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jueves, 30 de diciembre de 2021

Las mejores películas de 2021 (6-10) Parte 2


Como es lógico este ha sido un año de transición en cuanto a poder ver películas en las salas de cine, ya que el ir a ver cine a las salas sigue sin ser como antes. La lista realmente es más amplia, pero este año se queda en 10 películas, eso sí, muy buenas de las que pude ver. Aquí tenemos un film que es la precuela de una saga de una misteriosa organización británica, la cuarta entrega de una saga mítica que empezó en 1999, una película sobre una historia de asesinatos y miedo en el Londres actual pero mezclado con el de los años sesenta, una nueva versión de un clásico literario de ciencia ficción y la última película de un director de lo más curioso cuyo paso del tiempo tiene mucho que ver.


6. THE KING'S MAN de Matthew Vaughn


Matthew Vaughn dirige The King's Man: La primera misión, la precuela que después de una segunda parte irregular albergaba dudas en mí, aunque desde luego los tráilers me animaban y mucho. Kingsman: Servicio secreto es una gran película de acción, de las mejores de la pasada década, llevando el cómic de Mark Millar y Dave Gibbons de manera sublime, era un film muy bueno, tremendamente eficaz, de una diversión y ejecución fantásticas, además de incluir la flema británica como hilo conductor del humor, siendo un complemento perfecto a las violentas escenas que allí se veían, y convirtiéndose en una especie de reinvención del Agente 007. Por desgracia Kingsman: El círculo de oro, era una secuela bastante irregular.
Y la verdad es que salí encantado del cine, dos horas y pico de diversión de esta precuela que indaga en los orígenes de esta misteriosa organización británica. Pero es curioso, es una película que va de menos a más, siendo su introducción lo que menos me llamó la atención ya que parece un drama muy convencional, pero a la media hora hay un giro que me permitió ver que el director de las anteriores partes, iba por caminos diferentes aquí, como por ejemplo un enfoque más adulto. El personaje interpretado por Ralph Fiennes, Orlando Oxford, tiene dudas para valerse de la violencia, sólo el error de valentía que comete su hijo Conrad, le hará volver a esa senda. Cuando el grupo formado por tiranos y mentes criminales más malvadas de la historia se unen para desencadenar la I Guerra Mundial, Oxford será quien luche a contrarreloj para evitarlo. Pero el tono general es desenfadado y bastante divertido, de hecho hasta los momentos de lucha son muchas veces muy graciosos, con detalles y signos muy ingeniosos, que me han sorprendido para bien. 
Un pasatiempo fenomenal que ofrece diversión de primera clase, y varias escenas realmente inolvidables.

Os dejo con el tráiler.





