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jueves, 20 de enero de 2022

The Iceman (2012)

Ariel Vromen dirigió en 2012 The Iceman (El hombre de hielo), una historia basada en hechos reales y que gira en torno a Richard Kuklinski, un hombre que trabajó como asesino a sueldo para la mafia. Basada en el libro "The Iceman: The True Story of a Cold-Blooked Killer"  de Anthony Bruno, mientras Morgan Land y el propio director hicieron el guión con el libro como base y también con las entrevistas realizadas al auténtico Kuklinski para el documental "The Iceman Tapes: Conversations with a killer" de Jim Thebaut.
Michael Shannon da vida de manera espectacular a este peculiar criminal que mató a un número no determinado de entre 100 y 200 personas mientras llevaba una doble vida y se hacía pasar por un exitoso hombre de negocios, estaba casado y era padre de dos hijas, siendo un hombre ejemplar. El apodo de Hombre de hielo le vino porque solía congelar los cuerpos de sus víctimas para despistar a la policía sobre la hora de la muerte, cosa que no consiguió del todo. Nacido en Jersey en 1935, era hijo de inmigrantes polacos que sufrió el maltrato de su padre alcohólico junto a su hermano desde la infancia (papel del hermano que interpreta Stephen Dorff). Ya en la adolescencia mostró síntomas de agresividad ya que le gustaba torturar animales hasta la muerte, además de matar a un muchacho de su edad cuando tenía 14 años. En 1969 conoce a Deborah (Winona Ryder) cuyo nombre real era Bárbara, que se convertiría en su esposa y madre de sus hijos. Pasó de traficar con cine porno para una de las familias criminales más importantes de New York, los Gambino, a prestar sus servicios como asesino a sueldo para la mafia, siendo sus principales víctimas los deudores de apuestas o algunos importantes capos, llegó incluso a matar a Roy DeMeo, mafioso psicópata bajo cuyas órdenes perfeccionó aún más sus métodos de asesino. Utilizaba picahielos, mazos, pistolas, explosivos, hierros de neumáticos, ballestas, cianuro, roedores, y cualquier macabra idea que se le viniera a la cabeza para llevar a cabo sus trabajos. 


La historia comienza en el film en los inicios del romance entre Kuklinski y Deborah (dulce pero a la vez frágil) mostrándonos a un tipo alto, de complexión fuerte, enorme y de rasgos faciales duros, pero en cuya vida personal se desvive por la mujer que ama y la familia que crea. Es algo realmente increíble que entre los guionistas, el director y Michael Shannon consigan humanizar, todo lo que era posible, a uno de los personajes más peligrosos de la historia reciente de EEUU. Hablamos de un tipo de una sangre fría alucinante, y de la que se sirve para liquidar a sus víctimas sin el más mínimo escrúpulo. Lo verdaderamente increíble de la vida de este ser, es que mantenía una idílica imagen de familia perfecta, protegiendo a su esposa e hijas en una jaula de oro, con las máximas comodidades materiales y mintiendo descaradamente sobre el origen real de su fortuna. Como todo film basado en hechos reales se permite licencias, y en la cinta Richard tiene dos hijas, cuando realmente también tuvo un hijo que no sale en ningún momento.

Pero si algo me ha gustado y mucho de esta película, es el extraordinario retrato de todos los personajes que van saliendo en la historia, hasta los secundarios. El elenco es desde luego maravilloso, Ray Liotta encarna a Roy DeMeo, el mafioso asociado con los Gambino, y con el cual Richard tenía una deuda, que pagó aunque acabó trabajando para él. Liotta borda un personaje que no es difícil para él, si has hecho una película como Uno de los nuestros. Winona Ryder resucita en esta película (ya en Cisne negro volvió con ganas). También tenemos a David Schwimmer (el popular Ross Geller de la serie Friends) que da vida a Josh Rosenthal, amigo personal de Roy DeMeo y que trabaja para él, aunque a medida que avanza la historia empieza a provocarle más de un problema que acabará por tener que resolver el propio Roy en persona, está gracioso con el bigote y la coleta. Pero el actor que realmente me ha impactado ha sido el gran Chris Evans (El capitán América) al que no identifiqué hasta que se corta el pelo casi al final de la cinta, irreconocible con el pelo largo y bigote interpreta a Robert Pronge, quizás el personaje más sórdido junto al del protagonista principal, que era apodado Mr. Softee y que conducía un camión frigorífico. Este tipo enseñó a Kuklinski los diferentes métodos de utilización del cianuro para matar a las víctimas, le proporcionó la idea de congelar los cuerpos para eliminar rastros y también le enseñó a manejar granadas de mano detonables a control remoto (esto último dicho por Richard en la entrevista, no sale en el film).

