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domingo, 31 de mayo de 2026

Escenas míticas del cine (CDXCIV)

Martin Scorsese dirige en 2010 Shutter Island, un film basado en la novela de Dennis Lehane (autor de Mystic River o Gone baby gone), que es un thriller psicológico y que está ambientada en el verano de 1954 (en plena Guerra Fría), en el que los agentes judiciales Teddy Daniels al que da vida Leonardo DiCaprio y Chuck Aule (Mark Ruffalo) son destinados a una remota isla (Shutter Island) del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina Rachel Solando (a la que interpreta Emily Mortimer) que estaba recluida en el hospital psiquiátrico Ashecliffe, un centro penitenciario para criminales perturbados dirigido por el siniestro doctor John Cawley (Ben Kingsley).
Nada más llegar es patente que los interrogados mienten, y que en la institución mental se ocultan oscuros secretos, además de que la isla esconde algo más peligroso que los pacientes.
El misterio y el suspense están muy bien llevados por el director, incluso cuando uno ya empieza a pensar que las cosas van a girar hacia una determinada dirección, por muy improbable que parezca. El estupendo guión de Laeta Kalogridis, que a veces puede parecer algo desconcertante y disperso tras un primer visionado (este film ha de verse mínimo dos veces), se torna preciso y repleto de matices cuando el espectador sabe lo que va a pasar y se centra en los detalles de una historia que posee mayor número de lecturas de las que uno cree en un principio. El diseño de producción es tan impecable, que le da un toque visual brutal a la cinta.
En una escena mítica Teddy busca a su compañero Chuck y las pistas le llevan al acantilado donde ve un cigarrillo encendido al borde del mismo, mira hacia abajo pensando que podría haber caído y decide emprender el peligroso descenso, consigue llegar abajo y es en entonces cuando la zona se inunda de ratas...


Os dejo con la escena.

domingo, 30 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLVII)


En 1995 Martin Scorsese realiza la que para mi es la segunda parte no oficial de Uno de los nuestros, ya que tanto Robert de Niro como Joe Pesci hacen personajes muy parecidos, sin embargo se incorpora la estupenda Sharon Stone y desaparece Ray Liotta. Destaca de manera increíble James Woods como secundario.
En 1973, en Las Vegas, Sam "Ace" Rothstein (Robert de Niro), un profesional de las apuestas y judío, es el eficaz director de un importante casino que pertenece a un grupo de mafiosos. Su misión es controlar que el negocio vaya bien, y que las ingentes cantidades de dinero lleguen a los grandes jefes como es habitual.
Las Vegas es lugar de millonarios, políticos, pero también de tahúres, prestamistas, pícaros, traficantes de drogas y matones. Es entonces cuando Nicky Santoro (Joe Pesci), al que sus jefes han dicho que cuide de Sam, llega a la ciudad con intención de quedarse. Pero claro, Nicky va creciendo, y aparte de tener la confianza de Sam, tiene sus trapicheos y va por libre, lo que le va creando sus enemistades, y que los grandes jefes desconfíen de él.


Otra escena mítica de este film, es cuando Sam conoce a Ginger, y como roba en el casino haciendo de amuleto de la suerte de jugadores que saben que le sisan fichas. La risa de ella acabará conquistando a Sam, pero también sabe qué tipo de mujer es ella... 

Os dejo con la mítica escena.

sábado, 29 de marzo de 2025

Escenas míticas del cine (CDVI)


