Mostrando entradas con la etiqueta Tom Hardy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tom Hardy. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de julio de 2026

Escenas míticas del cine (DIII)


Dunkerque, dirigida por Christopher Nolan en 2017, y elegida aquí en este espacio mejor película internacional, sigue sobrevolando mi cabeza con escenas imborrables. Se trata de un momento crucial en la Segunda Guerra Mundial en mayo-junio de 1940, donde la Alemania Nazi había invadido Francia y antes Holanda y Bélgica, echando al ejército británico y francés hasta Dunkerque. Allí tuvo lugar uno de los episodios más difíciles de la historia de la Guerra, al tratar de evacuar a esa gran cantidad de soldados, que se encontraban allí acorralados y en una ratonera. La idea de Wiston Churchill de mandar a todas las naves civiles disponibles para ayudar, resultó todo un acierto en un momento donde todo eran problemas. Pero claro, esto podría ser una película bélica sin más si no tuviera de director a Nolan, que además de hacerlo a su manera, por tierra, mar y aire (en tres historias paralelas), lo hace manteniendo el suspense y sin dejar de mostrar el horror, acompañado además por una acertadísima, como casi siempre, banda sonora de Hans Zimmer.
En otra escena mítica disfrutamos de la lucha de los spitfire y los stuka en el aire, Fortis 1 y Fortis 2 son los spitfire, el primero pilotado por Farrier (Tom Hardy) y el segundo por Collins (Jack Lowden) que actuando en dúo de combate consigue derribar a uno de los aviones alemanes.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 16 de mayo de 2022

Lawless (2012)

En el año 2012 el director australiano John Hillcoat dirige Lawless (Sin ley), un film ambientado en la época de la Ley Seca (1920 a 1933). Basada en la novela de Matt Bondurant "The Wettest County in the world" y guionizado por el cantante Nick Cave, nos cuenta la historia de los tres hermanos Bondurant que dominaron la producción clandestina de alcohol ilegal durante los años 20. Tenían fama de duros, resistentes y violentos, y se creó a su alrededor una leyenda que hacía que sus potenciales enemigos, incluso los grupos del crimen organizado que se formaron en grandes ciudades como Philadelphia, Chicago o New York, les temiesen. Encarnan a los tres hermanos grandes actores, Tom Hardy da vida al mayor y jefe Forrest Bondurant, Jason Clarke a Howard Bondurant y Shia LaBeouf al más joven de los tres Jack Bondurant. El reparto es de gran nivel y tenemos también a un sensacional y fugaz Gary Oldman que da vida a Floyd Bunner uno de los más duros gángsters de la época, o Jessica Chastain que interpreta a Maggie Beaufort, una mujer que huye de Chicago y su mala gente para trabajar en la hacienda de los hermanos.


La cualidad que les hacía diferentes a los hermanos Bondurant, es que ellos mismos fabricaban el whisky casero y lo destilaban, algo que en la tierra de las oportunidades no siempre es fácil, porque ganarse la vida y hacer fortuna siempre tendrá trabas, y aquí se las pondrá el agente especial Charley Rakes, al que da vida un gran Guy Pearce, cuyos métodos son duros y muy cuestionables. Lo curioso de la película es que consigue que dicho policía, quede como el villano de la historia, siendo supuestamente el que velaba por la ley.
Shia LaBeouf que encarna al pequeño Jack, es el que nos narra la historia, y su personaje es el que me falla algo en la película, ya que se ve su maduración que será clave en el devenir de la familia, pero al actor le falta algo de cuajo para rematar ese papel.

También resulta interesante destacar a Dane DeHaan que da vida a Cricket Pate, el socio del pequeño Jack Bondurant, y que tiene una deficiencia física en la pierna ocasionada por el raquitismo que tuvo de pequeño que evidentemente le provoca una minusvalía, que suple con su inteligencia y habilidad para destilar el alcohol, además de ser un excelente mecánico de coches. El film cuenta con un gran trabajo fotográfico de Benoit Delhomme, por ejemplo muy destacable el plano del anochecer iluminado por las destilerías ilegales, y destaca por su violencia seca, directa y dolorosa (hay alguna escena realmente impactante) a la que colabora mucho la presencia del inquietante personaje que interpreta Guy Pearce y que emparenta a esta cinta con el debut de Hillcoat-Cave en el muy violento film The proposition.


