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sábado, 29 de junio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLIV)

Como decía ayer, Los hermanos Wachowski (hace ya tiempo hermanas) dirigieron en 1999 The Matrix donde la realidad que vivimos no es real, premisa con la que arranca el universo de este film. En esta maravilla de película hay referencias, homenajes, guiños y detalles prácticamente a todas las culturas y religiones que el ser humano ha ido haciendo y modelando a lo largo de siglos de historia. Todo esto ha provocado lo que ocurre siempre, que los cientos de miles de frikies e iluminados busquen trillones de lecturas, escrutando cada palabra, plano y microdetalle de la trilogía, de la que evidentemente esta primera parte es la mejor del conjunto de largo. Una revolución narrativa y visual como no se ha visto en mucho tiempo.
Se trata de un film revolucionario en concepto, y que bajo mi punto de vista cerró el siglo XX a lo grande con una obra maestra. Este año cumple 25 años y como pequeño homenaje pongo una escena clave (todas lo son) en la que Thomas Anderson, ese brillante programador de una compañía de software que es Neo fuera del trabajo (un hacker) y al que da vida Keanu Reeves, recibe la declaración por parte de Trinity (Carrie-Anne Moss) de que es él a quién quiere y de quien está enamorada, para hacerle revivir mientras está conectado. Vuelve y demuestra en Matrix que es el elegido, ante la mirada alucinada de Morpheus (Laurence Fishburne) que lo afirma con rotundidad... "él es el elegido", después de ver que con pasmosa facilidad detiene unas balas que le disparan el Agente Smith (Hugo Weaving) y sus acompañantes, para posteriormente deshacerse de él incluso metiéndose dentro de su cuerpo y destrozándolo, esta escena es de esas que te dejan flipado para toda la vida.


Os dejo con la muy mítica escena.

viernes, 28 de junio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLIII)


Los hermanos Wachowski (hace ya tiempo hermanas) dirigieron en 1999 The Matrix donde la realidad que vivimos no es real, premisa con la que arranca el universo de este film. En esta maravilla de película hay referencias, homenajes, guiños y detalles prácticamente a todas las culturas y religiones que el ser humano ha ido haciendo y modelando a lo largo de siglos de historia. Todo esto ha provocado lo que ocurre siempre, que los cientos de miles de frikies e iluminados busquen trillones de lecturas, escrutando cada palabra, plano y microdetalle de la trilogía, de la que evidentemente esta primera parte es la mejor del conjunto de largo. Una revolución narrativa y visual como no se ha visto en mucho tiempo.
Se trata de un film revolucionario en concepto, y que bajo mi punto de vista cerró el siglo XX a lo grande con una obra maestra. Este año cumple 25 años y como pequeño homenaje pongo una escena clave (todas lo son) en la que Thomas Anderson, ese brillante programador de una compañía de software que es Neo fuera del trabajo (un hacker) y al que da vida Keanu Reeves recibe una muy interesante charla de Morpheus (Laurence Fishburne) que le dice a grandes trazos que es Matrix y que no es Matrix y ese carácter dúal que tiene, es decir, la acción se desarrolla por una parte en el mundo real, y por otra en Matrix, ese mundo virtual donde viven recluidos los humanos sin saberlo.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 23 de diciembre de 2021

Escenas míticas del cine (CCIII)


Los hermanos Wachowski (hace ya tiempo hermanas) dirigieron en 1999 The Matrix donde la realidad que vivimos no es real, premisa con la que arranca el universo de este film. En esta maravilla de película hay referencias, homenajes, guiños y detalles prácticamente a todas las culturas y religiones que el ser humano ha ido haciendo y modelando a lo largo de siglos de historia. Todo esto ha provocado lo que ocurre siempre, que los cientos de miles de frikies e iluminados busquen trillones de lecturas, escrutando cada palabra, plano y microdetalle de la trilogía, de la que evidentemente esta primera parte es la mejor del conjunto de largo. Una revolución narrativa y visual como no se ha visto en mucho tiempo.
Se trata de un film revolucionario en concepto, y que bajo mi punto de vista cerró el siglo XX a lo grande con una obra maestra. Este año cumple 22 años y como pequeño homenaje pongo una escena clave (todas lo son) en la que Thomas Anderson, ese brillante programador de una compañía de software que es Neo fuera del trabajo (un hacker) y al que da vida Keanu Reeves es despertado por Trinity (Carrie Anne-Moss) con un beso, a partir de ahí demostrará que es el elegido en una escena impresionante cuando hace lo que quiere con el Agente Smith (Hugo Weaving).


