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viernes, 26 de junio de 2026

Escenas míticas del cine (CDXCVIII)

Tim Burton dirige en 1999 Sleepy Hollow, un famosísimo relato escrito por Washington Irving en 1820 y que forma parte de la cultura popular americana. La historia tiene lugar en un asentamiento holandés situado en el valle de Sleepy Hollow, en la década de 1790. Ichabod Crane, al que da vida Johnny Deep, es un joven y escuálido profesor de escuela que está enamorado de Katrina Van Tassel (Christina Ricci), la hija del hombre más rico de la zona. Esto le enfrenta al rudo Abraham Van Brunt (Casper Van Dien), que también pretende a la joven. Una noche, tras salir muy tarde de una fiesta en casa de los Van Tassel, Ichabod es perseguido por el Jinete sin cabeza, el espectro de uno de esos mercenarios alemanes que lucharon al lado de los ingleses en la guerra de independencia norteamericana y que fue decapitado por una bala de cañón. Al día siguiente Ichabod desaparece y tan solo se encuentra su sombrero junto a los restos de una calabaza. La cuestión era si le persiguió el espectro del jinete sin cabeza o era Van Brunt disfrazado tratando de librarse de su gran rival... Ichabod había sido mandado desde New York para investigar lo de esa leyenda del jinete sin cabeza, ya que tenía sesudos métodos de averiguación.
Tim Burton hizo su propia adaptación, pero a mí personalmente me parece de sus mejores películas y con un elenco tremendo de actores.


En una escena mítica, los señores del lugar Baltus Van Tassel o el Reverendo Steenwyck le explican a Ichabod quién era y de donde surgió la leyenda del jinete sin cabeza.

Os dejo con la mítica escena.

domingo, 26 de mayo de 2024

Dune: Part Two (2024)

Muchas eran las expectativas por mi parte de la segunda parte de Dune, que salió este año en cines allá por el 1 de marzo y dirigida de nuevo por el director francocanadiense Denis Villeneuve donde revisa de manera bestial la novela de Frank Herbert, y francamente ha superado todo lo esperado, un auténtico disfrute visual, actoral y de conjunto que paso a desgranar. Ya en la primera parte tres años atrás, el director y su tratamiento que hacía del conjunto y de los personajes, me parecieron de un acierto total. Denis, anteriormente, ya me dejó un buen sabor de boca con La Llegada, más tarde con la notable Blade Runner 2049, pero se coronó tres años atrás y ahora ha subido a la gloria. La dirección de arte, los efectos y la puesta en escena visual son de una calidad soberbia, además de contar con Hans Zimmer en la banda sonora del film, al igual que en la primera parte.


Arrakis, el planeta del desierto, es el feudo de la familia Harkonnen desde hace generaciones, pero queda en manos de la Casa de los Atreides, después de que el emperador ceda a ésta explotación de las reservas de especia, una de las materias primas más valiosas de la galaxia y también una droga capaz de amplificar la conciencia y extender la vida. En la primer parte El duque Leto (Oscar Isaac), la dama Jessica (Rebeca Ferguson) y el hijo de ambos, Paul Atreides (Timothée Chalamet), llegaban al planeta con la esperanza de recuperar el nombre de la casa, pero pronto se verían envueltos dentro de una trama de traiciones y engaños que hizo que desconfiaran de sus más allegados y a valorar a los lugareños, los Fremen, una tribu de habitantes del desierto, que tienen estrecha relación con la especia. Pero Paul decide unirse a la tribu de los Fremen y empezar un viaje espiritual y marcial para convertirse en el mesías, mientras intenta evitar el horrible pero inevitable futuro que se ha presenciado, una Guerra Santa en su nombre, que se extiende por todo el universo conocido. A destacar la escena del coliseo en blanco y negro, llevando la decadencia de la Casa Harkonnen a lo más oscuro me parece sublime.


