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martes, 25 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLIV)

En el año 2013 Richard Curtis, uno de los grandes nombres del cine y televisión británicos (suyo es el guión de 4 bodas y un funeral por ejemplo, y a partir de ahí se especializó en comedias románticas), dirige Una cuestión de tiempo, donde se nos cuenta que Tim Lake al que da vida Domhnall Gleeson, es un joven de 21 años recién cumplidos, que crece en una casa solariega de Cornualles rodeado de una excéntrica familia y que descubre que puede viajar en el tiempo. El que se lo dice y transmite es su padre, al que da vida Bill Nighy, que le cuenta que todos los hombres de la familia han tenido desde siempre ese don, el de ir hacia atrás en el tiempo a un momento determinado, una y otra vez, hasta conseguir hacer "lo correcto". 
El momento exacto en que el padre se lo cuenta a su hijo, es una escena mítica, ya que el padre al decírselo no sabe exactamente como explicarle a su hijo esa curiosidad, aunque le va preparando, pero le dice que se meta en un sitio oscuro, apriete los puños y piense donde quiere ir y allí se trasladará, pero siempre al pasado, no al futuro, aunque no podrá matar a Hitler ni tirarse a Elena de Troya...
Posteriormente Tim lo prueba y es tal y como le dijo su padre, cosa que utilizará para conquistar a Mary (Rachel McAdams), la chica de sus sueños.


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 21 de diciembre de 2019

Star Wars: Episode IX - The Rise of Skywalker (2019)


J. J. Abrams ha retomado la dirección en el que se supone es el cierre de la trilogía Star Wars, y no sólo eso, el cierre de una saga entera de 9 episodios. No conviene olvidar que desde 2012 George Lucas ya no tenía el control de la saga, que pasó a Disney. Y he de decir, como ya dije en su día del Episodio VIII, donde había unos fallos de guión de Rian Johnson que hacían bajar el nivel, que en esta última entrega era en la que muchas cosas debían quedar resueltas, y en la que debían desaparecer los pocos personajes antiguos que quedaban y hacerlo de una manera digna para ellos. Como ya hizo en el Episodio VII, Abrams despliega su maestría para el entretenimiento, y en la primera parte de la película sobre todo, lo hay a raudales. En eso sigue sin decepcionar, otro tema es como lidia con cuestiones fundamentales. Se trata de un traca final arriesgada, donde hay aciertos, pero también errores dolorosos.


Qué duda cabe que el director debía dar mucha información y desde luego hay sobreabundancia de ella y da la sensación de que ha tratado por todos los medios de que nada se quedara en el tintero, que todo tuviera su explicación y que se disiparan todas las dudas que episodios anteriores habían provocado. Pero para mí, una clave muy importante en toda esta última trilogía, era el personaje de Kylo Ren, ya que sustituir nada más y nada menos que al mejor villano de la historia como era Darth Vader, no es tarea sencilla, y aquí era donde ese personaje debía explotar, y sinceramente la decepción ha sido tremenda, eso hace que cojee todo el film, a pesar de recuperar al malvado Palpatine. Y cuando digo explotar, es que fuera lo más parecido a aquel malvado Vader, pero está a años luz.


Por otro lado, en el sentido positivo, Rey descubre su linaje, algo que nos tenían oculto desde hacía dos películas, pero que sale a la luz aquí, aunque no es una Skywalker, si es la heredera del legado y ha adquirido todas sus habilidades por sus dos grandes mentores Luke y la Princesa Leia. Es la que se torna en protagonista principal y lo asume muy bien, de hecho es la que salva los muebles en todos los sentidos, contando con la inestimable ayuda de Finn y Poe. Esa unión del grupo protagonista es uno de los mayores aciertos del director, que ya lo iniciara dos capítulos atrás.


Se ha buscado provocar emociones en el público, y desde luego que las hay, pero en los clímax es donde da una de cal y una de arena, por un lado dices siii, y por otro dices ¿pero esto qué es?
Se corrigen cosas de Los Últimos Jedi, como que cada personaje iba por su lado, sino que aquí es el grupo el que comanda y una líder dentro de él que toma decisiones. Además Abrams juguetea bastante con el exceso continuamente, y eso hay que dominarlo muy bien cuando te estás jugando el cuello. Por eso avanza sin parar e intentando tocar la fibra en cada una de las secuencias, y hay veces que lo consigue sin duda, golpes de efecto fuertes, pero como ya he dicho para que un film sea grandioso, el villano debe ser muy bueno...


Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Star Wars. Episode VIII: The Last Jedi (2017)


Ayer asistí al estreno del Episodio VIII de Star Wars, el día del estreno oficial mundial, aunque ya en algunos cines hubo pre-estrenos con sesiones tipo long run que te ponían éste y el anterior episodio juntos, algo muy friki, en fin. Como ya dije en su día con respecto al Episodio VII, en aquella cinta dominaba la nostalgia, aunque conseguía ser un divertimento excelente con la introducción de los nuevos personajes que rejuvenecían la saga. Pero aquí, aparte del avance de la historia de la mítica saga, que no puede parar, se me antojaba ya de antemano que había que dar un golpe de timón y arriesgar, y Rian Johnson (que también el guión es suyo) lo hace y de qué manera. Pero claro, cuando se arriesga pueden pasar dos cosas, que haya aciertos, fallos o que la cosa se quede repartida, y para mi en este caso hay de ambas.


Los esfuerzos de Rian Johnson por dejar su sello en este trabajo son loables, pero no lo consigue del todo. Y me refiero a cuestiones de estructura de guión que quedan algo inconexas y que realmente afectan al resultado final. Y eso que ha metido probablemente muchas más partes de humor, que hace que probablemente sea la más chisposa, pero hemos de tener en cuenta que Star Wars en general interesa por su historia, no porque se le quiera dar un aspecto más humorístico. Los Porgs, por ejemplo, esos bichitos que son mezcla de pingüinos y pájaros al final resultan de lo más simpáticos, pero el problema está en que hay situaciones y sobre todo pasajes del film que me sobran, como los habitantes de la isla de Luke Skywalker, que poco aportan a la historia, por ejemplo.


En cuanto al punto donde se encuentra esta entrega, la terrible Primera Orden es aún más poderosa y tiene completamente contra las cuerdas a la Resistencia, que está liderada por una veterana ya, General Leia Organa (Carrie Fisher). En ese pequeño grupo de resistentes, sigue el piloto Poe Daremon (Oscar Isaac) que encabeza una misión para destruir un acorazado de la Primera Orden, así empieza el film, donde el inicio es espectacular y de gran nivel pero deja una cosa clara, y es que habrá una clara división de historias paralelas, ya que por otro lado la joven Rey (Daisy Ridley) tiene y debe definir su futuro y pasos, además de su vocación, una vez que sabe que tiene la Fuerza y que para encauzarla deberá ver a Luke Skywalker para pulirla. Luke vive aislado del mundo en una recóndita isla, rodeado de animales variopintos...
Esta separación de los caminos de los protagonistas hace carecer de unidad al film en una buena parte del mismo.


Por otro lado, dentro de la Primera Orden hay un personaje, Kylo Ren (Adam Driver), que si bien en el anterior episodio mataba a su padre, después de muchas luchas interiores, y estaba como en proyecto de ser un auténtico monstruo malvado, aquí ya será mucho más dañino y poderoso, y se acercará muy mucho a recordar por momentos a Darth Vader.
En el lado positivo, que lo hay, el extraño vínculo que se crea entre Rey y Kylo está muy bien hilado y probablemente sea de los mejores aciertos. Y como no el aspecto visual, que aunque ya se presupone, sigue a niveles maravillosos.
Pero aquí las parejas de baile que se van formando a lo largo de la película, a veces no me encajan, incluso hay una parte central que me sobra (la parte del casino).
Pero ya aviso que hay un momento concreto de la cinta, donde está el mejor momento de la película que podía haber sido muy brillante se quede a medias, casi en decepción. 


En resumen, para todos aquellos que se tragan los episodios de la saga como si fueran gominolas, será otra más, para los que miramos un poco la coherencia de lo que se va avanzando, queda claro que aquí hay cosas que han quedado raras, sin definir e inconexas, y por supuesto hay momentos donde las sorpresas te dejan bastante atontado y casi diría que bastante descolocado.