La narración se basa mucho en el fallido personaje de Shia LaBeouf, que quiere entrar en el negocio del tráfico de alcohol, si bien su falta de físico e ideas (es descrito muchas veces como la parte débil de la familia) ponen en peligro a su familia. Es cierto que no se abusa de su voz en off, pero si que es cierto que cuando aparece agiliza la historia. También hay historias de amor, evidentemente, la del propio Jack con la religiosa Bertha Minnix (Mia Wasikowska) también fallida y la más coherente y lograda de los personajes de Chastain y Hardy.
El film ironiza sobre la inmortalidad de los hermanos, de hecho a Forrest le cortan el cuello y salva el pellejo gracias a ella (aunque la leyenda decía que él fue caminando 20Km al hospital, algo impensable), al propio Jack le disparan, etc., pero como se ve en el final la muerte puede venir de la forma más tonta. 


En definitiva y en conjunto una muy recomendable cinta, sobre unos hechos reales que sucedieron paralelos a gente como Al Capone y que merecía ser contado.

Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 15 de agosto de 2020

Child 44 (2015)


En el año 2015 Daniel Espinosa dirige esta producción norteamericana titulada Niño 44, donde Richard Price y Johan Melin hacen el guión adaptado de la novela de Tom Rob Smith en la que situaba el caso real de Andrei Chikatilo, cuyos crímenes ya fueron retratados en la muy estimable Ciudadano X (Citizen X, 1995 y hecha para TV), durante los últimos años del mandato de Joseph Stalin, en concreto los hechos relatados se sitúan en torno a 1953, ocho años después de la entrada soviética en Berlín en el final de la Segunda Guerra Mundial.
Para ello Espinosa cuenta con un reparto de lujo, con Tom Hardy, Garu Oldman, Vincent Cassel, etc., y al que no le acaba de sacar todo el partido que debiera.


En la antigua Unión Soviética, Leo Demidov (Tom Hardy), es un oficial de la seguridad del Estado (MGB), que ascendió a ese cargo gracias a ser un antiguo héroe de guerra, que cuando empieza a investigar una serie de asesinatos de niños, el propio Estado lo releva de su cargo y lo aparta de la investigación para preservar la ilusión de una sociedad utópica libre de crimen, lo que denominan crímenes en el paraíso, que no existen. Por si fuera poco, un compañero oficial llamado Vasili (Joel Kinnaman) y que es un auténtico monstruo, intentará por todos los medios hacer caer a Demidov, bajo el mando del mayor Kuzmin (Vincent Cassel). Demidov lucha entonces, una vez que Vasili le ha desterrado de Moscú, por encontrar la verdad de esos asesinatos y la auténtica razón por la que el gobierno rehúsa reconocerlos.
Por su lado personal, Raisa Demidov (Noomi Rapace, que deslumbra entre tanta estrella), es la única que permanece a su lado, a pesar de reconocer que le tenía miedo desde que se unieron, pero ella también oculta ciertos secretos.


Lo que si le falla a la película, es que el guión adaptado del también novelista Richard Price, no sabe manejar todas las tramas que hay a lo que se une una puesta en escena del director bastante errática. Cierto es, que se intenta transportar audiovisualmente el contenido de la novela, pero eso hace que la adaptación pierda su esencia, lo que provoca una narrativa confusa y no sabe elegir entre las tramas importantes, además de saltar de una a otra sin profundizar en lo que importa de verdad.
Es algo terrible, que teniendo una historia y unos personajes a su disposición tan buenos, el guión sea deficiente y el director no sepa remontar el vuelo y lucirse. Tanto es así, que su dirección no tiene coherencia, ya que en unas escenas adopta un enfoque y en otras otro, por lo que eso se nota en el ritmo de la película que va a trompicones. Yo de hecho seguí la película hasta el final, a pesar del penoso caminar por el que transita el film.