7. THE MATRIX RESURRECTIONS de Lana Wachowski


Los hermanos Wachowski (hace ya tiempo hermanas Lana y Lilly) dirigieron en 1999 The Matrix donde la realidad que vivimos no es real, premisa con la que arrancaba el universo de aquel film. Una película que fue toda una revolución en su momento, y se convirtió en referente e icono a imitar acabando el siglo XX. Las dos secuelas estrenadas cuatro años después, Matrix Reloaded y Matrix Revolutions, no llegaban al nivel de la primera, pero hicieron que la legión de frikies y seguidores fuera en aumento. Pasaron 16 años para la confirmación de una cuarta entrega, esta Matrix Resurrections, que por culpa de la pandemia ha tenido retrasos y al final ha sido dirigida en solitario por Lana Wachowski, que tenía una serie de ideas que debía plasmar en imágenes.
Y una primera cosa que hay que decir es que este nuevo film bebe mucho de la primera entrega, recurriendo bastante a imágenes insertadas de aquella, que tiene como objetivo construir algo nuevo a partir de cimientos sólidos y conocidos. Pero es algo evidente, todas las secuelas están condenadas, casi al nacer, de no tener ese elemento sorpresa de la primera de la saga, algo con lo que hay que jugar muy bien si se quiere hacer algo que sea distinto y que llame la atención. Es por esto, que en la primera media hora aproximadamente de la película me llamó sobremanera ese giro muy ingenioso, en el cual se deja claro que Matrix fue un videojuego, Thomas Anderson su creador y Trinity una mujer de la que estaba enamorado, pero con la que nunca había hablado, por lo que todo el equipo de Anderson debe crear la cuarta parte de ese videojuego. Es decir, nunca existió Matrix, solamente como ficción para los gamers. Se hacen muchos chistes y comentarios perspicaces e irónicos en torno a la legión de seguidores del videojuego de Matrix.
Pero como no podía ser de otra forma, esa primera parte ilusionante acaba desembocando en el mundo clásico de la saga, donde se despliegan los personajes ya conocidos, los nuevos o recuperados y con sus escenarios eléctricos o decadentes. Si que es cierto, que este cuarto capítulo no llega a esa grandilocuencia que agotaba de las partes 2 y 3, en eso les gana, es mucho más ágil y se agradece en el desarrollo. Pero, como siempre, hay que tomar decisiones y Lana Wachowski lo hace y una de ellas es introducir ya desde el principio a un Morfeo muy distinto al interpretado en su momento por Laurence Fishburne, y eso que el personaje al que da vida Yahya Adbul-Mateen II hace varios guiños de pleitesía y reverencia a su predecesor. 
Desde mi punto de vista esta cuarta parte se sitúa en segundo lugar de la saga por lo que arriesga, pero me da la sensación (y esto empieza a ser ya una constante) de que cuando los hermanos Wachowski rodaron la primera parte en 1999 eran hombres aún, pero cuando se cambiaron de sexo, han cambiado de opinión, y aquella gran obra la ven demasiado masculina y heteropatriarcal (vaya por dios), y Lana para quedarse tranquila ha metido muchas más mujeres, que por supuesto manden, que un personaje se declare gay, se habla de binario muchas veces, en fin, un desvarío en toda regla con respecto a la idea original, que tiene su punto álgido cuando tratan de igualar a Trinity con Neo, incluso ponerla a ella por encima.

Os dejo con el tráiler del film.





8, LAST NIGHT IN SOHO de Edgar Wright


Edgar Wright dirige Última noche en el Soho, director cuya única referencia que tengo es un film muy alejado de la temática de este, aquella cinta titulada Baby driver de 2017. Pero al parecer Wright en sus inicios, este es su noveno film, había hecho ciertas incursiones homenajeando con una trilogía desde 2004 a 2007 el asunto zombie. Aunque aquí va directo al grano, va directamente a un film de terror y horror, bastante clásico en su concepción. Es por esto, que en este trabajo están varios referentes claros del cine de terror, como es evidente, el Drácula (1992) de Francis Ford Coppola, Agárrame esos fantasmas (1995) de Peter Jackson o La cumbre escarlata (2015) de Guillermo del Toro, entre otros.
Pero esta película también tiene un toque serio de thriller psicológico, ya que la protagonista principal Eloise (Thomasin McKenzie) que es una joven apasionada por la moda y llena de inocencia, se traslada desde su Cornualles natal a Londres para estudiar en una escuela de moda, su enorme pasión. Al inicio entra en una residencia de estudiantes, donde no conecta con sus compañeras, y decide mudarse a una casa de alquiler en el Soho londinense, un ático en la vivienda de una señora mayor. Allí comenzará a tener una serie de sueños, que son casi pesadillas, donde ve a una joven rubia llamada Sandie (Anya Taylor-Joy) que aspira a ser cantante y cómo consigue ese sueño a través de un "mánager" llamado Jack (Matt Smith) que en realidad la utiliza como chica de alterne para sus clientes sedientos de sexo. Es entonces, donde nuestra protagonista entra en la década de los 60, se transporta a ella, una época que adora musicalmente y en el asunto de la moda y donde empieza a descubrir cosas horribles. Esto le irá afectando a su vida diaria, en sus relaciones con compañeros e incluso en el trabajo que consigue en una taberna de camarera. Sufrirá visiones continuas, que la tendrán completamente aprisionada, aterrorizada e incluso deprimida y sobre todo asustada. 
El planteamiento general de la película utiliza el lado oscuro y sórdido del Swinging London con un interesante juego de espejos de pasado y presente (a veces llega incluso a agobiar) intenta desconcertar al espectador, despertando las trampas de la nostalgia, pero a la vez hace un retrato de una época cuyo vestuario mod era bestial y la banda sonora que acompaña es de un nivel acorde a la época con temas de esos años.