En 1976, Martin Scorsese dirigió a Robert de Niro, como protagonista principal de Taxi Driver, la historia de un ex-combatiente de Vietnam, Travis Bickle (personaje bordado por Robert de Niro) que trabaja como taxista en Nueva York. Se trata de un tipo insociable, un hombre solitario al borde de la locura, ya que se pasa los días en el cine y vive prendado de Betsy (Cybill Shepherd), una atractiva rubia que trabaja como voluntaria en una campaña de un partido político.
La figura del combatiente que regresa perturbado, a la vez que encuentra vacía su existencia, ya ha sido muchas veces tratada en cine y literatura, pero tal vez ésta sea una de las más acertadas. El contacto con las calles de Nueva York le acaba transmutando en un psicópata, un hombre violento que no ve más forma de solucionar los males de la sociedad que pasando a la gangsteril venganza, ya que su obsesión es comprobar como la violencia, la sordidez y la desolación dominan la ciudad.
Por si fuera poco, la banda sonora del film, compuesto por el gran Bernard Herrman, sería perfecta, en un trabajo que sería reconocido por el Oscar póstumo, ya que falleció al poco de terminar de componerla. Una música que materializa de manera brillante la densa y particular atmósfera de la Nueva York en la que se ambienta la historia del protagonista.
En una escena mítica Travis queda con un tipo llamado Andy (Steven Prince) que le ofrece una amplia gama de armas para que vea cual le gusta más, Travis pregunta el precio de todas las que le ofrece juntas.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 29 de diciembre de 2024

Beatles ' 64 (2024)

El pasado 29 de noviembre, justo unos días antes de la vista de Paul McCartney a España, salía a la luz la película documental Beatles '64 en Disney + dirigida por David Tedeschi y producida por Martin Scorsese (junto a los propios músicos o sus herederos). La cinta sitúa el foco sobre el centro de la Beatlemanía, justo cuando la banda aterriza por primera vez en Estados Unidos, en un momento doblemente histórico, por un lado su gira, pero por otro acababa de suceder el asesinato de John Fitzgerald Kennedy. Uno de los ejes centrales del documental es la histórica actuación de los de Liverpool en el The Ed Sullivan Show, en febrero de ese año, batiendo récords de audiencia televisiva con 73 millones de espectadores.
El trabajo se ve con facilidad, es entretenido, y es un producto bastante importante sobre lo que supuso el fenómeno Beatle en aquel momento en una sociedad como la americana. Todas las imágenes, muchas de ellas inéditas, están condimentadas con entrevistas a gente que vivió aquello en primera persona como Robbie Spector de The Ronettes, el fotógrafo Harry Benson o el director de cine David Lynch, entre otros, además de material de archivo de los cuatro miembros del grupo y exclusivas por parte de Paul y Ringo. También hay una especie de entrevista del propio Scorsese a Ringo recordando vivencias de aquel año. Secuencias de backstage, los Beatles viajando en el tren, sobre el escenario, o en diferentes habitaciones de hotel, en definitiva reflejos de cómo cuatro jóvenes que estaban cambiando el mundo, simplemente disfrutan el momento como cualquier gente de su edad. 


Os dejo con el tráiler del documental.

martes, 30 de junio de 2020

Bandas sonoras míticas de películas (XXXVII)


En 1976, Martin Scorsese dirigió a Robert de Niro, como protagonista principal de Taxi Driver, la historia de un ex-combatiente de Vietnam, Travis Bickle (personaje bordado por Robert de Niro) que trabaja como taxista en Nueva York. Se trata de un tipo insociable, un hombre solitario al borde de la locura, ya que se pasa los días en el cine y vive prendado de Betsy (Cybill Shepherd), una atractiva rubia que trabaja como voluntaria en una campaña de un partido político.
La figura del combatiente que regresa perturbado, a la vez que encuentra vacía su existencia, ya ha sido muchas veces tratada en cine y literatura, pero tal vez ésta sea una de las más acertadas. El contacto con las calles de Nueva York le acaba transmutando en un psicópata, un hombre violento que no ve más forma de solucionar los males de la sociedad que pasando a la gangsteril venganza, ya que su obsesión es comprobar como la violencia, la sordidez y la desolación dominan la ciudad.
Por si fuera poco, la banda sonora del film, compuesto por el gran Bernard Herrman, sería perfecta, en un trabajo que sería reconocido por el Oscar póstumo, ya que falleció al poco de terminar de componerla. Una música que materializa de manera brillante la densa y particular atmósfera de la Nueva York en la que se ambienta la historia del protagonista.


