Mostrando entradas con la etiqueta Ewan McGregor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ewan McGregor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de julio de 2026

Escenas míticas del cine (DIV)


Trainspotting, la ya célebre película dirigida por Danny Boyle en 1996, y que tuvo su secuela en el año 2017, es un film realmente impactante y que para su época, en mitad de los 90, era totalmente transgresor. Basada en la novela de Irvin Welsh y muy bien guionizada por John Hodge, cuenta las peripecias en Edimburgo de cuatro amigos, realmente cinco si contamos al más noble de todos, Tommy, y sus correrías por aquella ciudad.
Se trata de Mark Renton (Ewan McGregor) y sus colegas que son adictos a la heroína, lo que les hace estar siempre fuera de la realidad, pero la pandilla no tiene desperdicio, están un psicópata alcohólico y violento, Begbie (Robert Carlyle), un joven desesperado, Spud (Ewen Bremmer), un mujeriego con un conocimiento enciclopédico sobre Sean Connery, Sick Boy (Jonny Lee Miller) y un entusiasta de las caminatas y de Iggy Pop, Tommy (Kevin McKidd).
En otra escena mítica Renton está en casa y le visita Diane (Kelly MacDonald) vestida de colegiala, que le pregunta si se ha desenganchado de las drogas, aunque ella huele a hachís y quiere entrar y quiere probar. Al final acaba entrando... hay lío obviamente y en el después cigarrito de por medio ella le dice... "el mundo está cambiando, la música está cambiando, hasta las drogas están cambiando... no puedes quedarte aquítodo el día soñando con la heroína y con Iggy Pop... la cuestión es que tienes que encontrar algo nuevo..." efectivamente ese algo nuevo era Londres y entonces sale un resumen muy alentador de la capital británica.


Os dejo con la escena.

miércoles, 26 de marzo de 2025

Escenas míticas del cine (CDIV)


Juan Antonio Bayona dirigió en 2012 una película basada en hechos reales sucedidos en 2004 en Tailandia, cuando un Tsunami (el mar convertido en un violento y enorme muro) sorprendió a multitud de turistas que estaban hospedados junto al mar pasando sus vacaciones de navidad. Aquí en concreto, se cuenta la historia de una familia de procedencia española que se trasladan desde Japón dónde trabajaban para una multinacional. La odisea de ésta familia de matrimonio y tres hijos es el núcleo central del film. 
María (Naomi Watts) y Henry (Ewan McGregor) más sus tres hijos pequeños Lucas (Tom Holland), Thomas (Samuel Joslin) y Simon (Oaklee Pendergast) pasan sus vacaciones de Navidad en la playa, y una mañana del 26 de diciembre mientras se encuentran todos en la piscina del complejo hotelero dónde están alojados a orillas del mar, un gigantesco tsunami destroza el hotel y gran parte de la costa del sudeste asiático, lo que provocó que la vida de millones de personas cambiaran para siempre.
La supervivencia de la familia que se produce por separado es el tema central de la película. Por un lado la madre (bastante herida) y el hijo mayor arrastrados por la corriente son rescatados por lugareños que los dejan en un hospital, por otro lado el padre y los dos pequeños están en las inmediaciones del hotel, con la gran duda de si la otra parte de la familia ha sobrevivido. 
La escena inicial de la venida del Tsunami sigue siendo una escena mítica que hoy quería recordar, está rodada de manera espectacular.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 24 de agosto de 2023

Escenas míticas del cine (CCXCIX)