No vamos a engañarnos, no se trata de un film que tenga la maestría en la dirección de un Coppola o un Scorsesse, ni mucho menos, ni la profundidad de obras maestras que tienen a la mafia como tema principal, pero si me parece que está acertado en una cosa que últimamente suele ser un pecado común en todos los estrenos, y es su duración que no llega a hora y tres cuartos, y en ese tiempo da tranquilamente para explicar las andanzas de este asesino peligrosísimo y que estuvo campando a sus anchas la friolera de casi 30 años. A finales de diciembre de 1986, la policía le tendió una emboscada a través de un agente infiltrado y consiguió detener a Kuklinski, que fue condenado a dos cadenas perpetuas, muriendo en la cárcel de Trenton, New Jersey, en 2006 de manera natural.


Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 13 de mayo de 2017

Alien Covenant (2017)


Ridley Scott dirigió en 1979 Alien, El octavo pasajero, una película que fue un absoluto éxito y acabó convirtiéndose en una franquicia con varias secuelas. Pero el director no participó en ninguna de ellas, regresaría en 2012 con Prometheus, una especie de precuela, que para mi estaba muy bien, aunque nunca debemos de olvidar que el primer film nunca ha sido superado, a pesar de ser algo lenta y quizás demasiado metafísica. Ahora viene lo que sería la segunda parte de Prometheus, la secuela de la precuela, donde Scott vuelve a estar a los mandos, y claro, eso se nota, porque este director en asuntos de ciencia-ficción, que me perdonen, pero le va como anillo al dedo.


Para aquellos o aquellas que no sitúen temporalmente esta película, digamos que es una transición o puente entre Prometheus y Alien, el octavo pasajero. La verdad es que la película, que tiene escenas de sangre (bastantes, si se repasa bien), como película del espacio y ciencia-ficción en su primera parte, me parece muy bien rodada y visualmente es una gozada. Pero luego viene la historia, y claro, ahí los guiños a la primera película de la saga son más que evidentes y la mezcla con el tema de los xenomorfos estando bien explicada, queda un poco sin atar. Eso si, los giros que hay en el film y las sorpresas por así decirlo... se ven venir y a distancia.


En cuanto al plano actoral el protagonista absoluto es Michael Fassbender, que además aquí realiza dos papeles (David y Walter), y está realmente extraordinario. Sin embargo, el resto de los actores que encarnan al resto de la tripulación de la nave Covenant son bastante planos, incluso la protagonista femenina Katherine Waterston (la comandante Daniels) no me acaba de convencer. Digamos que tiene el papel estrella femenino, que en la mítica primera cinta era Ellen Ripley (Sigourney Weaver) y en Prometheus fue Elisabeth Shaw (Noomi Rapace) y no llega a ninguna de las dos, es inteligente y tiene recursos (algunos algo exagerados) pero no las alcanza. Pero lo realmente lamentable es el personaje de Billy Crudup, Oram, un tipo que toma decisiones erróneas sabiendo que lo son, y que se deja embaucar por cualquiera, vamos un idiota en potencia.


Aquí la nave Covenant, en el año 2103, con más de 2000 colonos a bordo, y multitud de embriones, están de camino a un remoto planeta, Origae-6, donde pretenden formar una nueva vida. En el camino sufren un choque con un campo de fuerza gravitatorio, que despierta a la tripulación, perdiendo al capitán de la nave que muere quemado, y algunos colonos. A mitad del viaje, escuchan una señal remota procedente de otro planeta, y el nuevo capitán decide cambiar el rumbo e ir en busca de esa señal, con las terroríficas consecuencias que eso supone, ya que allí se verán atrapados...