Os dejo con el tema central de la película.

sábado, 29 de junio de 2019

Escenas míticas del cine (XCVIII)


El Lobo de Wall Street del año 2013, es el  tríptico con el que Martin Scorsese pintaba o dibujaba a la sociedad americana de consumo, es decir, del dinero, a esa misma sociedad que terminará, inevitablemente, metida de lleno en la crisis económica actual. Esta oda a la depravación funciona como algo impactante a través de la pantalla, de efecto inmediato, risas, nerviosismo, excitación, súperpoderes que duran lo que el subidón de la sustancia ingerida, pero toda droga que se toma tiene un precio de consumo elevado. 
La película cuenta la historia de Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), agente de bolsa cuyas habilidades para el negocio acaban convirtiéndole en el magnate de los mercados, situado por encima de la ley, y de cualquier atadura moral, es decir hace lo que le viene en gana, y además nos narra y nos guía en el film. Todas las situaciones que se dan a lo largo de 180 minutos, son pasadas por su punto de vista. Se trata de un hedonista, vividor, ninfómano y un drogadicto-pastillero encantado de serlo e incluso alardea de ello. Belfort, viene a encarnar el estereotipo negativo definitivo del malo malísimo de éstos nuestros tiempos, un tipo de personaje que Scorsese siempre ha tratado de forma genial, y me refiero a un tipo que ya no utiliza armas ni va a la guerra, sino una persona incrustada dentro de la sociedad, que le saca el jugo hasta el fondo para disfrutarlo de manera excesiva y sin límites.
Precisamente una escena donde todo esto queda muy bien definido, es aquella en la que Belfort explica que se mete todo tipo de drogas, mientras sale por la mañana de su mansión, pero de todas las drogas la que es su favorita... es el dinero.


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 30 de junio de 2018

Escenas míticas del cine (LXXIV)


Como decía ayer Martin Scorsese dirige en 1990 una película de gangsters mítica, Uno de los Nuestros. En este film cristalizan todas las obsesiones, todos los logros narrativos y estilísticos, todas las ramificaciones temáticas que durante décadas Scorsese fue atesorando y haciendo crecer en su interior. Un film de gangsters de origen italiano cuyas ambiciones y pretensiones quedan perfectamente reflejadas en el film. La primera frase del film es: "Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gángster". Una de las obras cumbre del género de mafiosos, una cinta trepidante e intensa, dónde Robert de Niro, Joe Pesci y Ray Liotta llevan el peso de los papeles más importantes. Como anécdota, la palabra "fuck" es usada en 300 ocasiones durante la cinta.
Y ahora me refiero al personaje de Ray Liotta, Henry Hill, el que me daba más repeluco, un tipo que tenía la casa a nombre de la suegra, los coches a nombre de su mujer, sus carnets de la Seguridad Social y de conducir eran falsos, nunca votaba y nunca pagaba impuestos, un fiera que iba de gorra a todos los sitios y siempre a lo mejor y más caro, claro. En la escena final de la película ya está trincado y forma parte del Programa de Protección de Testigos por lo que en el juicio delata a Paul Cicero (A quién da vida Paul Sorvino) y a Jimmy Conway (Robert de Niro) el auténtico jefe del clan, y es ahí donde va narrando (es el narrador de todo el film) que ahora iba a tener la vida de un auténtico gilipollas, es decir, la de un pobre mortal, una gran putada vaya.


Os dejo con esta brutal escena, donde en un momento el propio Liotta, deja la escena del juicio y habla a la cámara, digamos que un símil de lo que había hecho toda su vida, lo que quería.

viernes, 29 de junio de 2018

Escenas míticas del cine (LXXIII)