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 12 de junio de 2021

Contagion (2011)

Steven Soderbergh dirige en 2011 Contagio, una película que vista ahora 10 años después cobra un significado muy diferente a cuando se estrenó y que según hemos vivido en este último año y medio tiene un sentido de lo más actual. Un gran director que contó con una tirada de actores de primer nivel como Matt Damon, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Marion Cotillard, Jude Law o Gwyneth Paltrow. Hace 10 años, la gripe aviar asustó bastante al mundo y lo que sucede aquí es quizás algo llevado al extremo peor de los posibles, pero que desgraciadamente hemos visto que se podía hacer realidad en un futuro no tan lejano y cuales serían sus consecuencias.

La historia del film era ambientada en nuestros días y se centra en la aparición y rápida propagación de un virus que provoca fiebre intensa, dolores de cabeza y una muerte más bien rápida, centrándose en cómo se origina y en su rápida propagación que desencadena una grave crisia nivel planetario. Beth Emhoff (Gwyneth Paltrow) es una mujer norteamericana que vuelve de un viaje de negocios en Hong Kong, se cae en casa, es ingresadde urgencias muriendo sin saberse las causas exactas. El mismo caso se va repitiendo en otros pses, sube el número de casos, las víctimas se multiplican y surge el pánico. La comunidad médica mundial concentra sus esfuerzos en encontrar una cura o vacunante el potente virus, laautoridades intentan tranquilizar y controlar la población, pero el miedo al contagio (y a una muerte segura) crece de manera imparable, en concreto cuando la información oficial es poca y se mezcla con rumores en internet infundados, que se leda valor cuando llegan los mediode comunicación... ¿osuena? El caos impera y la sociedad se desmorona...


Varias historias paralelas sobre esta grave cuestión, provocan una tensión constante en el film, siendo un relato coral y que hace hincapié en una cosa muy importante, en el egoísmo del ser humano en la mayoría de los casos (salvo honradas excepciones) y en que la sociedad se acaba dividiendo entre los que tienen la información y los que no la tienen. Eso provoca que los primeros intentan controlar la pandemia y piden paciencia, pero los segundos (la mayoría) se sienten desamparados, ven morir gente y que no hay solución inmediata, lo que provoca toma de decisiones egoístas y desesperadas en muchos casos. Lo que queda muy claro es que nada se expande tan rápido como el miedo...

Os dejo con el tráiler de este interesante film.

domingo, 31 de marzo de 2019

Escenas míticas del cine (XCV)


Los hermanos Wachowski (ahora hermanas) dirigieron en 1999 The Matrix donde la realidad que vivimos no es real, premisa con la que arranca el universo de este film. En esta maravilla de película hay referencias, homenajes, guiños y detalles prácticamente a todas las culturas y religiones que el ser humano ha ido haciendo y modelando a lo largo de siglos de historia. Todo esto ha provocado lo que ocurre siempre, que los cientos de miles de frikies e iluminados busquen trillones de lecturas, escrutando cada palabra, plano y microdetalle de la trilogía, de la que evidentemente esta primera parte es la mejor del conjunto de largo. Una revolución narrativa y visual como no se ha visto en mucho tiempo.


Se trata de un film revolucionario en concepto, y que bajo mi punto de vista cerró el siglo XX a lo grande con una obra maestra. Este año cumple 20 años y como pequeño homenaje pongo una escena clave (todas lo son) en la que Thomas Anderson, ese brillante programador de una compañía de software que es Neo fuera del trabajo (un hacker) y al que da vida Keanu Reeves recibe la misteriosa visita de Morpheus (Laurence Fishburne) que le dice a grandes trazos que es Matrix y le da a elegir entre la pastilla roja o la azul, explicándole que le dará la que finalmente elija y después la explicación con el niño de que la cuchara no se dobla sino él...


