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sábado, 28 de julio de 2018

Escenas míticas del cine (LXXV)


En 1999 salió a la luz el último film dirigido por Stanley Kubrick antes de morir, que dejó casi rematado, aún pendiente de flecos habituales en él debido a su obsesión con la perfección, se trataba de Eyes Wide Shut. Toda la idea del director partía de un libro de Arthur Schnitzler "Relato Soñado", en el que se hablaba de las relaciones matrimoniales a través de los celos, fantasías sexuales e infidelidad. Pero Kubrick actualizó la historia, situándola en el New York del momento, con la dupla actoral de Tom Cruise y Nicole Kidman (matrimonio en la vida real en aquellos años, y ella bastante más alta que él), donde el teaser con unas imágenes de la escena que se miraban al espejo, era el reclamo publicitario, mientras sonaba el Baby did a bad bad thing de Chris Isaak, inlcuído en la banda sonora. Pero la intención del director era bien distinta, no quería banalizar temas tan importantes en las relaciones, como las antes citadas.


Sea como fuere, el film que quiere abarcar tantas cosas, se queda algo corto para mi gusto en algunas cuestiones en las que podría haber llegado más al fondo, pero es una enorme película, con uno de los finales más impactantes y certeros de la filmografía del gran director.
Tom Cruise da vida a William Harford, un respetable médico neoyorkino cuya vida aparentemente va muy bien y vive de manera desahogada, y está casado con una preciosa mujer, Alice (Nicole Kidman) con la que tiene una hija. Al día siguiente de estar en una fiesta, ella le comenta a él, que estuvo punto de liarse con un desconocido y que tuvo fantasías eróticas al respecto. En la discusión que tienen ambos, ella le dice que le quiere... pero que deben hacer algo... algo muy importante...


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 25 de agosto de 2017

The Beguiled (2017)


Sofia Coppola dirige este remake de El Seductor, basado en la novela de Thomas Cullinam, que en 1971 dirigiese Don Siegel y cuyos protagonistas eran Clint Eastwood y Geraldine Page. 46 años después la hija de Francis Ford Coppola ha logrado hacer un buen film, su sexto hasta la fecha, y ha conformado una cinta que teniendo un ritmo algo lento, es compacta y no tiene desbarres. La ambientación es la adecuada a partir de pocos elementos, pero muy bien escogidos, para dar a entender su idea de la película, a la que los actores y actrices colaboran en gran medida.


Los hechos se desarrollan en 1864, durante el tercer año de la Guerra de Secesión americana, en la que cae herido un soldado de la Unión, John McBurney (Colin Farrell) que va a parar a una escuela femenina de Virginia, donde sólo viven mujeres. Primero le cura la dueña, Martha (una espléndida Nicole Kidman), y como era de esperar, todas las demás niñas y mujeres dan sus mejores atenciones al convaleciente, cuya pierna va cicatrizando poco a poco. Lo que no es consciente el soldado, es que se ha metido en un territorio dominado por mujeres, y los celos y las envidias entre ellas surgen, cosa que le acabará afectando a él, que es minoría. También Kirten Dunst y Elle Fanning están maravillosas en su papel de rivales por él.


El marco no puede ser mejor, una amplia y gran casa de un estado sureño como Virginia, estado de plantaciones y esclavitud de los negros por antonomasia en aquella época. El soldado una vez se va recuperando, empieza a entablar buena amistad con todas las chicas y mujeres, pero cometerá un grave error, enamorarse de una de ellas, eso despierta unas pasiones hasta entonces desconocidas en ellas, que elevarán los niveles de envidia hasta límites insospechados, incluyendo un fatal golpe del hombre.


Además hay que tener en cuenta un detalle muy importante, que se refleja de manera perfecta en toda la película, y es el tema religioso. Martha y sus alumnas son muy creyentes y rezan diariamente en varias ocasiones, pero eso no les impide velar por su instinto de supervivencia cuando se ven amenazadas por la ira del soldado, que ha quedado malherido.
Otra curiosidad es que la banda sonora corre a cargo de la banda francesa Phoenix, de la que la directora es fan absoluta, pero os puedo asegurar que se nota poco que son ellos, aunque está muy adecuada al film.


Os dejo con el traíler de este buen film.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Lars Von Trier reconoce sus adicciones.


 
 
El director de cine danés Lars von Trier ha confesado en una entrevista al diario 'Politiken' que recurrió a las drogas para escribir sus películas y que, ahora que las ha dejado, teme no ser capaz de seguir haciendo cine.
Su adicción a la bebida comenzó con 'Breaking the Waves' (1996) y, a partir de entonces, recurrió a un cóctel de una botella diaria de vodka y "una droga euforizante" para escribir, confiesa en su primera entrevista en tres años, tras ser declarado "persona non grata" en el Festival de Cannes por unos polémicos comentarios sobre Hitler.
"No sé si podré hacer más películas, y eso me atormenta. Porque ¿qué voy hacer, si no, conmigo?", afirma el cineasta, que confiesa su miedo a que sus filmes no sean lo suficientemente buenos.
Von Trier asiste a reuniones de Alcohólicos Anónimos y lleva 90 días sin tocar ninguna droga, pero le preocupan los posibles efectos de la sobriedad sobre su capacidad creativa. "Ninguna expresión creativa con valor artístico ha sido creada nunca por ex alcohólicos o ex drogadictos", afirma.
El cofundador del movimiento Dogma asegura por ejemplo que "Dogville" (2003) fue escrita en doce días bajo un estado de euforia continuo, que le permitía acceder a un "mundo paralelo" donde las ideas surgían con fluidez y se sentía seguro al tomar decisiones.
 
Fuente: El Mundo



 
Os dejo con la película Dogville para que juzguéis, cuya sinopsis es la siguiente:
 
Grace (Nicole Kidman) llega al remoto pueblo de Dogville huyendo de una banda de gángsters. Persuadidos por las palabras de Tom (Paul Bettany), que se ha erigido en portavoz de la comunidad, los vecinos se avienen a ocultarla. Grace, a cambio, trabaja para ellos. Sin embargo, cuando Dogville sea sometido a una intensa vigilancia policial para dar con la fugitiva, sus habitantes exigirán a Grace otros servicios que les compensen del peligro que corren al darle cobijo. Grace aprenderá, de un modo brutal, que en ese pueblo la bondad es algo muy relativo. Pero ella guarda un secreto que no quiere desvelar.
El reparto es realmente espectacular, en una de las últimas interpretaciones de Lauren Bacall, sin ir más lejos.