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jueves, 8 de junio de 2017

The Promise (2017)


Terry George dirige este film llamado La Promesa, y al que curiosamente llegué por la canción compuesta por Chris Cornell para la película del mismo título del film, y que a la postre fue su último tema grabado en vida. Pero la historia me interesaba, basada en hechos reales y ambientada en 1914, justo en los albores de la I Guerra Mundial.
La narración empieza en el pueblo natal, Siroun, al sur de Turquía y de mayoría armenia, de Mikael Boghosian, interpretado por un magnífico Oscar Isaac, cuya meta es estudiar medicina (ya hacía de boticario), para lo cual se traslada a Constantinopla (todavía es el final del Imperio Otomano) para titularse en medicina, con el dinero de la dote que le da el padre de su prometida, que le espera a su vuelta.


Una vez llega a Constatinopla, allí se instalará en casa de su tío (primo de su padre), que posee una tienda dentro del mítico gran bazar, y será donde conozca a Ana Khesarian (Charlotte Le Bon) francoarmenia, que da clases de baile a las niñas de su tío. Empieza a salir con un compañero de facultad, Emre Ogan (Marwan Kenzari) un juerguista turco, que está en medicina por obligación familiar, y también conoce a Chris Myers (Christian Bale), pareja de Ana, y periodista americano de la Associated Press.
Pero estalla la guerra y Turquía entra en el lado alemán, al caos del momento por las calles, se suma el del triángulo amoroso que se forma. Ana y Mikael se enamoran en un bajón de la relación entre Ana y Chris, pero los tres personajes son buenos de corazón, ya que salvan vidas, se pelean por amparar niños huérfanos de los ataques turcos, difunden el genocidio, etc., pero lo que es más increíble, es que el asunto sentimental lo llevan sin herirse, conviven con ello.


Pero es a partir de aquí, donde la película irá girando a la tragedia. Los turcos musulmanes inician una exterminación de la población armenia cristiana, que como es obvio afecta a Mikael de lleno, que al principio es salvado de entrar al ejército por su amigo Emre, al que su padre dará un primer aviso de que deje de ayudar al armenio. Las tiendas de los armenios son saqueadas, sus pueblos son quemados, y sus habitantes ejecutados o mandados a campos de trabajo inhumanos. Cuando Mikael intenta salvar a su tío de su cautiverio, es apresado y mandado a uno de esos campos, del que logra escapar después de más de seis meses allí de forma casi milagrosa.


Mikael regresa a Sirou, después de mil peripecias, y su madre Marta le obliga a casarse con la chica con la que estaba prometido antaño, viviendo en una casa de la montaña alejados del pueblo, en plan casi de hermitaños. Pero el destino hará que pronto se vuelvan a encontrar Mikael, Ana y Chris, todos involucrados en salvar vidas de niños huérfanos que cada vez es más numeroso. Siroun será masacrado y la familia de Mikael asesinada, cuando éste quería llevarles a sitio seguro. Chris será detenido y encarcelado, acusado de espía por generales turcos, que están decididos a ejecutarle. Emre, jugándose la vida, hará saber al embajador americano (James Cromwell) su situación, algo que le salvará a la postre a Chris.


En resumen, al final se trata de una huída haca el mar, atacados por el ejército turco, mientras los armenios se defienden con lo que pueden. Una situación de refugiados, que un siglo después se me emparenta con la de los de Alepo en Siria, por ejemplo. Todas las guerras son fatales, y todas tiene consecuencias nefastas, pero el hombre se empecina en repetir la historia una y otra vez. A día de hoy, según se explica al final, Turquía no reconoce ese genocidio.
La película es un poco larga, aunque la historia se cuenta bien y no tiene altibajos, le falta capacidad de resumen o síntesis. También es un poco alucinante como entre 4000 personas que huyen y anocheciendo los protagonistas se encuentren sin google maps y tal... Los actores, sobre todo el trío principal, están a gran nivel, destacar la primera aparición de Christian Bale, icónico como pocos, y unos secundarios que no son nada desdeñables, además de las aportaciones de James Cromwell, Jean Reno, etc...


En los créditos suena la versión a piano de The Promise, el tema que Chris Cornell compuso para la película.

Os dejo con el tráiler.

sábado, 26 de diciembre de 2015

The Walk (2015)

Cartel del film

Muchas y grandes eran mis expectativas desde que supe del estreno de este film, y ayer, el día de su estreno en España, no me pude resistir a ver El Desafío (The Walk) y en 3D para más inri. Este proyecto está basado en el libro de Phillipe Petit "Alcanzar las nubes", cuyo guión han adaptado el director Robert Zemeckis y Christopher Browne.
Primero decir que Zemeckis se distanció hace ya mucho de su padrino Steven Spielberg, aunque no sé porqué, la gente en general los sigue asociando eternamente. Robert tiene títulos en su bagaje como Regreso al futuro, Forrest Gump o el Vuelo, entre otras, y su independencia de Steven era ya palpable en ellas.