En cuanto al reparto de actores es de altísimo nivel, pero ninguno de ellos puede destacar como debiera, ya que tienen papeles que no les permiten sacar lo mejor de sí mismos. Es el caso de un Gary Oldman completamente desaprovechado que hace del General Mikhail Nesterov, al mando de Volsk la ciudad a la que es desterrado Demidov con su mujer Raisa, pero claro hablamos de un actorazo que siempre deja su sello. Pero es más que evidente que tanto Hardy como Rapace (que ya habían coincidido en el buen film La Entrega) son los que salen mejor parados, e incluso ella más, a pesar de que el guión no consigue profundizar en los problemas de su relación de pareja. Pero Vincent Cassel parece que pasaba por allí...
Y por otro lado, el psicópata Vladimir Malevich, al que da vida Paddy Considine, tiene una presencia en el relato realmente insignificante, y que sus motivaciones queden reducidas a una escena breve antes de morir, resulta muy decepcionante.


Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 19 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXIX)


En el año 2012 Christopher Nolan cerró su trilogía gloriosa de Batman, que había iniciado con Batman Begins (2005) y El Caballero Oscuro (2008) (obra maestra) y lo hace con El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace. En aquella primera se centraba en la creación del héroe, mientras en la segunda salía airoso del reto más difícil posible, aunque fuera a costa de traicionar las reglas que había jurado cumplir. Ahora es el momento de la decadencia, de darlo todo y salir por donde se pueda. Aquí Batman y Bruce Wayne están más diferenciados que nunca, un Wayne que hace todo lo posible por agarrarse a la poca humanidad que le queda y un Batman en plan casi kamikaze para salvar Gotham a cualquier precio, donde un Christian Bale portentoso borda a ambos. 
Un personaje que se agiganta mucho es el del comisario Gordon, al que Gary Oldman borda, y que es un personaje que empezó como un don nadie en la primera parte, en la segunda sube en importancia, pero aquí será crucial para ayudar a Batman cuando se lo pide.
Pero la diferencia es que aquí ya no está Joker, ahora el villano es Bane, bordado por un extraordinario Tom Hardy (que se puso bien fornido, por cierto), un malo muy potente, que hasta los 3/4 del film funciona perfectamente, es capaz de matar solo con sus manos, pero sus secuaces no dan sensación de peligro, como él, y además se diluye en la parte final, y creo que no se le aprovecha del todo, siendo un personaje lleno de potencial.
En una de las escenas de absoluto dominio del mal, Bane, antes de liberar a los reclusos de una prisión, da un discurso en el que astutamente dice que dará el poder al pueblo, pero lo que provocará es la anarquía total.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 22 de octubre de 2018

Venom (2018)


El Universo Marvel tenía una deuda pendiente con Venom, el simbionte que nunca había sido llevado a la gran pantalla, después de muchos e inacabados intentos. Pero ahora mismo en la franquicia todo es posible, y esta versión ha salido con Ruben Fleischer como director, que prometió un film adulto y parece que la cosa ha quedado bastante suavizada y más enfocada a un público adolescente, además de los 40 minutos recortados. La película se convierte pues en un divertimento sin más, con un guión que no acaba de explotar, y un protagonista como Eddie Brock, encarnado por Tom Hardy, continuamente desquiciado.


Es a partir de cuando el simbionte posee a Eddie, donde todo se vuelve patas arriba e incluso Tom Hardy acabará bastante perdido desde entonces. Lo único que salva la película es la continua sucesión de momentos chanantes, que hacen que no te aburras.
Venom toma elementos que interesan de las aventuras originales de Marvel Comics, pero no el origen ni el propio comportamiento de los protagonistas de David Michelinie y Todd McFarlane.


El guión, sencillo como pocos, parte de una nave que se estrella en la tierra y de ahí sale un simbionte que tomará de huésped a Eddie Brock, un periodista venido a menos desde que intentara destapar las malas prácticas y asuntos turbios de de Life Foundation, comandada por el villano Carlton Drake, presidente de esa compañía y obsesionado con utilizar los simbiontes para sus planes retorcidos, en la mezcla de ellos con humanos. Su carácter despiadado le hará ser un villano muy malvado y perverso.