Os dejo con el tráiler del film.


sábado, 2 de septiembre de 2017

American Made (2017)


Doug Liman dirige este film basado en hechos reales, de lo que fue la vida de un piloto comercial de la TWA, Barry Seal (interpretado por Tom Cruise), que a finales de los años 70 algo cansado de su trabajo poco gratificante, dormir en hoteles y recorrer los cielos con el piloto automático puesto, tiene una charla en un bar en medio de un viaje con un hombre de la CIA, Monty Schafer (Domhnall Gleeson) que te ofrece ayudar a tu país, montando tu propia empresa de vuelos, y volando haciendo encargos de todo tipo para ellos. Él acepta, pero eso le cambiará la vida ya para siempre.


Yo fui a ver el film sabiendo que no iba a ser una obra maestra, pero tiene muchas cosas buenas y se te pasa bastante rápida. Tiene como gran detalle, que la historia es tan alocada, que te cuesta creer que aquello sucediese de verdad, porque hoy en día es absolutamente impensable que algo así suceda. Pero claro, hablamos de un hombre que hacía tratos con el Cartel de Medellín donde estaba un joven Pablo Escobar, con Manuel Noriega (Dirigente de Panamá) y hasta con el presidente del momento Ronald Reagan, incluso el entonces gobernador Bill Clinton. Eso hace ver también los tremendos desbarajustes de aquella época, tanto en el funcionamiento de las naciones (sobre todo EEUU), y el mundo en general, las travesías que Seal podía hacer sin ningún control, etc...


La crítica política del film es bastante acusada, y sobre todo por como se explica el funcionamiento de la propia CIA, y como se pisaban los diferentes cuerpos como FBI, DEA o CIA cuando había operaciones en marcha en las que chocaban. El apoyo del gobierno estadounidense a los Contras de Nicaragua, despilfarrando dinero y armas, opuestos al Frente Sandinista que gobernaba el país, también su actuación hipócrita en Panamá, y en general en todo centroamérica durante el mandato de Ronald Reagan, son especificados con claridad a través del personaje de Barry y sus viajes.


Por otro lado tenemos la propia vida de Barry Seal, casado con una mujer guapísima Lucy (Sara Wright) a la que al principio cuenta el cambio de trabajo, sin decirle que había dejado la TWA. Luego acabará enterándose de todo, a pesar de haber sido avisado de que no debía decir nada. La mujer casi le abandona al principio, pero en cuanto empieza a ver que entraba dinero a expuertas en casa, se puso a tener hijos como conejos, se compraba mil y una joyas y vivían a toda pastilla. Tom Cruise está muy cómodo en todo momento, y el tono de sátira constante del director le sienta perfecto y favorece su actuación, así está divertido en todo momento, y se convierte en un encajador de golpes con sonrisa en el rostro, como él mismo dice "el gringo que siempre cumple".


Como es lógico, todo lo que tiene pinta de que se puede complicar se complica y mucho, sobre todo con los tratos que Barry tiene con los narcos colombianos, dond Pablo Escobar al principio no era el líder, pero se irá transformado en un monstruo y un tipo muy peligroso a medida que avanza el film, y los encargos a Seal son cada vez de mayor envergadura. El problema de Seal, y que es lo que le acabará condenando en todos los sentidos, es que él hace el mal, pero pensando que lo hace para los buenos, y piensa que no es tan ilegal. Todo se vuelve una madeja y al final anda pillado por todos lados, lo que acabará por precipitar su anunciado desenlace.


El retrato que se hace del personaje es bastante amable, y hablamos de un tipo que traficó con drogas, armas, blanqueaba dinero, etc., sin embargo no quieres que le pase nada ya que te ha ganado durante el film sus hazañas, es decir, casi se le convierte en un héroe, cuando realmente era un villano.

Os dejo con el tráiler de este divertido film.

domingo, 28 de febrero de 2016

Ex_Machina (2015)

Cartel del film

No sé en qué momento de 2015 tuve una pérdida temporal o ida de olla, o mi agetreada vida me lo impidió, pero he de fustigarme, y de hecho ya lo he hecho, por no haber sido consciente en ningún momento del estreno, ni paso por cines, de Ex_Machina, un film de cine de ciencia ficción en el salón, que a la vez es un thriller psicológico de una calidad soberbia.
La cinta está dirigida por Alex Garland y nos viene a decir algo así como que la inteligencia artificial era algo inevitable, una cuestión de "cuándo", no de si "si" o "no". Es curioso como la ficción nos ha ido preparando para ella desde mucho antes de que fuera una realidad, y aquí es ya una realidad que asusta.
Se nota que la película me ha dejado marcado e iría más allá... directamente me ha volado la cabeza, y digo sin rodeos que de haberla visto en su momento habría cambiado mi lista de mejores películas de 2015.

