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jueves, 29 de enero de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXIX)

Como decía ayer, los hermanos Joel y Ethan Coen dirigieron en 2007 el film No es país para viejos y que estaba basado en la novela de Cormac McCarthy. La historia se desarrolla en 1980, en la frontera de Texas y Nuevo Mexico, en un lugar indeterminado, donde Llewelyn Moss, al que da vida Josh Brolin, es un cazador de antílopes que no tiene lo que se dice un buen día de caza, no atina con un antílope. Sigue caminando y descubre a unos hombres acribillados a balazos, un cargamento de heroína y dos millones de dólares en efectivo. Es el comienzo de un thriller o western moderno o incluso renovado ejemplo de novela negra.
Esa primera escena define el film, y es realmente mítica ya que a partir de ahí y sin pensárselo dos veces Moss decide coger el dinero y construir un futuro mejor para él y su mujer. Se inicia entonces una huida a contrarreloj en la que Moss es la presa tras la que van varios cazadores. Carson Wells (Woody Harrelson) es un ex-agente de las Fuerzas Especiales contratado por un cártel, Anton Chigurh (Javier Bardem) es un asesino a sueldo cuya misión (que es recuperar el dinero robado y devolvérselo a sus jefes) es sólo una excusa para matar de forma fría, implacable e indiscriminada, y Ed Tom Bell (Tommy Lee Jones) es un veterano sheriff al que a pesar de estar de vuelta de todo, la situación a la que se enfrenta parece que se le escapa de las manos.
En otra escena mítica Chigurh echa gasolina en una estación de servicio, va a pagar al propietario de la estación, pero en la conversación con él, le pregunta si ha pillado lluvia por el camino porque ha visto que el coche tiene matrícula de Dallas, algo que molesta o irrita a Chigurh, y a partir de ahí todo deriva por donde él quiere hasta el punto de que obliga al hombre a elegir cara o cruz de una moneda antigua, para decidir si lo mata o no, al final elige cara y se salva...


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 29 de noviembre de 2025

F1: The movie (2025)

Joseph Kosinski dirige esta superproducción después de su espectacular Top Gun: Maverick que tanto impactó tres años atrás. Esta película cuenta con la presencia como productor del piloto Lewis Hamilton, y la participación de todos los pilotos del campeonato del mundo en el momento en el que se grabó, allá por 2023. Con una figura indiscutible como Brad Pitt como gancho e interpretando al veterano piloto Sonny Hayes, consigue atrapar por su buen ritmo y salir triunfante no sólo por la experiencia de un piloto con muchas tablas en la trama, si no también en el aspecto cinéfilo dando una tremenda consistencia a la cinta.


Obviamente esta película que está basada en la Fórmula 1 y en el campeonato del mundo de la especialidad, es fácil de entender, me refiero a su lenguaje, para aquellos que amamos y seguimos el gran circo, pero ante todo es puro espectáculo, no es una cinta profunda ni que te vaya a sorprender ni mucho menos, aunque de hecho el guionista Ehren Kruger elige caminos tradicionales y hay ciertos matices o situaciones que se ven venir y ya sabes lo que va a pasar.
En el film se nos cuenta la historia de Sonny Hayes que fue un fenómeno prometedor de la Fórmula 1 en la década de los 90, donde se codeaba con gente como Prost, Senna o Mansell, hasta que un accidente muy grave en pista acabó casi con su carrera y le quitó todo lo que tenía. Treinta años después corre aquí y allá, un nómada del volante en las 24 horas de Daytona, Le Mans, o donde le convenza, pero disfrutando siempre. Su antiguo compañero de equipo Rubén Cervantes (Javier Bardem) le contacta y le ofrece una oportunidad única, correr en su equipo de Fórmula 1 muy en riesgo de desaparecer o quebrar, si no empiezan a obtener resultados. Rubén le convence y vuelve a la categoría reina, una última oportunidad para él también como piloto. Su compañero es el novato Joshua Pearce (Damson Idris), piloto estrella que quiere imponer su estilo y ritmo.


