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domingo, 12 de enero de 2020

1917 (2019)


1917 es el último film dirigido por Sam Mendes, una extraordinaria producción británica que siendo de 2019, ha llegado a nuestras pantallas al inicio de 2020. Desde que viera los tráilers hace ya algo más de un mes, nos contaban con todo lujo de detalles como se hizo, y que estaba rodada como un único plano secuencia, que en realidad es un falso plano secuencia, aunque sinceramente eso no es lo más relevante, aunque si es espectacular. Lo verdaderamente relevante para mí, es como el director te introduce en una historia, que a través de las desoladoras trincheras de la I Guerra Mundial, que fue una guerra muy cruenta, nos consigue transmitir, como si fuéramos los sufridos protagonistas, la amalgama de sensaciones que les suceden a ambos y que estallan ante el espectador.


En abril de 1917 la I Guerra Mundial se encuentra en su momento más duro, y a dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman), se les encarga la misión por parte del General Erinmore (Colin Firth), de cruzar las líneas enemigas para llevar un mensaje urgente a un coronel en el frente. Se trata de una carrera contrarreloj, debiendo atravesar territorio enemigo, que se está retirando hacia atrás en territorio francés, para entregar ese mensaje, y evitar una masacre de cientos de soldados, entre ellos el hermano del propio Blake. La misión es casi suicida y tiene muchos obstáculos por el camino, unos lógicos o previsibles y muchos imprevistos.


Hacia la mitad de la película, Blake que iba como voz cantante del dueto, cederá el protagonismo por completo a Schofield, en una interpretación magistral de George MacKay. Especial mención a una fotografía extraordinaria y al cambio de colores de una pradera inicial con colores vivos, para tornar a unos colores oscuros, marrones sobre todo, donde el barro, los muertos y el fuego dominarán.
Pero será esa travesía, al principio de dos, luego en primera persona, de un soldado como testigo silencioso de todo lo que le va sucediendo (cosas demasiado horrorosas para asimilarlas tan rápido) lo convierten en una epopeya ya mítica en el cine bélico.


Una vez inmerso en lo que estás viendo desde tu butaca, este film consigue atraparte totalmente desde el inicio, y mantenerte en vilo sus 119 minutos, consiguiendo estremecerte y sintiendo todo lo que le pasa al protagonista. El juego con los claroscuros, ese espléndido montaje dentro del plano secuencia, tiene incluso su lado tierno con pasajes tan emotivos como el de los cerezos o el de la mujer con el bebé. Es por esto que el impacto visual de la cinta es de tal grado, que te metes de lleno y logra emocionarte en cada una de sus escenas, incluso en la canción que canta uno de los soldados antes de ir a luchar. Incluso en la parte final, cuando Schofield llega hasta donde está el coronel MacKenzie (Benedict Cumberbatch), la adrenalina te sube hasta límites tremendos.


Os dejo con el tráiler de esta fastuosa obra maestra, que merece ser vista en pantalla grande.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Kingsman: The Golden Circle (2017)


Matthew Vaughn vuelve a dirigir la secuela de Kingsman: Servicio Secreto (2014) que como dije en su día era un film muy bueno, tremendamente eficaz y de una diversión y ejecución fantásticas, además de incluir la flema británica como hilo conductor del humor, siendo un complemento perfecto a las violentas escenas que allí se veían, y convirtiéndose en una especie de reinvención del Agente 007, con distintas características que provienen del cómic obviamente.
Pero el problema de esta continuación, es que, primero y ante todo le sobra metraje, segundo es que pierde definición al querer abarcar mucho de el juego de espías y contraespías, y sobre todo necesita resucitar a personajes que damos por muertos en la primera entrega para salvar esta segunda.


Taron Egerton que en la primera película salía como una nueva estrella, aquí queda disipado, Colin Firth está media película viendo mariposas hasta que recupera la memoria a pesar de haber perdido un ojo, pero ante todo hay demasiados buenos actores a los que no se les saca partido, Channing Tatum, Jeff Bridges y Halle Berry están muy limitados, solo Pedro Pascal da algo de luz con un personaje que tiene cierta enjundia y co o no, Mark Strong sigue estando sublime.
Por si fuera poco el argumento, con una Julian Moore eficiente haciendo de villana, es de lo más ramplón, aunque no exento de críticas soterradas el tema de la legalización de las drogas y al papel del Presidente de los Estados Unidos en casos de emergencia nacional, pero ambas cosas se van mucho de la idea original de esta saga.


