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lunes, 16 de noviembre de 2015

Skyfall (2012)

Cartel del film

Cuatro años después de Quantum of Solace, fallido film, James Bond regresó coincidiendo con el 50 aniversario de la saga, iniciada en 1962 con "Agente 007 contra el Dr. No" de 1962. Se trató, sin embargo, de una producción algo accidentada, ya que la productora MGM tuvo problemas económicos, por lo que la producción tuvo que posponerse hasta que se declarase fuera de bancarrota. En esa fase, Mendes, siguió el proyecto como consultor. Peter Morgan era el guionista, pero abandonó cuando el proyecto se estancó, y él sostiene que el film gira en torno a una idea suya, cosa que Mendes niega. Los guionistas titulares fueron tres al final, John Logan, Neal Purvis y Robert Wade. Desde luego, eso es algo que se nota en la película, cuya segunda parte adolece de un guión coherente y firme que si tiene la primera, por lo que le confiere un poso de irregularidad, del que no se libra.


Como es costumbre en la franquicia, Skyfall arranca con una secuencia de acción en la que 007 (Daniel Craig) debe recuperar un disco duro robado al MI6. Tras una persecución algo larga y no demasiado brillante, con escenas de destroce de coches, motos y un tren, Bond es abatido accidentalmente y por órdenes de M por una compañera (Noemi Harris) y es dado por muerto.
Bond es sólo herido, se cura con sexo y alcohol en la playa y regresa a Londres cuando se entera viendo la televisión de que el MI6 ha sido atacado y es una ruina. Alguien ha declarado la guerra a la agencia y a M (Judi Dench) en concreto. 007 se recupera, se pone a tono, retorna a su puesto forzando su recuperación (muy destacable la caracterización de esa fase, con los ojos caídos y su figura tocada del mítico agente) para encontrar y derrotar al villano de esta película, Silva (encarnado por Javier Bardem).


Aquí Bond se humaniza, el mito es persona y tiene sentimientos. Una cosa que realmente estaba pidiendo el personaje, algo así como meterse en el cine de autor. Pero en esta película la chica Bond curiosamente es M, y claro, entre ambos no hay sexo, pero se establece una relación entre lo afectivo y profesional, que hay que admitir que está llevado de manera fantástica. Todos sabemos que Bond es el favorito de M (según Raúl Silva en su época era él), quizás por eso el trato de M con Bond es demasiado rudo. Pero ese afán porque las capacidades de la chica estén al nivel de las de 007, aquí sucede un hecho, y es que a veces lo supera incluso.



Aquí la acción está medida, no se abusa de ella, eso es cierto, pero el director, Sam Mendes, deja claro que su visión de 007 es más la de un asesino que la de un espía. Es por esto que, sobre todo en la primera parte del film, las semejanzas con Jason Bourne son bastante acentuadas, pero que se van corrigiendo con guiños continuos al Bond de siempre.
Eso si, el trabajo del director es soberbio, la dirección de fotografía brutal y una banda sonora acertadísima, con el tema de Adele en los créditos como tema estrella.
La segunda parte de la película es la que me falla, lo que sucede con M no está bien definido, y a la batalla final en Escocia le falta algo para redondear, es un final algo tibio.



En el plano actoral Javier Bardem, a pesar de su exceso de maquillaje, está soberbio como villano, Judi Dench vuelve a ser sólida como M, excelente la incorporación de Ralph Fiennes, Naomie Harris como MoneyPenny está muy bien, e incluso ocupa más espacio que la que se supone era la chica Bond en la película, Berénice Marlohe, cuya presencia es muy breve. Ben Whishaw como Q, hace también un buen trabajo.



Skyfall es la confirmación de que la inclusión de Craig vale perfectamente como reinicio de la saga, y siendo un lazo perfecto entre las dos décadas anteriores y el futuro.

Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Spectre (2015)

Cartel del film

Muchos son los actores que han encarnado el personaje del agente secreto británico más famoso al servicio de Su Majestad, 007, osea James Bond. Sin ningún lugar a la duda Sean Connery le da sopas con onda a todos, a Roger Moore, al efímero Timothy Dalton o el excesivamente cómico Pierce Brosnan, pero Daniel Craig ha supuesto un punto y aparte en la saga, y es que ya desde Casino Royale (2006), primera interpretación suya del personaje, puso el listón por las nubes, y podría decir sin temor a equivocarme que es una de las mejores películas de las 27. Aquí, en la nueva entrega, Spectre, se repite el director de la anterior, Sam Mendes.



Hablamos de un actor, que desde que llegó a este puesto ha cambiado fórmulas, patrones y sobre todo ha dotado al personaje de una clase y una elegancia algo perdidas, a los que se le añade una fina ironía, además de recuperar tics esenciales que se habían perdido y consolidar los clásicos de tipo duro e indestructible. Pero aquí se incorpora la cualidad de un héroe más oscuro, con vulnerabilidades y más humano. Ni que decir tiene, que a pesar de que Quantum of Solace (2008) es un bajonazo y la irregular por momentos Skyfall (2012) que también dirige Sam Mendes, no superan a esa primera entrega con Craig, hay que rendirse ante el trabajo hecho aquí en Spectre, donde una fenomenal dirección, espectacular fotografía y una gran banda sonora, arropan a una gran producción.


