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sábado, 20 de diciembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLVIII)


James Mangold dirigió en 2019 este extraordinario biopic, Le Mans' 66 se tituló aquí, que tenía como gran virtud construir una gran película basada en dos pilares tremendos, como son las grandes actuaciones de Matt Damon y Christian Bale, además de reconstruir fielmente una de las rivalidades más fuertes de la historia de las carreras de coches, la que hubo entre Ford y Ferrari en los años 60, y que tuvo a la pista del circuito galo de Le Mans y su mítica prueba de las 24 horas como protagonista.
Ferrari llevaba años ganando esa mítica carrera, pero Enzo Ferrari tenía poca liquidez, por lo que Ford intenta comprar a la escuadra italiana, Enzo se niega y despide a sus emisarios, es entonces cuando Ford recluta a los mejores ingenieros, pilotos y mecánicos para hacer un coche que gane la mítica carrera.
Matt Damon encarna a Carroll Shelby, un tipo que fue piloto y ganó la mítica carrera, pero cuyos problemas de salud le obligaron a retirarse, a partir de ahí decide hacer coches y se convierte en un visionario automovilístico. Conseguirá, no sin reparos por parte de la empresa Ford, que su amigo y gran piloto, el británico Ken Miles, al que da vida Christian Bale, construya un coche desde cero para conseguir ganar esa carrera en Francia. Todo ese tipo de procesos son largos, y los resultados no suelen ser buenos al principio, pero la perseverancia de ambos y las gestiones de Shelby con Henry Ford II, hicieron que al final Miles llevara ese coche a competir de igual a igual con los Ferrari. 
Hay muchas veces que digo, que hay cintas excesivamente largas que con un recorte funcionarían mejor, aquí las dos horas y media están totalmente justificadas, ya que el proceso de construcción del bólido es la clave de todo, y por supuesto los riesgos que conlleva. Pero aparte, está la vida de Miles con su sufrida mujer y su hijo que le adora, y luego las personalidades digamos no muy simpáticas que había dentro de una gran empresa como Ford, donde su máximo responsable se rodeaba de personas poco llevaderas, por decirlo finamente.
Pero qué bien está centrado el film en la pasión que une a dos hombres como Shelby y Miles, que personalmente son bastante distintos y eso provoca roces, e incluso peleas.
En una escena mítica y dentro del proceso de evolución del bólido, Miles está pilotando en Daytona, y tienen la orden de Ford de no pasar de 6000 revoluciones, pero en un momento determinado Shelby muestra un cartelón a Miles dándole permiso para subir 1000 revoluciones más, con el riesgo que conlleva, el resultado final da la razón a Shelby y Miles.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 24 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLIII)


Que los biopics están de moda hace tiempo es algo evidente, pero lo que aún está más en el candelero es mezclar una supuesta biografía con la política, con lo que ello conlleva y además mezclando ficción con la no ficción, y la realidad con una soñada.
Adam Mckay es el director de este gran relato estrenado en 2018, en el que desde el primer momento demuestra su maestría con frases, tonos y mensajes, todo ellos aderezado con un sentido del humor constante, bastante burdo a veces, aunque en el fondo amargo, que consigue que estés empatizando con las bromas de personajes que resultan ser bastante patéticos, odiosos y poco recomendables.
La película, titulada aquí como El vicio del poder, nos cuenta como Dick Cheney, interpretado por un soberbio Christian Bale, era un zoquete borracho y bastante bronco en sus años jóvenes, lo que le provocaba constantes irritaciones de la que sería su mujer, Lynne Cheney, a la que da vida una magnífica Amy Adams. El plantel de actores, incluidos los cameos, es de un nivel superlativo, y querría destacar en este sentido a Sam Rockwell, que borda literalmente a George W. Bush. Steve Carell como Donald Rumsfeld también está soberbio.
Si que es cierto, que en varios momentos de la película se sale del biopic y se mete en el documental, pero sin maldad y para reflejar hechos concretos de importancia.
En lo que esta cinta está soberbia es en dar unas pinceladas sobre nuestra historia más reciente, siendo bastante mordaz y posicionándose claramente, pero con una capacidad de crítica que realmente nos incluye a todos. Aunque el film se centra en el ascenso de esa calamidad humana que era Dick Cheney, además de reflejar en todos los gabinetes en los que estuvo y las decisiones tan importantes que tomó, y su postura siempre polémica, sobre todo en la Guerra de Irak.
En una escena mítica están de cena Cheney, Donald Rumsfeld (Steve Carell), Paul Wolfowitz (Eddie Marsan) y David Addington (Don McManus), el equipo del vicepresidente, cuya catadura moral dejaba bastante que desear. Alfred Molina es el camarero que les presenta el menú dividido en títulos que reflejan exactamente el comportamiento del gobierno, que incluso en uno de ellos consigue la exclamación satisfactoria de Rumsfeld, cuando dice: "A los sospechosos se les secuestra sin dejar pruebas en suelo extranjero y se les lleva a cárceles de países donde practican la tortura..." recordando a todos la teoría del poder ejecutivo individual, que ellos aplicaban mucho. 