La rivalidad entre ambos es extrema y saltan chispas en las primeras carreras, Hayes parece que no juega en equipo, pero es todo lo contrario, de hecho el primer punto del equipo de Pearce es gracias a su trabajo sucio. Es cierto que el carisma de Brad Pitt es enorme y llena la pantalla, y sobre todo en la primera parte sale triunfador absoluto, sin embargo todo lo que rodea al piloto ya no está tan trabajado exceptuando a una gran Kerry Condon, que hace de Kate McKenna, la directora técnica del equipo y encargada de hacer mejoras en el coche, y que curiosamente es la que aporta humanidad, dentro de un mundo de muchos tecnicismos. Es Idris el que no me acaba de redondear, me parece que le falta algo para que su conflicto con Hayes sea más creíble.


Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 26 de mayo de 2024

Dune: Part Two (2024)

Muchas eran las expectativas por mi parte de la segunda parte de Dune, que salió este año en cines allá por el 1 de marzo y dirigida de nuevo por el director francocanadiense Denis Villeneuve donde revisa de manera bestial la novela de Frank Herbert, y francamente ha superado todo lo esperado, un auténtico disfrute visual, actoral y de conjunto que paso a desgranar. Ya en la primera parte tres años atrás, el director y su tratamiento que hacía del conjunto y de los personajes, me parecieron de un acierto total. Denis, anteriormente, ya me dejó un buen sabor de boca con La Llegada, más tarde con la notable Blade Runner 2049, pero se coronó tres años atrás y ahora ha subido a la gloria. La dirección de arte, los efectos y la puesta en escena visual son de una calidad soberbia, además de contar con Hans Zimmer en la banda sonora del film, al igual que en la primera parte.


Arrakis, el planeta del desierto, es el feudo de la familia Harkonnen desde hace generaciones, pero queda en manos de la Casa de los Atreides, después de que el emperador ceda a ésta explotación de las reservas de especia, una de las materias primas más valiosas de la galaxia y también una droga capaz de amplificar la conciencia y extender la vida. En la primer parte El duque Leto (Oscar Isaac), la dama Jessica (Rebeca Ferguson) y el hijo de ambos, Paul Atreides (Timothée Chalamet), llegaban al planeta con la esperanza de recuperar el nombre de la casa, pero pronto se verían envueltos dentro de una trama de traiciones y engaños que hizo que desconfiaran de sus más allegados y a valorar a los lugareños, los Fremen, una tribu de habitantes del desierto, que tienen estrecha relación con la especia. Pero Paul decide unirse a la tribu de los Fremen y empezar un viaje espiritual y marcial para convertirse en el mesías, mientras intenta evitar el horrible pero inevitable futuro que se ha presenciado, una Guerra Santa en su nombre, que se extiende por todo el universo conocido. A destacar la escena del coliseo en blanco y negro, llevando la decadencia de la Casa Harkonnen a lo más oscuro me parece sublime.


Denis Villeneuve hace un cosa especial en este film, ya que deconstruye el camino del héroe más clásico, para poner todo en clave bíblica y en un fantástico paralelismo con Moisés que también hacía una visita al desierto y vagaba por él para liberar a un pueblo al que pertenecía por adopción, cambia el abrir las aguas del Mar Rojo, por montar a lomos de un gusano gigante para demostrar que es el elegido, por cierto una escena absolutamente deslumbrante. De hecho, una cosa muy importante, es que Paul Atreides no es precisamente el modelo de salvador al que industrias como Hollywood nos tiene acostumbrados. 
En el plano actoral, a la brillante actuación de Timothée Chalamet como Paul Atreides, hay que añadir a Zendaya que interpreta a Chani, la Fremen enamorada de Paul, Javier Bardem da vida a Stiglar líder de los Fremen, Rebeca Fergusson como Jessica la madre de Paul, Charlotte Rampling como la Reverenda Madre Mohiam, Stellan Skarsgârd sigue haciendo del Barón Vladimir Harkonnen, Christopher Walken es el Emperador (excelente), Dave Bautista como Rabban Harkonnen, que es sustituido al mando del ejército por el sobrino del Barón Feyd-Rahuta interpretado por un asombroso Austin Butler (si, si, el mismo que hizo de Elvis) que es una locura de película de terror.


