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domingo, 30 de noviembre de 2025

Escenas míticas del cine (CDLVII)


En 1995 Martin Scorsese realiza la que para mi es la segunda parte no oficial de Uno de los nuestros, ya que tanto Robert de Niro como Joe Pesci hacen personajes muy parecidos, sin embargo se incorpora la estupenda Sharon Stone y desaparece Ray Liotta. Destaca de manera increíble James Woods como secundario.
En 1973, en Las Vegas, Sam "Ace" Rothstein (Robert de Niro), un profesional de las apuestas y judío, es el eficaz director de un importante casino que pertenece a un grupo de mafiosos. Su misión es controlar que el negocio vaya bien, y que las ingentes cantidades de dinero lleguen a los grandes jefes como es habitual.
Las Vegas es lugar de millonarios, políticos, pero también de tahúres, prestamistas, pícaros, traficantes de drogas y matones. Es entonces cuando Nicky Santoro (Joe Pesci), al que sus jefes han dicho que cuide de Sam, llega a la ciudad con intención de quedarse. Pero claro, Nicky va creciendo, y aparte de tener la confianza de Sam, tiene sus trapicheos y va por libre, lo que le va creando sus enemistades, y que los grandes jefes desconfíen de él.


Otra escena mítica de este film, es cuando Sam conoce a Ginger, y como roba en el casino haciendo de amuleto de la suerte de jugadores que saben que le sisan fichas. La risa de ella acabará conquistando a Sam, pero también sabe qué tipo de mujer es ella... 

Os dejo con la mítica escena.

sábado, 29 de marzo de 2025

Escenas míticas del cine (CDVI)


En 1976, Martin Scorsese dirigió a Robert de Niro, como protagonista principal de Taxi Driver, la historia de un ex-combatiente de Vietnam, Travis Bickle (personaje bordado por Robert de Niro) que trabaja como taxista en Nueva York. Se trata de un tipo insociable, un hombre solitario al borde de la locura, ya que se pasa los días en el cine y vive prendado de Betsy (Cybill Shepherd), una atractiva rubia que trabaja como voluntaria en una campaña de un partido político.
La figura del combatiente que regresa perturbado, a la vez que encuentra vacía su existencia, ya ha sido muchas veces tratada en cine y literatura, pero tal vez ésta sea una de las más acertadas. El contacto con las calles de Nueva York le acaba transmutando en un psicópata, un hombre violento que no ve más forma de solucionar los males de la sociedad que pasando a la gangsteril venganza, ya que su obsesión es comprobar como la violencia, la sordidez y la desolación dominan la ciudad.
Por si fuera poco, la banda sonora del film, compuesto por el gran Bernard Herrman, sería perfecta, en un trabajo que sería reconocido por el Oscar póstumo, ya que falleció al poco de terminar de componerla. Una música que materializa de manera brillante la densa y particular atmósfera de la Nueva York en la que se ambienta la historia del protagonista.
En una escena mítica Travis queda con un tipo llamado Andy (Steven Prince) que le ofrece una amplia gama de armas para que vea cual le gusta más, Travis pregunta el precio de todas las que le ofrece juntas.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 23 de junio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXLIX)


Bernardo Bertolucci dirige en 1976 Novecento, ambientada, cómo no, en el principio del Siglo XX, en una pequeña parte de Italia. Como todo el mundo sabe, o debería saber, Italia es un país muy convulso política y socialmente, en la actualidad también y en esta película están expuestas muchas de las causas. Hablamos de una película muy larga, le sobra algo de metraje (excesivos 314 minutos) y en el que se explican muchas de las luchas sociales en aquel país, a través de un microcosmos, el de la región de Emilia, al norte, en el que nacen el mismo día el hijo de un terrateniente, Alfredo Berlinghieri (Robert De Niro) y el hijo de un bracero Olmo Dalcò (Gerard Depardieu), que serán amigos inseparables, aunque su relación se verá ensombrecida por diferentes actitudes frente al fascismo.


Hablamos de una tragicomedia con un extenso recorrido político y social y que ha entrado a formar parte de los clásicos del cine ya que está ajeno a modas, tecnologías, paso del tiempo, etc.,
Bertolucci intentó, en resumen, filmar un lujoso homenaje a la lucha del Partido Comunista frente a unos fascistas retratados como malvados sin tapujos, solo hay que fijarse en el histriónico personaje que compone Donald Sutherland, ese Attila Mellanchini, el capataz del patrón Giovanni, obviando que la política de aquellos años tuvo aún más protagonistas. Además, lo hace en los años en los que la Brigadas Rojas ponían en peligro la misma esencia de la democracia italiana.
En una escena mítica los braceros se revelan ante el intento de expropiación de su casa, todos se unen y le plantan cara a los soldados y a los fascistas. Posteriormente dichos fascistas se reunen en la iglesia, su lugar favorito, donde se rearman y se confabulan con Attila como cabecilla que va pasando el cepillo para que los acólitos aporten a su causa, menos dos uno es Alfredo, que decide no colaborar. La cara de fanático de Donal Sutherland haciendo de Attila es inolvidable.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 23 de noviembre de 2023