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 25 de abril de 2025

Escenas míticas del cine (CDX)


En el año 2006 Christopher Nolan dirigió la película El Truco Final (El prestigio), basada en la novela de Christopher Priest. El film se desarrolla a finales del siglo XIX en Londres, una época en la que los magos eran estrellas. Hay dos de ellos, que se proponen alcanzar la fama, Robert Anger (Hugh Jackman) un gran y sofisticado artista que presenta muy bien sus trucos, y Alfred Borden (Christian Bale) un genio en la creación e invención de trucos, pero más tosco a la hora de presentarlos delante del público. Al principio son amigos y trabajan juntos, sin embargo un truco en el que Borden comete un "error" que le cuesta la vida a la mujer de Anger, provoca que se conviertan en amigos irreconciliables. A partir de ahí, se sucede una lucha entre ambos en que cada uno intenta superar al otro, truco a truco, espectáculo a espectáculo se fragua una fuerte y despiadada competición entre ambos.
Michael Caine (Cutter), es el manager que les consigue los contratos a ambos para sus actuaciones y además es el narrador del film. En la primera escena explicada por él, se dejan claras muchas cosas, pero sobre todo lo que es un truco:
"Todo efecto mágico consta de tres partes o actos. La primera parte, es la presentación: el mago muestra algo ordinario, una baraja de cartas, un pájaro o una persona. El mago lo exhibe, os puede invitar a que lo examinéis, para que veáis que no hay nada raro. Todo es normal. Pero claro, probablemente no sea así. El segundo acto es la actuación: el mago, con eso que era ordinario, consigue hacer algo extraordinario. Entonces intentareis descubrir el truco, pero no lo conseguiréis, por que en el fondo, no queréis saber cuál es. Lo que queréis es que os engañen. Pero todavía no aplaudiréis. Que hagan desaparecer algo no es suficiente, tienen que hacerlo reaparecer. Por eso, todo efecto mágico consta de un tercer acto, la parte más complicada de este acto, es el prestigio". 


En una escena mítica Borden está con su mujer Sarah (Rebeca Hall), y ella quiere saber como hace el truco de la bala con la pistola, y se lo explica, y al final le dice que la quiere, pero ella le dice que se lo dice de una manera distinta a otras veces...

Os dejo con la escena.

lunes, 31 de marzo de 2025

Escenas míticas del cine (CDVIII)


Christopher Nolan dirige en 2008 El Caballero Oscuro, su obra cumbre de la trilogía sobre Batman, que empezara a un altísimo nivel con Batman Begins dos años antes, pero que aquí por diversas cuestiones supera y alcanza la excelencia. Aquí expande sus grandes cualidades y se abre totalmente en un lucimiento espectacular. Desde la escena inicial del atraco a un banco,  el film no decae ni un sólo instante, haciendo que mantengas la atención sin pestañear todo el metraje, con un ritmo trepidante, un montaje bestial y una fotografía fuera de serie, que además se irá tornando oscura hacia la parte final.
El choque que se produce entre Batman (Christian Bale) y el Joker (Heath Ledger) es brutal, ya que ambos se rigen por principios que les obligan a no acabar de forma voluntaria con el otro. Aquí Bruce Wayne es más humano y no puede permitirse dejar morir a los villanos, los necesita. En este punto, Joker es una bomba de relojería a punto de explotar, algo impredecible, como un accidente que puede suceder en cualquier momento. El trabajo de Heath Ledger fue colosal, haciendo de un Joker llevado continuamente por una locura controlada, que le hacía ser enormemente peligroso. 
Batman es el azote de la delincuencia en Gotham, y será el Joker quien proponga a la mafia de la ciudad acabar con el hombre murciélago. Pero al final, después de volver a salvar a la ciudad de los malos, él no es un héroe, y así se lo hace saber a Gordon (Gary Oldman) en la escena final, es un guardián silencioso, un protector vigilante... un caballero oscuro. 
En otra escena mítica Gordon entra a la caja fuerte del banco (lavadero de la mafia dice) a ver lo que queda del robo del Joker y sus secuaces, y allí aparece Batman sin avisar y tener una charla con él, decidiendo a por quién van, si a por la mafia entera o a por el Joker.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 24 de febrero de 2025

Escenas míticas del cine (CCCXCIX)