En definitiva, una epopeya de arena y sol y donde hay una mezcla de asuntos religiosos, supersticiones, tradiciones y manera de manejar la geopolítica muy interesantes.

Os dejo con el tráiler de esta tremenda película.

viernes, 27 de mayo de 2022

El buen patrón (2021)

Después de haber hecho dos películas de presupuestos más altos y rodeado de actores de mucho nivel, Fernando León de Aranoa dirigió El buen patrón en 2021, una cinta donde vuelve al cine urbano y social con el que comenzó hace años, pero ahora esa mirada ácida tiene el punto de vista desde el otro lado. Fernando y ese tipo de cine hacen falta en este país, ya que estamos algo hartos del recurrente tema de la Guerra Civil y faltaba salir a la calle y palpar los problemas que existen, y también respirar el ambiente de los bares de cañas y tapas. Los lunes al sol fue su punto álgido de ese cine, una comedia negra con muchas cosas metidas en la case obrera que salían a la luz, y cuya idea tenía algo de visionario de lo que vendría después con la crisis económica de 2008. Javier Bardem empezó con aquella película a forjar una carrera ya brillante, y aquí pasa a encarnar la figura del empresario, justo el lado contrario del que interpretó 20 años atrás.


La película nos cuenta la historia de Julio Blanco (Javier Bardem), un carismático propietario de una empresa que fabrica balanzas industriales "Básculas Blanco" en una ciudad española de provincias. Se nos presenta a este personaje como un tipo que cuida de sus empleados, se preocupa por ellos, e incluso tiene un trato cercano y algo paternalista. Están esperando la visita inminente de una comisión que decidirá la obtención de un premio local a la excelencia empresarial, algo que tiene al jefe bastante obsesionado, ya que todo tiene que estar perfecto para la visita. Pero hay una serie de circunstancias que empiezan a alinearse en su contra, problemas con un empleado despedido que acampa en la entrada a las instalaciones, uno de sus encargados tiene problemas de pareja que afectan a su rendimiento, etc., y para solucionarlos trabaja a contrarreloj, cruzando en ocasiones líneas que ni él mismo imaginaba, lo que da lugar a una serie de acontecimientos de lo más explosivos e inesperados.

Pero el humor impregna casi toda la cinta, y no se embadurna de amargura, de hecho la mirada del director es hacia la comedia clásica y con momentos de enredo casi de vodevil que desde luego le dan ritmo y juego a la película. Javier Bardem está un pelo sobreactuado, pero borda el cinismo que transmite su personaje y cómo ese burgués acomodado actúa ante los problemas que tiene delante de sus narices. Logra crear a un hombre campechano que es capaz de retorcer la realidad de sus afines para conseguir sus objetivos, pero manipulando todo lo posible para parecer que sus decisiones son de un hombre justo y son salomónicas. La metáfora de la balanza que el dueño nunca consigue equilibrar, es estupenda.

Los momentos surrealistas me recuerdan a la película Familia, aunque algunas subtramas de becarias y sexo con jovencitas parecen llevarnos otra época. En este punto el personaje de Liliana que interpreta Almudena Amor está muy presente en una parte del film, y me resulta algo torrentiano. El personaje que me parece algo forzado y tibio es Miralles al que da vida un siempre digno Manolo Solo.

En definitiva una película con la que se pasa un rato muy divertido, con su crítica ácida y sus momentos de humor, pero que no me parece que sea una cinta muy exportable al extranjero y mucho más entendible en nuestro país.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 17 de octubre de 2021

Dune (2021)

Dune es el nuevo film del director francocanadiense Denis Villeneuve en el que hace su visión particular del clásico de la novela de Frank Herbert. Ya David Lynch en 1984 hizo el suyo, que a mi particularmente siempre me ha resultado difícil de digerir, pero sin embargo esta nueva que evidentemente 37 años después dispone de muchos más medios y eso es una ventaja en películas de ciencia-ficción, posee una cualidad indudable y es que el tratamiento que hace el director del conjunto y de los personajes, me parecen de un acierto total. Denis ya me dejó un buen sabor de boca con La Llegada, más tarde con la notable Blade Runner 2049, pero ahora se ha coronado.


