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jueves, 25 de agosto de 2022

Bandas sonoras míticas del cine (CXXI)


Como llevo diciendo unos días, Jonathan Demme dirige en 1991 El silencio de los corderos, basado en la novela de Thomas Harris que guionizó Ted Tally. Nos cuenta la historia de un asesino en serie llamado "Buffalo Bill" al que el FBI busca de manera algo ineficaz, que mata a sus víctimas, todas adolescentes, después de prepararlas minuciosamente y arrancarles la piel. Ya desde el comienzo nos encontramos con Clarice Starling a la que da vida de forma genial Jodie Foster (que logró el Oscar), una joven, brillante y ambiciosa estudiante de la academia del FBI que es enviada por su superior, Jack Crawford (Scott Glenn), a investigar los casos de asesinato cometidos por el apodado Buffalo Bill. Pero uno de los primeros pasos que da Clarise, bajo las órdenes de Crawford, será entrevistarse con el doctor Hannibal Lecter al que da vida un excelso y muy brillante Anthony Hopkins (recibió el Oscar por ello), un psiquiatra eminente y capaz de realizar los más certeros diagnósticos; pero el doctor Lecter es muy especial, está recluido en el módulo de alta seguridad del Manicomio de Baltimore, acusado de canibalismo, es un gran psiquiatra, pero a la vez un psicópata despiadado.
La banda sonora original corre a cargo de Howard Shore, con añadido de temas puntuales para escenas determinadas de corte pop-rock. La música de Shore, al que también escuché en Seven, es realmente portentosa y se me quedó marcada la escena inicial sin diálogos, donde se suceden los títulos de crédito, en el que va musicando el entrenamiento físico duro de Clarise, hasta que la avisan que tiene que irse.


Os dejo con la música del principio del film, que estremece.

miércoles, 27 de enero de 2021

Bandas sonoras míticas de películas (LVIII)


Como decía ayer, David Fincher dirige Seven en 1995, después de su resbalón con Alien 3, pero aquí está soberbio. Además con este film reformula el thriller de una manera impresionante, aunque también hay mucho drama policíaco. Lo que está claro es que después de este film, vinieron muchos que se basaban en este, podemos decir por esto que se creó un nuevo estilo de thriller. Pero estamos hablando de un thriller espeluznante, quizás el que más de esa década. La historia parte cuando el veterano teniente Somerset al que da vida un genial Morgan Freeman, del departamento de homicidios, está a punto de jubilarse y ser reemplazado por un ambicioso e impulsivo detective llamado David Mills (Brad Pitt). Ambos deberán colaborar en la resolución de un caso, que se basa en una serie de asesinatos cometidos por un psicópata que toma como nexo de unión los 7 pecados capitales, es decir, gula, avaricia, pereza, soberbia, envidia, lujuria e ira. Son los cuerpos de las víctimas, sobre los que el asesino se ensaña de manera brutal, el enigma continuo que hará a los dos policías viajar al horror y la barbarie más absoluta.
La banda sonora, en lo que se refiere a su tema principal corre a cargo de Howard Shore, y se nutre de una selección genial que va desde Marvin Gaye a Charlie Parker o Billie Holiday hasta David Bowie en plan rock industrial (sale en los créditos su tema The hearts filthy lesson), incluso música clásica a cargo de J. S. Bach.


Precisamente os dejo con dos temas, La Suite No. 3 in D Major BMW 1068 "Air" de J. S. Bach que suena cuando Somerset va a la biblioteca por la noche...





Y la suite compuesta para el film de Howard Shore.