Os dejo con las míticas escenas.

lunes, 11 de marzo de 2019

The Mule (2018)


Los últimos films de Clint Eastwood me habían dejado una sensación irregular, aunque siempre son películas de las que sacar algo positivo, pero en las que la figura del héroe era la protagonista. Valoro mucho su labor como director, pero en The Mule, traducido aquí como Mula, tiene la novedad de que volvía a estar como actor, cosa que no sucedía desde 2012 (Trouble with the curve) y desde luego que siempre es un placer verle actuar, porque está realmente soberbio. Y es en esta película, en la que la figura del protagonista que él encarna, Earl Stone, la que cobra una magnitud primordial.


Basada en una increíble historia real que estaba recogida en un artículo del New York Times, Mula cuenta la historia de un nonagenario, al que su negocio de horticultor en el que siempre fue un crack, sufre un bajonazo con las nuevas tecnologías, que le llevan a una situación de ruina económica y de embargo de sus propiedades. Por si fuera poco, su excesiva dedicación al trabajo le ha hecho perder el contacto con su familia, cuya relación con ellos es casi nula (con excepción de su nieta que le adora), por lo que acepta un trabajo de conductor transportista, que entraña ciertos riesgos. Pronto verá que lo que hace es ser una "mula" que transporta cocaína para un cártel mexicano, siendo las cantidades cada vez más grandes al ser un buen y veterano conductor que pasa inadvertido para la policía.


Pero en esta historia aparecen todos los fantasmas personales del autor que son casi un clásico en su carrera, traumas como la familia, la hija y el padre ausente, situaciones en las que de nuevo ha de situarse al margen de la ley para acabar encontrando la paz con los suyos y consigo mismo. Evidentemente Eastwood enfoca de manera clásica la historia y con un tono muy amable, y por supuesto entrañable y con unos toques de humor maravillosos.
Pero también hay drama y mucho, tanto en el retrato social, en el paso del tiempo y los años, teniendo varios momentos que ponen el corazón en un puño al espectador que se mete a fondo en la historia.


No negaré que hay interpretaciones geniales como la de Andy García (me costó reconocerle) que interpreta a Laton, un magnate del cártel, Bradley Cooper que da vida a Colin Bates, un agente de la DEA que persigue las actividades ilícitas del cártel, Dianne Wiest en el papel de la ex-mujer de Earl, Mary, y su propia hija Alisson Eastwood que hace de su hija Iris, que lleva 12 años sin dirigirle la palabra. Pero Clint que en mayo cumplirá 89 años, mantiene un poso y acumula una experiencia que le permiten salir triunfante a todas luces en su propia película.


Después de verla, mi sensación es cada vez mejor, de esas películas que te dejan un poso magnífico y que a buen seguro volveré a visionar.

Os dejo con el tráiler del film.

miércoles, 18 de julio de 2018

Ant-Man and The Wasp (2018)


Marvel y su universo cinematográfico se ha agrandado tanto, que ya los spin-off de personajes secundarios tienen hasta segundas partes, y en el caso de Ant-Man, que ya en 2015 me pareció muy interesante, vuelve a estar dirigida por Peyton Reed y mejora aún más aquella propuesta inicial. Si bien aquella primera era lógicamente la explicación y el génesis de este pequeño superhéroe que se agiganta y empequeñece, en esta segunda y repitiendo con los mismos actores tiene un ritmo mucho más alto y toques de comedia que la hacen divertidísima.
Un auténtico acierto de film, que además consigue que disfrutes como un crío en la butaca.


Hay que destacar como es lógico, que toda segunda parte suele contar con mayor presupuesto, si la primera tuvo éxito, por tanto era de esperar que la factura técnica y visual mejorara y vaya si lo ha hecho. También se han cuidado más los detalles y se han currado una cantidad de guiños, que dan mucho que pensar para los frikies de las anécdotas. Estos claros avances también afectan al director, que se muestra más solvente y resolutivo, con lo que consigue una agilidad espectacular, que quizás la anterior cinta no tenía.
Pero ante todo la química entre los protagonistas es la clave, y eso fluye desde el primer momento. Paul Rudd como Ant-Man, Evangeline Lilly como La Avispa, Michael Douglas como el Dr. Hank Pym (la mente ideadora de todo) y Michelle Pfeiffer (Janet, mujer de Hank) lo bordan, con momentos realmente fascinantes. Si a esto le añadimos unos secundarios brutales, todo está en su salsa (Michael Peña está increíble).