Arrakis, el planeta del desierto, es el feudo de la familia Harkonnen desde hace generaciones, pero queda en manos de la Casa de los Atreides, después de que el emperador ceda a ésta explotación de las reservas de especia, una de las materias primas más valiosas de la galaxia y también una droga capaz de amplificar la conciencia y extender la vida. El duque Leto (Oscar Isaac), la dama Jessica (Rebeca Ferguson) y el hijo de ambos, Paul Atreides (Timothée Chalamet), llegan al planeta con la esperanza de recuperar el nombre de la casa, pero pronto se verán envueltos dentro de una trama de traiciones y engaños que hará que desconfíen de sus más allegados y a valorar a los lugareños, los Fremen, una tribu de habitantes del desierto, que tienen estrecha relación con la especia. Stellan Skarsgârd, haciendo del villano, el Emperador Vladimir Harkonnen, aparece en pocas escenas pero está excelente, al igual que Dave Bautista como Rabban Harkonnen en modo secundario.


Los personajes por medio del director son tratados a posta con cierta distancia y frialdad lo que les hace perder calor humano, incluso en momentos trascendentales. No quiere decir que su actuación sea mala, ni mucho menos, están excelentes, impecables mejor dicho. El ritmo del film es peculiar, pero tiene la gran cualidad de cocinar con cuidado el drama y a la vez ir desgranando escenas de una intensidad brutal. Ni que decir tiene, que en esencia, todo lo que sucede en la historia es algo ya conocido y paralelo a historias de otras sagas, pero el tratamiento aquí me parece muy acertado. Por ejemplo, los continuos sueños premonitorios de Paul, están muy bien canalizados, y nos permiten entrar en su mente de manera tremenda.


Pero si algo eleva al film de manera genial es su parte audiovisual, con un diseño de producción bestial y apabullante, gran dirección de fotografía de Greig Fraser, lo que hace que los planos generales ganen mucho a lo que hay que añadir la composición que encanta de encajar al propio director. A esto hay que añadir un diseño de sonido espectacular que me hizo alucinar en la butaca, impresiona su manera de envolver el conjunto de la pieza. Y cómo no, la banda sonora de Hans Zimmer es simplemente abrumadora y destaca incesante y atronadora, resonando constantemente, desde luego no pasa desapercibida.


En definitiva una película que no te atrapa por que desprenda cariño, si no por todo lo contrario por ser cruda y visceral en todos los sentidos. Según reza al principio del film, esta es la parte uno y nos deja abierta de par en par la parte dos que espero no tarde den llegar. Como siempre el excesivo metraje, 155 minutos, podría haber sido reducido.

Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Todos lo saben (2018)


Asghar Farhadi, el director iraní, ha contado con un elenco bastante espectacular para este film llamado Todos lo saben, un intendo thriller de tintes dramáticos que alcanza momentos incluso de culebrón de telenovela y cuya relación entre los personajes, es la gran apuesta de la película que ofrecen escenas vibrantes y de gran nivel de actuación.
Nos cuenta la historia de una familia que se reune para una boda que se va a celebrar en un pueblo, lugar de origen de la mayoría de ellos (no se dice en ningún momento el sitio concreto). En esta primera parte el film es bastante previsible y de aire costumbrista, pero eso si, da a conocer a los personajes y los lazos que hay entre ellos.


Laura (Penélope Cruz) es la que viene de más lejos, desde Argentina concretamente, ya que la boda es la de su hermana, pero viene sin su marido Alejandro (Ricardo Darín). Allí se encuentra con los novios, y su familia, además de con Paco (Javier Bardem) que fuera gran amor de su juventud en el pueblo. Pero todo lo que conlleva una boda, con su celebración y festejos quedará trastocado por unos acontecimientos imprevistos que sacudirán y de qué manera la vida de los implicados.