Trainspotting, la ya célebre película dirigida por Danny Boyle en 1996, y que tuvo su secuela en el año 2017, es un film realmente impactante y que para su época, en mitad de los 90, era totalmente transgresor. Basada en la novela de Irvin Welsh y muy bien guionizada por John Hodge, cuenta las peripecias en Edimburgo de cuatro amigos, realmente cinco si contamos al más noble de todos, Tommy, y sus correrías por aquella ciudad.
Se trata de Mark Renton (Ewan McGregor) y sus colegas que son adictos a la heroína, lo que les hace estar siempre fuera de la realidad, pero la pandilla no tiene desperdicio, están un psicópata alcohólico y violento, Begbie (Robert Carlyle), un joven desesperado, Spud (Ewen Bremmer), un mujeriego con un conocimiento enciclopédico sobre Sean Connery, Sick Boy (Jonny Lee Miller) y un entusiasta de las caminatas y de Iggy Pop, Tommy (Kevin McKidd).
En una escena mítica, Mark está sentado solo en la discoteca mientras el resto bailan y disfrutan, esos momentos de soledad en los que se sueltan frases para la historia, y lo que dice es: "... el mundo está cambiando, la música está cambiando, las drogas están cambiando, incluso los hombres y las mujeres están cambiando. Dentro de mil años ya no habrá tíos ni tías, sólo gilipollas". Frase de esas que son visionarias, aunque en este caso no va a pasar tanto tiempo para que eso pase...


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 5 de octubre de 2020

Mejores escenas cómicas del cine (LXXXIV)

En el año 2003 Tim Burton dirige Big Fish, una de sus películas más aclamadas. Basada en la novela de Daniel Wallace y con guión adaptado de John August nos cuenta la relación entre William Bloom (Billy Crudup) y su padre Edward (Albert Finney de mayor y de joven Ewan McGregor), pero tras enterarse de que padece una enfermedad terminal, regresa a su hogar para estar con él en los últimos momentos. De nuevo William se verá forzado a escucharlo mientras cuenta interminables historias de su juventud, todas ellas fastuosas, aunque en esta ocasión tratará de diferenciar las que eran realidad de las que eran fantasía, para conocerle mejor, ya que su progenitor tendía siempre a mezclar ficción y realidad. En una de esas historias, Edward sale de su pueblo y llega a uno muy especial llamado Spectre, donde el tiempo parece haberse detenido y todo el mundo es extrañamente feliz. Allí se encuentra con Norther Winslow, un escritor del mismo pueblo que él, que lleva allí ya mucho tiempo y con el que tiene una escena muy cómica, ya que le comenta que lleva 12 años trabajando en un poema, y Edward le dice si puede ver lo que lleva escrito, y comprueba que solo lleva tres líneas...

Os dejo con la cómica escena.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Doctor Sleep (2019)


Doctor sueño es un film dirigido por Mike Flanagan, que es una secuela del film El resplandor de 1980 que en su día dirigió Stanley Kubrick basado en la famosa novela de Stephen King, de 1977, tercer libro del creador de It, y la que le consolidó como líder en el género de terror. La secuela de ese libro se publicó en 2013, en la que el hijo de Jack Torrance (al que daba vida Jack Nicholson en la vieja cinta de Kubrick), Danny, ahora adulto (que ahora interpreta Ewan McGregor), usa su resplandor en un hospicio de personas moribundas, a los que él ayuda a morir plácidamente. Pero Danny, es un hombre al que le persigue su pasado, ya que sigue traumatizado, tiene problemas de ira y alcoholismo, asuntos heredados de su padre. El resurgimiento de sus habilidades psíquicas en la ciudad que le acoge, hará que una niña contacte con él, Abra Stone, de una potencia sensorial brutal, que está perseguida por un grupo de vampiros casi inmortales, que se alimentan del vapor liberado por personas que poseen el resplandor, mientras son torturados hasta la muerte.



Aquí lo que se produce, aún habiendo escuchado a su director que el centro de este película es el personaje de Danny cuando ya es mayor, es la unión de varias películas en una sola, la adaptación de King, la de Kubrick, su secuela y la propia del director Flanagan. La película en si, y esto es innegable, es un remake de la de 1980, de hecho la historia parte en su primera escena en ese año, con la presentación de los vampiros y sus fechorías. Pero aquí no sólo hay un homenaje a aquel film de Kubrick, sino que hay elementos de los que se ha apropiado y a otros (incluidos los actores) les han puesto otras caras, eso si, sin perder la fidelidad a la novela de King. No quiero decir con esto que este film se apodere de cosas de la cinta de Kubrick, pero desde luego hay algunas evidencias notables.