Pero para mi lo mejor de la película radica en la relación que se establece entra Eddie y el simbionte Venom, que va creciendo hasta hacerse amigos, sabiendo que teniéndole a él dentro es poco menos que invencible. Es ahí cuando se estrecha su relación ya que están obligados a colaborar, aunque a veces las historias llegan demasiado de sopetón, una estructura tan directa, que puede parecer brusca para los que esperan una película de superhéroes más elaborada y currada, pero su lado bueno es que mantiene un gran ritmo, primero para el thriller y el suspense y luego para la acción desenfrenada, con secuencias muy bien definidas por el director.


Por cierto, maravillosa la escena post-créditos, que como casi siempre, abre la puerta a una segunda parte.

Os dejo con el Tráiler de Venom.

domingo, 28 de enero de 2018

Escenas míticas del cine (LXVIII)


Dunkerque, dirigida por Christopher Nolan en 2017, y elegida aquí en este espacio mejor película internacional, sigue sobrevolando mi cabeza con escenas imborrables. Se trata de un momento crucial en la Segunda Guerra Mundial en mayo-junio de 1940, donde la Alemania Nazi había invadido Francia y antes Holanda y Bélgica, echando al ejército británico y francés hasta Dunkerque. Allí tuvo lugar uno de los episodios más difíciles de la historia de la Guerra, al tratar de evacuar a esa gran cantidad de soldados, que se encontraban allí acorralados y en una ratonera. La idea de Wiston Churchill de mandar a todas las naves civiles disponibles para ayudar, resultó todo un acierto en un momento donde todo eran problemas.
Pero claro, ésto podría ser una película bélica sin más si no tuviera de director a Nolan, que además de hacerlo a su manera, por tierra, mar y aire (en tres historias paralelas), lo hace manteniendo el suspense y sin dejar de mostrar el horror, acompañado además por una acertadísima, como casi siempre, banda sonora de Hans Zimmer.


En una escena postrera, casi en el final del film, el spitfire británico que pilota Farrier (Tom Hardy) está intentando ayudar a todos los soldados allí aprisionados, pero se queda sin combustible, después de haber estado luchando en el aire para salvar también a varias embarcaciones y a los supervivientes de un barco hundido. En esta memorable escena, se ve como un caza alemán se dirige a rematar a todos los soldados que están en el puente esperando al próximo barco que les evacue, todos se agachan esperando lo peor, incluso Bolton (Kenneth Branagh) cierra los ojos ante lo que se le viene encima, pero en ese momento el caza alemán es abatido por Farrier que ya estaba planeando sin combustible, con la consiguiente ovación y vítores de los soldados hacia su piloto. Para colmo se ve al spitfire, en un fotograma brutal, sobrevolando las playas de Dunkerque, una escena brillante, que no necesita diálogos, sobran las palabras.

Os dejo con esta mítica ya escena.

sábado, 22 de julio de 2017

Dunkirk (2017)


Christopher Nolan dirige Dunkerque, basada en los hechos que ocurrieron entre mayo y junio de 1940, en esa localidad francesa, dentro de La Segunda Guerra Mundial. La Alemania Nazi había invadido Francia y antes Holanda y Bélgica, echando al ejército británico y francés hasta Dunkerque. Allí tuvo lugar uno de los episodios más difíciles de la historia de la Guerra, al tratar de evacuar a esa gran cantidad de soldados, que se encontraban allí acorralados y en una ratonera. Pero claro, ésto podría ser una película bélica sin más si no tuviera de director a Nolan, que además de hacerlo a su manera, por tierra, mar y aire (en tres historias paralelas), lo hace manteniendo el suspense y sin dejar de mostrar el horror, acompañado además por una acertadísima, como casi siempre, banda sonora de Hans Zimmer.