Os dejo con el tráiler del film.





9. DUNE de Denis Villeneuve


Dune es el nuevo film del director francocanadiense Denis Villeneuve en el que hace su visión particular del clásico de la novela de Frank Herbert. Ya David Lynch en 1984 hizo el suyo, que a mi particularmente siempre me ha resultado difícil de digerir, pero sin embargo esta nueva que evidentemente 37 años después dispone de muchos más medios y eso es una ventaja en películas de ciencia-ficción, posee una cualidad indudable y es que el tratamiento que hace el director del conjunto y de los personajes, me parecen de un acierto total. Denis ya me dejó un buen sabor de boca con La Llegada, más tarde con la notable Blade Runner 2049, pero ahora se ha coronado.
Arrakis, el planeta del desierto, es el feudo de la familia Harkonnen desde hace generaciones, pero queda en manos de la Casa de los Atreides, después de que el emperador ceda a ésta explotación de las reservas de especia, una de las materias primas más valiosas de la galaxia y también una droga capaz de amplificar la conciencia y extender la vida. El duque Leto (Oscar Isaac), la dama Jessica (Rebeca Ferguson) y el hijo de ambos, Paul Atreides (Timothée Chalamet), llegan al planeta con la esperanza de recuperar el nombre de la casa, pero pronto se verán envueltos dentro de una trama de traiciones y engaños que hará que desconfíen de sus más allegados y a valorar a los lugareños, los Fremen, una tribu de habitantes del desierto, que tienen estrecha relación con la especia. Stellan Skarsgârd, haciendo del villano, el Emperador Vladimir Harkonnen, aparece en pocas escenas pero está excelente, al igual que Dave Bautista como Rabban Harkonnen en modo secundario.
Los personajes por medio del director son tratados a posta con cierta distancia y frialdad lo que les hace perder calor humano, incluso en momentos trascendentales. No quiere decir que su actuación sea mala, ni mucho menos, están excelentes, impecables mejor dicho. El ritmo del film es peculiar, pero tiene la gran cualidad de cocinar con cuidado el drama y a la vez ir desgranando escenas de una intensidad brutal. Ni que decir tiene, que en esencia, todo lo que sucede en la historia es algo ya conocido y paralelo a historias de otras sagas, pero el tratamiento aquí me parece muy acertado. Por ejemplo, los continuos sueños premonitorios de Paul, están muy bien canalizados, y nos permiten entrar en su mente de manera tremenda.
Pero si algo eleva al film de manera genial es su parte audiovisual, con un diseño de producción bestial y apabullante, gran dirección de fotografía de Greig Fraser, lo que hace que los planos generales ganen mucho a lo que hay que añadir la composición que encanta de encajar al propio director. A esto hay que añadir un diseño de sonido espectacular que me hizo alucinar en la butaca, impresiona su manera de envolver el conjunto de la pieza. Y cómo no, la banda sonora de Hans Zimmer es simplemente abrumadora y destaca incesante y atronadora, resonando constantemente, desde luego no pasa desapercibida.
En definitiva una película que no te atrapa por que desprenda cariño, si no por todo lo contrario por ser cruda y visceral en todos los sentidos. Según reza al principio del film, esta es la parte uno y nos deja abierta de par en par la parte dos que espero no tarde den llegar. Como siempre el excesivo metraje, 155 minutos, podría haber sido reducido.

Os dejo con el tráiler del film.