Pero cierto es que la atmósfera que invade esta película, partiendo de la base que es la misma, es bastante diferente, y los caminos a los que quiere llegar también. Que esta película esté dentro del género de terror es bastante lógico, Kubrick hizo una película de miedo sin ser un director encasillado en ese género, pero su pericia le hacía estar a gusto en cualquier estilo.
Lo que si es innegable es el respeto y las continuas reverencias a ese mítico film, con esos flashbacks y esa reinterpretación de momentos escogidos que te llevan de manera clara 39 años atrás. La parte psicodélica de la secta funesta y terrible de los vampiros, es la parte más novedosa y currada del film, aunque también la que atesora las secuencias más duras. Gran papel de Rebecca Ferguson como la líder de los vampiros.


Una de las mejores cosas de esta cinta está en su banda sonora de The Newton Brothers (y que abría la película de Kubrick), que se convierte en una presencia constante, incrementando las sensaciones y actualizando la seña de identidad musical que ya tenía la otra obra en su día. Es ahí, donde hay otro punto de paralelismo y conexión entre ambas películas, y sinceramente algunas de ellas son aportaciones que hubieran mejorado aún más a la antigua, pero que le da aún más valor a aquella por tener todas esas ideas ya en aquel momento, cosas de los genios como Stanley, un adelantado a su tiempo y un perfeccionista absoluto.


Es evidente que la vida de Danny Torrance ya de mayor merecía una película, y si había novela de por medio casi mejor, pero también es cierto que las referencias a la película de 1980 son muchas, tanto en escenarios utilizados, como en personajes y escenas recurrentes, quizás una adaptación más libre y con menos conexiones hubiera evitado comparaciones, pero más allá de todo eso, la cinta se me hizo larga, una tijera de veinte minutos no hubiera venido mal.

Os dejo con el tráiler.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Escenas míticas del cine (LXXVIII)


George Lucas cogió el toro por los cuernos y enderezó aquello que fue hacia la deriva en los primeros dos episodios de las precuelas de Star Wars. Bien es cierto, que es en este episodio donde está el guión más jugoso y de más chicha, pero había que saber encauzarlo y desde luego es la mejor de la trilogía sin ningún lugar a la duda.
Cómo bien se dice en las letras míticas iniciales "¡Guerra! La República se desmorona bajo los ataques del despiadado Lord Sith, el Conde Dooku. Hay héroes en ambos bandos. El mal está por doquier. En una contundente jugada, el diabólico líder droide, el General Grievous, ha irrumpido en la capital de la República y ha secuestrado al Canciller Palpatine, líder del Senado Galáctico. Mientras el ejército droide separatista trata de de huir de la capital sitiada con su valioso rehén, dos Caballeros Jedi lideran una misión desesperada para rescatar al Canciller Cautivo..."
Nota: El General Grievous es mitad-alien mitad-robot.


Los Sith son los amos del lado oscuro de la Fuerza ylos enemigos de los Jedi. Fueron prácticamente exterminados por los Jedi hace mil años, pero esta orden del mal sobrevivió en la clandestinidad, y ahora salen a la luz para llevar a cabo su venganza.
Ni que decir tiene, que este film alcanza cotas gloriosas con la batalla entre Lord Vader y Obi One, con la música de John Williams en estado de gracia.
Pero Anakin Skywalker (Hayden Christensen) que ya había dado muestras de dudas terribles, acaba pasando al lado oscuro, aunque para ese momento ya había dejado embarazada a Padmé (Natalie Portman). Cuando ella va a parir no quiere vivir, sin embargo nacen dos criaturas gemelas, llamados Luke y Leia. Mientras tanto Darth Vader (su padre) se hace mitad hombre, mitad máquina...