Quizás los villanos son los que me fallan un poco en este film, de hecho Walton Goggins está algo desaprovechado, un excelente actor, cuyo papel ridiculizado parece casi de Walt Disney. Quizás eso haya que achacarlo al guión, que sin ser malo y salir muy airoso con numerosos gags cómicos, que quizás cuando debe dar el do de pecho baja el listón. Hannah JOhn-Kamen como Fantasma por momentos está coherente, pero en el final pierde toda la gracia.
de todas formas es interesante la secuencia temporal hilada, que viene tanto del primer film, como de la presencia de Scott Lang en "Capitán América: Guerra Civil" dentro de Los Vengadores, cosa que dejó algo tocada su relación con el Doctor Hank Pym y su hija, pero arregló la de él con su hija y ex-pareja. Es ahí precisamente donde se inicia el film, cuando Ant-Man intenta equilibrar su vida hogareña y sus responsabilidades de superhéroe.


La trama de esta cinta se centra en la misión que tanto Hope Van Dyne, como su padre Hank Pym, intentan recuperar a Janet (Michelle Pfeiffer), madre de la primera y esposa del segundo, que quedó encerrada en el submundo cuántico, mientras intentaban ella y su marido salvar al mundo de un misil destructivo. Ant-Man les ayudará, terminando de ensamblar un edificio con una máquina dentro que les permita transportarse a ese mundo cuántico y rescatarla. Pero los peligros de realizar la misión son elevados, surgiendo enemigos que quieren impedirlo por todos los medios.
Pero amigos entre la simpatía de Paul Rudd, las tonterías de Michael Peña, los diálogos chanantes y los encogmientos y agrandamientos de nuestro Ant-Man uno se lo pasó pipa en el cine.


Os dejo con el tráiler de Ant-Man y la avispa.

domingo, 23 de abril de 2017

John Wick: Chapter Two (2017)


En el año 2014, los desconocidos hasta entonces David Leitch (aunque no aparecía en los créditos) y Chad Stahelski dirigieron John Wick (Otro día para matar) donde el protagonista es Keanu Reeves, actor que por muchos es acusado de falta de expresividad, pero que en aquel film creo escuela y estaba brillante. Si en aquella primera entrega teníamos una cinta donde había acción a paladas, al límite en todo momento más un ritmo brutal y secuencias espectaculares grabadas de manera bestial, aquí la propuesta no sólo se ha afianzado, sino que ha salido todavía más reforzada. Ésta segunda parte partía con un difícil propósito, intentar superar a la primera sin el factor sorpresa que aquella si tuvo, y ha salido vencedora. Aquí ha sido Stahelski el que se ha quedado sólo en la dirección.


En esta ocasión, el mítico asesino John Wick comienza recuperando su coche Ford Mustang del 69 de las manos de los mafiosos rusos que en la primera entrega se lo robaron, y de los que dio cumplida cuenta. Sus sucesores lo tenían en un garage, él lo recupera en un inicio vertiginoso lleno de acción, persecuciones y teniendo que mandar el coche a arreglar después de múltiples golpes. Es entonces cuando recibe la visita de Santino D'Antonio (Riccardo Scamarcio), quien le recuerda el pacto de sangre que selló en su día con él. John Wick se ha retirado, pero Santino le pide que cumpla y pague el pagaré pendiente que tiene con él, y le obligará a ir a Roma a matar a su propia hermana, para así recuperar su puesto en la alta mesa, llena de gente de la camorra y demás grupos internacionales de asesinos.


Como es lógico, Wick se meterá en una jauría para la que se prepara convenientemente. El guión sigue siendo de Derek Kolstad, que sigue describiendo ese hábitat en el que se mueve el protagonista dentro de su profesión, esa organización de la que tira para proveerse de armas, trajes, residencias, etc., que harán que vaya preparado para una batalla a vida o muerte continuas en las catacumbas de la ciudad eterna, y donde se recuerda a menudo el código de honor y las reglas que rigen el comportamiento, y que es para todos el mismo. Es ahí cuando el estilo molón y cool sigue siendo alucinante, y Wick con su propio código descubrirá a los que le traicionan rápidamente, y toma sus propias decisiones. Como es lógico, todo aquel que se interpone en su camino muere, y aquí el rosario de víctimas es aún mayor.