Martin Scorsese dirige en 1990 una película de gangsters mítica, Uno de los Nuestros. En este film cristalizan todas las obsesiones, todos los logros narrativos y estilísticos, todas las ramificaciones temáticas que durante décadas Scorsese fue atesorando y haciendo crecer en su interior. Un film de gangsters de origen italiano cuyas ambiciones y pretensiones quedan perfectamente reflejadas en el film. La primer frase del film es: "Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gángster". Una de las obras cumbre del género de mafiosos, una cinta trepidante e intensa, dónde Robert de Niro, Joe Pesci y Ray Liotta llevan el peso de los papeles más importantes. Como anécdota, la palabra "fuck" es usada en 300 ocasiones durante la cinta.
En una escena mítica de las muchas del film, Tommy (Joe Pesci) hace una visita a Stacks (Samuel L. Jackson) un tipo que no pertenecía realmente a la banda, pero que actuaba como músico de blues en el Robert's Lounge y prestaba servicios ocasionales para ella, como chófer o recadista, siempre cobrando sus trabajos en especie con cargos a las partidas de las mercancias robadas, y no va precisamente de buen rollo, ya que en uno de los trabajos dejó huellas en una camioneta, por lo que le despiertan entre Tommy y Frankie (Frank Sivero), y mientras Frankie hace el café Devito le pega un tiro en la nuca a Stacks. 


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 28 de abril de 2018

Escenas míticas del cine (LXXII)


Martin Scorsese por fin puedo estrenar en 2002 Gangs of New York, un film para el que tardó veinte años en encontrar financiación. Una vieja idea de finales de los 70, de representar como si fuera un gran cuadro, la peripecia de varias generaciones de inmigrantes llegados a América en las décadas centrales del siglo XIX (1863 aproximadamente), cuyo acicate fue leer el libro Gangs of New York de Herbert Ashbury, de 1928. Para ello reclutó en los papeles principales a Leonardo DiCaprio (actor fetiche del director con el paso del tiempo) que interpreta a Amsterdam Vallon, hijo de Priest Vallon (Liam Neeson), asesinado por William Cutting, apodado "Bill el Carnicero" al que da vida Daniel Day-Lewis, delante de los ojos de Amsterdam cuando era pequeño. Eran tiempos duros, donde o matabas para sobrevivir o te mataban, de tipos realmente fuertes y aguerridos. Ni que decir tiene que la interpretación del actor británico es sublime, su rostro, esa fachada de enorme mostacho, ojo de cristal y pelo grasiento, lo es todo para el film.
Scorsese, con el hilo argumental de la venganza, crea un film fastuoso por todo lo que llevó de extras y presupuesto, que parece estar continuamente en peligro de ser arruinada, pero que de manera increíble eso nunca llega a ocurrir.
En una escena mítica de la película, Amsterdam ha yacido durante la noche con Jenny Everdeane (Cameron Diaz) y al alba aparece Bill El Carnicero, para tener una charla con él, y contarle que hacía 15 años mató al último hombre honorable que según él había conocido, y cómo ese mismo hombre decidió no matarle, después de haberle dado una paliza de muerte que le dejó medio desfigurado... ese hombre era el Sacerdote Vallon...


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 27 de abril de 2018

Escenas míticas del cine (LXXI)


En el año 2010 se estrenó Shutter Island, una película dirigida por Martin Scorsese y basada en la nóvela homónima escrita por Dennis Lehane. Ambientada en 1954, nos presenta a un agente judicial, Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio), que junto a su compañero Chuck Aule (Mark Ruffalo) se dirigen a una isla pequeña donde está situado un hospital psiquiátrico en el que se internan los enfermos más peligrosos. El motivo de dicho viaje, es la desaparición de una peligrosa paciente, cuya fuga tiene desconcertados a los encargados de la institución.
Nada más llegar a la isla, Daniels, quien esconde la verdadera razón de su implicación en el caso, descubre que no será fácil encontrar a la mujer, ya que nadie parece querer colaborar con ellos, empezando por el Dr. John Cowley (Ben Kingsley), la cabeza visible de la parte médica.
Scorsese compone aquí de manera magistral un retorcido laberinto, y el film va pasando de inquietante y tenebroso a tener un marcado tamiz opresivo y agobiante. Así, el protagonista se va perdiendo cada vez más y más, y es incapaz de fiarse de nadie, incluso de su propio compañero. 
A pesar de descubrir el pastel en el tramo de desenlace, el film vuelve a remontar y en la escena final tiene un momento sublime, en la conversación entre Daniels y Aule, donde el primero se pregunta "¿Qué sería peor? ¿Vivir como un monstruo o morir como un hombre bueno?"...