James Mangold dirigió en 2019 este extraordinario biopic, Le Mans' 66 se tituló aquí, que tenía como gran virtud construir una gran película basada en dos pilares tremendos, como son las grandes actuaciones de Matt Damon y Christian Bale, además de reconstruir fielmente una de las rivalidades más fuertes de la historia de las carreras de coches, la que hubo entre Ford y Ferrari en los años 60, y que tuvo a la pista del circuito galo de Le Mans y su mítica prueba de las 24 horas como protagonista.
Ferrari llevaba años ganando esa mítica carrera, pero Enzo Ferrari tenía poca liquidez, por lo que Ford intenta comprar a la escuadra italiana, Enzo se niega y despide a sus emisarios, es entonces cuando Ford recluta a los mejores ingenieros, pilotos y mecánicos para hacer un coche que gane la mítica carrera.
Matt Damon encarna a Carroll Shelby, un tipo que fue piloto y ganó la mítica carrera, pero cuyos problemas de salud le obligaron a retirarse, a partir de ahí decide hacer coches y se convierte en un visionario automovilístico. Conseguirá, no sin reparos por parte de la empresa Ford, que su amigo y gran piloto, el británico Ken Miles, al que da vida Christian Bale, construya un coche desde cero para conseguir ganar esa carrera en Francia. Todo ese tipo de procesos son largos, y los resultados no suelen ser buenos al principio, pero la perseverancia de ambos y las gestiones de Shelby con Henry Ford II, hicieron que al final Miles llevara ese coche a competir de igual a igual con los Ferrari. 
Hay muchas veces que digo, que hay cintas excesivamente largas que con un recorte funcionarían mejor, aquí las dos horas y media están totalmente justificadas, ya que el proceso de construcción del bólido es la clave de todo, y por supuesto los riesgos que conlleva. Pero aparte, está la vida de Miles con su sufrida mujer y su hijo que le adora, y luego las personalidades digamos no muy simpáticas que había dentro de una gran empresa como Ford, donde su máximo responsable se rodeaba de personas poco llevaderas, por decirlo finamente.
Pero qué bien está centrado el film en la pasión que une a dos hombres como Shelby y Miles, que personalmente son bastante distintos y eso provoca roces, e incluso peleas.
En una escena mítica Miles está corriendo la carrera de Le Mans y va primero, y para el último relevo Shelby le dice que el equipo Ford quiere que los tres coches entren a la vez, pero le da la libertad de hacer lo que él quiera.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 31 de julio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLVIII)

Como decía ayer, en el año 2005 Christopher Nolan iniciaba su trilogía del hombre murciélago con Batman Begins, donde narra los orígenes de la leyenda de Batman y los motivos que le convirtieron en el representante del bien en la ciudad de Gotham. Bruce Wayne (Christian Bale) vive obsesionado con el recuerdo de sus padres, muertos a tiros en su presencia. Atormentado por ese dolor se va de Gotham y recorre el mundo hasta que encuentra a un extraño personaje que lo adiestra en todas las disciplinas físicas y mentales que le servirán para combatir el mal llamado Ducard (Liam Neeson). Por esata razón, la Liga de las Sombras, una poderosa y subversiva sociedad secreta, dirigida por el enigmático Ra's Al Ghul (Ken Watanabe), intenta reclutarlo. Cuando Bruce regresa a Gotham, la ciudad está dominada por el crimen y la corrupción, pero con la ayuda de su leal mayordomo Alfred (Michael Caine), del detective de la policía Jim Gordon (Gary Oldman) y de Lucius Fox (Morgan Freeman), su alidado en la sociedad "Ciencias Aplicadas de Wayne Enterprises", Wayne libera a su imponente alter ego, Batman, un justiciero enmascarado que utiliza la fuerza, la inteligencia y un despliegue de artefactos de alta tecnología para luchar contra las siniestras fuerzas que amenazan con destruir la ciudad.
Una escena mítica es cuando se produce ese duro entrenamiento que hace Ducard a Bruce Wayne, donde le va explicando paso a paso como ser invisible, dominar la fuerza y ser capaz de doblegar no solo a 6 hombres, si no a 600...


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 27 de febrero de 2023

Escenas míticas del cine (CCLXXI)

En 1993 Thomas Carter dirige Rebeldes del swing, una película que fue un pequeño fracaso en su época (si no recuerdo mal, solo recuperó la mitad de la inversión hecha, con lo recaudado en taquilla) pero que tenía a jóvenes actores en ciernes o bien confirmándose como Christian Bale y Robert Sean Leonard, y que con el paso del tiempo me parece un buen film.
Esta cinta se centra en la Alemania de 1939, cuando Adolf Hitler está a punto de atacar Polonia y conducir a su país por segunda vez en pocos años a otra gran guerra, a base de imponer una dura disciplina que niega la libertad individual y donde grupos de jóvenes alemanes, entusiasmados por la política y el mensaje de libertad de la música swing americana, se rebelan contra ese orden. Conocidos como los "chicos del swing" imitan la última moda inglesa y americana con abrigos grandes, sombreros hongo, paraguas negros y pelo largo. Todos tienen un conocimiento musical tremendo y su inocente rebelión juvenil se convierte en peligrosa rebelión política contra la amenaza nazi.
Robert Sean Leonard tiene un papel algo parecido al que hacía en El club de los poetas muertos cuatro años antes, interpretando aquí a Peter, mientras que Frank Whaley está vehemente y muy convincente en su papel de Arvid (alter ego de Django Reindhart), mientras que a Chritian Bale en su personaje de Thomas aún le cuesta destacar, pero que sin duda es el más convencido de la causa nazi.


En una escena mítica Arvid está tocando con su banda, y unos soldados alemanes le piden tocar una canción alemana, a lo que él se niega alegando que que ya no son alemanas, se han convertido en nazis y por eso lo rechaza, y desata su discurso a todos los presentes.