Una vez superada esa fase, su objetivo pasa a ser Santino, y no parará hasta llegar a él. Os puedo asegurar que ver en pantalla grande todo el recital de Keanu Reeves mientras va despachando rivales, de verdad que es impagable. Recordemos que la primera parte llegó gracias a Netflix en España, y con retardo y algún recorte. Brutales las escenas rodadas de forma limpia y con gran nitidez.
En lo argumental, la película se complica lo justo y va al grano desde el primer minuto, y sin duda eso es algo que se agradece. Yo, desde mi punto de vista, disfruto mucho más así, debe ser que me estoy volviendo comodón.


Podría parecer a priori que esta segunda parte es más de lo mismo, pero no, es distinto y lo explico. Aquí las motivaciones de Wick cambian y tiene mucha importancia en el desarrollo, ya que en la primera buscaba venganza por la muerte de su perro y el robo de su coche, pero aquí se ve forzado a hacer algo que no quiere y a asumir lo que vendrá como consecuencia de eso. Ese cambio de posición del personaje central, permite al director un juego mucho más grande, que se ve adornado con incluso toques cómicos, siempre agradecidos.
Ian McShane sigue estando brillante como Winston, el jefe de la organización que lleva el control de todo desde New York, interesante la aportación de Franco Nero como Julius, máximo encargado del Hotel Continental de Roma y como no Laurence Fishburne en el papel de Bowery King, otra pieza clave para John Wick.


En definitiva, si te gustó la primera en esta vas a disfrutar aún más y eso si te hiciste fanático/a os puedo sentenciar que es un valor seguro.

Os dejo con el tráiler.

viernes, 20 de enero de 2017

Passengers (2016)

Cartel del film

Ayer por fin pude ver la película Passengers, dirigida por Mordem Tyldum, y donde hay dos actores claramente protagonistas, Jennifer Lawrence y Chris Pratt. Me llegaban impresiones bastante pesimistas de un film con, al parecer, un presupuesto enorme dentro del que se incluía los emolumentos que cobra una actriz de la talla de la Lawrence (dos Óscars acumula ya la nenita), que va actualmente por los 20 millones de dólares en caché, aproximadamente, y los de Mr. Pratt que tampoco debe andarle a la zaga.
Esta película mezcla por un lado el show galáctico, el de ir en una nave que surca el espacio a través del tiempo para llegar a un remoto planeta, y por otro el de una historia romántica que tiene un dudoso inicio, un tremendo paso atrás y un final feliz.


La historia trata de una nave espacial, el Avalon, perteneciente a una compañía por la que 5000 personas han pagado para viajar a un planeta lejano a lo largo del tiempo, para lo que lo hacen en estado de hibernación. Supuestamente el viaje debe durar 120 años, pero un pasajero, después de que la nave choque contra una nube de meteroritos, se despierta 90 años antes del final del viaje, debido a un fallo en su cápsula de hibernación.
Esto provoca que tenga que hacerse a vivir sólo en la gigantesca nave espacial, y sólo pueda hablar con un androide interpretado por Michael Sheen, aparte de darse cuenta de que lo que le queda de vida lo pasará en esa nave.


A partir de ahí la función tiene un problema, y es que el guión va forzado y a trompicones. Me explico, una vez que el protagonista masculino, Jim Preston (Chris Pratt), lleva más de un año viviendo sólo y lo pasa tan mal que incluso piensa en el suicidio, decide después de mucho pensarlo, que debe sacar a alguien de una de las cápsulas para que le acompañe, y esa es Aurora (Jennifer Lawrence), de la que se informa convenientemente de su estatus de escritora, de lo guapa que es, etc... Como es lógico, su decisión a la larga traerá consecuencias.


Una vez los dos en la nave, surge la inevitable historia de amor, que se pone bastante calentona, y hace que llegue un momento a mitad del film que se estanque un poco. Cuando ella se entera de que su cápsula no se abrió accidentalmente, como es lógico arde en cólera. Pero es entonces cuando la nave empieza a tener serios problemas y empieza a sufrir apagones, pérdida de gravedad, caída de aparatos, etc., Es entonces cuando también accidentalmente se abre la cápsula de Gus Mancuso (Lawrence Fishburne), miembro de la tripulación, que sale bastante enfermo, y en su breve estancia dará las claves para intentar solucionar las averías.