El asunto central que cambia todo será el secuestro de la hija mayor de Laura durante la boda, eso hará que empiecen a salir a la luz antiguas historias que no quedaron zanjadas en el pasado y que a la hora de afrontar la angustiosa situación, se irán convirtiendo en claves para poder conseguir rescatar a la niña. Impresionante el cambio de registro de Penélope y de las mejores actuaciones que le he visto, también Bardem está sobradamente genial en un papel nada sencillo, junto a Bea (Bárbara Lennie) y fundamental en el desarrollo de la historia, además de un, como siempre brutal, Ricardo Darín junto con Eduard Fernández y esos veteranos y grandes actores como son Ramón Barea y Elvira Mínguez.



Pero a este film le veo varias objeciones, primero se ve venir el primer cambio rápido, la boda es la típica que ve todo muy bien y se nota que algo se va a estropear. El ambiente del pueblo en bares y demás es crispado y la familia protagonista no es precisamente querida, lo que da muchas pistas. Y una última cuestión, es que es una historia en el fondo clásica de rencillas entre familias que suele acabar a tiros y eso aquí no sucede, además de tener un final bajo mi punto de vista sorprendente.


Os dejo con el tráiler de esta interesante película.

lunes, 12 de marzo de 2018

Loving Pablo (2017)


Es evidente que la figura de Pablo Escobar, uno de los narcotraficantes más importantes que ha habido, está muy de moda. La serie Narcos, sobre todo, le tiene 25 años después de su muerte muy en boga, pero la película Loving Pablo, basada en la novela de Virginia Vallejo "Amando a Pablo, odiando a Escobar", una famosa presentadora de televisión que fue su amante, era un proyecto que venía desde mayo de 2015, anterior al estreno de la serie de Netflix, pero que no empezó a rodarse hasta septiembre de 2016. Su estreno fue en el pasado verano en varios festivales, y ha ido teniendo unas críticas y recorrido que no han sido para tirar cohetes. Javier Bardem interpreta al narco, mientras que Penélope Cruz hace el papel de Virginia en el film dirigido por Fernando León de Aranoa. Pero también estuvo en 2014 Escobar: Paradise Lost, el film que tenía a Benicio del Toro haciendo el papel de Escobar o incluso de lado la historia de Barry Seal, el piloto que trabajó para el cártel y al que mató el propio Pablo, film que protagonizaba Tom Cruise del pasado 2017.
Todo esto hace también que, bajo mi punto de vista, se esté sobrexplotando la figura de un personaje que no es lo que se dice un ejemplo para el mundo.


He de decir ante todo que Javier Bardem lo borda y es lo mejor de la película, sin ningún lugar a dudas, cosa que tampoco sorprende, ya que es un extraordinario actor. Su caracterización es asombrosa, esa barriga que tenía, el pelo, el bigote, sus ropas, todo está cuidado al detalle.
Pero el gran atractivo del film resultaba a priori, ver al personaje desde el punto de vista de ella, la que fue su amante, Virginia Vallejo, lo que parecía que podía dar un lado más intimista, pero eso ocurre solo por momentos, y quiero pensar que el director quiso evitar una película demasiado empalagosa en todo instante.
El film lo que hace es centrarse en la figura de Pablo Escobar en todo momento, es un biopic puro y duro, y claro, hablamos de un tipo cuyos comienzos allá por los primeros años 80 estaban sus escarceos, incluso ascenso a la política, pero ese supuesto lado más humano no existe, si acaso con su mujer e hijos exclusivamente.


El problema de la película es que no tiene un ritmo convincente, y va dando tumbos de un lado a otro, simplemente con la cronología de unos hechos que acaban con la muerte del protagonista en diciembre de 1993, y como llega a quedarse solo al cargarse a todos aquellos que eran sus socios y cómplices, algo que se le volvió completamente en contra, a parte del cerco policial y judicial que le tenía cada vez más acorralado.
Las escenas de acción imprimen cierta electricidad al film, pero no acaban de darle ese ritmo que precisa, vuelve a decaer e incluso diría que cuando Cruz y Bardem se juntan en pantalla son los momentos menos brillantes. Ella, sigue siendo una actriz inexpresiva, y que no llega a hacer que me crea su personaje, una mujer que buscaba en él algo material, ya que cuando lo conoció en una fiesta, era un nuevo millonario colombiano.