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 26 de abril de 2018

Martin Scorsese premiado con el Princesa de Asturias de las Artes 2018.


Que a Martin Scorsese le llegue otro reconocimiento más en su ya extensa carrera, no hace sino reconocer una labor dedicada por y para el cine. El jurado de estos premios ha destacado la renovación realizada por el director a lo largo de más de una veintena de películas, que le convierten en "una figura indiscutible del cine contemporáneo".
Nacido en New York en 1942, allí comenzó su carrera, paralelo al triunfo del nuevo Hollywood, y metido en una generación donde andaban George Lucas y Steven Spielberg, pero eso si, teniendo diferencias grandes entre ellos y su manera de hacer cine. Si Lucas se coronó con la ciencia ficción (Star Wars sobre todo), y Spielberg con el cine de aventuras y títulos gloriosos, a Scorsese siempre le fueron los bajos fondos, el desenfreno, la oscuridad de los años 70, las consecuencias de las drogas, la violencia del ser humano, las mafias y los mafiosos, las vidas duras, los personajes que dejan tocados las guerras, etc... Dirigió su primer film en 1967, aunque no fue hasta 1972 cuando ya fue la cosa más en serio.
Pero estos premios, cierran una trilogía con los cineastas neoyorkinos, ya que Woody Allen y Francis Ford Coppola habían ya recibido el suyo anteriormente. Ya tiene un Óscar, tres globos de Oro, dos premios Bafta, un Emmy y un premio del gremio de directores de EEUU, todos ellos merecidos sin duda.


Sus filmografía es espectacular con títulos como Malas calles (1973), Taxi Driver (1976), El color del dinero (1986), La última tentación de Cristo (1988), Uno de los nuestros (1990), El cabo del miedo (1991), Casino (1995), Guns of New York (2002), El aviador (2004), Shutter Island (2010) o El Lobo de Wall Street (2013) dan fe de una carrera impresionante, y en donde actores fetiche para él como Robert de Niro, Leonardo Di Caprio tienen mucha importancia, además de otros como Joe Pesci, Ray Liotta, Sharon Stone, Lorraine Bracco, incluso su compañero de generación Harvey Keitel, han sido básicos y fundamentales.
En el aspecto musical, sabida es su admiración por los Rolling Stones, a los que incluso hizo una película documental "Shine a light" (2008), a Bob Dylan con "No direction home" (2005) y como no "The Last Waltz" (1978), el tremendo adiós de The Band, incluso también rodar vídeos con por ejemplo, el gran Michael Jackson y su Bad en 1987.


Os dejo con una escena mítica de la película El cabo del miedo, ese remake del film de 1962 que tan bien dirigió y donde Robert de Niro y Nick Nolte interpretan los papeles principales.
Sam Bowden es un abogado, interpretado por Nick Nolte y Max Cady al que da vida Robert de Niro, un antiguo cliente al que defendió 14 años atrás cuando trabajaba en el turno de oficio. Cady fue juzgado por violar y golpear brutalmente a una joven y Bowden horrorizado por el crimen, ocultó pruebasque podrían haber reducido la condena de Cady e incluso que saliera absuelto. Cady era analfabeto en el momento del juicio y no se enteró del asunto. Pero en la cárcel aprendió a leer, estudió derecho y se convirtió en su propio abogado, solicitando la revisión de su caso varias veces, y empieza a entender que Bowden ocultó pruebas en su juicio.
En dicha escena mítica, Cady llama por teléfono a la hija de Bowden, Danielle, interpretada por Juliette Lewis, y a la que engaña, mientras le dice ser su nuevo profesor, para quedar con ella, todo ello hablando boca abajo en el teléfono mientras hace ejercicio... la cara de loco psicópata de De Niro no tiene precio...