Sin duda, los dos actores principales salvan el film, su química es más que evidente (Pratt y Lawrence se lo han pasado pipa), pero el guión naufraga, ya que el tema de el viaje, la reparación de la nave y demás es bastante forzado y poco creíble, sinceramente. La película está bien, es disfrutable, pero es mejor visionarla sin muchas espectativas, porque además te hace pensar poco, cuando realmente una buena película de ciencia ficción, te deja preguntas en el aire y te hace darle al tarro.

Os dejo con el tráiler.

viernes, 25 de marzo de 2016

Batman v. Superman: Dawn of Justice (2016)

Cartel del film

Ayer acudí al estreno de Batman vs Superman, El amanecer de la justicia, no sin dudas, y habiendo escuchado críticas no del todo positivas sobre la misma. Hablamos, como no, de uno de los estrenos más esperados de este 2016, como ya anuncié aquí a finales de 2015. Y suele pasar, que cuando vas con temores y muchas dudas, luego el visionado supera con creces la idea que tu te habías hecho a tenor de lo leído, dicho y comentado. Estamos ante una gran película, con grandes momentos y muy bien hecha, ya que su director Zack Snyder desarrolla los conflictos interiores de los dos protagonistas principales, proclamando el manejo de personalidades de los mismos y profundizando en los arquetipos de esa dualidad principal que son el hombre murciélago por un lado y el hombre de acero por otro, ambos sustentadores del universo DC Cómics.


Hablamos de una película por momentos sublime, que técnicamente me parece un portento, en la que la fotografía es impresionante, dibujando casi un lienzo en cada plano, además de tener una cuidadísima iluminación. Empieza el film con el origen de Batman, cuando Bruce Wayne de niño pierde a sus padres matados en un callejón y él en su entierro huye y cae en un hueco lleno de murciélagos, menuda pasada de escena. Una banda sonora de Hans Zimmer y Junkie XL incrustada de manera brillante, fusionada con imágenes casi mudas, donde un niño que se queda huérfano y lo pierde todo, se convierte en Batman. Me parece empezar en todo lo alto, utilizando el recurso del flashback en su justa medida. A partir de ahí asistimos a la batalla de Metrópolis (el final de "El hombre de acero") pero desde la perspectiva de Bruce Wayne, y el origen del miedo de Batman hacia ese alienígena de poder divino caído del cielo, interpretado de nuevo por Henry Cavill.


Con un Ben Affleck (Batfleck para los amigos) espectacular, mucho mejor de lo que imaginaba, la carga emocional sube y se producen ciertos paralelismos con los atentados del 11-S de las Torres Gemelas, con la caída de edificios y Bruce intentando salvar a personas en peligro. Todo esto hace de esta primera parte del film sea algo cercano, muy real y con tintes dramáticos.
Pero a partir de aquí, asistimos al nacimiento de un personaje que tendrá bastante protagonismo, que es Wonder Woman (con una genial Gal Gadot) y que se unirá a los dos superhéroes en su lucha contra el mal. Pero la confrontación real de los dos pesos pesados es casi lo menos importante, ya que la fuerza está en dejar claro el esfuerzo por salvar el mundo, para que  no se desencadene más desastre y destrucción. Es ahí donde lucharán contra Lex Luthor, el villano, encarnado por Jesse Eisenberg, que sinceramente me deja a medias, ya que lo hace bien, pero le sobran demasiados aspavientos, no me acaba de convencer, demasiado histriónico, y claro, echo de menos al Joker.


En cuanto a los personajes secundarios, Amy Adams como Lois Lane vuelve a estar a un gran nivel, y la gran alegría la da un increíble Jeremy Irons en su papel de Alfred, con guiños cómicos y frases geniales. Eso si, el resto de secundarios casi no destacan, Laurence Fishburne (que sigue ensanchándose), Holly Hunter (algo fría como la senadora Finch) o Scott McNairy en el papel del tullido Wallace. Diane Lane cumple a la perfección en su papel de Martha, madre de Clark Kent, nombre igual al de la madre de Wayne.
Sinceramente Affleck se ha esforzado y consigue una enorme actuación, Cavill vuelve a estar muy bien y hay escenas de un gran valor, como la de la persecución al tráiler con el batmóvil o la de la salvación por Batman de la madre de Superman, gloriosas ambas.