Domhnall Gleeson & Oscar Isaac

Sucede, y es un hecho, que las grandes películas de Ciencia Ficción, véase 2001 Una odisea en el espacio, Blade Runner o cualquier otra obra maestra del género, tienen la cualidad de ser atemporales, y ser muchas de ellas visionarias de un mundo que nos sucederá unos cuantos años más tarde. Es el caso de Ex-Machina, que tiene mimbres de sobra para convertirse en otra más del género, aunque yo diría que aquí no se adelanta muchos años, sino que realmente puede incluso que ya esté pasando en estos momentos, lo que acontece en este film.
Pero ojo, no nos olvidemos de un detalle, la propia novela de Frankestein trata de la creación de un ser artificial, eso si, a partir de un ser humano, y de ahí en adelante, la ficción y la ciencia han establecido unas conexiones o eslabones que nos conducen hasta la actualidad, en la que internet y lo digital, han creado una relación tan íntima que plantea todo tipo de cuestiones culturales, filosóficas, científicas, económicas, etc...


Alex Garland se doctora en esta cinta, después de haber colaborado con Danny Boyle, y es una de esas producciones que fascina ya desde el inicio. Desde el principio de la historia, con un guión de quitarse el sombrero, no dejamos de pensar a la vez que lo hacen los protagonistas, sobre todo los dos masculinos, Domhnall Gleeson y Oscar Isaac. Pero ante todo, esta película reúne, no sólo dentro del género, sino dentro del cine en general, unos valores artísticos de un nivel estratosférico. De hecho, se pone sobre la mesa un eterno debate, aquel de la moralidad sobre la creación de la inteligencia artificial, esa ácida crítica a la sociedad por su machismo, ya que en la creación de las identidades de hombres y mujeres, está la clave de todo.


Sonoya Mizuno & Alicia Vikander

La historia trata sobre un programador multimillonario, Nathan (que fue un niño prodigio en su día), y con tendencia a empinar al codo al que interpreta un soberbio Oscar Isaac, que selecciona a Caleb (Domhnall Gleeson), un jóven empleado de su empresa, para que pase una semana con él en un lugar remoto, donde reside (una paradisíaca y gigantesca finca) con el objetivo de que participe y realice un test de Turing, en el que está involucrada su última y revolucionaria creación, una robot-mujer, de nombre Ava, a la que da vida Alicia Vikander, cuya inteligencia artificial lo es todo y la cual tendrá que evaluar Caleb. Kyoko es la cuarta protagonista, pero con menor relevancia, interpretada por una brutal Sonoya Mizuno.



Pero lo que más me gusta de esta película, en la que el triángulo de actores principales están brutales, es que la idea de la creación de inteligencia artificial y androides sirve como evidente reflejo de la condición humana, de nuestras mezquindades sobre todo, y de nuestras escasas bondades, lo que resulta clave en el alucinante final del film. A ver, no hablamos de algo nuevo, pero aquí se torna interesantísimo, ya que Alex Garland consigue hacer una película que funciona de lujo en la parte intelectual, pero que no se queda en una muestra fría de ciencia ficción, sino que consigue transmitirte claustrofobia, dentro de un thriller psicológico con grandes tintes de morbo. La puesta en escena es fría aposta, la película lo requiere, pero cuida la dirección de actores hasta el último detalle.



La película lanza, y en ese sentido me encanta (que te hagan pensar), preguntas para todos sobre los motores de búsqueda en internet, si nosotros usamos internet o nos usa él a nosotros, ¿dejará de necesitar usuarios cuando nos haya engullido? Y lo que inquieta aún más... una vez que estos robots inteligentes adoptan apariencia humana total y se mezclan entre nosotros... ¿sabremos distinguirlos? Ahí os dejo el futuro.