Escenas míticas del cine (CCCXV)

En el año 2001 Frank Oz dirige teóricamente Un golpe maestro (The Score), un director que hacía comedias y que cambia radicalmente de género para hacer este film, firmándolo, que no filmándolo del todo, ya que Marlon Brando no quería ser dirigido por Oz, a quien consideraba un director sin talento, y ya sabemos a esas alturas que Brando era mucho Brando. Es por esto, que muchas escenas eran dirigidas por Robert de Niro cuando aparecía Brando y muchas otras, puesto que una de las estrellas de siempre del celuloide (considerado por muchos el mejor actor de todos los tiempos) en ocasiones se negaba a abandonar el set de rodaje, para que Frank OZ no tomara el control. Eso hace que el film adolezca de una dirección firme, está poco trabajada en ese aspecto, y fue una conjunto de guionistas, productores y creadores de la historia los que definieron la cinta, con sus fallos obviamente. Pero claro, hay un elenco de actores impresionante, Robert de Niro está inmenso, también Edward Norton y por supuesto Marlon Brando (aunque su rol es secundario).
La historia nos cuenta como Nick Wells (Robert de Niro), un ladrón profesional, proyecta un robo tan complejo que se ve obligado a buscar la ayuda de un hábil cómplice, Jackie Teller (Edward Norton), vulnerando así la regla de oro de su trabajo, que es actuar siempre solo. Por otro lado, este golpe echaría por tierra los planes de Nick de abandonar el mundo del crimen para irse a vivir con su novia. Un thriller de atracos, engaños y situaciones tensas que cuenta con tres actores soberbios, que quizás sean los mejores de sus respectivas generaciones.
En la escena final mítica, Jackie llama a Nick para hacerle ver que se ha salido con la suya y que el cetro objetivo del robo estaba en su poder, intentando traicionarle, pero la respuesta de Wells es antológica y demuestra su extraordinaria inteligencia, dejándole en evidencia.


Os dejo con la mítica escena.

sábado, 21 de octubre de 2023

Escenas míticas del cine (CCCXI)


Michael Cimino dirige en 1978 esta tremenda epopeya, que desde mi punto de vista es una obra maestra. Antes todo he de decir, que pocas películas saben tratar el tema de la amistad como en esta, y lo desgarrador que puede ser haber perdido las cosas bonitas que hemos tenido, de la forma más cruel, además de ser un canto a la supervivencia. Muy emotivo film, dónde la guerra de Vietnam también tiene su punto importante, para la explicación de muchas cosas, pero no es una película bélica, ya que en sus casi 3 horas de duración, sólo una media hora o algo más alcanza el tema de la guerra.
Cinco inseparables amigos trabajan en los altos hornos de Pennsylvania, entre metal fundido y altas temperaturas. Tres de ellos, Michael (Robert de Niro), Steven (John Savage) y Nick (Christopher Walken), se alistan para ir a luchar a Vietnam. Dos años más tarde, se vuelven a encontrar allí en plena batalla, cuando se produce la invasión del Vietcong. Cuando son capturados, los vietnamitas les obligan a participar en un juego suicida, la ruleta rusa, en el que sólo puede haber un vencedor. Aunque consiguen escapar, esta experiencia les deja marcados toda la vida.
Es, a las claras un film lírico, atormentado, un viaje de amistad con dolor de por medio, de muerte, de amor y de desesperación incalculable, pero que nos deja una sensación de derrota y de pérdida, ante todo de mucha pérdida. El verdadero fondo de la película nos muestra como una generación de hombres que van a una guerra absurda (como todas) vuelven completamente trastornados y sus vidas, ya no serán las que fueron.
Lo mejor de este film, es que es imperecedero, ya que habla de cosas que importan, la dificultad de la amistad, la certeza de la muerte, y lo hace a través de personajes verdaderos, ahí donde Cimino lo borda.


En una escena mítica durante la boda, hay un parecido a la escena donde se casa Connie Corleone en la primera parte de El Padrino (1972). Son dos escenas llenas de alegría, algarabía, borracheras, pero en esta cuando entra el sargento del ejército que solo dice una palabra "mierda", vaticinan un horrendo y trágico final, a partir de ahí todo va a peor.