Denis Villeneuve hace un cosa especial en este film, ya que deconstruye el camino del héroe más clásico, para poner todo en clave bíblica y en un fantástico paralelismo con Moisés que también hacía una visita al desierto y vagaba por él para liberar a un pueblo al que pertenecía por adopción, cambia el abrir las aguas del Mar Rojo, por montar a lomos de un gusano gigante para demostrar que es el elegido, por cierto una escena absolutamente deslumbrante. De hecho, una cosa muy importante, es que Paul Atreides no es precisamente el modelo de salvador al que industrias como Hollywood nos tiene acostumbrados. 
En el plano actoral, a la brillante actuación de Timothée Chalamet como Paul Atreides, hay que añadir a Zendaya que interpreta a Chani, la Fremen enamorada de Paul, Javier Bardem da vida a Stiglar líder de los Fremen, Rebeca Fergusson como Jessica la madre de Paul, Charlotte Rampling como la Reverenda Madre Mohiam, Stellan Skarsgârd sigue haciendo del Barón Vladimir Harkonnen, Christopher Walken es el Emperador (excelente), Dave Bautista como Rabban Harkonnen, que es sustituido al mando del ejército por el sobrino del Barón Feyd-Rahuta interpretado por un asombroso Austin Butler (si, si, el mismo que hizo de Elvis) que es una locura de película de terror.


En definitiva, una epopeya de arena y sol y donde hay una mezcla de asuntos religiosos, supersticiones, tradiciones y manera de manejar la geopolítica muy interesantes.

Os dejo con el tráiler de esta tremenda película.

sábado, 21 de octubre de 2023

Escenas míticas del cine (CCCXI)


Michael Cimino dirige en 1978 esta tremenda epopeya, que desde mi punto de vista es una obra maestra. Antes todo he de decir, que pocas películas saben tratar el tema de la amistad como en esta, y lo desgarrador que puede ser haber perdido las cosas bonitas que hemos tenido, de la forma más cruel, además de ser un canto a la supervivencia. Muy emotivo film, dónde la guerra de Vietnam también tiene su punto importante, para la explicación de muchas cosas, pero no es una película bélica, ya que en sus casi 3 horas de duración, sólo una media hora o algo más alcanza el tema de la guerra.
Cinco inseparables amigos trabajan en los altos hornos de Pennsylvania, entre metal fundido y altas temperaturas. Tres de ellos, Michael (Robert de Niro), Steven (John Savage) y Nick (Christopher Walken), se alistan para ir a luchar a Vietnam. Dos años más tarde, se vuelven a encontrar allí en plena batalla, cuando se produce la invasión del Vietcong. Cuando son capturados, los vietnamitas les obligan a participar en un juego suicida, la ruleta rusa, en el que sólo puede haber un vencedor. Aunque consiguen escapar, esta experiencia les deja marcados toda la vida.
Es, a las claras un film lírico, atormentado, un viaje de amistad con dolor de por medio, de muerte, de amor y de desesperación incalculable, pero que nos deja una sensación de derrota y de pérdida, ante todo de mucha pérdida. El verdadero fondo de la película nos muestra como una generación de hombres que van a una guerra absurda (como todas) vuelven completamente trastornados y sus vidas, ya no serán las que fueron.
Lo mejor de este film, es que es imperecedero, ya que habla de cosas que importan, la dificultad de la amistad, la certeza de la muerte, y lo hace a través de personajes verdaderos, ahí donde Cimino lo borda.


En una escena mítica durante la boda, hay un parecido a la escena donde se casa Connie Corleone en la primera parte de El Padrino (1972). Son dos escenas llenas de alegría, algarabía, borracheras, pero en esta cuando entra el sargento del ejército que solo dice una palabra "mierda", vaticinan un horrendo y trágico final, a partir de ahí todo va a peor.

Os dejo con la mítica escena.

jueves, 22 de diciembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLXII)