10. OLD de M. Night Shyamalan


M. Night Shyamalan regresa con la película Tiempo, después de cerrar la trilogía de El Protegido de manera brillante. Lo hace con una adaptación de Castillo de arena, una novela gráfica de Frederik Peeters y Pierre Oscar Lévy, con un resultado algo irregular y oscuro, aunque atesora buenos momentos, pero con falta de ritmo en la parte central del trabajo y lo digo porque está lejos de ese producto vertiginoso y trepidante de horror playero que engañosamente aparece en los tráilers, horror playero hay, pero no tan vertiginoso, más espaciado.
El problema esencial de este film, es que te invade la tristeza ya desde la primera escena con la llegada de la familia al supuesto lugar idílico de vacaciones. La puesta en escena del director sigue siendo excelente, con dominio de la toma larga, hasta que la película queda varada en una localización muy limitada como la orilla de una playa muy especial. Es ahí donde los protagonistas sobrepasados por los acontecimientos que les pasan, intentarán poner soluciones a sus inevitables problemas. Hay una evidente sensación de que eso también puede pasarte a ti en cualquier momento y empatizas con los personajes aturdidos e incapaces de salir de allí.
Lo que es cierto e inevitable, es el paso del tiempo, pero en esta película es realmente implacable y no tiene piedad con nadie, pero es algo torpe en la exposición, a veces no comprendes detalles, que luego vas descubriendo cuando ya no te interesa tanto, cosas explicadas tarde y con poco sentido, ahí este director sigue fallando, creo. Hay veces, y en este film se nota, que intenta contentar a un público de menor edad, convirtiendo la historia en algo más infantil y que pierde la idea original, que podría haber sido. En cuanto a los actores Gael García Bernal y Vicky Krieps están bien con su matrimonio condenado, mientras Rufus Sewell y Abbey Lee defienden los personajes más complicados, no complejos.
En definitiva un drama aterrador sobre la vejez y la enfermedad que funciona bien durante un tramo, pero su ambición por alejarse y intentar explotar el material básico acaba volviéndose en su contra.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 21 de noviembre de 2021

Last night in Soho (2021)


Edgar Wright dirige Última noche en el Soho, director cuya única referencia que tengo es un film muy alejado de la temática de este, aquella cinta titulada Baby driver de 2017. Pero al parecer Wright en sus inicios, este es su noveno film, había hecho ciertas incursiones homenajeando con una trilogía desde 2004 a 2007 el asunto zombie. Aunque aquí va directo al grano, va directamente a un film de terror y horror, bastante clásico en su concepción. Es por esto, que en este trabajo están varios referentes claros del cine de terror, como es evidente, el Drácula (1992) de Francis Ford Coppola, Agárrame esos fantasmas (1995) de Peter Jackson o La cumbre escarlata (2015) de Guillermo del Toro, entre otros.


Pero esta película también tiene un toque serio de thriller psicológico, ya que la protagonista principal Eloise (Thomasin McKenzie) que es una joven apasionada por la moda y llena de inocencia, se traslada desde su Cornualles natal a Londres para estudiar en una escuela de moda, su enorme pasión. Al inicio entra en una residencia de estudiantes, donde no conecta con sus compañeras, y decide mudarse a una casa de alquiler en el Soho londinense, un ático en la vivienda de una señora mayor. Allí comenzará a tener una serie de sueños, que son casi pesadillas, donde ve a una joven rubia llamada Sandie (Anya Taylor-Joy) que aspira a ser cantante y cómo consigue ese sueño a través de un "mánager" llamado Jack (Matt Smith) que en realidad la utiliza como chica de alterne para sus clientes sedientos de sexo. Es entonces, donde nuestra protagonista entra en la década de los 60, se transporta a ella, una época que adora musicalmente y en el asunto de la moda y donde empieza a descubrir cosas horribles. Esto le irá afectando a su vida diaria, en sus relaciones con compañeros e incluso en el trabajo que consigue en una taberna de camarera. Sufrirá visiones continuas, que la tendrán completamente aprisionada, aterrorizada e incluso deprimida y sobre todo asustada.