Os dejo con la mítica escena.

jueves, 22 de diciembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCLXII)


Michael Cimino dirige en 1978 esta tremenda epopeya, que desde mi punto de vista es una obra maestra. Antes todo he de decir, que pocas películas saben tratar el tema de la amistad como en esta, y lo desgarrador que puede ser haber perdido las cosas bonitas que hemos tenido, de la forma más cruel, además de ser un canto a la supervivencia. Muy emotivo film, dónde la guerra de Vietnam también tiene su punto importante, para la explicación de muchas cosas, pero no es una película bélica, ya que en sus casi 3 horas de duración, sólo una media hora o algo más alcanza el tema de la guerra.
Cinco inseparables amigos trabajan en los altos hornos de Pennsylvania, entre metal fundido y altas temperaturas. Tres de ellos, Michael (Robert de Niro), Steven (John Savage) y Nick (Christopher Walken), se alistan para ir a luchar a Vietnam. Dos años más tarde, se vuelven a encontrar allí en plena batalla, cuando se produce la invasión del Vietcong. Cuando son capturados, los vietnamitas les obligan a participar en un juego suicida, la ruleta rusa, en el que sólo puede haber un vencedor. Aunque consiguen escapar, esta experiencia les deja marcados toda la vida.
Es, a las claras un film lírico, atormentado, un viaje de amistad con dolor de por medio, de muerte, de amor y de desesperación incalculable, pero que nos deja una sensación de derrota y de pérdida, ante todo de mucha pérdida. El verdadero fondo de la película nos muestra como una generación de hombres que van a una guerra absurda (como todas) vuelven completamente trastornados y sus vidas, ya no serán las que fueron.
Lo mejor de este film, es que es imperecedero, ya que habla de cosas que importan, la dificultad de la amistad, la certeza de la muerte, y lo hace a través de personajes verdaderos, ahí donde Cimino lo borda.


En una escena mítica los vietnamitas tienen a Michael y Nick capturados y les obligan mientras les apuntan con armas a jugarse la vida en la ruleta rusa, se van disparando y el juego psicológico les va minando, sobre todo a Nick que parece estar al límite.

viernes, 28 de octubre de 2022

Amsterdam (2022)


David O. Russell dirige Amsterdam, su nuevo film, en el que tiene a su disposición un ramillete de actores de primer nivel. Pero me da la sensación que el director no ha aprovechado el reparto como debería, y el único actor que está a un nivel superlativo y por encima del resto es un soberbio Christian Bale. No es de extrañar que este director tuviera un buen presupuesto a su disposición y esa amalgama de estrellas para el film, ya que sus anteriores películas como El lado bueno de las cosas (2012), La gran estafa americana (2013) o Joy (2015) tuvieron un gran funcionamiento. Ha tenido 7 añitos para hacer la siguiente cinta y al parecer Amsterdam ha sufrido un serio batacazo de taquilla en EEUU, y al ver la película hoy he podido apreciar varios de los motivos.


La historia transcurre en New York en 1933 donde el doctor Burt Berendsen (Christian Bale) tras perder un ojo y sufrir temibles lesiones durante La Primera Guerra Mundial, atiende a otros veteranos de la contienda en una consulta rudimentaria de barrio. Su abogado y antiguo compañero en el ejército Harold Woodman (John David Washington) le requiere para llevar a cabo la autopsia del general Bill Meekins, fundador del batallón en el que ambos sirvieron en Europa durante la guerra, ya que la hija del fallecido, Liz, sospecha que le han podido envenenar en su última estancia europea. Tras constatar que hay gato encerrado, y presenciar el asesinato de Liz en sus narices, Burt y Harold investigan el asunto con la inesperada ayuda de Valerie Voze (Margot Robbie), la enfermera que les atendió en su época de convalecencia y que les fue extrayendo todos los trozos de metralla de su cuerpo uno a uno. Los tres pasan un tiempo en Amsterdam juntos, muy idílico (demasiado, no cuadra) y feliz, pero luego se separarán durante más de 10 años. Su coincidencia de nuevo en New York hará que se unan para descubrir una compleja conspiración.


El asunto es que el film que comienza bastante bien con un planteamiento de thriller clásico y una buena reconstrucción de la época con un buen diseño de producción, pronto empieza a resquebrajarse con un guión torpe, que se pierde en cosas sin importancia y desperdicia temas muy interesantes como las consecuencias de la guerra en los combatientes, la discriminación racial que han sufrido soldados que han dado la vida por su país, los efectos de La Gran Depresión del 29 y las causas que hicieron avanzar los movimientos fascistas que se trasladaron desde Europa a EEUU. A pesar de que hay golpes de humor muy buenos a lo largo de la cinta, hay gags realmente absurdos, como un discurso interminable de un hombre de negocios sobre un asaltante de nidos de pájaros, que provocan que el ritmo baje mucho y el metraje se vaya a dos horas y veinte, realmente excesivo. Están desaprovechados Robert De Niro, Michael Shannon, Mike Mayers, Chris Rock, Anya Taylor-Joy, etc., y Rami Malek directamente no me convence nada. Solo el trío protagonista salva el film, ante todo Christian Bale.


En definitiva una película irregular, con un guión errático y que podría haber sido mucho mejor que el resultado final, se me hizo larga y en algún momento tediosa (sobre todo en el tercer acto).