Daniel Craig

Un críptico mensaje del pasado envía a James Bond a una misión secreta a México D.F. donde se deshace de Marco Sciarra y luego a Roma, donde conoce a Lucía Sciarra (Monica Bellucci), la hermosa viuda de ese infame criminal. A partir de sus averiguaciones con ella, Bond se infiltra en una reunión secreta y descubre la existencia de una siniestra organización llamada Spectre. Por otro lado, y mientras tanto, en Londres, el nuevo director del Centro para la Seguridad Nacional cuestiona las acciones de Bond y pone en duda la importancia del MI6, encabezado por M (Ralph Fiennes, que está soberbio). Así las cosas Bond recluta a Moneypenny y Q para ayudarle a encontrar a Madeleine Swann (Léa Seydoux), la hija de su antiguo enemigo el Sr.White, que le puede ayudar a desenmascarar a Spectre. A medida del avance de la misión, y con el grifo cortado desde arriba, irá descubriendo las conexiones entre él mismo, su enemigo y su propio pasado.


Monica Bellucci & Daniel Craig

Mención especial para el plano secuencia bestial que abre el film y la totalidad de la escena que tiene lugar en México D.F. durante la celebración del día de los muertos.
En el plano actoral, a parte del magnífico Craig, está sobria la guapísima francesa Léa Seydoux, tanto cuando es protagonista máxima o cuando pasa a un modesto segundo plano, Monica Bellucci sale brevemente, pero la que tuvo retuvo y la Bellucci es mucha Bellucci, sigue llenando la pantalla como pocas (no puedo ser objetivo con ella). Naomie Harris cobra más protagonismo que otras veces y sigue su coqueteo con 007. El villano que interpreta Christoph Waltz es muy malvado, que seguro será un papel que se acrecentará en el futuro, y el gran Ralph Fiennes que está, como siempre, inconmensurable interpretando a M.


Léa Seydoux

En el aspecto social que conecta la realidad socioeconómica o política actual, Spectre lanza sus tentáculos, en un mundo cada vez más globalizado, con un argumento casi rocambolesco, donde ciudadanos y gobiernos están vigilados por todos lados, por unos y otros, propios y extraños, donde todo está bajo control aparente.
Pero ante todo, esta película se beneficia de su director, Sam Mendes, un hombre que ciuda mucho los aspectos visuales, y cuyas películas tienen un gusto y clase especiales, y esta es una de ellas. 


Christoph Waltz & Léa Seydoux


En definitiva, un cierre de ciclo perfecto. Parece que Mendes no seguirá y Craig tiene por contrato una quinta, pero si yo fuera él lo dejaría aquí por todo lo alto.

Os dejo con el tráiler de esta gran película.


jueves, 8 de enero de 2015

The Imitation Game (2014)

Cartel del film


Una de las películas sobre la que más esperanzas tenías depositadas a principio de este año y que va encaminada como un tiro a los Óscars, es el biopic sobre la figura de Alan Turing (a quien interpreta de manera magistral Benedict Cumberbatch), el matemático británico que se hizo famoso por descifrar los códigos secretos nazis contenidos en la máquina Enigma, lo cual determinó de manera clara el devenir de la II Guerra Mundial (1939-1945) en favor de los Aliados. Lo más curioso, es que este inventor no fue admirado como un héroe en su propio país, y su condición de homosexual le trajo más problemas que alegrías, ya que todavía en aquella época en Gran Bretaña no estaba bien visto dicho tema, por lo que fue acusado y juzgado en 1952.



Benedict Cumberbatch (Alan Turing)



Todos los biopics tienen la caracterísitca general de que se centran demasiado en el protagonista y no se dedica demasiada atención al resto de personajes que conforman el film. En este caso no estamos ante un caso diferente, pero me asaltaron en la butaca muchas similitudes (más de las que pensaba) con Una mente maravillosa ("A beautiful mind", Ron Howard, 2001), sobre todo argumentales. Keira Knightley está más que digna en un papel que sirve de puente entre sus detractores y ayuda a humanizar a Turing. Charles Dance y Mark Strong están también estupendos, aunque sus personajes algo desaprovechados, pero lo de Strong es muy encomiable en un papel clave.




La película para mi tiene un pequeño fallo en los flashbacks, que son el medio utilizado para explicar la condición de homosexual de Turing, algo por lo que el director va poco a poco pasando de puntillas hasta que ya es algo inevitable. En esa comparativa con la película de Howard, en aquella si que el director se metía a fondo con los "problemas" de John Nash.
Pero desde luego, donde la película es brillante es a la hora de mostrarnos el proceso por el que Alan Turing y su equipo de trabajo logran descifrar el código utilizado por los alemanes.



Pero es ahí dónde para mi no se le da el valor a la figura de Turing, ya que su genialidad al crear una máquina (Christopher) que descifraba esos códigos, se ve minimizada a una charla de bar, y por otro lado un hecho que para mi es muy importante y por el que se pasa un poco por alto, como era que en el grupo de trabajo había un espía ruso, porque realmente el tema en cuestión era de suma importancia y las personas implicadas debían mentir a sus familias sobre lo que hacían, jugándose el pellejo y al filo de la traición sino cumplían con su misión.


 
 
Benedict Cumberbatch lo borda, su personaje tiene muchos matices, detalles, etc., y se nota que el actor está en un momento muy dulce de su carrera. De hecho, los momentos cómicos que él protagoniza dentro de un thriller dramático, dan chispa a un film a veces un pelín plano.
 
Os dejo con el tráiler de esta muy recomendable película.