Os dejo con el tráiler de esta alucinante película.

sábado, 6 de febrero de 2016

The Revenant (2015)

Cartel del film

Alejandro González Iñarritu, el director mexicano, ha realizado la película El Renacido, después de su éxito del año pasado con Birdman, por la que recibió el Óscar a la mejor película. Este film se basa en la novela de Michael Punke, que a su vez está inspirada en un hecho histórico real. Iñarritu, no sé si conscientemente o no, ha hecho un remake, ya que la historia que nos cuenta del trampero Hugh Glass, metido a la peletería, ya nos fue contada en 1971 cuando Richard C. Sarafian realizó "El hombre de una tierra salvaje (Man in the wilderness)" que protagonizaba Richard Harris. Pero por si fuera poco, se emparenta muchísimo también con otro título un año posterior, de 1972, "Jeremiah Johnson" donde Robert Redford da vida a un hombre que ha decidido vivir en las montañas, donde dominan los violentos indios, y gracias a un viejo trampero consigue sobrevivir. 

Tom Hardy & Leonardo Di Caprio

Hasta aquí, lo que digamos es la parte explicativa inicial, pero ahora vayamos al film en concreto, que sin duda es de una gran calidad. Evidentemente, el ramillete de actores es de primer nivel, con Di Caprio haciendo de Glass, Tom Hardy de John Fitzgerald, Domhnall Gleeson como el capitán Henry y Wild Poulter como Bridger, entre otros. Pero ante todo, se trata de un trabajo visualmente exquisito, a lo que ayuda mucho la excelente fotografía de Emmanuel Lubezki, quien te sumerge en esos parajes nevados, para que sientas incluso el mismo frío que los protagonistas. Para redondear, tenemos la atmósfera que crea la música de Carsten Nicolai y Ryûichi Sakamoto, que relatan a la perfección la violencia y crudeza visual de todo lo que hay en la película, que es bastante.


La historia en si se desarrolla en 1823, en las profundidades de la América salvaje, donde el explorador Hugh Glass participa junto a su hijo mestizo Hawk en una expedición de tramperos que recolecta pieles. Glass es el guía del grupo, que primero sufrirá el ataque de los indios reduciendo en número considerable al contingente y luego el propio Glass resulta gravemente herido por el ataque de un oso. Al principio el grupo transporta al explorador malherido, hasta que se dividen y es abandonado a su suerte por un traicionero miembro del equipo, John Fitzgerald interpretado de manera magistral por Tom Hardy. A partir de aquí, el instinto de supervivencia y la fuerza de voluntad harán que Glass se enfrente a un territorio hostil, a un invierno muy duro y a la guerra constante entre indios nativos americanos, para tratar de conseguir acabar su venganza. Una trama relativamente sencilla expuesta de manera brutal.


Sin embargo, hay dos cosas de la cinta que me dejaron algo inquieto, por un lado las constantes referencias en forma de alucinaciones o sueños del protagonista que recuerda a su mujer asesinada por los franceses, que para mi repite en demasiadas ocasiones y ralentiza el ritmo, y por otro la cuestión del metraje, algo largo bajo mi punto de vista, que viene influido por mi primer apunte. Esta película, con poquito más de dos horas hubiera estado cercana a la obra maestra, así no deja de ser un gran film, pero con cosas mejorables.

Domhnall Gleeson

En cuanto al plano actoral, posiblemente estemos ante el papel que por fin le de el ansiado Óscar a Leonardo Di Caprio después de 4 nominaciones. Es curioso como en el éxito de Titanic en su día, él ni estuvo nominado, y luego tanto en El aviador, Diamante de sangre o El Lobo de Wall Street rozó la estatuilla, sin llegar a conseguirlo. Aquí parece que puede haber un momento de inflexión, ya que todo lo que tiene que pasar en este papel, y como lo interpreta, realmente es impresionante. Por otro lado Tom Hardy, que también está nominado como mejor actor de reparto, lo borda haciendo de malvado. Ambos personajes se parecen en el instinto de supervivencia, sin embargo sus motivos son bien distintos. Glass busca vengar la muerte de su hijo, y Fitzgerald sólo mira el dinero y no a las personas.