Mucha gente para embarcar y pocos barcos, mientras los alemanes siguen atacando, hundiendo barcos, y matando soldados, de todas las formas posibles, o bien atacando con la aviación, y con artillería o lanzando torpedos que hunden los barcos. Toda esa odisea está retratada de manera sublime por Christopher Nolan, que consigue tenerte enganchado los 106 minutos de proyección, y que sientas el terror de aquella gente que está continuamente con el aviso de la muerte a las puertas. Hay muchos héroes en todo el proceso, y esa transmisión de la humanidad de muchos de esos soldados británicos y franceses está perfectamente conseguida. Al final no hablamos de una batalla solo, sino de una evacuación dentro de una batalla, lo que se llamó la Operación Dinamo.


Pero disociar la narración en bloques, es algo intrínseco a la manera de hacer cine de Nolan, que además hace que pienses, siempre que veo una película de este este director me hace pensar y eso es algo por lo que siempre le estaré agradecido. Aquí esos tres bloques los marcan los tres frentes de ataque, tierra, mar y aire, y desde luego que el aire tiene un peso muy importante, ya que los aviones ingleses, los míticos spitfire, se las tienen que ver con los stukas alemanes, y desde luego que no pueden ser más realistas las imágenes de las batallas aéreas, y el mérito de aquellos pilotos era descomunal. Luego estuvo la ayuda de embarcaciones civiles, algo que el mismo Wiston Churchill calificó de milagro. Es importante recordar, que Estados Unidos aún no había entrado en conflicto.


La sensación de opresión y encerrona domina el film, todos los soldados sin salida más que el mar, y los alemanes hundiendo sus barcos y rematándolos en la playa. Y allí abajo, todos los soldados intentan resguardarse y esperar, pero en medio de todo eso funciona la solidaridad, y como no, el sálvese quien pueda, se ven rostros abatidos, bajos de moral, gente cuya cordura emocional está ya rota para siempre por lo vivido.
En ese aspecto, uno de los protagonistas del film, un joven oficial británico, sufre desde el inicio la persecución de la muerte, desde la primera escena, y todos sus intentos de huída, los irá salvando con el resultado de regresar a Dunkerque, salva la vida una y otra vez, pero vuelve atrás.


La tirada de actores es larga y una mezcla de curtidos y veteranos, con nuevas figuras británicas que están despuntando. Así a Kenneth Branagh o Mark Rylance, a los que un Tom Hardy o Cillian Murphy dan la transición por edad a los jóvenes Harry Styles, Fionn Whitehead o Jack Lowden, todos en magníficas interpretaciones en tono coral ya que la película trata el tema como un todo, del que se desprenden historias particulares.
Incluso la heroicidad de algunos como Farrier (Tom Hardy), piloto aéreo, tiene como final ser apresado por el bando enemigo.


En resumen un film antológico, que disfruté mucho en mi butaca, y que consigue tenerte en vilo todo el metraje a base de buen cine.
Desde el punto de vista técnico, la utilización de cámaras IMAX y de barcos y aviones reales, es de agradecer, porque el producto final es brutal, ese sonido real de los aviones es impagable. El jaleo de los soldados a las pequeñas embarcaciones que acudieron en su ayuda, los que se quedaron varados en la playa, todo un cuadro dantesco, dibujado de manera soberbia por este magnífico director.


Os dejo con el tráiler de esta maravilla de película que desprende mucha verdad.

sábado, 6 de febrero de 2016

The Revenant (2015)

Cartel del film

Alejandro González Iñarritu, el director mexicano, ha realizado la película El Renacido, después de su éxito del año pasado con Birdman, por la que recibió el Óscar a la mejor película. Este film se basa en la novela de Michael Punke, que a su vez está inspirada en un hecho histórico real. Iñarritu, no sé si conscientemente o no, ha hecho un remake, ya que la historia que nos cuenta del trampero Hugh Glass, metido a la peletería, ya nos fue contada en 1971 cuando Richard C. Sarafian realizó "El hombre de una tierra salvaje (Man in the wilderness)" que protagonizaba Richard Harris. Pero por si fuera poco, se emparenta muchísimo también con otro título un año posterior, de 1972, "Jeremiah Johnson" donde Robert Redford da vida a un hombre que ha decidido vivir en las montañas, donde dominan los violentos indios, y gracias a un viejo trampero consigue sobrevivir. 

