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sábado, 20 de diciembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLVIII)


James Mangold dirigió en 2019 este extraordinario biopic, Le Mans' 66 se tituló aquí, que tenía como gran virtud construir una gran película basada en dos pilares tremendos, como son las grandes actuaciones de Matt Damon y Christian Bale, además de reconstruir fielmente una de las rivalidades más fuertes de la historia de las carreras de coches, la que hubo entre Ford y Ferrari en los años 60, y que tuvo a la pista del circuito galo de Le Mans y su mítica prueba de las 24 horas como protagonista.
Ferrari llevaba años ganando esa mítica carrera, pero Enzo Ferrari tenía poca liquidez, por lo que Ford intenta comprar a la escuadra italiana, Enzo se niega y despide a sus emisarios, es entonces cuando Ford recluta a los mejores ingenieros, pilotos y mecánicos para hacer un coche que gane la mítica carrera.
Matt Damon encarna a Carroll Shelby, un tipo que fue piloto y ganó la mítica carrera, pero cuyos problemas de salud le obligaron a retirarse, a partir de ahí decide hacer coches y se convierte en un visionario automovilístico. Conseguirá, no sin reparos por parte de la empresa Ford, que su amigo y gran piloto, el británico Ken Miles, al que da vida Christian Bale, construya un coche desde cero para conseguir ganar esa carrera en Francia. Todo ese tipo de procesos son largos, y los resultados no suelen ser buenos al principio, pero la perseverancia de ambos y las gestiones de Shelby con Henry Ford II, hicieron que al final Miles llevara ese coche a competir de igual a igual con los Ferrari. 
Hay muchas veces que digo, que hay cintas excesivamente largas que con un recorte funcionarían mejor, aquí las dos horas y media están totalmente justificadas, ya que el proceso de construcción del bólido es la clave de todo, y por supuesto los riesgos que conlleva. Pero aparte, está la vida de Miles con su sufrida mujer y su hijo que le adora, y luego las personalidades digamos no muy simpáticas que había dentro de una gran empresa como Ford, donde su máximo responsable se rodeaba de personas poco llevaderas, por decirlo finamente.
Pero qué bien está centrado el film en la pasión que une a dos hombres como Shelby y Miles, que personalmente son bastante distintos y eso provoca roces, e incluso peleas.
En una escena mítica y dentro del proceso de evolución del bólido, Miles está pilotando en Daytona, y tienen la orden de Ford de no pasar de 6000 revoluciones, pero en un momento determinado Shelby muestra un cartelón a Miles dándole permiso para subir 1000 revoluciones más, con el riesgo que conlleva, el resultado final da la razón a Shelby y Miles.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Ford v. Ferrari (2019)


James Mangold dirige este extraordinario biopic, Le Mans' 66 se ha titulado aquí, que tiene como gran virtud construir una gran película basada en dos pilares tremendos, como son las grandes actuaciones de Matt Damon y Christian Bale, además de reconstruir fielmente una de las rivalidades más fuertes de la historia de las carreras de coches, la que hubo entre Ford y Ferrari en los años 60, y que tuvo a la pista del circuito galo de Le Mans y su mítica prueba de las 24 horas como protagonista.
Ferrari llevaba años ganando esa mítica carrera, pero Enzo Ferrari tenía poca liquidez, por lo que Ford intenta comprar a la escuadra italiana, Enzo se niega y despide a sus emisarios, es entonces cuando Ford recluta a los mejores ingenieros, pilotos y mecánicos para hacer un coche que gane la mítica carrera.


Matt Damon encarna a Carroll Shelby, un tipo que fue piloto y ganó la mítica carrera, pero cuyos problemas de salud le obligaron a retirarse, a partir de ahí decide hacer coches y se convierte en un visionario automovilístico. Conseguirá, no sin reparos por parte de la empresa Ford, que su amigo y gran piloto, el británico Ken Miles, al que da vida Christian Bale, construya un coche desde cero para conseguir ganar esa carrera en Francia. Todo ese tipo de procesos son largos, y los resultados no suelen ser buenos al principio, pero la perseverancia de ambos y las gestiones de Shelby con Henry Ford II, hicieron que al final Miles llevara ese coche a competir de igual a igual con los Ferrari. 