Os dejo con el tráiler.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Escenas míticas del cine (CCXLVII)

En el año 2019 Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix, fue un auténtico peliculón. El actor se dedicó en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hizo de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explica la génesis de este personaje, y le dio una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos.
La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia. 
Ni que decir tiene que Joaquin Phoenix fue premiado con el Oscar y en su mejor momento profesional, dando rienda suelta a su genial improvisación, dejando imágenes y fotogramas de difícil olvido. Otra cuestión es que esta película distaba bastante de la factoría Hollywood, no prima el espectáculo, y eso es algo que hoy en día se agradece por los que amamos el cine. La cuestión está en si Joker es tan atrayente, que puede provocar, y de hecho hace que mucha gente le siga y lo considere un revolucionario antisistema y un líder que lucha contra todo tipo de injusticias, sin olvidarnos de que está muy tocado mentalmente y es un peligro constante. En ese sentido la manera de tratar la violencia en el film, me parece muy importante, teniendo escenas salvajes.

Precisamente en una escena muy impactante Arthur va al programa de Murray Franklin (Robert de Niro) como invitado y donde dice que él fue quien mató a los tres chicos del metro, admitiendo que su vida no es más que una comedia. A partir de ahí suelta un discurso contra la sociedad, que acaba cuando le pega un tiro a Murray.

Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 14 de abril de 2021

Escenas míticas del cine (CLXXIV)


En 1995 Michael Mann dirige Heat, una película cuyo mayor reclamo sería ver por primera vez juntos en rodaje y escenas a Al Pacino y Robert de Niro, que coincidieron en El Padrino II en el reparto, pero no grabaron juntos. Esta es la primera película de la trilogía urbanita de Mann que luego completaría con Collateral y Corrupción en Miami (el film). Aquí Neil McCauley (Robert de Niro) es un experto ladrón cuya filosofía consiste en vivir sin ataduras ni vínculos que puedan constituir obstáculos, si las cosas se complican. Su banda la forman criminales profesionales muy cualificados, que impresionan al detective Vincent Hanna (Al Pacino), un hombre obsesionado con su trabajo que incluso llega a poner en riesgo su vida sentimental. Chris Shiherlis (Val Kilmer) y Michael Cheritto (Tom Sizemore) son los hombres de confianza de Neil, con los que traza y ejecuta el que espera que sea su último golpe antes de desaparecer.
En una escena brutal, la banda ejecuta el robo al banco, pero la policía es avisada a tiempo por un soplón y logran interceptarles cuando están sacando el dinero del banco, produciéndose un tiroteo espectacular.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Mejores escenas cómicas del cine (LXXXVII)


Harold Ramis, dirige en 1999 Una terapia peligrosa, donde Paul Vitti (Robert de Niro) es un importante mafioso de New York, que sufre una aguda crisis de ansiedad. El motivo es que está cercana una reunión donde se elegirá al nuevo capo de todos los capos, y eso le tiene bloqueado. Aterrado por la situación, contrata a Ben Sobol (Billy Cristal), un psiquiatra divorciado que está a punto de casarse y que le impone una terapia. Pero es entonces, cuando empieza a seguir el tratamiento, cuando Sobol se dará cuenta de que tiene que olvidarse de su vida privada y estar disponible 24 horas para Vitti, para cualquier emergencia, ya que una negativa podría acabar mal para él.
Vitti está contento con su trabajo y confía ciegamente en su psiquiatra al que le dice que (en una escena mítica) "eres muy bueno, usted tiene un don, tiene un don cojonudo... es bueno".
En otra escena muy graciosa el Doctor Sobol le dice a Vitti que cuando está enfadado le da a un cojín, y así se siente mejor por lo que le dice al mafioso que lo haga y su manera de hacerlo es con la pistola... y se siente mejor...


Os dejo con la cómica escena.

domingo, 14 de junio de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXVI)


En 1995 Michael Mann dirige Heat, una película cuyo mayor reclamo sería ver por primera vez juntos en rodaje y escenas a Al Pacino y Robert de Niro, que coincidieron en El Padrino II en el reparto, pero no grabaron juntos. Esta es la primera película de la trilogía urbanita de Mann que luego completaría con Collateral y Corrupción en Miami (el film).
Aquí Neil McCauley (Robert de Niro) es un experto ladrón cuya filosofía consiste en vivir sin ataduras ni vínculos que puedan constituir obstáculos, si las cosas se complican. Su banda la forman criminales profesionales muy cualificados, que impresionan al detective Vincent Hanna (Al Pacino), un hombre obsesionado con su trabajo que incluso llega a poner en riesgo su vida sentimental.
En una gran escena el teniente Hanna intercepta en la autopista el coche de McCauley, y este le invita a un café sabiendo quien es al dedillo, que el ladrón acepta. La conversación transcurre tranquilamente como si fueran dos amigos que hablan desde lo personal a lo profesional, teniendo un profundo respeto el uno por el otro, porque son los mejores en lo suyo, aunque ambos estén a distintos lados de la ley, dos caras de la misma moneda. Pero claro, ambos dejan claro también, que no les temblará el pulso llegado el momento.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 27 de mayo de 2020