Con un comienzo arrebatador con la primera batalla por Londres, parecía que íbamos a ver una segunda parte gloriosa, pero ahí se queda todo, la desparición de sitios clave de Kingsman, les hará recurrir a sus primos americanos de Kentucky, que les darán un cable muy importante y unirán fuerzas para reestablecer el equilibrio, que Poppy la malvada ha conseguido desestabilizar y poner en jaque incluso a la Casa Blanca. También hay que decir que la flema británica de la primera parte, muy disminuida aquí, da paso a un humor más convencional pero no falto de toque ácido, que en muchos momentos queda bien empastado.


Eso si, las escenas de acción con esa cámara que se mueve sin parar, sigue siendo utilizada pero sin llegar a impactar como lo hizo en la primera (la escena de la iglesia baptista no es superada ni en sueños), y realmente todas pierden si se compara a la primera entrega, a la que por cierto se hace referencia en demasiadas ocasiones, con quizás más flasbacks de los deseados. De hecho la intrascendencia de esta segunda parte se ve acentuada con la presencia de un Elton John exagerado, que hace gracia en varios momentos, pero llega incluso a cansar, y del que nadie se cree que lanze patadas voladoras a tenor de su físico.


En definitiva, para mi esta segunda parte en términos generales que viene sobrando, su largo metraje hace que el ritmo se resiente y mucho, de hecho hay fases que mientras la película sigue estás ya pensando en como va a ser el final, porque te lo imaginas. Desde luego que aquellos que nos convertimos en fans de la primera entrega nos hemos divertido con la segunda, pero ya, no llega ni de lejos al nivel de su predecesora, simplemente porque no arriesga mostrando cosas nuevas, explota lo sabido de la primera, donde poco hay ya más que rascar.



Os dejo con el tráiler de esta segunda entrega.

domingo, 27 de marzo de 2016

Kingsman. The Secret Service (2014)

Cartel del film

Uno de los films que no pude ver en su día el año pasado, aunque es de 2014 pero se estrenó aquí en 2015, fue Kingsman: Servicio Secreto, y de haberla visto en su momento habría estado en mi lista de mejores películas. Matthew Vaughn dirige con maestría un film que divierte, entretiene, tiene mucha acción (muy violenta en muchos casos) y que contiene escenas que pasan a formar parte de mi top particular, de esas que se te quedan marcadas a fuego por su impacto. Y muy importante, tiene humor y flema británica. Una de las grandes virtudes de este film y en concreto de su director, es que consigue un equilibrio y tono perfectos en cada momento que afortunadamente se aleja del pasatiempo banal, para convertirse en un peliculón de tomo y lomo.


Además Vaughn maneja con maestría los giros del guión, que él mismo ha escrito junto a su colaboradora habitual Jane Goldman, inspirándose libremente en el cómic de Mark Millar y Dave Gibons. Si cruzáramos a James Bond por un lado, con Ford Forlaine por otro, el resultado sería algo muy parecido a Kingsman, una agencia inglesa de agentes secretos. 
Un veterano agente secreto inglés llamado Harry Hart (Colin Firth) y cuando hablo de inglés es en la auténtica expresión de la palabra, un gentleman inglés total, debe entrenar a un joven que es un diamante en bruto que hay que pulir "Eggsy" (Taron Egerton), pero que promete convertirse en un competitivo agente gracias a un ultra-programa de entrenamiento, a la vez que luchan juntos contra la amenaza global que representa un genio retorcido, Valentine, interpretado por el siempre extraordinario Samuel L. Jackson.


Ya desde la primera escena me gusta el film, con ese arranque con la cámara acercándose a un edificio que está siendo atacado y explota todo a su alrededor (con Money for nothing de Dire Straits de fondo) hasta ese plano final (al ritmo del Slave to love de Bryan Ferry), es un divertimento absoluto, que denota que el primero que se lo ha pasado bien es el director, lo que hace que también lo hagan los espectadores, supongo que ser el marido de Claudia Schiffer debe hacerte un tipo feliz. Y otro detalle que me encanta es la combinación del lenguaje formal con el macarra sin que chirríe, algo muy de agradecer, ya que lo hace muy llevadero.
En el debe, la excesiva violencia (la escena de la iglesia es un exceso, pero perfecta), aunque a Tarantino seguro que le encantó.


El reparto actoral es de diez, ya que el villano encarnado por Samuel L. Jackson es puro espectáculo, desde su caracterización con ese rollo rapero, con gorra amplia de lado, su habla con ese extraño seseo y sus excesos en determinados momentos, le hacen ser uno de los grandes protagonistas. Colin Firth, acostumbrado a papeles refinados (recordemos su impresionante interpretación en el Discurso del Rey), aquí es capaz de ser elegante, repartir mamporros como pocas veces he visto y puntualizar frases sin despeinarse, muchas de esas frases son míticas. Taron Egerton va creciendo a medida que avanza el film, y ante tanta estrella no es una cosa fácil, pero este chico llegará lejos, sin duda. En cuanto a los secundarios de lujo, Mark Strong sigue valiendo para un roto y un descosido, y el veterano Michael Caine está como siempre sublime, un camaleón de la pantalla.