Michael Cimino dirige en 1978 esta tremenda epopeya, que desde mi punto de vista es una obra maestra. Antes todo he de decir, que pocas películas saben tratar el tema de la amistad como en esta, y lo desgarrador que puede ser haber perdido las cosas bonitas que hemos tenido, de la forma más cruel, además de ser un canto a la supervivencia. Muy emotivo film, dónde la guerra de Vietnam también tiene su punto importante, para la explicación de muchas cosas, pero no es una película bélica, ya que en sus casi 3 horas de duración, sólo una media hora o algo más alcanza el tema de la guerra.
Cinco inseparables amigos trabajan en los altos hornos de Pennsylvania, entre metal fundido y altas temperaturas. Tres de ellos, Michael (Robert de Niro), Steven (John Savage) y Nick (Christopher Walken), se alistan para ir a luchar a Vietnam. Dos años más tarde, se vuelven a encontrar allí en plena batalla, cuando se produce la invasión del Vietcong. Cuando son capturados, los vietnamitas les obligan a participar en un juego suicida, la ruleta rusa, en el que sólo puede haber un vencedor. Aunque consiguen escapar, esta experiencia les deja marcados toda la vida.
Es, a las claras un film lírico, atormentado, un viaje de amistad con dolor de por medio, de muerte, de amor y de desesperación incalculable, pero que nos deja una sensación de derrota y de pérdida, ante todo de mucha pérdida. El verdadero fondo de la película nos muestra como una generación de hombres que van a una guerra absurda (como todas) vuelven completamente trastornados y sus vidas, ya no serán las que fueron.
Lo mejor de este film, es que es imperecedero, ya que habla de cosas que importan, la dificultad de la amistad, la certeza de la muerte, y lo hace a través de personajes verdaderos, ahí donde Cimino lo borda.


En una escena mítica los vietnamitas tienen a Michael y Nick capturados y les obligan mientras les apuntan con armas a jugarse la vida en la ruleta rusa, se van disparando y el juego psicológico les va minando, sobre todo a Nick que parece estar al límite.

martes, 12 de enero de 2021

Escenas míticas del cine (CLXIV)

En 1993 Tony Scott dirigió la que para mi es probablemente la mejor película de su filmografía, y donde contaba con el guión de un tal Quentin Tarantino, aunque el bueno de Tony lo cambió de arriba a abajo, algo que ha hecho siempre renegar bastante del film a Quentin, sobre todo porque la idea original erdar saltos temporales, pero Scott prefirió una línea cronológica.
El film narra la drástica historia de amor entre Clarence Worley (Christian Slater) y Alabama Whitman (Patricia Arquette), él que es dependiente de una tienda de cómics está enganchado a las películas de artes marciales y es fanático de Elvis Presley, mientras ella es una prostituta contratada por un amigo de Clarence para alegrarle el día de su cumpleaños. Lo que empieza como un encuentro pactado acaba en ardiente relación amorosa, en la que él decide alejarla de la calle, pero tendrá que enfrentarse a su chulo Drexl (Gary Oldman), y cuando va al club a recoger las pertenencias de ella, la maleta está llena de droga, asunto que provocará un reguero de muertes.


En una escena brutal Vincenzo Coccotti (Christopher Walken) es un gánster que desea la droga de la maleta, y para ello tortura a Clifford Worley, (Dennis Hopper) un agente de seguridad y ex-policía que es el padre de Clarence, pero antes de matarle tienen una tremenda conversación en  que Clifford le explica a Vincenzo que los sicilianos proceden de los negros...


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 24 de noviembre de 2014

The Deer Hunter (1978)

 Cartel del film

 
Michael Cimino dirige en 1978 esta tremenda epopeya, que desde mi punto de vista es una obra maestra. Antes todo he de decir, que pocas películas saben tratar el tema de la amistad como en esta, y lo desgarrador que puede ser haber perdido las cosas bonitas que hemos tenido, de la forma más cruel, además de ser un canto a la supervivencia. Muy emotivo film, dónde la guerra de Vietnam también tiene su punto importante, para la explicación de muchas cosas, pero no es una película bélica, ya que en sus casi 3 horas de duración, sólo una media hora o algo más alcanza el tema de la guerra.

  
Cinco inseparables amigos trabajan en los altos hornos de Pennsylvania, entre metal fundido y altas temperaturas. Tres de ellos, Michael (Robert de Niro), Steven (John Savage) y Nick (Christopher Walken), se alistan para ir a luchar a Vietnam. Dos años más tarde, se vuelven a encontrar allí en plena batalla, cuando se produce la invasión del Vietcong. Cuando son capturados, los vietnamitas les obligan a participar en un juego suicida, la ruleta rusa, en el que sólo puede haber un vencedor. Aunque consiguen escapar, esta experiencia les deja marcados toda la vida.