Escenas míticas del cine (CXXXII)


En 1974, Francis Ford Coppola realiza la segunda parte del Padrino, basado igualmente en la novela de Mario Puzo. Aquí se desarrolla la continuación de la historia de los Corleone, por medio de dos historias paralelas, primero la elección de Michael Corleone como jefe de los negocios familiares y por otro los orígenes del patriarca, el ya fallecido Don Vito a quien da vida un inmenso y muy joven Robert de Niro, primero en Sicilia y luego en Estados Unidos, donde empezando desde abajo llegó a ser el capo de la mafia de New York.
Aquí suceden hechos realmente importantes en el devenir de la familia, y la película relata el reinado de Michael con todos sus problemas, y su manera de manejar todo.
En una escena impagable, Vito Corleone de joven (Robert de Niro) junto a Lionel Tomassino (Corrado Gaipa) hará una visita a Don Ciccio (Giuseppe Sillato) que había sido el jefe de la mafia de la ciudad de Corleone, donde empezó a trabajar en una tienda, y cuyos robos a su jefe, pero sobre todo el asesinato de su padre y tío... fueron creando un sentimiento de venganza en Vito, que explota en la escena que va a visitarle a su casa cuando este ya es mayor, y ejecuta su venganza planeada durante años.


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Escenas míticas del cine (CXI)


Bernardo Bertolucci dirige en 1976 Novecento, ambientada, cómo no, en el principio del Siglo XX, en una pequeña parte de Italia. Como todo el mundo sabe, o debería saber, Italia es un país muy convulso política y socialmente, en la actualidad también y en esta película están expuestas muchas de las causas. Hablamos de una película muy larga, le sobra algo de metraje (excesivos 314 minutos) y en el que se explican muchas de las luchas sociales en aquel país, a través de un microcosmos, el de la región de Emilia, al norte, en el que nacen el mismo día el hijo de un terrateniente, Alfredo Berlinghieri (Robert De Niro) y el hijo de un bracero Olmo Dalcò (Gerard Depardieu), que serán amigos inseparables, aunque su relación se verá ensombrecida por diferentes actitudes frente al fascismo.
Hablamos de una tragicomedia con un extenso recorrido político y social y que ha entrado a formar parte de los clásicos del cine ya que está ajeno a modas, tecnologías, paso del tiempo, etc...


Os dejo con una escena mítica en la que Alfredo y Olmo se dicen verdades a la cara.

lunes, 7 de octubre de 2019

Joker (2019)


Una de las películas más esperadas del año era, sin duda, Joker, el spin-off dirigido por Todd Phillips, y protagonizado por Joaquin Phoenix. Antes de nada, decir que el actor se ha dedicado en cuerpo y alma al personaje, adelgazando y cambiando su fisonomía de manera bestial. Debía interpretar a un villano trastornado y loco, de risa enfermiza, y todo eso lo hace de manera sublime, pero además y por si fuera poco, aquí se explica la génesis de este personaje, y le ha dado una personalidad tan brutal, que en el recuerdo quedan Jack Nicholson, Heath Ledger o Jared Leto, a los que ha superado, cosa que no era nada sencilla, sobre todo en el caso de los dos primeros. La mimetización de Phoenix con el personaje es tal, que no se te ocurre en ningún momento separarlos.


La historia nos narra la vida de Arthur Fleck, que vive en Gotham (muy neoyorkina por cierto) y cuya única motivación, según dice, es hacer reír a la gente. Trabaja haciendo de payaso en varios trabajos, pero sus problemas mentales y sus actitudes raras hacen que la gente le vea como un bicho raro, así acaba despedido y repudiado por la sociedad, e incluso se le niega la ayuda social por recortes del ayuntamiento, y por tanto su tratamiento médico. Pero su gran sueño es actuar como cómico ante el público, aunque todo se va complicando con una serie de trágicos acontecimientos, lo que hará que su violencia interior y su ira salga y aflore contra la sociedad que le repudia.


Una de las cualidades más impresionantes del film es que es clásico y moderno a la vez, por un lado nos aporta cosas del cine antiguo, detalles clásicos como el cine donde proyectan a Chaplin, la viola que suena en la banda sonora, muy barroco, o las letras de los títulos, clásicas. Pero por otro lado, las modernidades de una ciudad despiadada y fría como Gotham, que intenta ser más humana, están perfectamente reflejadas. En otro orden, el director sabe utilizar los recursos del flasback o los sueños mentales del protagonista para inventar escenas realmente impactantes. Pero lo mejor de todo, es la libertad que la cinta posee, en la que acaba reinando la anarquía que el propio protagonista propugna. Pero no quiero llevar a engaños, Joker es una película difícil, no resulta cómoda, por así decirlo, y esa es otra de sus grandes virtudes.