El planteamiento general de la película utiliza el lado oscuro y sórdido del Swinging London con un interesante juego de espejos de pasado y presente (a veces llega incluso a agobiar) intenta desconcertar al espectador, despertando las trampas de la nostalgia, pero a la vez hace un retrato de una época cuyo vestuario mod era bestial y la banda sonora que acompaña es de un nivel acorde a la época con temas de esos años.
Thomasin McKenzie tiene una interpretación cálida cuando toca, pero también hace que entiendas sus miedos y que empatices con ella, en esa condición de chica frágil rural que sigue sus sueños hasta la capital, que como toda ciudad grande tiene una vida salvaje y dura en la que ella se ve inmersa. Diana Rigg, hace de la Sra. Collins, una muy atinada actuación de un personaje clave en toda la historia. Michael Ajao es John, el compañero de escuela de Eloise y su gran apoyo, al que se acaba uniendo como tabla de salvación.



En definitiva un film cuya forma o detalles que lo presentan, están muy cuidados dentro de una rueda de incertidumbre, momentos de intensa investigación, y por supuesto bastante de locura y paranoia que te atrapa durante las dos horas de metraje y cuyos giros finales acertados completan una buena película.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Las mejores películas de 2017 (6-10) Parte 2


Bueno ya llegamos a un tramo de la lista donde hay películas realmente disfrutables, y que por uno u otro motivo les ha faltado algo para estar en las posiciones de honor. Aquí tenemos el nuevo capítulo de una saga ya mítica donde han arriesgado y no todo fueron aciertos, una película sobre un traficante basada en hechos reales, una superheroína a la que por fin le hicieron su película DC y fue un acierto, un remake de Alex de la Iglesia muy acertado y una película de robos con un conductor muy especial.

6. STAR WARS: THE LAST JEDI de Rian Johnson

Como ya dije en su día con respecto al Episodio VII, en aquella cinta dominaba la nostalgia, aunque conseguía ser un divertimento excelente con la introducción de los nuevos personajes que rejuvenecían la saga. Pero aquí, aparte del avance de la historia de la mítica saga, que no puede parar, se me antojaba ya de antemano que había que dar un golpe de timón y arriesgar, y Rian Johnson (que también el guión es suyo) lo hace y de qué manera. Pero claro, cuando se arriesga pueden pasar dos cosas, que haya aciertos, fallos o que la cosa se quede repartida, y para mi en este caso hay de ambas. 
Los esfuerzos de Rian Johnson por dejar su sello en este trabajo son loables, pero no lo consigue del todo. Y me refiero a cuestiones de estructura de guión que quedan algo inconexas y que realmente afectan al resultado final. Y eso que ha metido probablemente muchas más partes de humor, que hace que probablemente sea la más chisposa, pero hemos de tener en cuenta que Star Wars en general interesa por su historia, no porque se le quiera dar un aspecto más humorístico. Los Porgs, por ejemplo, esos bichitos que son mezcla de pingüinos y pájaros al final resultan de lo más simpáticos, pero el problema está en que hay situaciones y sobre todo pasajes del film que me sobran, como los habitantes de la isla de Luke Skywalker, que poco aportan a la historia, por ejemplo.
En definitiva algo me casca en esta nueva entrega, mucho efectismo y poca base argumental.

Os dejo con el tráiler.




7. AMERICAN MADE  de Doug Liman

Doug Liman dirige este film basado en hechos reales, de lo que fue la vida de un piloto comercial de la TWA, Barry Seal (interpretado por Tom Cruise), que a finales de los años 70 algo cansado de su trabajo poco gratificante, dormir en hoteles y recorrer los cielos con el piloto automático puesto, tiene una charla en un bar en medio de un viaje con un hombre de la CIA, Monty Schafer (Domhnall Gleeson) que te ofrece ayudar a tu país, montando tu propia empresa de vuelos, y volando haciendo encargos de todo tipo para ellos. Él acepta, pero eso le cambiará la vida ya para siempre. 
Yo fui a ver el film sabiendo que no iba a ser una obra maestra, pero tiene muchas cosas buenas y se te pasa bastante rápida. Tiene como gran detalle, que la historia es tan alocada, que te cuesta creer que aquello sucediese de verdad, porque hoy en día es absolutamente impensable que algo así suceda. Pero claro, hablamos de un hombre que hacía tratos con el Cartel de Medellín donde estaba un joven Pablo Escobar, con Manuel Noriega (Dirigente de Panamá) y hasta con el presidente del momento Ronald Reagan, incluso el entonces gobernador Bill Clinton. Eso hace ver también los tremendos desbarajustes de aquella época, tanto en el funcionamiento de las naciones (sobre todo EEUU), y el mundo en general, las travesías que Seal podía hacer sin ningún control, etc... 
De las gratas sorpresas del año.