Es, a las claras un film lírico, atormentado, un viaje de amistad con dolor de por medio, de muerte, de amor y de desesperación incalculable, pero que nos deja una sensación de derrota y de pérdida, ante todo de mucha pérdida. El verdadero fondo de la película nos muestra como una generación de hombres que van a una guerra absurda (como todas) vuelven completamente trastornados y sus vidas, ya no serán las que fueron.
Lo mejor de este film, es que es imperecedero, ya que habla de cosas que importan, la dificultad de la amistad, la certeza de la muerte, y lo hace a través de personajes verdaderos, ahí donde Cimino lo borda.




Mención aparte las interpretaciones de un magistral Robert de Niro, cuyo personaje es el más duro mentalmente, un Christopher Walken que está soberbio en todos los aspectos y cuyo personaje es clave en la película. John Savage está también enorme, en otro papel muy importante. Mención especial a una joven Meryl Streep, que ya apuntaba unas maneras tremendas además de estar guapísima.
Una película que me sigue haciendo llorar. También trememda banda sonora de Stanley Myers, y el tema central Cavatina que se repite en varias partes del film.

  
Bella y trágica película de obligado visionado, que se inscribe con letras de oro dentro de esa década tumultuosa y extraña que fueron los setenta, en la que tantas cosas (la mayoría buenas) acabaron y tantas otras (la mayoría malas) empezaron, y no solamente en el cine...
 
Os dejo con el tráiler de esta inolvidable película.
 

lunes, 10 de noviembre de 2014

Seven Psychopaths (2012)

  Cartel del film

 
Martin McDonagh es un director diferente y que aporta cosas muy novedosas al cine norteamericano, siendo irlandés, este dramaturgo bastante laureado tuvo un bombazo de lo más alucinante con "Escondidos en Brujas" (2008), magnífica película que le situó ahí arriba.
Aquí en 7 psicópatas, su manera de enfocar la película, su radicalidad, y porqué no decirlo su exceso de sangre en algunas escenas, despierta cierto recelo en la Academia a la hora de concederle honores. Su mezcla de humor negro y la manera de entender el cine tradicional para llevarlo a su terreno, le hacen un director de lo más interesante.



Sam Rockwell y Colin Farrell
 
 
Marty (Colin Farrell), es un escritor que no llega a fin de mes, es alcohólico y sueña con terminar un guión titulado "Siete Psicópatas". Billy (Sam Rockwell) es su mejor amigo, un actor sin empleo que quiere ayudar a Marty por cualquier medio y que además, en sus tiempos libres, se dedica a robar perros a cambio de recompensa junto a Hans (Christopher Walken), un hombre religioso de pasado violento. Si bien un mal día le roban un Shin Tzu al hombre equivocado, Charlie (Woody Harrelson), un gangster imprevisible y extremadamente violento. Marty va a conseguir toda la inspiración que necesita, pero en ese intento pasará por un gran número de vicisitudes, que provocarán que su gran historia tenga todavía mayor valor.




Woody Harrelson y Christopher Walken



Aquí los personajes femeninos están en un segundo plano, y son desconcertantes y extraños, encarnados por unas sorprendentes Olga Kurylenko (que sigue estando de toma, pan y moja) y Abbie Cornish.
Pero ante todo estamos en un film que está dentro de otro film, y ese es el gran acierto del director, que en todo momento relaciona a la perfección el guión que Marty intenta escribir, con lo que realmente va pasando a lo largo de la película y le sirve de inspiración.






La historia es muy divertida y los niveles de actuación son magníficos. El guión es tan bueno y está tan bien hecho que hay momentos donde se nos enseña que a veces hay que perder el camino para poder encontrarlo mediante nuestros pasos. Hay escenas violentas, mucho, pero el director las disfraza y las convierte en hilarantes.
Por cierto, mención especial para el músico y actor Tom Waits, que interpreta a uno de esos psicópatas... Zachariah, en un papel realmente inmenso.
 


 
 
Os dejo con el tráiler de esta más que interesante película.