Ni que decir tiene que Joaquin Phoenix está de Oscar y en su mejor momento profesional, dando rienda suelta a su genial improvisación, dejando imágenes y fotogramas de difícil olvido. Otra cuestión es que esta película dista bastante de la factoría Hollywood, no prima el espectáculo, y eso es algo que hoy en día se agradece por los que amamos el cine. La cuestión está en si Joker es tan atrayente, que puede provocar, y de hecho hace que mucha gente le siga y lo considere un revolucionario antisistema y un líder que lucha contra todo tipo de injusticias, sin olvidarnos de que está muy tocado mentalmente y es un peligro constante. En ese sentido la manera de tratar la violencia en el film, me parece muy importante, teniendo escenas salvajes.
Por supuesto hay actores de reparto de un nivel extraordinario, está un tremendo Robert de Niro, que da vida a un presentador cómico de televisión, Frances Conroy que es Penny Fleck, la madre de Arthur o Brett Cullen haciendo de Thomas Wayne, padre del futuro Batman.


Un film que hacía falta, llevamos mucho tiempo admirando a superhéroes perfectos y sus aventuras adecentadas de lujo, ya era hora de un puñetazo cinéfilo de este calibre.

Os dejo con el tráiler.

sábado, 30 de junio de 2018

Escenas míticas del cine (LXXIV)


Como decía ayer Martin Scorsese dirige en 1990 una película de gangsters mítica, Uno de los Nuestros. En este film cristalizan todas las obsesiones, todos los logros narrativos y estilísticos, todas las ramificaciones temáticas que durante décadas Scorsese fue atesorando y haciendo crecer en su interior. Un film de gangsters de origen italiano cuyas ambiciones y pretensiones quedan perfectamente reflejadas en el film. La primera frase del film es: "Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gángster". Una de las obras cumbre del género de mafiosos, una cinta trepidante e intensa, dónde Robert de Niro, Joe Pesci y Ray Liotta llevan el peso de los papeles más importantes. Como anécdota, la palabra "fuck" es usada en 300 ocasiones durante la cinta.
Y ahora me refiero al personaje de Ray Liotta, Henry Hill, el que me daba más repeluco, un tipo que tenía la casa a nombre de la suegra, los coches a nombre de su mujer, sus carnets de la Seguridad Social y de conducir eran falsos, nunca votaba y nunca pagaba impuestos, un fiera que iba de gorra a todos los sitios y siempre a lo mejor y más caro, claro. En la escena final de la película ya está trincado y forma parte del Programa de Protección de Testigos por lo que en el juicio delata a Paul Cicero (A quién da vida Paul Sorvino) y a Jimmy Conway (Robert de Niro) el auténtico jefe del clan, y es ahí donde va narrando (es el narrador de todo el film) que ahora iba a tener la vida de un auténtico gilipollas, es decir, la de un pobre mortal, una gran putada vaya.


Os dejo con esta brutal escena, donde en un momento el propio Liotta, deja la escena del juicio y habla a la cámara, digamos que un símil de lo que había hecho toda su vida, lo que quería.

jueves, 26 de abril de 2018

Martin Scorsese premiado con el Princesa de Asturias de las Artes 2018.


Que a Martin Scorsese le llegue otro reconocimiento más en su ya extensa carrera, no hace sino reconocer una labor dedicada por y para el cine. El jurado de estos premios ha destacado la renovación realizada por el director a lo largo de más de una veintena de películas, que le convierten en "una figura indiscutible del cine contemporáneo".
Nacido en New York en 1942, allí comenzó su carrera, paralelo al triunfo del nuevo Hollywood, y metido en una generación donde andaban George Lucas y Steven Spielberg, pero eso si, teniendo diferencias grandes entre ellos y su manera de hacer cine. Si Lucas se coronó con la ciencia ficción (Star Wars sobre todo), y Spielberg con el cine de aventuras y títulos gloriosos, a Scorsese siempre le fueron los bajos fondos, el desenfreno, la oscuridad de los años 70, las consecuencias de las drogas, la violencia del ser humano, las mafias y los mafiosos, las vidas duras, los personajes que dejan tocados las guerras, etc... Dirigió su primer film en 1967, aunque no fue hasta 1972 cuando ya fue la cosa más en serio.
Pero estos premios, cierran una trilogía con los cineastas neoyorkinos, ya que Woody Allen y Francis Ford Coppola habían ya recibido el suyo anteriormente. Ya tiene un Óscar, tres globos de Oro, dos premios Bafta, un Emmy y un premio del gremio de directores de EEUU, todos ellos merecidos sin duda.