Tom Hardy & Leonardo Di Caprio

Hasta aquí, lo que digamos es la parte explicativa inicial, pero ahora vayamos al film en concreto, que sin duda es de una gran calidad. Evidentemente, el ramillete de actores es de primer nivel, con Di Caprio haciendo de Glass, Tom Hardy de John Fitzgerald, Domhnall Gleeson como el capitán Henry y Wild Poulter como Bridger, entre otros. Pero ante todo, se trata de un trabajo visualmente exquisito, a lo que ayuda mucho la excelente fotografía de Emmanuel Lubezki, quien te sumerge en esos parajes nevados, para que sientas incluso el mismo frío que los protagonistas. Para redondear, tenemos la atmósfera que crea la música de Carsten Nicolai y Ryûichi Sakamoto, que relatan a la perfección la violencia y crudeza visual de todo lo que hay en la película, que es bastante.


La historia en si se desarrolla en 1823, en las profundidades de la América salvaje, donde el explorador Hugh Glass participa junto a su hijo mestizo Hawk en una expedición de tramperos que recolecta pieles. Glass es el guía del grupo, que primero sufrirá el ataque de los indios reduciendo en número considerable al contingente y luego el propio Glass resulta gravemente herido por el ataque de un oso. Al principio el grupo transporta al explorador malherido, hasta que se dividen y es abandonado a su suerte por un traicionero miembro del equipo, John Fitzgerald interpretado de manera magistral por Tom Hardy. A partir de aquí, el instinto de supervivencia y la fuerza de voluntad harán que Glass se enfrente a un territorio hostil, a un invierno muy duro y a la guerra constante entre indios nativos americanos, para tratar de conseguir acabar su venganza. Una trama relativamente sencilla expuesta de manera brutal.


Sin embargo, hay dos cosas de la cinta que me dejaron algo inquieto, por un lado las constantes referencias en forma de alucinaciones o sueños del protagonista que recuerda a su mujer asesinada por los franceses, que para mi repite en demasiadas ocasiones y ralentiza el ritmo, y por otro la cuestión del metraje, algo largo bajo mi punto de vista, que viene influido por mi primer apunte. Esta película, con poquito más de dos horas hubiera estado cercana a la obra maestra, así no deja de ser un gran film, pero con cosas mejorables.

Domhnall Gleeson

En cuanto al plano actoral, posiblemente estemos ante el papel que por fin le de el ansiado Óscar a Leonardo Di Caprio después de 4 nominaciones. Es curioso como en el éxito de Titanic en su día, él ni estuvo nominado, y luego tanto en El aviador, Diamante de sangre o El Lobo de Wall Street rozó la estatuilla, sin llegar a conseguirlo. Aquí parece que puede haber un momento de inflexión, ya que todo lo que tiene que pasar en este papel, y como lo interpreta, realmente es impresionante. Por otro lado Tom Hardy, que también está nominado como mejor actor de reparto, lo borda haciendo de malvado. Ambos personajes se parecen en el instinto de supervivencia, sin embargo sus motivos son bien distintos. Glass busca vengar la muerte de su hijo, y Fitzgerald sólo mira el dinero y no a las personas.


El director mexicano ha demostrado en algunas ocasiones lo de ir de sobrado, incluso ser algo arrogante, si se me permite la expresión, cosa a lo que ayuda mucho la seguridad que tiene uno en si mismo, sin duda. Pero para mi, precisamente eso es lo que hace que sus dos o tres voladas en el film, no consigue que sea una obra redonda e inolvidable. Esas idas de olla de espiritualidad trascendental me temo que le restan empaque al film, que sólo con la crudeza visual y el sencillo guión, se bastaban solos para crear algo grande. Eso no quita, para que cuando hay que rodar los momentos más físicos, se baje cámara en ristre y ruede como pocos, tanto en el ataque del inicio del film, como en el ataque del oso, ambas escenas habría que ponerlas en las escuelas de cine.