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 5 de marzo de 2017

Mejores escenas cómicas del cine (LV)


Trainspotting, la ya célebre película dirigida por Danny Boyle en 1996, y que acaba de tener su secuela en estos días, es un film realmente impactante y que para su época, en mitad de los 90, era totalmente transgresor. Basada en la novela de Irvin Welsh y muy bien guionizada por John Hodge cuenta las peripecias en Edimburgo de cuatro amigos, realmente cinco si contamos al más noble de todos, Tommy, y sus correrías por aquella ciudad.
Se trata de Mark Renton (Ewan McGregor) y sus colegas que son adictos a la heroína, lo que les hace estar siempre fuera de la realidad, pero la pandilla no tiene desperdicio, están un psicópata alcohólico y violento, Begbie (Robert Carlyle), un joven desesperado, Spud (Ewen Bremmer), un mujeriego con un conocimiento enciclopédico sobre Sean Connery, Sick Boy (Jonny Lee Miller) y un entusiasta de las caminatas y de Iggy Pop, Tommy (Kevin McKidd).
En una escena chanante como pocas, Begbie está contando en la parte alta de un garito, una historia a su manera, es decir, alardeando de que jugaba como Paul Newman en el Buscavidas al billar, dándole una paliza a Tommy, pero era su historia para fardar y quedar como un crack, Tommy ya se encargaba de decir la verdad a Mark, y de que Begbie llevaba tal resaca que estaba jugando fatal, pero cuando éste acaba su visión de la historia tira hacia atrás la jarra que estaba bebiendo de cerveza y cae en la cabeza de una chica, empapándola de sangre, en esto que Begbie baja las escaleras y espeta "a esa tía le han abierto la cabeza y de aquí no se va ningún menda hasta que sepamos quien fue el cabrón que lo hizo...". Obviamente todo acaba en una pelea descomunal, como aquellas de las películas del oeste...


Os dejo con la descacharrante escena.

sábado, 25 de febrero de 2017

T2: Trainspotting (2017)


20 años después aparece la segunda parte de Trainspotting, aquella salvajada noventera que tanto encumbró a su director, como a los cuatro protagonistas del reparto y que sin duda cuenta con una gran cantidad de fans. Recuerdo que la primera vez que la vi, yo era veinteañero y me resultó muy impactante y sobre todo dura, con escenas bastante fuertes. A día de hoy lo sigue siendo, aunque como ya hemos visto de todo, poco puede ya sorprender. Pero aquí estaba la cuestión, dejar aquella película icónica de la cultura pop como estaba, o hacer su segunda parte, y sinceramente, una vez vista, esta secuela se queda bastante por detrás de la primera.


Ante todo hay una cosa cuando se hacen segundas partes o secuelas, y es en no repetir cosas de la original, y eso aquí no sucede, hay constantes flashbacks y guiños al pasado, que están muy bien para quien no vio la primera parte y no sabe de donde vienen los asuntos que se tratan, pero a los que ya la conocemos nos sobra, con ello resulta una propuesta mas madura, sin duda, ya no están tan asilvestrados, pero a la vez pierde frescura e interés.
No hay que olvidar, eso si, como acabó la primera parte con Renton huyendo con la pasta de todos, algo que como es lógico, sigue coleando.


20 años después Renton (Ewan McGregor) regresa a Edimburgo, y con eso nos mostrará la realidad actual de él mismo y sus tres colegas de antiguas andanzas. Es ahí donde la melancolía y la tristeza se apoderan del film, algo que en muy pocos momentos logra levantar. Primero va a ver a Simon, Sick Boy (Jonny Lee Miller) que regenta un bar al que nadie va y hace chantajes a tipos adinerados utilizando a una prostituta búlgara Veronica (Anjela Nedyalkova) como gancho, que sinceramente está tremenda y eso lo luce muy bien, pero como actriz... en fin... Spud (Ewn Bremner) sigue enganchado a la heroína, mientras Begbie (Robert Carlyle) continúa en prisión y tan psicópata como siempre.


Pero la historia no tiene fuerza, sólo la nueva pasión de Spud, la escritura, impulsada por la búlgara y las chispas de humor con el cruce entre Renton y Begbie hacen llevadera la cinta, pero poco más. El tema sexual sigue igual, Renton sigue triunfando y es un lujo ver a la búlgara en plena acción. En definitiva, el único interés es ver como todos ellos luchan por despojarse de su naturaleza propia, la de unos fracasados que van de bajonazo en bajonazo, algo que sobre todo se nota en el personaje de Renton, cuyo ataque al corazón en la cinta de un gym le ha dejado tocado, y su remordimiento por lo que hizo un lastre que arrastra y que empuja al resto del film.