Realmente la película no sorprende, todo lo peculiar que era el personaje y sus excentricidades ya las sabemos, y es ahí donde no nos dice nada nuevo la cinta. Pero el problema ante todo de la idea del director, es que quiso abarcar muchos frentes en la historia que tenía, y al final el resultado se queda a medias porque no focaliza un asunto en concreto.
No todo son cosas mediocres en el film, también hay aciertos como la recreación de la Colombia de los años 80, la escenificación de la escuela de sicarios, como se corrompía todo con dinero en aquellos años, etc...


En definitiva hablamos de una película correcta, ni tan mala como se la ha puesto, ni tan fantástica como podría haber sido.

Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Collateral (2004)

Cartel del film

Este film de Michael Mann es para mi sin duda su obra maestra. Este director que se puso en la escena con El Último Mohicano (1992), que lo había bordado antes en la serie Corrupción en Miami en medio de la década de los 80, y que con Heat (1995) juntó a Al Pacino y Robert de Niro hizo un excelente film, en esta película que es un thriller de mucha tensión y acción, simplemente lo borda, teniendo además a un Tom Cruise en estado de gracia con una de las mejores actuaciones que le recuerdo.
Entre Heat, Collateral y la película Miami Vice se conformó lo que se denomina la trilogía urbanita de Michael Mann, tres películas excepcionales, donde ésta para mi, es la mejor.

Tom Cruise & Jamie Foxx

Michael Mann es un director excepcional y un caso aparte, nada convencional. Se le tilda de moderno, bien, a mi lo que me parece es que sabe aprovechar la actual tecnología para aplicar interesantes texturas al género del thriller (uso de cámaras digitales), pero sin olvidar que su cine contiene ecos clásicos de profunda raíz. Al fin y al cabo, en esa mezcla de clasicismo y modernidad está su éxito, y en esta película, por si fuera poco, una maravillosa dirección de actores. No deja de llamarme la atención como embadurna a Mark Ruffalo, que aquí hace de policía, como si fuera un narco, de hecho hasta que no deja claro que es policía, piensas lo contrario.

Mark Ruffalo

Pero este film sorprende aún hoy, en un visionado 12 años después de su estreno. Max (Jamie Foxx) es un taxista minucioso en su trabajo, que tiene su coche limpio, calcula los traslados con exactitud y conoce todo tipo de clientes a los que lleva, mientras sigue soñando con montar su pequeño negocio de limousinas es la clave del film. Una noche, mientras realiza su jornada diaria, recoge a tipo llamado Vincent (Tom Cruise), el cual le ofrece 600 dólares por conducir para él el resto del turno de noche, con el fin de poder cerrar un negocio. Max, acepta sin saber que está delante de un asesino a sueldo, que pretende matar a 5 testigos implicados en un caso de drogas.


Pero esta trama va más allá de su sencilla premisa argumental, que aparentemente no pareciera que pudiera dar mucho de si. Pero claro, aquí Tom Cruise, que era la primera vez que hacía de villano en su carrera, está completamente entregado a su personaje y lo borda, olvidándose de su carácter endiosado. Es ahí donde le doy el premio a Mann, que hace que Cruise se olvide de que es Cruise, y da vida a Vincent (nombre recurrente en otros films de Mann). Y todavía la torre de babel crece con la réplica de Jamie Foxx, excelente, en un personaje que irá creciendo a medida que avanza el film, y que tendrá momentos realmente espléndidos.


La relación que se produce entre ambos personajes es gloriosa. Ambos representan la eterna lucha entre el bien y el mal, Vincent utiliza a Max claramente como vehículo para sus fines, mientras en sus charlas, incluso el malo hará de psicólogo de Max en un alarde, ya que este sabe que nunca conseguirá ese negocio de limousinas (lleva 12 años de taxista) y Vincent se lo echa en cara. Y es ahí, en donde se produce uno de los momentos más memorables para mi, y es que mientras uno ya se ha pasado al otro lado, consciente de los palos que te da la vida, Max se sigue agarrando a una utopía. Ambos son ganadores y perdedores al mismo tiempo. Sin querer, Vincent sacará el lado más salvaje que Max tenía dentro y conocerá el infierno de una ciudad como Los Ángeles.