jueves, 17 de diciembre de 2015

Escenas míticas del cine (XXXVII)


En 1991 Martin Scorsese dirige el remake de El cabo del miedo de 1962 que en su día dirigió J. Lee Thompson. Es de los pocos casos en el que el remake supera a la original, una adaptación de la novela The Executioners, de John D. McDonald.
Y es que hay varias cosas extraordinarias en este film, ya que a pesar de tocar temas manidos en la filmografía del director como la venganza, moral, corrupción, violencia, purgación o muerte, y de incluso no dominar en exceso el terror, consigue atterorizar en muchos momentos al más pintado.
Robert de Niro interpreta a Max Cady, un delincuente que acaba de ser puesto en libertad tras 14 años entre rejas, y es cuando busca al abogado Sam Bowden (Nick Nolte) para vengarse de él, ya que le considera único y máximo responsable de su condena. Su personaje es brutal, teniendo una rara mezcla de aquel que hiciera en Taxi Driver en cuanto al tono de locura, también de cierto aire mafioso que el propio actor domina como nadie, y de embaucador, algo que aquí borda con Juliette Lewis.


En una escena mítica el abogado contrata a unos matones para deshacerse de Max, pero él los liquida y descubre que tras los contenedores de basura está el abogado al que descubre, y soflama esa mítica frase: "Abogado, sal ratita, quiero verte la colita..."

Os dejo con la mítica escena.

jueves, 6 de agosto de 2015

Escenas míticas del cine (XXXIV)



Martin Scorsese dirige en 1990 una película de gangsters mítica, Uno de los Nuestros. En este film cristalizan todas las obsesiones, todos los logros narrativos y estilísticos, todas las ramificaciones temáticas que durante décadas Scorsese fue atesorando y haciendo crecer en su interior. Un film de gangsters de origen italiano cuyas ambiciones y pretensiones quedan perfectamente reflejadas en el film.
En una escena mítica Jimmy (Robert de Niro) se encuentra con Henry (Ray Liotta), Tommy (Joe Pesci) y Frankie (Frank Sivero) en un bar en navidades para celebrar el éxito de su golpe de la Panam, que les reportó pingues beneficios, pero a Jimmy, tipo astuto y resabiado, no le gusta la actitud de algunos de la banda que empiezan a exhibir con lujosas compras el dinero robado.



Os dejo con esta mítica escena.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Escenas míticas del cine (XXVIII)


En 1995 Martin Scorsese realiza la que para mi es la segunda parte no oficial de Uno de los nuestros, ya que tanto Robert de Niro como Joe Pesci hacen personajes muy parecidos, sin embargo se incorpora la estupenda Sharon Stone y desaparece Ray Liotta. Destaca de manera increíble James Woods como secundario.
En 1973, en Las Vegas, Sam "Ace" Rothstein (Robert de Niro), un profesional de las apuestas y judío, es el eficaz director de un importante casino que pertenece a un grupo de mafiosos. Su misión es controlar que el negocio vaya bien, y que las ingentes cantidades de dinero llegue a los grandes jefes como es habitual.
Las Vegas es lugar de millonarios, políticos, pero también de tahúres, prestamistas, pícaros, traficantes de drogas y matones. Es entonces cuando Nicky Santoro (Joe Pesci), al que sus jefes han dicho que cuide de Sam, llega a la ciudad con intención de quedarse. Pero claro, Nicky va creciendo, y aparte de tener la confianza de Sam, tiene sus trapicheos y va por libre, lo que le va creando sus enemistades, y que los grandes jefes desconfíen de él.


La escena de la que os hablo, al final de la película, es una de las más duras que he visto, sonando el The House of the rising sun de los Animals, se ve como los que eran sus compinches de curro, apalean con bates de beisbol a Nicky y su hermano y los entierran todavía vivos, ya que se habían pasado de la raya. Increíble como la voz de Joe Pesci que describía el encuentro... es sustituída por la de Robert de Niro.