 Os dejo con el tráiler de este gran film que es El Renacido.

jueves, 14 de enero de 2016

Legend (2015)

Cartel del film

Brian Helgeland dirige este remake de la vida y milagros de los hermanos gemelos Kray, notorios gangsters en el Londres de los 60, cuyo anterior biopic de 1990 interpretaron Gary y Martin Kemp, del grupo musical Spandau Ballet. En esta nueva versión, Tom Hardy encarna de manera increíble y con gran gama de matices a ambos personajes, en un trabajo doble extraordinario, dentro de un thriller clásico y convincente, con voluntad de retrato de época, dos o tres momentos de enorme violencia y un ambiente opresivo de la policía de la época, bastante bien reflejado todo ello.


La película describe como los hermanos Kray (ambos interpretados por Tom Hardy) se apoderan de la ciudad, eliminando a sus rivales por el control de los locales de la ciudad y expandiendo su reino, destripando luchas por el poder, la feroz locura de Ronald Kray que pone en peligro su vínculo fraternal, ese débil eslabón que puede causar que su imperio se derrumbe, y el amor por una mujer de Reggie Kray, que le provocará en muchas ocasiones tener que elegir entre su vida de gangster o el amor de su vida, Frances (Emily Browning).


Conocidos como los Kray Twins fueron dos de los criminales más célebres de la historia de Gran Bretaña, y su imperio del crimen organizado se dedicó al asesinato, robo y extorsión en el East End de Londres. A través de sus actividades delictivas y su falta de escrúpulos, la influencia de estos dos mafiosos no tenía límites, a través de sobornos a la policía y demás.
Pero los dos hermanos tienen una relación problemática, porque Reggie, el mayor de los dos, trata de controlar las tendencias psicopáticas de su gemelo más jóven, que por si fuera poco era homosexual, aunque no tenía problema ninguno en airearlo a los cuatro vientos. Aún así, consiguen ascender a lo más alto de la mafia y dominar la ciudad.



En el plano actoral Tom Hardy lo borda, tanto en el papel del hermano sensato, como en el del problemático, en un despliegue bestial de matices y trabajo doble perfectamente ejecutado. Emily Browning tiene un papel crucial, ya que en primera persona hace de narradora virtual del film, además de describir perfectamente su relación con Reggie. Todos los secundarios están muy bien, Colin Morgan como Frank, el hermano de Francis, Christopher Eccleston como Nipper, el policía implacable que les persigue siempre, Joshua Hill o Paul Anderson como miembros de la banda fieles o incluso la aparición de Chazz Palmenteri, siempre genial como mafioso.



En resumen una film muy disfrutable, con grandes toques de humor que hacen que se te pase volando el tiempo y muy recomendable. Muy interesante banda sonora también, con temas míticos de la época.

Os dejo con el tráiler de la película.

jueves, 21 de mayo de 2015

Mad Max: Fury Road (2015)

Cartel oficial

Muchas expectativas había por mi parte con este film, la cuarta entrega de Mad Max, y puedo asegurar que hay un antes y un después de haber visto esta obra maestra. Como reza uno de los carteles del film, y que está sacada de una frase de la película "Hoy va a ser un gran día" y tanto que lo fue, una noche inolvidable. George Miller ha conseguido que el público que asiste a ver su trabajo salga flipando en colores, descolocado, aturdido, pero con una sonrisa en la cara, como si hubieras asistido a un fiestón. Pero claro, no olvidemos una cosa fundamental, nos encontramos ante una película básica y visceral, que no sólo mantiene sino que eleva a la máxima potencia esas coordenadas referenciales de sus predecesoras, es decir, el apocalíptico y postnuclear futuro que nos presenta.
Australia es un país de locos geniales, pero el mejor de todos ellos es George Miller, que después de esto se puede morir tranquilo.