Con un gusto brutal para los temas que conforman la banda sonora (aquí suena el Shadow on the sun de Audioslave, por ejemplo, que es un pasote), y una fotografía bárbara (muy nocturna aquí), Michael Mann viste su historia compuesta de varias piezas, en las que nunca decae el interés, siempre hay ritmo y se permite el lujo de sorprender al espectador como en la escena del club de jazz, donde no sabes qué va a pasar, aunque algo te imagines. También en esa escena hay un paralelismo entre el estado de la música actual (poca gente va a la sala a escuchar jazz) y las vidas de Vincent y Max, dos tipos que ya no quedan, casi de otro tiempo.
La parábola de los coyotes (animal que se ve en esa ciudad a menudo) deja claro que ambos protagonistas sobreviven en un mundo lleno de peligros.
Mención especial para Javier Bardem, en un papel del tipo (Félix) que encarga los asesinatos y que transmite verdadero pavor. Y por otro Jada Pinkett Smith, la preciosa abogada Annie, que tanto gusta a Max, y que será la última buscada por Vincent, en un desenlace mítico en el metro.


Os dejo con una escena en el taxi, con una de las charlas entre los dos protagonistas en el tramo final, de esta road movie urbana colosal llamada Collateral.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Skyfall (2012)

Cartel del film

Cuatro años después de Quantum of Solace, fallido film, James Bond regresó coincidiendo con el 50 aniversario de la saga, iniciada en 1962 con "Agente 007 contra el Dr. No" de 1962. Se trató, sin embargo, de una producción algo accidentada, ya que la productora MGM tuvo problemas económicos, por lo que la producción tuvo que posponerse hasta que se declarase fuera de bancarrota. En esa fase, Mendes, siguió el proyecto como consultor. Peter Morgan era el guionista, pero abandonó cuando el proyecto se estancó, y él sostiene que el film gira en torno a una idea suya, cosa que Mendes niega. Los guionistas titulares fueron tres al final, John Logan, Neal Purvis y Robert Wade. Desde luego, eso es algo que se nota en la película, cuya segunda parte adolece de un guión coherente y firme que si tiene la primera, por lo que le confiere un poso de irregularidad, del que no se libra.


Como es costumbre en la franquicia, Skyfall arranca con una secuencia de acción en la que 007 (Daniel Craig) debe recuperar un disco duro robado al MI6. Tras una persecución algo larga y no demasiado brillante, con escenas de destroce de coches, motos y un tren, Bond es abatido accidentalmente y por órdenes de M por una compañera (Noemi Harris) y es dado por muerto.
Bond es sólo herido, se cura con sexo y alcohol en la playa y regresa a Londres cuando se entera viendo la televisión de que el MI6 ha sido atacado y es una ruina. Alguien ha declarado la guerra a la agencia y a M (Judi Dench) en concreto. 007 se recupera, se pone a tono, retorna a su puesto forzando su recuperación (muy destacable la caracterización de esa fase, con los ojos caídos y su figura tocada del mítico agente) para encontrar y derrotar al villano de esta película, Silva (encarnado por Javier Bardem).


Aquí Bond se humaniza, el mito es persona y tiene sentimientos. Una cosa que realmente estaba pidiendo el personaje, algo así como meterse en el cine de autor. Pero en esta película la chica Bond curiosamente es M, y claro, entre ambos no hay sexo, pero se establece una relación entre lo afectivo y profesional, que hay que admitir que está llevado de manera fantástica. Todos sabemos que Bond es el favorito de M (según Raúl Silva en su época era él), quizás por eso el trato de M con Bond es demasiado rudo. Pero ese afán porque las capacidades de la chica estén al nivel de las de 007, aquí sucede un hecho, y es que a veces lo supera incluso.