Sus filmografía es espectacular con títulos como Malas calles (1973), Taxi Driver (1976), El color del dinero (1986), La última tentación de Cristo (1988), Uno de los nuestros (1990), El cabo del miedo (1991), Casino (1995), Guns of New York (2002), El aviador (2004), Shutter Island (2010) o El Lobo de Wall Street (2013) dan fe de una carrera impresionante, y en donde actores fetiche para él como Robert de Niro, Leonardo Di Caprio tienen mucha importancia, además de otros como Joe Pesci, Ray Liotta, Sharon Stone, Lorraine Bracco, incluso su compañero de generación Harvey Keitel, han sido básicos y fundamentales.
En el aspecto musical, sabida es su admiración por los Rolling Stones, a los que incluso hizo una película documental "Shine a light" (2008), a Bob Dylan con "No direction home" (2005) y como no "The Last Waltz" (1978), el tremendo adiós de The Band, incluso también rodar vídeos con por ejemplo, el gran Michael Jackson y su Bad en 1987.


Os dejo con una escena mítica de la película El cabo del miedo, ese remake del film de 1962 que tan bien dirigió y donde Robert de Niro y Nick Nolte interpretan los papeles principales.
Sam Bowden es un abogado, interpretado por Nick Nolte y Max Cady al que da vida Robert de Niro, un antiguo cliente al que defendió 14 años atrás cuando trabajaba en el turno de oficio. Cady fue juzgado por violar y golpear brutalmente a una joven y Bowden horrorizado por el crimen, ocultó pruebasque podrían haber reducido la condena de Cady e incluso que saliera absuelto. Cady era analfabeto en el momento del juicio y no se enteró del asunto. Pero en la cárcel aprendió a leer, estudió derecho y se convirtió en su propio abogado, solicitando la revisión de su caso varias veces, y empieza a entender que Bowden ocultó pruebas en su juicio.
En dicha escena mítica, Cady llama por teléfono a la hija de Bowden, Danielle, interpretada por Juliette Lewis, y a la que engaña, mientras le dice ser su nuevo profesor, para quedar con ella, todo ello hablando boca abajo en el teléfono mientras hace ejercicio... la cara de loco psicópata de De Niro no tiene precio...

sábado, 17 de junio de 2017

Escenas míticas del cine (LVII)


Harold Ramis, dirige en 1999 Una terapia peligrosa, donde Paul Vitti (Robert de Niro) es un importante mafioso de New York, que sufre una aguda crisis de ansiedad. El motivo es que está cercana una reunión donde se elegirá al nuevo capo de todos los capos, y eso le tiene bloqueado. Aterrado por la situación, contrata a Ben Sobol (Billy Cristal), un psiquiatra divorciado que está a punto de casarse y que le impone una terapia. Pero es entonces, cuando empieza a seguir el tratamiento, que Sobol se dará cuenta de que tiene que olvidarse de su vida privada y estar disponible 24 horas para Vitti, para cualquier emergencia, una negativa podría acabar mal.
Vitti está contento con su trabajo y confía ciegamente en su psiquiatra al que le dice que (en una escena mítica) "eres muy bueno, usted tiene un don, tiene un don cojonudo... es bueno".
Pero también hay otra escena chanante, que tiene a Billy Cristal como protagonista, y es cuando una pareja de edad cincuentera larga, acude a su consulta con el fin de animar su vida sexual, algo estancada en los últimos tiempos. El remedio del doctor Sobol no tiene desperdicio, les anima a comerse la vida, ya que es muy corta... "fúmense unos porros, beban un poco de vino, hagan lo que sea para satisfacerse mutuamente y ser felices. Vamos mírense a los ojos, ¿hacia donde se dirigen? Es el momento de ser felices, porque la vida es muy cirta, esta puta vida es demasiado corta"...


Os dejo con la maravillosa escena.

viernes, 22 de enero de 2016

Joy (2015)

Cartel del film

Sigo con películas que van camino a los Óscar, y ayer le tocó al turno a Joy, película que sirve a Jennifer Lawrence para estar nominada como mejor actriz protagonista. Lo de esta actriz es verdaderamente meteórico y a sus 25 años ya posee una estatuílla, y como no, es la mejor pagada de Hollywood, y seguirá así, si nada se tuerce, aunque haya dado carpetazo a Los Juegos del hambre. Pero aquí, se ha unido a un director con el que está muy a gusto, David O.Rusell y al que da prioridad a la hora de elegir sus próximos papeles. Ya habían trabajado juntos en El lado bueno de las cosas (por la que recibió el Óscar) y La Gran Estafa Americana (por la que estuvo nominada) y en este film es la absoluta y total protagonista.

Jennifer Lawrence (Joy)

Joy relata la salvaje historia de una familia a través de 4 generaciones. Se centra en una muchacha, Joy Mangano, que consigue fundar una dinastía de negocios y se convierte en matriarca familiar por derecho propio, todo ello jalonado de mil problemas. La traición, la deslealtad, la pérdida de la inocencia y las cicatrices del amor, conforman el camino en esta intensa comedia humana y muy emocional, acerca de convertirse en el verdadero cabeza de familia y liderar un negocio dentro de un mundo implacable. Dentro y fuera de la familia, los aliados se convierten en enemigos y los enemigos en aliados. Mientras tanto, ella libra su batalla con su mundo interior, lleno de imaginación, que le llevará a atravesar la tormenta a la que se enfrenta.