Os dejo con la mítica escena.

viernes, 27 de enero de 2023

The Pale Blue Eye (2022)

Scott Cooper dirige Los crímenes de la Academia, como aquí se ha traducido, basado en la novela de Louis Bayard de 2006 y que nos relata un thriller gótico ambientado en 1830, donde empiezan a ocurrir unos asesinatos en la Academia de cadetes de West Point, para lo que el capitán y el coronel de dicha institución reclaman a un veterano detective llamado Augustus Landor, al que da vida Christian Bale, para que investigue esos hechos, para lo que reclutará como ayudante a un joven cadete llamado Edgar Allan Poe (Harry Melling), que luego sería conocido por todo el mundo. Esta película se lanzó el pasado diciembre en la plataforma Netflix. 


En las primeras horas de una mañana gris de invierno, un cadete es encontrado muerto, presuntamente ahorcado en un árbol. Pero después de que el cuerpo llega a la morgue, y es inspeccionado por el doctor, la tragedia se vuelve aún más salvaje, ya que se descubre que el corazón del joven ha sido extraído hábilmente. Es por esto que el coronel que dirige la Academia, y temiendo un daño irreparable a la incipiente academia militar, recurre a Landor. Pero el detective tendrá, en el inicio de sus pesquisas, el obstáculo del código de silencio de los cadetes, por lo que de manera inteligente pedirá la colaboración de uno de los suyos, ya que las declaraciones que toma a los cadetes le sirven de poco, este será Poe, bastante excéntrico con desdén por los rigores del ejército y afición a la poesía.


La película tiene un gran diseño de vestuario, peinado, maquillaje, y está perfectamente ambientada, pero al final estamos ante un duelo interpretativo de altos vuelos entre Bale y Melling, donde Harry que está fascinante (su parecido con el auténtico Poe es increíble) no solo se defiende contra el imponente Bale, sino que se convierte en su reflejo inverso. Pero el reparto no se queda atrás, con un Robert Duvall ya mayor (casi irreconocible), Gillian Anderson, Lucy Boynton, Charlotte Gainsburg o Toby Jones.


Pero esta película adolece de varias cosas, primero su ritmo es demasiado lento en ocasiones, su duración es excesivamente larga para la cantidad de eventos que suceden, y su paleta visual lavada y nítida le llevan a asemejarse más a una telenovela de presupuesto alto que a un film realmente, hay escenas de diálogo sin refinar, y la sensación que te queda a la postre, es de un desaprovechamiento generalizado. Todo es demasiado correcto, diría que hasta edulcorado, con ganas de hacer cine de época que se pegan con la naturaleza gótica, misteriosa y evocadora delos cruentos asesinatos, por momentos (además lo dije mientras la veía) que quiere ser un Sleepy Hollow dirigida por un aspirante a gran director, y se queda lejos.


Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 28 de octubre de 2022

Amsterdam (2022)


David O. Russell dirige Amsterdam, su nuevo film, en el que tiene a su disposición un ramillete de actores de primer nivel. Pero me da la sensación que el director no ha aprovechado el reparto como debería, y el único actor que está a un nivel superlativo y por encima del resto es un soberbio Christian Bale. No es de extrañar que este director tuviera un buen presupuesto a su disposición y esa amalgama de estrellas para el film, ya que sus anteriores películas como El lado bueno de las cosas (2012), La gran estafa americana (2013) o Joy (2015) tuvieron un gran funcionamiento. Ha tenido 7 añitos para hacer la siguiente cinta y al parecer Amsterdam ha sufrido un serio batacazo de taquilla en EEUU, y al ver la película hoy he podido apreciar varios de los motivos.


La historia transcurre en New York en 1933 donde el doctor Burt Berendsen (Christian Bale) tras perder un ojo y sufrir temibles lesiones durante La Primera Guerra Mundial, atiende a otros veteranos de la contienda en una consulta rudimentaria de barrio. Su abogado y antiguo compañero en el ejército Harold Woodman (John David Washington) le requiere para llevar a cabo la autopsia del general Bill Meekins, fundador del batallón en el que ambos sirvieron en Europa durante la guerra, ya que la hija del fallecido, Liz, sospecha que le han podido envenenar en su última estancia europea. Tras constatar que hay gato encerrado, y presenciar el asesinato de Liz en sus narices, Burt y Harold investigan el asunto con la inesperada ayuda de Valerie Voze (Margot Robbie), la enfermera que les atendió en su época de convalecencia y que les fue extrayendo todos los trozos de metralla de su cuerpo uno a uno. Los tres pasan un tiempo en Amsterdam juntos, muy idílico (demasiado, no cuadra) y feliz, pero luego se separarán durante más de 10 años. Su coincidencia de nuevo en New York hará que se unan para descubrir una compleja conspiración.


