorcio o con problemas de pareja) que al principio están inconexas, pero que luego tienen relación entre si, ya que muchos de los protagonistas se conocen, y si no se acaban conociendo.
 





 Jordi Mollá y Cayetana Guillén Cuervo




 
 
El elenco de actores es descomunal, y el director tuvo la paciencia de ir encajando las diferentes agendas de los mismos para realizar el film.
A destacar las escenas entre Eduard Fernández y Leonardo Sbaraglia que abre la película, además de la de Luis Tosar con Ricardo Darín, realmente fuera de serie. Las risas sobre temas muy serios, están aseguradas.






    Luis Tosar y Ricardo Darín
 
 
 
 




Hacía mucho que no iba al cine, y decir que el precio de una entrada es casi ya un bien de lujo, se van a cargar la cultura, a parte de más cosas, pero eso si, salí con una sonrisa de oreja a oreja. Muy recomendable film que aporta una profunda reflexión, en el fondo, de la masculinidad.
 
 
Os dejo con el trailer del mismo.