Os dejo con el tráiler.






8. WONDER WOMAN de Patty Jenkins

Wonder Woman, la nueva película de DC que dirige Patty Jenkins es un divertimento absoluto, que en mi caso particular he disfrutado mucho, eso si, tiene para mi dos peros, primero una duración algo larga, para mi sobran 15 minutos de metraje, y segundo la parte final de la película es la que menos me gustó, como si hubiera faltado el remate final.
Recordemos que los dos últimos títulos de la franquicia, fueron mal recibidas (hablé de ambas aquí), Batman vs Superman que para mi es muy buena, pero tuvo malas críticas y Escuadrón suicida, que ahí se coincide en floja y muy criticada. Evidentemente con esta cinta el salto de calidad es obvio, pero tampoco la pondría como estratosférica.
La dirección del film desde el inicio quiere contar una historia, y ese tesón de la protagonista, Diana, que quiere recibir formación como amazona, a pesar de la negativa inicial de su madre, pero como explicación crucial de lo que luego será su misión. Esa intro, sirve como prólogo lógico, y está perfectamente rodado, visualmente genial, con la escena de la lucha en la playa como momento álgido. Gal Gadot, interpreta a Wonder Woman con dos características que le engrandecen, por un lado su cabezonería, y por otro su ingenuidad, cosas que aprovecha de manera sublime la actriz. Se trata de una defensora de la justicia, que quiere que reine la paz en el mundo, para lo que sus súperpoderes serán muy necesarios. El abandono de Themyscira y el inicio de su propia aventura es algo natural y lógico, que su madre deberá aceptar.
Me lo pasé pipa con este film.

Os dejo con el tráiler.





9. PERFECTOS DESCONOCIDOS de Álex de la Iglesia


Álex de la Iglesia dirige este remake de la película italiana de éxito "Perfetti Sconosciuti" (2016) de Pablo Genovese. He de admitir que no he visto el film italiano del que parte la idea, pero seguro que Álex lo ha adaptado más al mundo ibérico en el que vivimos los españoles. 
Pero aquí ha vuelto el mejor Alex de la Iglesia, aunque con diferencias claro. Lo primero, como manda la historia original, se desarrolla en un espacio cerrado, la casa donde se celebra la cena, lo segundo es que hay 7 personajes, es una película coral y todo sucede entre ellos. La historia es que tres parejas y el amigo soltero de ellos quedan para cenar en la casa de una de las parejas, en este caso Alfonso (Eduard Fernández) y Eva (Belén Rueda), se trata de gente madura a caballo entre los 45 y los 50 años. Las otras dos parejas son Ana (Juana Acosta) y Antonio (Ernesto Alterio) y los recién casados y por tanto los más jóvenes Blanca (Dafne Fernández) y Eduardo (Eduardo Noriega). Pepón Nieto se encarga de Pepe el soltero.
Divertidísima película que te hace pasar unos momentos desternillantes.

Os dejo con el tráiler.