Hay muchas veces que digo, que hay cintas excesivamente largas que con un recorte funcionarían mejor, aquí las dos horas y media están totalmente justificadas, ya que el proceso de construcción del bólido es la clave de todo, y por supuesto los riesgos que conlleva. Pero aparte, está la vida de Miles con su sufrida mujer y su hijo que le adora, y luego las personalidades digamos no muy simpáticas que había dentro de una gran empresa como Ford, donde su máximo responsable se rodeaba de personas poco llevaderas, por decirlo finamente.
Pero qué bien está centrado el film en la pasión que une a dos hombres como Shelby y Miles, que personalmente son bastante distintos y eso provoca roces, e incluso peleas.


Lee Iacocca era el responsable de la parte comercial de Ford, al que interpreta Jon Bernthal y cuyo papel al principio parece ser el antagónico de los dos protagonistas, pero cuyo relevo en el papel de villano lo toma a mitad de película Leo Beebe, al que da vida Josh Lucas y que quizás es demasiado arquetípico, aunque siempre debe haber uno.
Pero al final, todo son palos en las ruedas que van poniéndose en el camino, y que el dúo protagonista va salvando una y otra vez.
En definitiva Mangold consigue que el film se te pase volando, yo disfruté en mi butaca de manera increíble, además de que todas las recreaciones de las carreras, entrenamientos, primeros planos de seguimiento y más detalles, estén perfectamente hechos en este drama deportivo.


Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 21 de agosto de 2015

A beautiful mind (2001)

Cartel del film

En el año 2001 Ron Howard dirige Una mente maravillosa, película basada en un libro de Sylvia Nasar que trata sobre la vida de John Forbes Nash Jr. al que interpreta Russell Crowe, de una manera muy suavizada (ya que no aparece ni su supuesta bisexualidad, ni líos familiares y con la justicia, etc...), un matemático que ganó en 1994 el Premio Nobel de Economía, tras sobrevivir a una enfermedad tan destructiva como la esquizofrenia. 
Precisamente la forma en que se trata esta enfermedad en la película es parte importante de la misma y hay asociaciones que le han dado premios y alabanzas por ello. 

Russell Crowe (Profesor John Nash)

El director decía que esperaba que después de ver la película, la gente mirara de forma distinta a una persona a la que vieran en una esquina hablando sólo, porque esta enfermedad es muy dura y a los esquizofrénicos les hace ver un mundo tan real como en el que vivimos el resto. También se ve la dureza que supone para los amigos y familiares.
Para este hombre, la enfermedad empezó ya en la Universidad, pero como a los genios siempre se les ha considerado muy excéntricos, no recibió tratamiento. Ahí es donde empieza el film, para darnos cuenta de que ya entonces le atormenta el mundo y la dificultad que ello conlleva de integración en la sociedad como una persona normal. Esta primera parte está rodada en el Campus de Princeton.


Allí en Princeton, donde Nash llega en 1947 para realizar sus estudios de postgrado, está obsesionado con una idea matemática original y brillante y sólo se ve comprendido por su compañero de cuarto Charles (Paul Bettany). Después de varios intentos Nash consigue una revolucionaria teoría y consigue una plaza de profesor en la MIT. Alicia Lardé (Jennifer Connelly), una de sus alumnas, lo deja fascinado al mostrarle que las leyes del amor están por encima de las de las matemáticas.
Gracias a su prodigiosa habilidad para descifrar códigos es reclutado, como no, por Parcher William (Ed Harris) del departamento de Defensa, para ayudar a su país EEUU, en su Guerra Fría contra la Unión Soviética.

Ed Harris

En la última parte de la película vemos el envejecimiento de todos los personajes, mediante exagerado maquillaje, la curación de Nash, su vuelta a Princeton como profesor y el premio Nobel. 
Del reparto actoral Russell Crowe se deja la piel y lo hace francamente bien, Ed Harris como siempre está espléndido y me sorprendió Paul Bettany positivamente, con el que Crowe entabló buena amistad y volverían a coincidir en Master an Commander. Jennifer Connelly en el lado de las actrices está realmente espectacular.

Russell Crowe y Jennifer Connelly

Os dejo con esta buena película.