En definitiva, se trata de una buena película de ciencia-ficción, eso es indudable, lo que pasa que en ese aspecto ya no sorprende, pero que visualmente es una gozada, y en eso su director es un maestro. A partir de ahí, en la historia que nos cuenta falta algo de pasión, por lo menos esa es la sensación y acaba convirtiéndose más en un divertimento lleno de sangre, un desfile de bichos de varias formas, vísceras, etc., en el que desde luego es difícil aburrirse, pero que se queda falto de algo que nos deje con la boca abierta.


Os dejo con el tráiler de Alien Covenant.

lunes, 17 de octubre de 2016

Sausage Party (2016)


Posiblemente la película de animación del año sea La fiesta de las salchichas, pero ojo, cuidadín, es para adultos, eso ha de quedar muy clarito antes que nada, no para niños. Se trata de un film mucho más profundo y marrano de lo que se podría esperar, pero eso si, muy muy divertido. Los guionistas Seth Rogen y Evan Goldberg insuflan a esta comedia de animación crítica a la religión organizada, algún oportuno comentario político, quizás caen en algún tópico con los temas de raza e identidad cultural, pero ante todo hay un exceso de depravación sexual y vulgaridad que no esperaba a esos niveles. En algún momento podría criticarse tanto exceso en ese sentido, pero la película es tan divertida...


Conrad Vernon y Greg Tiernan haciendo un relato desmesurado, es a la vez inteligente, dando muchas ideas sobre el cuestionamiento de la existencia de Dios, y lo que hay en el más allá a través de la tremenda metáfora que se produce en un supermercado americano cualquiera, siendo el resultado realmente excelente. Siempre hay gente que va más allá y Rogen pone a la salchicha más inteligente de un paquete como líder, que será el que intente averiguar que es lo que realmente pasa con todos los productos cuando salen de allí.


Salchichas, bollos, panecillos, pan de pita, salsas, alivios vaginales, etc., todos los alimentos y complementos viven felices en los estantes del supermercado, soñando ilusamente en el gran momento de ser elegidos por los clientes. Pero cuando, a un grupo le llega ese momento, descubrirán que su destino no es precisamente la Tierra Prometida, sino una situación mucho más cruel de lo que se podían imaginar, se los quieren comer (todos morimos). Es entonces cuando deciden informar a sus compañeros sobre cual es la finalidad de su existencia, para poder escapar de ese destino tan terrible.


Así por tanto Frank la salchicha líder, Brenda su novia bollito y su amigo Barry emprenden la ardua tarea de avisar lo que realmente ocurre, al cruzar las puertas del supermercado, a todos sus compañeros. Pero aquí sucede algo, que es un paralelismo claro a lo que ocurre en los humanos, y es que se enfrentan a los pensamientos cerrados de grupos escépticos y facciones que están encontradas por sus creencias y por la lucha del control de resto de grupos, es decir, la lucha por el poder tan clásica ya.
Es en esta parte donde la sátira social se convierte en total protagonista, pero siempre con un tremendo e inteligente humor, a través de pesadas bromas, donde hay críticas para todos, en multitud de terrenos. La película tiene tramos ofensivos, y desde luego para una mente poco abierta puede resultar realmente insultante.


En cuanto a los personajes, todos están brutales, y actores de renombre les ponen voz como Kristen Wigg (Brenda), Salma Hayek (El taco), Nick Kroll (Duche), Jonah Hill (Carl), James Franco (Druggie), Edward Norton (Sammy), etc...
Pero sin duda el personaje con el que no paraba de reír era Chicle, una goma de mascar usada que se mueve en una silla de ruedas eléctrica, a lo Stephen Hawking, y todas las escenas en las que aparece son brutales, sobre todo esa parodia de Terminator 2, cuando le disparan (además de otros muchos guiños a Disney o Pixar a lo largo del metraje).
También es muy chanante el asunto de las palabras creadas para la ocasión, sólo os diré que hay pizzicidio... ja, ja, ja.


Os dejo con el tráiler.