Pero aquí no acaba la cosa, Mark Hamill, si si, Luke Skywalker de Star Wars, aparece aquí bastante gordito en la primera media hora de la película, haciendo el papel de el profesor Arnold que acaba bastante mal. Y el elenco femenino es de armas tomar, por un lado el descubrimiento personal de Sofia Boutella en el papel de Gazelle, fiel escudera de Valentine con esos cuchillos mortales que tiene por piernas, y por otro lado Sophie Cookson en el papel de Roxy, que consigue su puesto dentro de Kingsman como Lancelot.


En definitiva una película que partiendo del cómic, renueva el tema de los espías y agentes secretos con un enfoque muy especial y sobre todo tiene ritmo continuo, algo que es muy de agradecer en films de este calibre.

Os dejo con el tráiler del film.

jueves, 8 de enero de 2015

The Imitation Game (2014)

Cartel del film


Una de las películas sobre la que más esperanzas tenías depositadas a principio de este año y que va encaminada como un tiro a los Óscars, es el biopic sobre la figura de Alan Turing (a quien interpreta de manera magistral Benedict Cumberbatch), el matemático británico que se hizo famoso por descifrar los códigos secretos nazis contenidos en la máquina Enigma, lo cual determinó de manera clara el devenir de la II Guerra Mundial (1939-1945) en favor de los Aliados. Lo más curioso, es que este inventor no fue admirado como un héroe en su propio país, y su condición de homosexual le trajo más problemas que alegrías, ya que todavía en aquella época en Gran Bretaña no estaba bien visto dicho tema, por lo que fue acusado y juzgado en 1952.



Benedict Cumberbatch (Alan Turing)



Todos los biopics tienen la caracterísitca general de que se centran demasiado en el protagonista y no se dedica demasiada atención al resto de personajes que conforman el film. En este caso no estamos ante un caso diferente, pero me asaltaron en la butaca muchas similitudes (más de las que pensaba) con Una mente maravillosa ("A beautiful mind", Ron Howard, 2001), sobre todo argumentales. Keira Knightley está más que digna en un papel que sirve de puente entre sus detractores y ayuda a humanizar a Turing. Charles Dance y Mark Strong están también estupendos, aunque sus personajes algo desaprovechados, pero lo de Strong es muy encomiable en un papel clave.




La película para mi tiene un pequeño fallo en los flashbacks, que son el medio utilizado para explicar la condición de homosexual de Turing, algo por lo que el director va poco a poco pasando de puntillas hasta que ya es algo inevitable. En esa comparativa con la película de Howard, en aquella si que el director se metía a fondo con los "problemas" de John Nash.
Pero desde luego, donde la película es brillante es a la hora de mostrarnos el proceso por el que Alan Turing y su equipo de trabajo logran descifrar el código utilizado por los alemanes.



Pero es ahí dónde para mi no se le da el valor a la figura de Turing, ya que su genialidad al crear una máquina (Christopher) que descifraba esos códigos, se ve minimizada a una charla de bar, y por otro lado un hecho que para mi es muy importante y por el que se pasa un poco por alto, como era que en el grupo de trabajo había un espía ruso, porque realmente el tema en cuestión era de suma importancia y las personas implicadas debían mentir a sus familias sobre lo que hacían, jugándose el pellejo y al filo de la traición sino cumplían con su misión.


 
 
Benedict Cumberbatch lo borda, su personaje tiene muchos matices, detalles, etc., y se nota que el actor está en un momento muy dulce de su carrera. De hecho, los momentos cómicos que él protagoniza dentro de un thriller dramático, dan chispa a un film a veces un pelín plano.
 
Os dejo con el tráiler de esta muy recomendable película.
 

viernes, 8 de febrero de 2013

Zero Dark Thirty (La noche más oscura) (2012)

 Cartel del film
 
 
 
 
 
Kathryn Bigelow, la directora aclamada por En tierra hostil en 2009 en los Oscars, parece especializarse en películas bélicas. Aquí, basada en el guión de Mark Boal cuenta como la CIA, después de años y años desde los atentados de 2001 en las Torres Gemelas de Nueva York, consiguen averiguar el paradero de Osama Bin Laden, hasta darle muerte, con la consabida polémica.