Os dejo con esta mítica escena.


martes, 9 de septiembre de 2014

Escenas míticas del cine (XXVII)


En 1990 Martin Scorsese dirige Goodfellas, traducida aquí como "Uno de los nuestros" cuya primer frase del film es "Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gángster". Una de las obras cumbre del género de mafiosos, una cinta trepidante e intensa, dónde Robert de Niro, Joe Pesci y Ray Liotta llevan el peso de los papeles más importantes.
Madre mía como me recuerdan muchas fases de esta gran película, a situaciones que se viven en este país actualmente y desde hace años (Bárcenas, Gürtel, Urdangarín, etc.,) y en especial el personaje de Ray Liotta (Henry Hill) hijo de padre irlandés y madre siciliana, me parece totalmente vomitivo. La película se centra bastante en él, ya que a los trece años, Henry decide abandonar la escuela y entrar a formar parte de la organización mafiosa como chico de los recados y muy pronto se gana la confianza de sus jefes, gracias a lo cual irá subiendo de categoría.



En la escena de la que hoy hablo, Henry escucha la anécdota de Tommy de Vito (Joe Pesci) en el restaurante donde ya están de copas, la risa falsa de Ray Liotta es inolvidable y la broma que le gasta Joe Pesci también.

Disfrutad de esta mítica escena.


lunes, 4 de agosto de 2014

Escenas míticas del cine (XXV)


En 1976, Martin Scorsese dirigió a Robert de Niro, como protagonista principal de Taxi Driver, la historia de un ex-combatiente de Vietnam, Travis Bickle (personaje bordado por Robert de Niro) que trabaja como taxista en Nueva York. Se trata de un tipo insociable, un hombre solitario al borde de la locura, ya que se pasa los días en el cine y vive prendado de Betsy (Cybill Shepherd), una atractiva rubia que trabaja como voluntaria en una campaña de un partido político.
La figura del combatiente que regresa perturbado, a la vez que encuentra vacía su existencia, ya ha sido muchas veces tratada en cine y literatura, pero tal vez ésta sea una de las más acertadas.


El contacto con las calles de Nueva York le acaba transmutando en un psicópata, un hombre violento que no ve más forma de solucionar los males de la sociedad que pasando a la gangsteril venganza, ya que su obsesión es comprobar como la violencia, la sordidez y la desolación dominan la ciudad.
La escena de cuando decide pasar a la acción es mítica, empezando por una tonta discusión con Sport (Harvey Keitel) sobre Iris (Jodie Foster) una prostituta, al que despacha un tiro, y enlaza una matanza hasta llegar a la habitación dónde ella trabaja.
Imborrable escena, con ese final dónde el protagonista se pega un tiro a si mismo simulado cuando llega la policía.

Disfrutad de la terrible escena.


lunes, 20 de enero de 2014

The Wolf of Wall Street (2013)

Cartel del film


El Lobo de Wall Street es el  tríptico con el que Martin Scorsese pinta o dibuja a la sociedad americana de consumo, es decir, del dinero, a esa misma sociedad que terminará, inevitablemente, metida de lleno en la crisis económica actual. Esta oda a la depravación funciona como algo impactante a través de la pantalla, de efecto inmediato, risas, nerviosismo, excitación, superpoderes que duran lo que el subidón de la sustancia ingerida, pero toda droga que se toma tiene un precio de consumo elevado. 

  Leonardo DiCaprio


La película cuenta la historia de Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), agente de bolsa cuyas habilidades para el negocio acaban convirtiéndole en el magnate de los mercados, situado por encima de la ley, y de cualquier atadura moral, es decir hace lo que le viene en gana, y además nos narra y nos guía en el film. Todas las situaciones que se dan a lo largo de 180 minutos, son pasadas por su punto de vista. Se trata de un hedonista, vividor, ninfómano y un drogadicto-pastillero encantado de serlo e incluso alardea de ello. Belfort, viene a encarnar el estereotipo negativo definitivo del malo malísimo de éstos nuestros tiempos, un tipo de personaje que Scorsese siempre ha tratado de forma genial, y me refiero a un tipo que ya no utiliza armas ni va a la guerra, sino una persona incrustada dentro de la sociedad, que le saca el jugo hasta el fondo para disfrutarlo de manera excesiva y sin límites.