El director mexicano ha demostrado en algunas ocasiones lo de ir de sobrado, incluso ser algo arrogante, si se me permite la expresión, cosa a lo que ayuda mucho la seguridad que tiene uno en si mismo, sin duda. Pero para mi, precisamente eso es lo que hace que sus dos o tres voladas en el film, no consigue que sea una obra redonda e inolvidable. Esas idas de olla de espiritualidad trascendental me temo que le restan empaque al film, que sólo con la crudeza visual y el sencillo guión, se bastaban solos para crear algo grande. Eso no quita, para que cuando hay que rodar los momentos más físicos, se baje cámara en ristre y ruede como pocos, tanto en el ataque del inicio del film, como en el ataque del oso, ambas escenas habría que ponerlas en las escuelas de cine.


 Os dejo con el tráiler de este gran film que es El Renacido.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Star Wars. Episode VII: The Force Awakens (2015)

Cartel del film 

Mucho tiempo ha sido el esperado para ver la nueva entrega de la saga de Star Wars, habida cuenta encima de la ausencia de la Fox y que Disney se ha hecho cargo de esta nueva etapa, vistos los planes de la productora de George Lucas. Pero evidentemente hay cosas que nunca cambiarán, como ese inicio donde el mítico "en una galaxia muy, muy lejana..." que nos pone en antecedentes de lo que vamos a ver. La música de John Williams hace el resto y los aplausos saltan en la sala 25 de Kinépolis. Sobra decir que todo lo que esta saga lleva consigo, los frikies vestidos, los atuendos más que singulares, los niños jugando con espadas láser, etc., forman parte ya del show.
Aquí va mi visión del film, sin spoilers.


Y centrándonos en el film, la duda era clara, ¿estaría a la altura de sus predecesoras? Y sobre todo hablo de las que cronológicamente lo son, es decir, La Guerra de las Galaxias (1977), El Imperio Contraataca (1980) y El Retorno del Jedi (1983). Lo aclaro más adelante.
30 años después de la victoria de la Alianza Rebelde sobre la segunda Estrella de la Muerte (ahí se quedaba el Retorno del Jedi), la galaxia sigue en guerra. Aquí se ha constituido una nueva República, pero una siniestra organización, la Primera Orden, ha resurgido como alma del mal y del lado oscuro de las cenizas del Imperio Galáctico. A los viejos héroes de antaño, que luchan ahora en La Resistencia, se suman nuevos y jóvenes héroes como Poe Dameron (Oscar Isaac), un piloto de caza, Finn (John Boyega) un desertor de la Primera Orden (antiguo soldado), Rey (Daisy Ridley), una jóven chatarrera, y BB-8, un andoride errante y muy peculiar. Todos ellos juntos lucharán contra las Fuerzas del Mal, encabezadas por El Capitán Phasma (Gwendoline Christie), de la Primera Orden y Kylo Ren (Adam Driver), un temible y misterioso personaje que empuña una espada láser de luz roja (recordando por momentos a Darth Vader con su presencia), un malo malísimo, cuya lucha interior tendrá consecuencias sorprendentes.

Finn & Poe

He de decir, primero ante todo, que la nostalgia domina la película, y eso hace que pueda embaucarme y no ser objetivo, pero os aseguro que lo seré. Digamos, a modo de resumen, que el comienzo es extraordinario, tiene un bajoncillo hacia la mitad y remonta en el final con alguna que otra indefinición, que trataré de explicar bajo mi perspectiva. En esa primera parte es donde me ganan totalmente una Daisy Ridley, que para ser su primer film de altura está brutal, se come la pantalla desde el minuto 1, un John Boyega más que digno y un Oscar Isaac que está tremendo, aunque algo desaprovechado, eso si, la química que hay entre Ridley y Boyega y entre Boyega e Isaac es palpable y evidente, lo que hace que esta primera parte sea una gozada hasta la aparición de las viejas glorias, cosa muy de admirar.

Chewbacca & Han Solo

Y llegan las apariciones esperadas, como no, los aplausos se desbordan con la aparición de Han Solo (Harrison Ford muy mayor), Chewbacca (Peter Mayhew) y La Princesa Leia (Carrie Fisher) más gallina vieja que nunca. Ni que decir tiene, que Harrison Ford sigue ocupando la pantalla como pocos, los guiños humorísticos de Chewbacca son imprescindibles y ella... ella es una princesa, mayor, pero princesa. Pero para mi la auténtica estrella del film es BB-8, un pequeño robot de forma esférica, cuya misión en la trama del buen guión, es imprescindible, ya que porta una información muy valiosa, y que encima es ágil, listo y lleno de gags de humor, qué expresividad y qué carisma el del "bichito esférico". La parte de R2-D2 y C3PO simple y llanamente me enterneció. Ahhh si... y Luke Skywalker (Mark Hamill)... también sale claro... más aplausos.