El film narra la odisea real y en primera persona de Phillipe Petit, interpretado por un soberbio Joseph Gordon-Levitt, un funambulista francés que osó, de manera totalmente ilegal, cruzar sobre un cable de acero, no una, sino varias veces, entre las desaparecidas Torres Gemelas de New York. Pero claro, la historia, que el director trata con una gran humildad y sin arrogancia ninguna (sólo hay arrogancia y descaro en el propio protagonista, pero como algo necesario) funciona de manera asombrosa, ya que mezcla muy bien el lado sentimental, con la personalidad del protagonista y su pertinaz manera de conseguir su objetivo, "El golpe artístico" como él lo llamó, para lo que tuvo que aliarse con un grupo de cómplices necesarios que le llevarían al éxito, no sin dificultades.
Zemeckis, nos cuenta esa metáfora que es El Desafío en primera persona, con Petit encaramado en lo alto de la Estatua de la libertad y dirigiéndose siempre a la cámara y por tanto al espectador.


Pero este film, en sus dos horas de duración, que puedo asegurar, son excitantes, tiene una lección de técnica cinematográfica fuera de lo normal, una integración de los efectos visuales en la historia (al parecer toda la parte del paseo está hecha por ordenador) que está tan bien hecho, que parece que estás caminando por el cable con el protagonista, algo que no sabría muy bien como explicar, pero que te hace tener una sensación de maravilla total como pocas veces he sentido. Además tiene la gran virtud, de que en el momento de climax se centra solo en narrar y no alardear de efectos y demás (aunque es impresionante).


También es una aventura en muchos sentidos, cómica por un lado, una reflexión luminosa sobre la vida y el arte por otro, el esfuerzo y el trabajo que todo reto conlleva, pero todo ello llevado con un tono desenfadado que, de verdad, me parece tremendamente destacable.
Por otro lado, la vida del protagonista no fue fácil, su obcecación con ser funambulista de altos riesgos, le trajo por la calle de la amargura en muchos momentos, deserción del hogar familiar, primera actuación en público con final nefasto, etc...


En su camino hay un personaje que será fundamental como mentor, y con el que tiene más de una discusión, Papa Rudy (Ben Kingsley), un veterano director de circo que sabe todo acerca las técnicas para fijar todo tipo de cables, los puntos de apoyo que debe tener, las fijaciones, las tareas a realizar cada vez que se tense un cable de acero, y como no, a parte de los detalles técnicos, aquellas cosas que se enseñan con la experiencia y como tratar al público, no ser soberbio, y no sentirse un dios cuando estás ahí arriba, ya que justo en el momento de acabar la actuación muchos caían al vacío.


Aquí hay una lección insuperable de libertad creativa, que se funde con la sensación de libertad y de tocar el cielo que siente Petit cuando logra conseguir su objetivo. Si a eso le añadimos, como aprovecha el director lo maleable del género establecido para llevar la película a otro territorio, más emocional sin duda, consigue que el resultado sea bestial y como no, popular.
Y a este respecto, he de decir que he hablado con mucha gente sobre ir a ver esta película y muchos y muchas me han dicho de antemano que les parecía una bobada y una tontería, y os puedo asegurar que su error es de tamaño gigante, fuera aparte de que te guste o no la temática.


En el plano actoral, como ya digo, Joseph Gordon-Levitt está de Óscar, simple y llanamente, sostiene él solito toda la película y es el enlace continuo y perfecto de todos los actores que intervienen. Ben Kingsley está genial, en un tipo de papel que le va como anillo al dedo, de veterano experto en lo suyo y derrochando sabiduría. Charlotte Le Bon hace de Annie, la cantante de la que se enamora el protagonista y es su mayor valedora para llevar a cabo su sueño, aunque de su historia de amor poco sabemos, y queda relegada a un segundo plano. El resto de secundarios cumplen a la perfección con sus papeles, cómplices muchos de ellos, necesarios indispensables para llevar a cabo la hazaña.


En definitiva un film brutal, un biopic diferente, ya que el hombre, su objetivo, el entorno, y el vacío que Petit decidió contemplar con una mezcla de autoridad y respeto, es algo que está mostrado de tal manera, que los aplausos al final de la proyección en la sala saltaron a rabiar.


Os dejo con el traíler de esta maravillosa y fastuosa película.