En definitiva un guión muy limitado, un director que sigue siendo un genio filmando pero que está atado por ese guión, y unos actores que han perdido frescura a la vez que la historia.

Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 13 de enero de 2014

The men who stare at goats (2009)

Cartel del film


 
Ayer pude disfrutar por fin de ésta comedia disparatada y sin pretensiones, que en su día dejé escapar de las pantallas de cine, por motivos que no vienen al caso.
Grant Heslov, al que pocos o nadie recuerda, venía acompañado de sus mejores y más fiesteros colegas para adaptar la novela homónima de Jon Ronson, dispuestos a dar rienda suelta a esta surrealista sátira sobre las técnicas de control mental y programas de entrenamiento militar. Y desde luego, el resultado no pudo ser más bueno, aunque ciertas son las similitudes a obras menos serias de los Cohen, esta ida de olla, me parece realmente destacable.
 
 

George Clooney


 
Bob Wilton (Ewan McGregor), un periodista (al que ha abandonado su mujer) que ha sido enviado a Irak para hacer el reportaje de su vida, conoce allí a Lyn Cassidy (George Clooney), un soldado que asegura que ha sido adiestrado para usar su mente como arma, mientras viven disparatadas situaciones que ponen sus vidas en peligro. El creador de este revolucionario programa basado en la fuerza de la psicología, y que podría cambiar las artes de la guerra, fue Bill Django (Jeff Bridges), que reclutó a hombres con ciertos poderes telepáticos para crear el Ejército de la Nueva Tierra... conformado por Jedais al estilo Star Wars.



   George Clooney & Ewan McGregor




El film hace las delicias de los espectadores amantes de lo absurdo como yo, y estando basada en hechos y personajes reales en desequilibrio que viven dentro de un universo extremadamente coherente. Cierto es, que la parte final de la película es la que me decepciona un poco, ya que no está bien rematada, cuando durante todo el film no había parado de reír. Al final se diluye, y echo de menos una genialidad para terminar de cuadrarla.
Apuesta arriesgada a la que no le faltarán detractores, ya que mal entendida puede resultar una autentica majaderí­a, eso si.



Kevin Spacey, Jeff Bridges & George Clooney


 
Ambos, Clooney y McGregor, saben reírse de si mismos, uno demostrando saber desmarcarse (y no es la primera vez) del eterno papel de galán,y el otro burlándose de aquella parodia llamada Síndrome de Mark Hamill, dos actorazos, acompañados de otros dos que se sienten en su salsa y se divierten como nadie, Jeff Bridges, interpretando a El Nota 2, un personaje con múltiples paralelismos al que le diera tanta fama en El Gran Lebowski, con la diferencia del cambio de nombre, y esa trenza que jalona su aspecto, dando vida a un militar reconvertido a hippy new-age, con todo tipo de excentricidades, ridiculizando al ejército y la violencia.
La otra cara es Kevin Spacey, con el rol de malo muy malo, malísimo, dando cancha al villano por antonomasia, y que putea de manera inmisericorde tanto a Bridges como a Clooney.



Jeff Bridges hippie
 
 
En definitiva una película irregular, con altos y bajos, aunque yo estuve riendo buena parte de ella, con un guión tan absurdo que es coherente, y dejando en evidencia toda aquella rumorología sobre las actividades paranormales de la década de los 80. Se ríen a carcajadas del imbécil que se cree listo, se ponen en evidencia las miserias de la fe irracional, por parte de un reparto muy acertado, que además no recuerdo haber visto juntos en ningún otro film.

Os dejo con el principio de la película.

 

lunes, 1 de julio de 2013

The Impossible (2012)

Cartel del film
 

Película basada en hechos reales sucedidos en 2004 en Tailandia, cuando un Tsunami (el mar convertido en un violento y enorme muro) sorprendió a multitud de turistas que estaban hospedados junto al mar pasando sus vacaciones de navidad. Aquí en concreto, se cuenta la historia de una familia de procedencia española que se trasladan desde Japón dónde trabajaban para una multinacional. La odisea de ésta familia de matrimonio y tres hijos es el núcleo central del film. Así voy cerrando todas aquellas películas que coparon los mejores premios de los últimos premios Goya.
 