 

jueves, 25 de septiembre de 2014

Jersey Boys (2014)

Cartel del film

 
Ayer hablaba de una de las últimas cintas de Clint Eastwood, que iba sobre la muerte y como hablar con los seres queridos a través de personas con esa habilidad, pero la nueva película del genio americano vuelve a cambiar el registro y en esta ocasión demuestra otra vez su versatilidad, lo mutante que es, y como sus films siempre dan en el clavo.
Aquí, esta película, está basada en el musical homónimo ganador de un premio Tony, Jersey Boys, cuenta la historia de los Four Seasons, un grupo musical de los años 50. La película es un viaje a través de su carrera profesional y su vida personal, los duros momentos que atravesaron, sus enfrentamientos y el triunfo de un grupo de amigos cuya música llegó a marcar el símbolo de toda una generación.


  85 palos y está hecho un chaval


Lejos de ser un simple concierto tributo, el film se centra en la relación entre los miembros del grupo y especialmente en Frankie Valli (John Lloyd Young, que borda el falsete del cantante original), el menor de ellos, cuya inclusión en el grupo por el malote del mismo Tommy DeVito (Vincent Piazza) como mentor al principio, se le volverá en contra con el tiempo, ya que será quien mande en la banda. El grupo, era una banda de armonías vocales propia de su época, los años 50.
Pero, cómo trata Clint los duros comienzos (inclusiones en la trena incluídas), el ascenso, la fama, el disfrute de ella y la posterior decadencia es digno de elogio, y todo ello con gran ritmo y enorme sapiencia.


The Four Seasons

 
Clint Eastwood es un amante de la música, no en vano es compositor de varios temas de sus películas destacando la fabulosa banda sonora de la obra maestra Sin Perdón (1992). Además, tiene en su haber un fantástico y oscuro biopic de una de las figuras más emblemáticas del jazz, Charlie Parker, plasmado en Bird (1988), y pos si fuera poco cantaba el tema final de Gran Torino (2008). Por tanto, no es de extrañar su interés por esta historia, que venía respaldado por su tremendo éxito en Broadway.
Especial mención he de dedicar a un ya veterano, pero enorme actor como Christopher Walken, que interpreta al mafioso Gyp DeCarlo, y que simplemente está soberbio, en un papel clave en el desarrollo del grupo, sobre todo cuando tienen serios problemas de liquidez.




La fase final con el trágico suceso de la muerte de Francine, hija de Frankie, por sobredosis de pastillas, y la interpretación espectacular del mismo Frankie, con banda de vientos, de Can't take my eyes off you, pierde algo de la fuerza inicial, para ser algo más convencional, pero está claro que este biopic, sin ser una de las mejores películas de Eastwood aporta cosas muy buenas, y está muy bien hecha.
No olvido el tremendo detalle de Clint, de sacarse a él mismo super jóven en un film del oeste en la televisión, en una escena dentro de un hotel.

Os dejo con el tráiler del film.
 
 

jueves, 20 de junio de 2013

Ha muerto James Gandolfini.



 
En uno de esos giros inesperados e irracionales del guión que tan bien manejaba en Los Soprano, la serie que le encumbró, ha fallecido James Gandolfini en Roma a los 51 años, muy jóven, producto de un ataque al corazón.
Gandolfini llevaba escrita en la frente la palabra secundario, obeso, calvo, con fuerte personalidad, voz distintiva, y aires de mafioso, era el complemento perfecto de muchos protagonistas cinematográficos, y así fue en films como Una extraña entre nosotros (1992), Amor a quemarropa (1993), Medianoche en el jardín del bien y del mal (1997), Cómo conquistar Hollywood (1995) o Coacción a un jurado (1996). En 1997 también participó en la aventura americana de Álex de la Iglesia, Perdita Durango. En los 90 combinaba esos papeles con el teatro de Broadway.




 
 
Pero sin duda, el papel que le hizo entrar en la historia fue el de Tony Soprano en la serie Los Soprano de la cadena HBO, un jefe de la mafia que lucha por equilibrar su vida familiar y su carrera criminal. Por este papel, Gandolfini fue elogiado enormemente, ganando el Emmy como mejor actor de una serie dramática en tres ocasiones.
La última aparición, de la que hablé aquí, fue en Zero Dark Thirty, también haciendo un papel corto.
 
Os dejo con una escena de un capítulo de Los Soprano cuando discute con su hijo.
 
 
 




 

Y ésta escena de Amor a Quemarropa, dónde él presencia la escena de la tortura y asesinato de Dennis Hopper (policía) a manos de Christopher Walken.