Snyder, como director, vuelve a rodar como sabe, es decir, enfatiza lo que intuye que funcionará y va desviando detalles nimios que no interesan, con un criterio bastante acertado. Hay un par de momentos de giro inesperado, que sorprenden al espectador, y todo desemboca en una épica batalla, como no podía ser menos, superheróica y de corte magno y sideral.
La historia es oscura, dramática, incluso apocalíptica por momentos, pero es ahí donde Zack cuida los detalles y hace de cada escena una viñeta, muy especial. Se nota que este hombre, se he metido los cómics de ambos superhéroes hasta el tuétano y se agradece.


Os dejo con el tráiler oficial del film.

viernes, 21 de junio de 2013

Man of Steel (El Hombre de Acero) (2013)

Cartel anunciador


Ayer pude ver El hombre de acero, o lo que es lo mismo los orígenes de Superman. Ha costado 75 años, y cinco intentonas, pero al fin hay una película a la altura del superhéroe. Un film que está lejos de ser redondo, pero tiene épica, es grandiosa por momentos, potente... muy potente y a la vez excesiva, como el icono sobre el que versa.
Todo empezó con Batman dónde Christopher Nolan recoge a Bruce Wayne de el submundo cinematográfico (Batman y Robin) y lo convierte en referente del género con su trilogía de El Caballero Oscuro, así Warner Bros se empeñó en que hiciera lo mismo con el superhéroe por excelencia venido del cómic, pero tras negarse una y otra vez aceptó a regañadientes encargarse del proyecto, pero con sus condiciones, sería el productor ejecutivo e idearía la historia con David S.Goyer, pero no sería el director. El director elegido fue Zack Snyder, con cintas como 300 o Watchmen a sus espaldas.

Russel Crowe y Ayelet Zurer


El trío Nolan/Goyer/Snyder tienen un notable alto. Para lo bueno y para lo malo la película es un grandioso entretenimiento (yo hubo momentos que disfruté como un chavalín), de casi dos horas y media, con clímax repartidos a saltos cada 15 o 20 minutos.
La Historia de Kal-El es ya conocida, pero aquí lo novedoso es su tratamiento estético y argumental. Snyder derrocha talento visual, los efectos especiales son soberbios (se nota que hay pasta a raudales en el presupuesto) y en este apartado, hasta los aspectos más íntimos de la película está filmados con mimo, mucho mimo, destacando el arranque en Krypton y la gran batalla final entre héroe y villano.

  Kevin Costner y Diane Lane


En medio del desmesurado y abrumador despliegue, y enfundado en un traje mezcla de discrección y molón, que le sienta como anillo al dedo, emerge el británico Henry Cavill, al que yo conocí en la serie Los Tudor, donde ya deslumbró en el personaje de Duque de Sufolk (el único que fue capaz de sobrevivir a Enrique VIII). El hombre ha hecho muchas horas de pesas, eso te das cuenta ya en la primera escena en la que aparece, casi culturismo han hecho con él, pero el británico es un más que digno sucesor de Christopher Reeve, a parte de tener facciones faciales parecidas, sabe darle al alienígena un toque humano y a la vez contradictorio.
Le rodea la guapísima Amy Adams, que encarna a la espabilada Lois Lane y Michael Shannon que da vida al General Zod, ambos tremendos, sobre todo él encarnando al malo en el tramo final.

Laurence Fishburne y Amy Adams


En los secundarios, un correcto Kevin Costner, una gran Diane Lane, los padres adoptivos, un muy solvente Laurence Fishburne (que por cierto luce unas lorzas espectaculares, ¡¡¡madre lo que ha engordado éste hombre desde Matrix!!!), y Antje Traue la víbora lugarteniente del General Zod que borda su papel de mala.
Pero especial mención merece el trabajo de Russel Crowe como Jor-El, el padre biológico de el superhéroe. Teniendo como antecedente a un mito como Marlon Brando, la responsabilidad era grande, que puede volverse una losa, pero el australiano está soberbio, lo borda por momentos, y aprovecha a la perfección la importancia que la historia de los guionistas concede a su personaje, fundamental y clave en la película. Definiría su actuación como imponente.