Naomi Watts
 
 
 
María (Naomi Watts) y Henry (Ewan McGregor) más sus tres hijos pequeños Lucas (Tom Holland), Thomas (Samuel Joslin) y Simon (Oaklee Pendergast) pasan sus vacaciones de Navidad en la playa, y una mañana del 26 de diciembre mientras se encuentran todos en la piscina del complejo hotelero dónde están alojados a orillas del mar, un gigantesco tsunami destroza el hotel y gran parte de la costa del sudeste asiático, lo que provocó que la vida de millones de personas cambiaran para siempre.
  
Tom Holland & Naomi Watts
 
  
La supervivencia de la familia que se produce por separado es el tema central de la película. Por un lado la madre (bastante herida) y el hijo mayor arrastrados por la corriente son rescatados por lugareños que los dejan en un hospital, por otro lado el padre y los dos pequeños están en las inmediaciones del hotel, con la gran duda de si la otra parte de la familia ha sobrevivido. 
  
Ewan McGregor
 
 
La película está llena de momentos emotivos que hacen enternecer al espectador, pero también de escenas desgarradoras que dan fe de la magnitud del desastre que allí se produjo. Aunque al centrarse en un caso concreto, sólo se aprecia la magnitud de la tragedia desde lejos, cuando realmente aquello fue de unas dimensiones enormes, pero en el caso de ésta familia el final es bastante feliz. 

Panorama desolador
 
  
Recomendable película, con efectos especiales realmente buenos, actuaciones muy competentes de todos los actores, incluidos los secundarios de lujo como Geraldine Chaplin.
 
 
Os dejo con el tráiler de la película.
 

domingo, 5 de mayo de 2013

Trainspotting (1996)


Cartel del film


Esta película escocesa de 1996, dirigida por Danny Boyle, está basada en la novela homónima escrita por Irvine Welsh. Trata de un grupo de heroinómanos de Edimburgo que no tienen aspiraciones en su paso por la vida. Mark Renton (Ewan McGregor), y sus amigos adictos a la heroína, viven en un mundo aparte, fuera de la realidad. Dentro del grupo hay un psicópata alcohólico y violento (Begbie interpretado por Robert Carlyle), un joven desesperado, ingénuo y adicto a todo (Spud), un mujeriego con un conocimiento enciclopédico sobre Sean Connery (Sick Boy) y un animoso de las caminatas e Iggy Pop (Tommy).


Ewan McGregor

"Coje el mejor órgasmo que hayas tenido, multiplícalo por mil, y ni siquiera andarás cerca..."ésta frase de la película define con bastante fidelidad el leit-motiv de este simpático grupo de chavalotes descarriados, cuyas sensaciones cuando se drogan están por encima incluso que de los mejores polvos que puedan echar.
Lo mejor sin duda del film es su ritmo, y su juventud y desparpajo, algo que para 1996 era muy novedoso en su momento, hoy ya no. Recuerdo verla en su día y ser muy impactante para mi, aunque tiene el buen resultado de ser de las que pasan bien el tiempo.


Mark se da cuenta del poco valor de su vida, así que decide salir del mundo de la droga, pero sus amigos no le dejarán con facilidad. Al menos conoce a Diane (Kelly MacDonald), una impresionante y guapa chica.
Pero el film no es sólo una película sobre drogas, es una reflexión sobre el mundo y la sociedad, como bien refelja la frase del principio acerca de si elegimos las cosas o no.
La película es fresca, irreverente, brutal, cómica, ácida, con escenas que no te dejan indiferente, y con una banda sonora simplemente excepcional en la que están Iggy Pop, Brian Eno, New Order, Blur, Pulp, Lou Reed, Underworld, etc...




Os recomiendo este gran film, con el que Boyle se puso en primera línea y se ganó un hueco en el corazón de muchos de nosotros.

Os dejo con la escena de la sobredosis de Renton... con el Perfect day de Lou Reed sonando.