El asunto es que el film que comienza bastante bien con un planteamiento de thriller clásico y una buena reconstrucción de la época con un buen diseño de producción, pronto empieza a resquebrajarse con un guión torpe, que se pierde en cosas sin importancia y desperdicia temas muy interesantes como las consecuencias de la guerra en los combatientes, la discriminación racial que han sufrido soldados que han dado la vida por su país, los efectos de La Gran Depresión del 29 y las causas que hicieron avanzar los movimientos fascistas que se trasladaron desde Europa a EEUU. A pesar de que hay golpes de humor muy buenos a lo largo de la cinta, hay gags realmente absurdos, como un discurso interminable de un hombre de negocios sobre un asaltante de nidos de pájaros, que provocan que el ritmo baje mucho y el metraje se vaya a dos horas y veinte, realmente excesivo. Están desaprovechados Robert De Niro, Michael Shannon, Mike Mayers, Chris Rock, Anya Taylor-Joy, etc., y Rami Malek directamente no me convence nada. Solo el trío protagonista salva el film, ante todo Christian Bale.


En definitiva una película irregular, con un guión errático y que podría haber sido mucho mejor que el resultado final, se me hizo larga y en algún momento tediosa (sobre todo en el tercer acto).

Os dejo con el tráiler.

sábado, 25 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXX)


Christopher Nolan dirige en 2008 El Caballero Oscuro, su obra cumbre de la trilogía sobre Batman, que empezara a un altísimo nivel con Batman Begins dos años antes, pero que aquí por diversas cuestiones supera y alcanza la excelencia. Aquí expande sus grandes cualidades y se abre totalmente en un lucimiento espectacular. Desde la escena inicial del atraco a un banco,  el film no decae ni un sólo instante, haciendo que mantengas la atención sin pestañear todo el metraje, con un ritmo trepidante, un montaje bestial y una fotografía fuera de serie, que además se irá tornando oscura hacia la parte final.
El choque que se produce entre Batman (Christian Bale) y el Joker (Heath Ledger) es brutal, ya que ambos se rigen por principios que les obligan a no acabar de forma voluntaria con el otro. Aquí Bruce Wayne es más humano y no puede permitirse dejar morir a los villanos, los necesita. En este punto, Joker es una bomba de relojería a punto de explotar, algo impredecible, como un accidente que puede suceder en cualquier momento. El trabajo de Heath Ledger fue colosal, haciendo de un Joker llevado continuamente por una locura controlada, que le hacía ser enormemente peligroso. 
Batman es el azote de la delincuencia en Gotham, y será el Joker quien proponga a la mafia de la ciudad acabar con el hombre murciélago. Pero al final, después de volver a salvar a la ciudad de los malos, él no es un héroe, y así se lo hace saber a Gordon (Gary Oldman) en la escena final, es un guardián silencioso, un protector vigilante... un caballero oscuro. 


Os dejo con la mítica escena final de El Caballero Oscuro.

domingo, 19 de abril de 2020

Escenas míticas del cine (CXXIX)


En el año 2012 Christopher Nolan cerró su trilogía gloriosa de Batman, que había iniciado con Batman Begins (2005) y El Caballero Oscuro (2008) (obra maestra) y lo hace con El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace. En aquella primera se centraba en la creación del héroe, mientras en la segunda salía airoso del reto más difícil posible, aunque fuera a costa de traicionar las reglas que había jurado cumplir. Ahora es el momento de la decadencia, de darlo todo y salir por donde se pueda. Aquí Batman y Bruce Wayne están más diferenciados que nunca, un Wayne que hace todo lo posible por agarrarse a la poca humanidad que le queda y un Batman en plan casi kamikaze para salvar Gotham a cualquier precio, donde un Christian Bale portentoso borda a ambos. 
Un personaje que se agiganta mucho es el del comisario Gordon, al que Gary Oldman borda, y que es un personaje que empezó como un don nadie en la primera parte, en la segunda sube en importancia, pero aquí será crucial para ayudar a Batman cuando se lo pide.
Pero la diferencia es que aquí ya no está Joker, ahora el villano es Bane, bordado por un extraordinario Tom Hardy (que se puso bien fornido, por cierto), un malo muy potente, que hasta los 3/4 del film funciona perfectamente, es capaz de matar solo con sus manos, pero sus secuaces no dan sensación de peligro, como él, y además se diluye en la parte final, y creo que no se le aprovecha del todo, siendo un personaje lleno de potencial.
En una de las escenas de absoluto dominio del mal, Bane, antes de liberar a los reclusos de una prisión, da un discurso en el que astutamente dice que dará el poder al pueblo, pero lo que provocará es la anarquía total.


Os dejo con la mítica escena.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Ford v. Ferrari (2019)


James Mangold dirige este extraordinario biopic, Le Mans' 66 se ha titulado aquí, que tiene como gran virtud construir una gran película basada en dos pilares tremendos, como son las grandes actuaciones de Matt Damon y Christian Bale, además de reconstruir fielmente una de las rivalidades más fuertes de la historia de las carreras de coches, la que hubo entre Ford y Ferrari en los años 60, y que tuvo a la pista del circuito galo de Le Mans y su mítica prueba de las 24 horas como protagonista.
Ferrari llevaba años ganando esa mítica carrera, pero Enzo Ferrari tenía poca liquidez, por lo que Ford intenta comprar a la escuadra italiana, Enzo se niega y despide a sus emisarios, es entonces cuando Ford recluta a los mejores ingenieros, pilotos y mecánicos para hacer un coche que gane la mítica carrera.