  Margot Robbie & Leonardo DiCaprio

La principal característica de Jordan Belfort es que quiere ser rico, cochinamente rico y está dispuesto a todo para conseguirlo. Después de aprender la senda del bróker, inicia un ambicioso y alocado proyecto con su colega Donnie Azoff (Jonah Hill, "Moneyball") que les lleva a los destinos más bizarros, pornográficos y drogadictos del universo.
Cada hora del film describe las tres partes del tríptico: La euforia, el descontrol y las consecuencias. Y cuanto más depravado, oscuro y patético se vuelve todo, más risa genera. Una risa basta, grosera e hipócrita, pero risa, la verdad es que no he parado de reírme en casi todo el film.

 Jonah Hill & Leonardo DiCaprio


La actuación de DiCaprio, un actor que ha ido a más hace ya unos cuantos años, es portentosa, diría que este papel le viene como anillo al dedo (mucho más que el de El Gran Gatsby), pero lo que más me gusta, es como lidia Scorsese con tanta gracia un tema tan absolutamente repulsivo. Que la acusan de intrascendente, de gamberrada, pues hombre, nos cuenta una historia que ya sabemos, y en bastantes momentos es tremendamente gamberra, pero nunca deja de contarte las peripecias de éste personaje, subyugado por su poder absoluto, y es ahí en ese súperpoder dónde cree tener hasta a la policía en el bolsillo...


A la película como mucho le sobran 3 escenas, quizás el final se te hace pelín largo, pero es como el bajón que te dan las drogas, que luego te quedas hecho polvo.

Os dejo con el tráiler.


domingo, 1 de septiembre de 2013

The colour of money (1986)

Cartel del film

El color del dinero es una película de 1986 dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Tom Cruise y Paul Newman. Podría considerarse que es como la segunda parte de la historia de Eddie "Relámpago" Felson, narrada en el film El Buscavidas de Robert Rossen (1961).
Paul Newman, que ya fue protagonista de la película de 1961, vuelve a interpretar al enigmático personaje de Eddie, quien después de más de 20 años sin jugar al billar, vuelve a la vida cuando ve aparecer en su local de retiro al jóven Vincent Lauria (Tom Cruise).

Tom Cruise y Paul Newman

El viejo"Buscavidas", al que sólo vencían sus propios fantasmas, vuelve a renacer al verse feflejado veinte años atrás en ese jóven chico que, ante sus ojos, da una paliza de escándalo a Julian (papel que interpreta un jóven John Turturro).
Ello hará que un ya retirado y oxidado Eddie Felson vuelva a desenfundar su viejo "Balabushka" y ponga rumbo a la carretera, como antaño, junto a su jóven e inexperto aprendiz.

El buscavidas es uno de los filmes capitales del cine americano de los años 60 y un título mítico dentro de la dilatada y fascinante carrera de Newman. El color del dinero parte desde la inferioridad estética y, sin embargo, se erige en un poderoso retrato de la ambición, el peso del pasado, la redención, el reencontrarse con uno mismo.


Es un relato áspero, acerado, poco complaciente de cara al espectador, que indaga de manera incisiva en la personalidad de un sujeto a menudo despreciable o moralmente ambíguo, cuya lucha interior por averiguar quien fue, es una de las historias más emocionantes del cine americano de los 80.

Escena de El Buscavidas



A Paul Newman éste film le proporcionó el Óscar que la academia no le quiso dar por El Buscavidas.
En cuanto a la música, corre a cargo de Robbie Robertson, pero Martin recurre a Phil Collins, Eric Clapton y otros artistas en boga de la época, además de que Iggy Pop hace un cameo en el film.

Disfrutad de ésta gran película.