Aquí la acción está medida, no se abusa de ella, eso es cierto, pero el director, Sam Mendes, deja claro que su visión de 007 es más la de un asesino que la de un espía. Es por esto que, sobre todo en la primera parte del film, las semejanzas con Jason Bourne son bastante acentuadas, pero que se van corrigiendo con guiños continuos al Bond de siempre.
Eso si, el trabajo del director es soberbio, la dirección de fotografía brutal y una banda sonora acertadísima, con el tema de Adele en los créditos como tema estrella.
La segunda parte de la película es la que me falla, lo que sucede con M no está bien definido, y a la batalla final en Escocia le falta algo para redondear, es un final algo tibio.



En el plano actoral Javier Bardem, a pesar de su exceso de maquillaje, está soberbio como villano, Judi Dench vuelve a ser sólida como M, excelente la incorporación de Ralph Fiennes, Naomie Harris como MoneyPenny está muy bien, e incluso ocupa más espacio que la que se supone era la chica Bond en la película, Berénice Marlohe, cuya presencia es muy breve. Ben Whishaw como Q, hace también un buen trabajo.



Skyfall es la confirmación de que la inclusión de Craig vale perfectamente como reinicio de la saga, y siendo un lazo perfecto entre las dos décadas anteriores y el futuro.

Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 7 de diciembre de 2013

The Counselor (2013)

 Cartel del film
 
Ayer tuve la oportunidad de ver la nueva película de Ridley Scott, basada en el primer guión cinematográfico del noveslita Cormac McCarthy (La carretera, No es país para viejos). Lo primero que destaca es un poderoso reparto, y una historia que está contada de una manera un tanto peculiar, que teniendo sus momentos álgidos no acaba de explotar como debería. Película con diálogos brillantes, personajes muy vivos, y escenas trepidantes, pero bajo mi punto de vista hay algo que no termina de rematar en el film, sobre todo en el tramo final.

    Javier Bardem


La película nos presenta a 5 personajes que dominan la película y las relaciones entre ellos. Un abogado (Michael Fassbender), su novia Laura (Penélope Cruz), y un trío que tiene en marcha una operación de tráfico de drogas con un cártel, y en el que ha metido el cuello el abogado y se ha aliado con ellos: Reiner (Javier Bardem), su despampanante novia Malkina (Cameron Diaz) y Westray (Brad Pitt).
Una trama aparentemente sencilla, que podría tener cualquier thriller, pero el guionista estructura el film de manera atípica, de hecho cuando empieza la película la trama ya está en marcha, y todos los personajes están a la espera de lo que puede pasar, por lo que durante todo el metraje asistimos a las consecuencias de los actos de todos ellos.

Brad Pitt & Michael Fassbender
 
El problema del film es que puede ser fácilmente acusada de ser simplona, y de sorprender poco, pero realmente transgrede más allá y te da un punto de vista duro y cruel sobre el amor, la vida y la muerte, toda su injusticia y decepción que ella implica. No es la típica película dónde triunfan los buenos, porque más bien es todo lo contrario.
La actuación de Fassbender es excepcional, pero a su personaje es como si le faltara algo, Bardem está sublime, de hecho no paré de reír hasta que desaparece (y el film lo nota), Cameron Diaz haciendo de madurita muy mala está más que bien (lo que ha mejorado esta actriz), Penélope en un corto papel de intensidad breve, y Brad Pitt en un papel que le viene bordado y además es clave. Arropados por secundarios de lujo como Bruno Ganz, Rosie Pérez o Rubén Blades, también destaca la aparición del español Fernando Cayo.

Cameron Diaz & Penélope Cruz
 
El problema de la película es que sabes que algo gordo va a pasar, pero no te explica demasiado el porqué se va a producir eso, ni quien decide las situaciones, ni tiene un desarrollo final demasiado claro ni convincente.
Aún así, es un film con el que disfruté bastante hasta tres cuartos del mismo, para caer en un final algo simple y menos divertido.
Ni que decir tiene que el trabajo de Ridley Scott es muy bueno y certero, acompañado de una excelente dirección de fotografía y de su maestría a los mandos.
 
Os dejo con el tráiler de la película.