10. BABY DRIVER de Edgar Wright

Edgar Wright dirige este cinta, que tiene varias cualidades muy buenas, aunque parte de una historia algo ya conocida desde tiempos lejanos, desde luego tiene una innegable cualidad y es que divierte mucho, con momentos espectaculares, escenas de acción rodadas a la perfección y con un montaje realmente bueno, es digamos una de esas películas en las que el envoltorio es maravilloso, pero cuando te adentras en el regalo, no todo es de color de rosa, y tiene sus dimes y diretes, con un guión que cojea a veces. Es un film con guiños a varias películas, a Bonnie and Clyde, Le llaman Bodhi, Heat, incluso Pulp Fiction, pero claro, también Drive.
Un chico joven, Baby, encarnado por un gran Ansel Elgort, es un chico algo perdido que de pequeño vio como sus padres morían en un accidente, y que posee un problema auditivo que le lleva a obsesionarse con la música, hasta tal punto que vive recluido en ella y con su padre adoptivo mudo y en silla de ruedas al que cuida. Pero él tiene un don, ese es el de conducir de manera fastuosa, cosa que le lleva a trabajar para un excéntrico mafioso, Doc (Kevin Spacey brutal como siempre) que construye equipos de actuación para robar, con la singularidad de que en cada atraco cambian los elegidos. Es Baby, el encargado de librar al equipo de la persecución policial tras cometer el robo. 

Os dejo con el tráiler.

miércoles, 12 de julio de 2017

Baby Driver (2017)


Edgar Wright dirige este cinta, que tiene varias cualidades muy buenas, aunque parte de una historia algo ya conocida desde tiempos lejanos, desde luego tiene una innegable cualidad y es que divierte mucho, con momentos espectaculares, escenas de acción rodadas a la perfección y con un montaje realmente bueno, es digamos una de esas películas en las que el envoltorio es maravilloso, pero cuando te adentras en el regalo, no todo es de color de rosa, y tiene sus dimes y diretes, con un guión que cojea a veces. Es un film con guiños a varias películas, a Bonnie and Clyde, Le llaman Bodhi, Heat, incluso Pulp Fiction, pero claro, también Drive.


Un chico joven, Baby, encarnado por un gran Ansel Elgort, es un chico algo perdido que de pequeño vio como sus padres morían en un accidente, y que posee un problema auditivo que le lleva a obsesionarse con la música, hasta tal punto que vive recluido en ella y con su padre adoptivo mudo y en silla de ruedas al que cuida. Pero él tiene un don, ese es el de conducir de manera fastuosa, cosa que le lleva a trabajar para un excéntrico mafioso, Doc (Kevin Spacey brutal como siempre) que construye equipos de actuación para robar, con la singularidad de que en cada atraco cambian los elegidos. Es Baby, el encargado de librar al equipo de la persecución policial tras cometer el robo. 


La primera parte de la película es realmente buena, y mezcla de una manera bastante acertada, aunque con matices, un thriller de atracos con música, claro que ésto es algo que va intrínseco en el personaje del protagonista, que tiene la peculiaridad de que para cada trabajo pone un tema, para cada situación tiene un ipad diferente, graba las conversaciones y compone música con esas grabaciones, pero que a veces resulta cargante. Es cierto que toma riesgos, pero calculados, y la relación entre Baby y Debora (guapísima Lily James) hace que todo tenga su lado tierno bien medido.


Pero a mitad del film hay cosas que descolocan un poco, el guión se empieza a tambalear, a pesar de que la actuación de los actores raya la perfección, con un Jon Bernthal excepcional, un Jamie Foxx brutal (cada vez se me parece más a Denzel Washington), en dos papeles casi idénticos, un Jon Hamm (Buddy) que se come la pantalla junto a una sexy y potente Eiza González (Darling). Pero hay una atmósfera en el film, que es el que me genera dudas, parece como si el director ha visto muchas películas y refleja sus ideas en la suya, pero sin saber de como se desarrollan estos temas en la realidad, de ahí las salidas de tono o por peteneras de Baby cuando actúa bajo presión.


Hablamos de un guión sencillo, que no destaca, algo muy habitual en los films de hoy día, pero que muy bien embadurnado y lleno de escenas efectistas, además de una espectacular banda sonora, te puede hacer creer que estás ante una película de ensueño, pero le faltan cosas, hay una pata que cojea, y cuando eso pasa el resultado no es del todo completo.
Eso si, el o la que quiera pasar un rato divertido en el cine lo va a conseguir, con sus toques de humor justos (pero muy buenos) y una ironía latente, que dan empaque al conjunto.


Os dejo con el tráiler de Baby Driver.