Fury Road, bajo un brillantísimo despliegue de desguace motorizado, tubos de escape tuneados, V8 que corren que se las pelan y demás, construye un entramado de personajes profundos, motivaciones con sentido y, sí, cosas para pensar, porque aquí hay de todo, feminismo, misoginia e intento de priorizar una estirpe, todo ello mezclado en una montaña rusa de sensaciones, escenas trepidantes que no dan descanso al espectador y una puesta en escena, que es tan abrumadora que sólo cabe aplaudir al director por su esfuerzo incansable en llevar adelante el proyecto (con todos los problemas que hubo en el rodaje).
Es importante explicar que la primera idea de resucitar la saga, le vino a Mr. Miller en 1998, paseando por Los Ángeles, cuyas autopistas son lo más parecido a zonas de Australia áridas. Más tarde pensó en presentar a los Salvajes de la autopista como dementes que persiguen personas en vez de gasolina (como si pasaba en la segunda), ese es precisamente uno de los signos identificativos de esta película, los recursos humanos prevalecen sobre otros en ese ambiente post-apocalíptico.

                                                          Tom Hardy & Charlize Theron

Max (Tom Hardy) está aquí al borde la locura, atormentado por los recuerdos de ese pasado turbulento que le persigue, pero su manera de sobrevivir es ir solo por el mundo, aunque pronto encuentra enemigos impacables que le utilizan como bolsa de sangre. Sin embargo, se ve arrastrado a formar parte de un grupo que huye a través del desierto en un War Rig (trailer formado por una cisterna doble, más una cabeza tuneada que tira de él) conducido por una Emperatriz de élite, Furiosa (Charlize Theron). Escapan de una Ciudadela tiranizada por Immortan Joe (Hugh Keays-Byrne), a quien han arrebatado algo irreemplazable, su sucesor. Desatado y enfurecido, Immortan Joe moviliza a todas sus bandas y decide emprender una persecución implacable a lo largo y ancho del desierto detrás de los rebeldes, donde se produce una guerra sin cuartel de altísimas revoluciones donde se producen momentos orgásmicos, que a mi particularmente me hicieron disfrutar como un niño con zapatos nuevos.


La esperanza y la desesperación están tan unidas que vida (o medias vidas, o tres cuartos) y muerte son prácticamente indistinguibles. El pensamiento constructivo se impone al destructivo en el desarrollo de los personajes, y no hay bobadas de que si el pensamiento femenino se impone al masculino y tal, a pesar de esa forma de pensar castradora y de estirpe maligna de Immortan Joe (cinturones de castidad incluidos). De hecho una de las características diferenciadoras con respecto a sus hermanas antiguas, es que aquí el protagonista principal no es Mad Max, que aunque sigue siendo imprescindible, cede el testigo a  Furiosa, interpretada por una brutal Charlize Theron que te magnetiza desde la primera escena, una actriz camaleónica que aquí alcanza cotas sublimes en una interpretación para la historia, con una penetrante mirada y detalles de diosa de la pantalla, una bestia dentro de la bella. Tom Hardy está primitivo, primario y heroico (no es bueno comparar con Mel Gibson, aunque sea inevitable) pero da la talla.


Aquí hay una magnífica dirección artística, una banda sonora que incluso está incorporada a la acción (brutal Junkie XL) y un sentido del humor, el espectáculo y la coreografía sobre ruedas verdaderamente despampanante, digna de comerse a bocados a cualquier producción de Hollywood de la actualidad. Estamos sin duda ante un film con tintes de serie B, que logra que todas las ideas ochenteras gloriosas sean transportadas y elevadas, con los medio actuales, a un nivel estratosférico.
Un frenesí, un exceso bárbaro, un no parar, un disfrute continuo, los cambios de tonalidades del día a la noche, la espectacular recreación de la tormenta de arena, la cuidadísima presentación de la cuidadela, los incontables tuneados de coches y megacohes... todo es grandioso. Ansiosos por llegar al Valhalla, los participantes de esta fantasía de sangre, gasolina y leche materna, llegan al éxtasis con frases para el recuerdo e imágenes visuales que no paran de sobrevolar mi cabeza.


Immortan Joe

Un derroche de clase en definitiva, un abuso, que ha dejado claro que quien quiera llegar a este nivel lo tiene muy difícil. Vayan al cine, solo hay que dejarse llevar y disfrutar, así de sencillo, el exceso es adictivo.

Os dejo con el trailer.