   Michael Shannon y Antje Traue

Menos espectaculares, pero encajando bien están los padres adoptivos, Costner metido en el papel de un granjero humilde de Kansas, que intenta hacer lo mejor que puede el paso de la infancia a la adolescencia de un niño que cambiará el mundo.
Ayelet Zurer, muy presente al principio por dar a luz al niño, Y Diane Lane están muy bien en los papeles de madre kryptoniana y madre terrícola adoptiva.

Henry Cavill

En cuanto a las escenas de acción, la batalla que se monta en el pueblo me parece insuperable con momentos inolvidables, dónde Antje Traue lo borda. La parte final con la supernave aniquilando la ciudad, y toda esa apocalíptica parte final me parece demasiado grandilocuente, pero con algúnas partes excepcionales como la lucha de titanes entre Superman y Zod, y esas frases míticas como "Yo lucho por mi pueblo, y no me importa hacer cosas terribles para conseguirlo". Por otro lado opino que se abusa del exceso de flashbacks, y hay algúna laguna que otra en el guión.


Con todo ello, la parte final se me hace larga y llega uno un poco saturado al final de tanta épica, vocación de seriedad, y solemnidad que en cierto modo mata aquella bis cómica de Christopher Reeve, aunque la película tiene sus puntos graciosos, escasos y repartidos.
Eso si, cuanto mejor es el villano, más brilla el héroe...

Os dejo con el tráiler de la película.
  

martes, 28 de mayo de 2013

Apocalypse Now Redux (1979-2001)

Cartel del film


En 1979 Francis Ford Coppola dirige el que para mí es el Film con mayúsculas sobre la Guerra del Vietnam. El guión está basado en una novela de Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas (Heart of darkness). Ganadora de Oscars y candidata a otros muchos, también ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1979.
En 2001 Coppola presentó, también en Cannes, un nuevo montaje de la película, de hasta 3 horas y casi media hora más con el nombre de Apocalypse Now Redux, que es la que yo os pongo.

    Llegada al territorio de Kurtz

El capitán Willard (Martin Sheen) es enviado a Vietnam a un lugar dentro de la jungla, con una misión concreta, que es la de localizar y matar al Coronel Kurtz (Marlon Brando) un ex boina verde que ha organizado su propio ejército,  y que se deja adorar por los nativos.
Willard va camuflado en una barcaza de soldados rasos que van subiendo río arriba, y sufre mil contratiempos, conflictos bélicos, poderes de la naturaleza, infecciones y enfermedades. Lo interesante, es que casi sin querer se va convirtiendo en un hombre similar al que tiene que matar.

Marlon Brando
            
  
A lo largo de la historia, tanto escenarios como acción se vuelven más locura y menos realidad. La película tiene momentos míticos de la historia del cine, como el inicio, en el que la imagen del capitán Willard, tendido sobre la cama y mirando al ventilador, se une a los helicópteros que bomardean la selva con Napalm mientras suena el The End de los Doors, imágenes y música se entrelazan de manera bestial, así como cuando el coronel Bill Kilgore (Robert Duvall) describe lo que para él es un bomardeo de una colina con Napalm y su frase memorable... "Aquella colina olía... a... Victoria". Otro momento genial es la escena en que los helicópteros del Noveno batallón de la Primera División de Caballería (Aerostransportada) bombardean el poblado vietnamita, todo ello ambientado con la Cabalgata de las Valquirias de Wagner.

     Martin Sheen
 
 
Impresiona que El Coronel Kurtz (Marlon Brando) no sale hasta la última hora de película, y destaca esa escena en que Willard es llevado ante Kurtz para ser interrogado, dónde hay una combinación de luces y sombras que ocultan el rostro del coronel (lado bueno/lado malo). Una película que trata mucho los trastornos en los soldados que esta guerra (y cualquier otra guerra) ocasionan y que ya afectan a toda su vida, en función de su personalidad, actos y conciencia.
 
Os dejo con el tráiler de la película.