Matt Damon encarna a Carroll Shelby, un tipo que fue piloto y ganó la mítica carrera, pero cuyos problemas de salud le obligaron a retirarse, a partir de ahí decide hacer coches y se convierte en un visionario automovilístico. Conseguirá, no sin reparos por parte de la empresa Ford, que su amigo y gran piloto, el británico Ken Miles, al que da vida Christian Bale, construya un coche desde cero para conseguir ganar esa carrera en Francia. Todo ese tipo de procesos son largos, y los resultados no suelen ser buenos al principio, pero la perseverancia de ambos y las gestiones de Shelby con Henry Ford II, hicieron que al final Miles llevara ese coche a competir de igual a igual con los Ferrari. 


Hay muchas veces que digo, que hay cintas excesivamente largas que con un recorte funcionarían mejor, aquí las dos horas y media están totalmente justificadas, ya que el proceso de construcción del bólido es la clave de todo, y por supuesto los riesgos que conlleva. Pero aparte, está la vida de Miles con su sufrida mujer y su hijo que le adora, y luego las personalidades digamos no muy simpáticas que había dentro de una gran empresa como Ford, donde su máximo responsable se rodeaba de personas poco llevaderas, por decirlo finamente.
Pero qué bien está centrado el film en la pasión que une a dos hombres como Shelby y Miles, que personalmente son bastante distintos y eso provoca roces, e incluso peleas.


Lee Iacocca era el responsable de la parte comercial de Ford, al que interpreta Jon Bernthal y cuyo papel al principio parece ser el antagónico de los dos protagonistas, pero cuyo relevo en el papel de villano lo toma a mitad de película Leo Beebe, al que da vida Josh Lucas y que quizás es demasiado arquetípico, aunque siempre debe haber uno.
Pero al final, todo son palos en las ruedas que van poniéndose en el camino, y que el dúo protagonista va salvando una y otra vez.
En definitiva Mangold consigue que el film se te pase volando, yo disfruté en mi butaca de manera increíble, además de que todas las recreaciones de las carreras, entrenamientos, primeros planos de seguimiento y más detalles, estén perfectamente hechos en este drama deportivo.


Os dejo con el tráiler del film.

sábado, 23 de marzo de 2019

Escenas míticas del cine (XCIII)


Christopher Nolan dirigió en el año 2008 El Caballero Oscuro, continuación de Batman Begins. Aquí expande sus grandes cualidades y se abre totalmente en un lucimiento espectacular.
El choque que se produce entre Batman (Christian Bale) y el Joker (Heath Ledger) es brutal, ya que ambos se rigen por principios que les obligan a no acabar de forma voluntaria con el otro. Aquí Bruce Wayne es más humano y no puede permitirse dejar morir a los villanos, los necesita. En este punto, Joker es una bomba de relojería a punto de explotar, algo impredecible, como un accidente que puede suceder en cualquier momento.
En una escena brutal, el Joker irrumpe con sus matones en una celebración en Gotham, donde también estaba Bruce Wayne. Después de que el payaso del crímen amenace a los presentes y se encare con Rachel, a la que ofrece una de las explicaciones sobre su eterna y gran sonrisa que le valen una patada en la entrepierna, Batman irrumpe en escena y reparte mandobles, dejando fuera de combate a varios de los esbirros de Joker, mientras este se hace fuerte con Rachel (Maggie Gyllenhaal) como rehén y finalmente la deja caer al vacío al romper una ventana del rascacielos, es entonces cuando el hombre murciélago se lanza a por ella en picado, y acaba amortiguando la caída contra el techo de un taxi, salvando a su amada.


Os dejo con la mítica escena.

lunes, 14 de enero de 2019

Vice (2018)


Que los biopics están de moda es algo evidente, pero lo que aún está más en el candelero es mezclar una supuesta biografía con la política, con lo que ello conlleva y además mezclando ficción con la no ficción, y la realidad con una soñada.
Adam Mckay es el director de este gran relato, en el que desde el primer momento demuestra su maestría con frases, tonos y mensajes, todo ellos aderezado con un sentido del humor constante, bastante burdo a veces, aunque en el fondo amargo, que consigue que estés empatizando con las bromas de personajes que resultan ser bastante patéticos, odiosos y poco recomendables.


La película, titulada aquí como El vicio del poder, nos cuenta como Dick Cheney, interpretado por un soberbio Christian Bale, era un zoquete borracho y bastante bronco en sus años jóvenes, lo que le provocaba constantes irritaciones de la que sería su mujer, Lynne Cheney, a la que da vida una magnífica Amy Adams. El plantel de actores, incluidos los cameos, es de un nivel superlativo, y querría destacar en este sentido a Sam Rockwell, que borda literalmente a George W. Bush. Steve Carell como Donald Rumsfeld también está soberbio.
Si que es cierto, que en varios momentos de la película se sale del biopic y se mete en el documental, pero sin maldad y para reflejar hechos concretos de importancia.


En lo que esta cinta está soberbia es en dar unas pinceladas sobre nuestra historia más reciente, siendo bastante mordaz y posicionándose claramente, pero con una capacidad de crítica que realmente nos incluye a todos. Aunque el film se centra en el ascenso de esa calamidad humana que era Dick Cheney, además de reflejar en todos los gabinetes en los que estuvo y las decisiones tan importantes que tomó, y su postura siempre polémica, sobre todo en la Guerra de Irak.