BB-8 y Rey


La parte central de la película es dominio absoluto del director, que sin duda maneja un juguete carísimo que le sienta bien y no le quema en las manos. Su narrativa es excelente, el montaje que ordena desde las alturas perfecto, la fotografía excelsa además de un despliegue de precisión, fuerza e imaginación que hay que reconocer que en algún momento te hace levitar del asiento y aplaudir a rabiar, como el instante de la aparición del Halcón Milenario (más aplausos en la sala) esa "chatarra".
Todo está medido al detalle, y la familiaridad que desprende el conjunto es innegable, además de las naves, las criaturas, los entornos, etc., puestos al día para ser abrazados por los viejos fans y los nuevos. Pero... si... hay un pero, y es que cuando esa nueva perspectiva que ofrece este film empieza a dominar la película, hay algo que no acaba de casar, esos dos mundos que se juntan, el antiguo y el nuevo, faltan lazos fuertes y nexos de unión más claros, ahí para mi está el punto débil.


Era evidente que este testigo que se pasa de generaciones se viera reflejado en la pantalla, y aunque alguna aparición que otra es algo forzada, debe dejar claro de donde venimos, para saber hacia donde vamos, y que así las generaciones nuevas sepan apreciar la grandeza que encierran aquellos films de finales de los años 70.
En definitiva nos hayamos ante un trabajo entretenidísimo, de eso no cabe duda, pero no es una obra maestra, quizás también se le ha mirado con lupa en ese sentido, pero era algo de esperar. Sin duda supera a los Episodios I, II y III, pero no a la trilogía antígua (IV, V y VI).


Ojalá que las siguientes entregas nos hagan emocionarnos todavía más, lo deseo de corazón.

Os dejo con el tráiler oficial.

domingo, 17 de marzo de 2013

True Grit (Valor del Ley) (2010)

  Cartel del film



 
 
En 1969 John Wayne fue galardonado con el Óscar de la academia por su papel del alguacil Rooster Cogburn. 41 años después los hermanos Cohen hacen su remake de este magnífico film, y lo que consiguen es perfeccionarlo y pulirlo, para hacer de un western magnífico una auténtica obra maestra.
 
 



Jeff Bridges y Hailee Steinfield
 
 
 
 
 
Mattie Ross (Hailee Steinfield) está decidida a vengar la muerte de su padre atrapando a Tom Chaney (Josh Brolin), el hombre que le mató por dos trozos de oro. Con 14 años de edad, la chica, muy tozuda a hacer justicia, pide ayuda a Rooster Cogburn (Jeff Bridges), un veterano agente del gobierno, tuerto, aficionado a la bebida y gran pistolero contratando sus servicios para tal empresa.
 
 
 
 
 
 
   Texas Ranger LaBoeuf (Matt Damon)





 
 
Pero también recluta al Texas Ranger LaBoeuf, que busca al fugitivo por el asesinato de un senador y cuyas diferencias con Rooster son claras en la manera de ver las cosas, y también con la niña, a la que al principio no tolera. La determinación de la chica, junto con la ayuda de ambos, tiene como objetivo un único final, es decir, la venganza.
Los tres inician una aventura llena de peligros, y que marcará sus vidas.
 
 





Tom Chaney (Josh Brolin)





En esta nueva adaptación de la novela de Charles Portis, que ya había llevado al cine Henry Hathaway en 1969, los hermanos Cohen hacen un trabajo de orfebrería de un gran nivel. Actores de un calibre fuera de serie, con Jeff Bridges excepcional, y Matt Damon con Josh Brolin también a una altura tremenda, y el descubrimiento como actriz de Hailee Steinfield.
Quizás en algún momento de la película hay demasiada oscuridad en escenas importantes, pero por poner algúna pega, y eso que la fotografía es excelente.
 
 
 
 
 
 
Barry Pepper
 
 
 
Os dejo con el trailer de esta gran remake.