El film comienza con las conversaciones de teléfono de muchos de los que murieron en los atentados del 11-S, cuya cabeza visible de su preparación era Bin Laden. A partir de ahí se hace una cronología de acontecimientos que pasan en 2003, 2005, 2008 hasta llegar a 2009 y 2010, con los atentados de Londres, Times Square, Islamabad, etc., por medio. Sorprende cómo en esa investigación de la CIA, no sale si una reseña a los atentados de Madrid el 11-M de 2004.






   Miembros del comando SEAL





En 2003, Maya (Jessica Chastain) es una jóven agente de la CIA que se ha pasado toda su breve carrera centrada únicamente en la inteligencia relacionada con el líder de Al Qaeda. Es reasignada a trabajar con el compañero oficial de la embajada de EE.UU en Islamabad (Pakistán), Dan (Jason Clarke). Durante los primeros meses, Maya suele acompañar a Dan a un lugar secreto para un interrogatorio contínuo con Ammar (Reda Kateb), un detenido con enlaces a varios terroristas saudíes. Dan le somete a tortura y humillación para sonsacarle información, y junto con Maya le intentan engañar a Ammar para que divulgue que un viejo conocido, con el alias Abu Ahmed al-Kuwaiti, está trabajando como mensajero personal de Bin Laden. Otros detenidos lo corroboran y que entrega los mensajes entre Bin Laden y Abu Faraj al-Libbi.


 
 
 
 


      Jessica Chastain (Maya)


 
 
Poco después de los atentados de Londres 2005, Abu Faraj es detenido por la CIA y la policía local en Pakistán. Maya interroga a Abu Faraj, y lo somete a torturas, pero él niega saber un correo con ese nombre. Eso hace pensar a Maya, que Abu Faraj trata de ocultar la verdadera importancia de Abu Ahmed.

Maya investiga a Abu Ahmed por los próximos cinco años, decidida a utilizarlo para encontrar a Bin Laden. A lo largo de ese período, en el que en 2008 Barak Obama accede a la presidencia de EE.UU, ella sobrevive al bombardeo del Islamabad Marriott Hotel de 2008, escena bastante impactante, así como un ataque a su vida fuera de la embajada por parte de armadas anti-americanas paquistaníes.

 




  Comando SEAL ya en la fortaleza




 
 
Su amiga y compañera oficial, Jessica (Jennifer Ehle), es asesinada en el ataque de Camp Chapman en 2009 junto con otras personas. Un detenido, luego afirma que el hombre de una fotografía previamente identificado por otro detenido como Abu Ahmed, es de un hombre que él personalmente enterró después de la Batalla de Tora Bora, lo que descarta esa pista y hace que los agentes de la CIA den por muerto a Abu Ahmed.

 








 
 
 
Pero todo pega un giro cuando una analista de la CIA (que tiene a Maya como referente) investiga archivos marroquíes de inteligencia y sugiere que la pista sigue siendo buena, sólo que Abu Ahmed es en realidad Ibrahim Sayeed, y que el muerto era un hermano suyo. Maya está conforme y contacta con Dan, que se volvió a la sede de la CIA en Langley, Virginia.
Dan utiliza fondos de la CIA para, mediante la compra de un Lamborghini a un hombre de negocios de Kuwait, a cambio de suministrarle el número de teléfono de la madre de Sayeed.
Las llamadas a la madre son rastreadas, y el uso de una llamada particular de Tradecraft para evitar ser capturado en persona conduce a Maya para creer que la persona a la que llama es Abu Ahmed. Numerosos agente de la CIA hacen un trabajo espectacular, para localizar a Abu Ahmed en su vehículo, realizando un seguimiento de él diario que les conduce a un gran complejo suburbano en Abottobad, Pakistán.
 
 





 
 
 
 
 
El complejo es sometido a estrechísima vigilancia durante meses, pero la presencia de Bin Laden no puede ser probada directamente. Maya está segura de que OBL está allí, pero en la reunión con la cúpula de la CIA, dónde la aparición de James Gandolfini es espléndida, y todos dan su opinión, deja claro que es una opreación sin seguridad exacta de la presencia allí del líder de Al Qaeda. Se idea la operación con 2 helicópteros furtivos de alto secreto, para entrar de forma silenciosa en Pakistán. La operación sufre un tambaleo cuando uno de los dos helicópteros, caé en el complejo, pero a pesar de ello se desarrolla con éxito y matan a Bin Laden que estaba en la parte más alta de la fortaleza con todas sus mujeres e hijos.
 
Zero Dark Thirty hace referencia a la hora: las 00:30 de la madrugada del 1 de mayo de 2011, momento en que el comando SEAL de los marines penetró en la residencia de Bin Laden en Pakistán para eliminar al hombre más buscado de la historia.
 
Buen thriller bélico, en el que tanto los actores, como la dirección rayan a un nivel alto.

 
Os dejo con el trailer del film.