Pero la conclusión, como moraleja del film, es el complejo entramado que gobierna un país como EEUU, donde las víboras sacan la cabeza continuamente para destacar, sigue siendo la base de la estructura de ese país, y que evidentemente influyen en las decisiones que se toman.
Ante todo esta película es muy aclaratoria en todo lo que ha sucedido desde la caída de las Torres Gemelas de New York y todo lo que ocurrió después con las decisiones que se tomaron y que aún hoy las notamos.


Os dejo con el tráiler de este muy interesante película.

jueves, 8 de junio de 2017

The Promise (2017)


Terry George dirige este film llamado La Promesa, y al que curiosamente llegué por la canción compuesta por Chris Cornell para la película del mismo título del film, y que a la postre fue su último tema grabado en vida. Pero la historia me interesaba, basada en hechos reales y ambientada en 1914, justo en los albores de la I Guerra Mundial.
La narración empieza en el pueblo natal, Siroun, al sur de Turquía y de mayoría armenia, de Mikael Boghosian, interpretado por un magnífico Oscar Isaac, cuya meta es estudiar medicina (ya hacía de boticario), para lo cual se traslada a Constantinopla (todavía es el final del Imperio Otomano) para titularse en medicina, con el dinero de la dote que le da el padre de su prometida, que le espera a su vuelta.


Una vez llega a Constatinopla, allí se instalará en casa de su tío (primo de su padre), que posee una tienda dentro del mítico gran bazar, y será donde conozca a Ana Khesarian (Charlotte Le Bon) francoarmenia, que da clases de baile a las niñas de su tío. Empieza a salir con un compañero de facultad, Emre Ogan (Marwan Kenzari) un juerguista turco, que está en medicina por obligación familiar, y también conoce a Chris Myers (Christian Bale), pareja de Ana, y periodista americano de la Associated Press.
Pero estalla la guerra y Turquía entra en el lado alemán, al caos del momento por las calles, se suma el del triángulo amoroso que se forma. Ana y Mikael se enamoran en un bajón de la relación entre Ana y Chris, pero los tres personajes son buenos de corazón, ya que salvan vidas, se pelean por amparar niños huérfanos de los ataques turcos, difunden el genocidio, etc., pero lo que es más increíble, es que el asunto sentimental lo llevan sin herirse, conviven con ello.


Pero es a partir de aquí, donde la película irá girando a la tragedia. Los turcos musulmanes inician una exterminación de la población armenia cristiana, que como es obvio afecta a Mikael de lleno, que al principio es salvado de entrar al ejército por su amigo Emre, al que su padre dará un primer aviso de que deje de ayudar al armenio. Las tiendas de los armenios son saqueadas, sus pueblos son quemados, y sus habitantes ejecutados o mandados a campos de trabajo inhumanos. Cuando Mikael intenta salvar a su tío de su cautiverio, es apresado y mandado a uno de esos campos, del que logra escapar después de más de seis meses allí de forma casi milagrosa.


Mikael regresa a Sirou, después de mil peripecias, y su madre Marta le obliga a casarse con la chica con la que estaba prometido antaño, viviendo en una casa de la montaña alejados del pueblo, en plan casi de hermitaños. Pero el destino hará que pronto se vuelvan a encontrar Mikael, Ana y Chris, todos involucrados en salvar vidas de niños huérfanos que cada vez es más numeroso. Siroun será masacrado y la familia de Mikael asesinada, cuando éste quería llevarles a sitio seguro. Chris será detenido y encarcelado, acusado de espía por generales turcos, que están decididos a ejecutarle. Emre, jugándose la vida, hará saber al embajador americano (James Cromwell) su situación, algo que le salvará a la postre a Chris.


En resumen, al final se trata de una huída haca el mar, atacados por el ejército turco, mientras los armenios se defienden con lo que pueden. Una situación de refugiados, que un siglo después se me emparenta con la de los de Alepo en Siria, por ejemplo. Todas las guerras son fatales, y todas tiene consecuencias nefastas, pero el hombre se empecina en repetir la historia una y otra vez. A día de hoy, según se explica al final, Turquía no reconoce ese genocidio.
La película es un poco larga, aunque la historia se cuenta bien y no tiene altibajos, le falta capacidad de resumen o síntesis. También es un poco alucinante como entre 4000 personas que huyen y anocheciendo los protagonistas se encuentren sin google maps y tal... Los actores, sobre todo el trío principal, están a gran nivel, destacar la primera aparición de Christian Bale, icónico como pocos, y unos secundarios que no son nada desdeñables, además de las aportaciones de James Cromwell, Jean Reno, etc...


En los créditos suena la versión a piano de The Promise, el tema que Chris Cornell compuso para la película.

Os dejo con el tráiler.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Escenas míticas del cine (XLIX)


Christopher Nolan dirigió en el año 2008 El Caballero Oscuro, continuación de Batman Begins. Aquí expande sus grandes cualidades y se abre totalmente en un lucimiento espectacular.
El choque que se produce entre Batman (Christian Bale) y el Joker (Heath Ledger) es brutal, ya que ambos se rigen por principios que les obligan a no acabar de forma voluntaria con el otro. Aquí Bruce Wayne es más humano y no puede permitirse dejar morir a los villanos, los necesita. En este punto, Joker es una bomba de relojería a punto de explotar, algo impredecible, como un accidente que puede suceder en cualquier momento.
En una escena mítica, el interrogatorio al Joker, comienza con Gordon (Gary Oldman), para luego dar paso a Batman que irrumpe de manera violenta golpeando al Joker su cabeza contra la mesa, para luego tener una charla sin desperdicio, donde el Joker echa en cara sus errores al superhéroe y la gente que por su culpa dejó morir (según su perspectiva, claro), a la vez que intenta dejarle claro que la policía no le ayudará. La colección de porrazos de batman al Joker son memorables y la interpretación de Ledger es de Cum laude.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 27 de enero de 2016

The Big Short (2015)

Cartel del film

Adam Mckay dirige la adaptación del libro escrito por Michael Lewis titulado "La gran apuesta", que reflexiona sobra la quiebra del sector inmobiliario norteamericano que originó la crisis económica mundial en 2008. La gran apuesta, describe la agitada existencia de cuatro linces de las altas finanzas que, cada uno por su cuenta y con sus respectivos equipos, pronosticaron la crisis con antelación de varios años. La película sigue sus pasos desde 2005 hasta la caída de Lehman Brothers, en 2008.
Por si fuera poco, este film sirve de agitación de conciencias, para que sepamos de donde viene todo, y de que hay que estar prevenidos para evitar casos similares.


Christian Bale

Hace ya casi 8 años de aquello, que se dice pronto, y desde luego nada ha sido igual desde entonces. Aquel jarro de agua fría, en el que se nos dijo que habíamos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades, una de esas verdades que duelen cuando se dicen a la cara, y lo que es peor, sufres sus consecuencias.
Aquí están destripadas realidades complejas y una maraña de números, estadísticas, reuniones de despacho, charlas, predicciones, etc., que con un lenguaje bastante técnico, puede despistar al personal poco ducho en temas bursátiles y financieros, pero con una virtud muy buena y es la agilidad, muy dinámico en su narración, a la que ayuda el excelente montaje también.


Aquí se explica con bastante detalle, y ojo, basado en hechos y personajes reales, como se describe el alarmante descubrimiento sobre el estado del mercado inmobiliario americano, hasta ese momento muy fiable y sólido, que hace el excéntrico gestor de fondos, el Doctor en Medicina Michael Burry, interpretado de manera soberbia por Christian Bale. Por otro lado como se aprovechan de ese descubrimiento el inversor Jared Vennet, encarnado por un fantástico (y poco reconocible físicamente) Ryan Gosling, y el gestor de cobertura Mark Baum al que da vida un sobresaliente Steve Carell. A la vez, y en último lugar, también hace referencia a la forma en que un par de jóvenes inversores, utilizan la ayuda que les proporciona el banquero retirado Ben Rickert, que interpreta Brad Pitt, para sacar también tajada.

Ryan Gosling

Es evidente que el ciudadano de a pie, el que trabaja y se despelleja vivo como un animal para llegar a fin de mes y poner un plato de comida diario a su familia, poco tuvo que ver con el desplome del sistema capitalista, asociado al estallido de la burbuja inmobiliaria, pero, si se hace hincapié en que sin duda fue el que lo sufrió. Pero claro, tampoco se hizo nada al respecto y se perpetuó una situación que se fue haciendo una bola de nieve, a través de fraudes en las hipotecas, grandes mentiras montadas unas encimas de otras, y en las que estaban involucradas las agencias de calificación, grandes responsables de todo el problema.
Como es evidente, esta crisis derivó en la pérdida de empleo, hogares y demás, de millones de personas primero en EEUU y luego a lo largo de todo el planeta Tierra (según dice el personaje de Brad Pitt en la película Grecia e Islandia han caído y España se tambalea). 


Brad Pitt

En el plano actoral Steve Carell está impresionante con un despliegue descomunal, áspero y rudo, Christian Bale soberbio en un papel nada fácil de interpretar (un tipo con síndrome de Asperger y muy raro), Ryan Gosling que a veces sirve de narrador de lo que va sucediendo y un personaje clave en la película está muy bien y un Brad Pitt, que sin tener muchos minutos de metraje, está en un papel serio y de gran empaque. El resto de secundarios cumplen a la perfección.

Steve Carell

Un muy sólido film, genialmente llevado por los guionistas para que sobre una base de muchos tecnicismos y datos económicos, entendamos realmente las causas de lo que sucedió y toda la gente que lo vio venir, avisó y fueron ignorados, por no decir vapuleados por los grandes bancos, muchos de los cuales cayeron estrepitosamente. También genial moraleja al final de la solución que se dio al problema, que sin duda ha sido un mal menor (y abusando del pobre ciudadano para rescatar bancos), que quien sabe si no generará problemas en un futuro.

Os dejo con el tráiler de esta buena película.