Es innegable que el film queda supeditado al lucimiento de la Lawrence, pero eso provoca que el guión muestre bastante desinterés en profundizar en cualquiera de las subtramas que hay a su disposición (muchas de ellas podían haber dado mucho juego) pero nunca se apuesta realmente por ellas, restando empaque al resto de personajes y por tanto a la película, quedando reducidos a meros comparsas, que solo adornan y llenan de matices la actuación principal de Jennifer, que todo sea dicho de paso, va muy sobrada y saca partido de todo ello como nadie.


El director busca siempre el equilibrio, pero hay momentos que se rompe o se va por caminos inesperados cuando irrumpe una escena que no cuadra con el tono general. Pero hay una, digamos afición, por ir metiendo capas y capas dentro de la historia, a base de añadir personajes, por lo que en algunos momentos la historia central se difumina y se aleja de lo principal, lo que podríamos denominar dispersión de David O. Russell, lo que hace que de la sensación de superficialidad.


En el plano actoral, lo ya dicho sobre la protagonista principal, lo borda y todo está preparado en el film para su lucimiento. De los secundarios, sin duda me quedo con Bradley Cooper que está soberbio en un papel de no muchos minutos en pantalla, pero fundamental en la carrera de la protagonista, un verdadero profesional dentro de un mundo lleno de caimanes, el de la teletienda americana, y su amistad de negocio que se forja entre ambos. Por otro lado Robert de Niro, siempre excelente como el padre de Joy, Rudy, Isabella Rosellini que está muy bien como la nueva pareja de Rudy, Édgar Ramírez, como Tony el ex-marido de Joy y uno de sus mayores valedores, muy digno, Diane Ladd como Mimi, la abuela de la protagonista y narradora de la historia (que a veces es un poco surrealista ya que habla de lo que pasa después de morir ella misma), y Virginia Madsen como Terry, la hermanastra de Joy, papel relevante.


En definitiva un biopic irregular, donde la actuación de la Lawrence salva de manera bestial la cinta.

Os dejo con el tráiler de Joy.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Escenas míticas del cine (XXXVII)


En 1991 Martin Scorsese dirige el remake de El cabo del miedo de 1962 que en su día dirigió J. Lee Thompson. Es de los pocos casos en el que el remake supera a la original, una adaptación de la novela The Executioners, de John D. McDonald.
Y es que hay varias cosas extraordinarias en este film, ya que a pesar de tocar temas manidos en la filmografía del director como la venganza, moral, corrupción, violencia, purgación o muerte, y de incluso no dominar en exceso el terror, consigue atterorizar en muchos momentos al más pintado.
Robert de Niro interpreta a Max Cady, un delincuente que acaba de ser puesto en libertad tras 14 años entre rejas, y es cuando busca al abogado Sam Bowden (Nick Nolte) para vengarse de él, ya que le considera único y máximo responsable de su condena. Su personaje es brutal, teniendo una rara mezcla de aquel que hiciera en Taxi Driver en cuanto al tono de locura, también de cierto aire mafioso que el propio actor domina como nadie, y de embaucador, algo que aquí borda con Juliette Lewis.


En una escena mítica el abogado contrata a unos matones para deshacerse de Max, pero él los liquida y descubre que tras los contenedores de basura está el abogado al que descubre, y soflama esa mítica frase: "Abogado, sal ratita, quiero verte la colita..."

Os dejo con la mítica escena.

viernes, 20 de noviembre de 2015

The Intern (2015)

                                      Cartel del film                                       

El Becario, dirigida por Nancy Meyers, tenía a priori bajo mi punto de vista, el ver una historia que aunque ya tenía algún referente en otros films (lo de los becarios veteranos metidos a internet), contaba con la presencia de Robert de Niro y Anne Hathaway como actores principales. Evidentemente hace tiempo que De Niro hace comedia, y no le sienta mal la verdad, a pesar de que ha hecho alguna que otra pastelada, pero hasta ahora esa risa socarrona tan suya mezclada con un papel de mafioso era perfecta. Sin embargo aquí, en un papel que no tiene ninguna maldad es 100% cómico y sensible a la vez.
A pesar de todo, la cinta da menos de lo que ofrece, ya que pudiendo dar un repaso más profundo a temas importantes, acaba por pasar de puntillas por ellos y centrarse en una historia más normal y de menos calado.


Ben Whittaker (Robert de Niro) es un viudo de 70 años de edad, que se presenta al puesto de becario senior de una empresa que lo solicita, una de esas nuevas empresas denominadas startups, en este caso de venta online de moda femenina. Durante 40 años estuvo al frente de la empresa encargada de redactar, maquetar y distribuir las guías telefónicas (ya en desuso con internet dominando) y ahora está jubilado, mientras las horas del día pasan eternas mirando el reloj, añorando sentirse útil y tener una rutina laboral. Una vez entrevistado y aceptado para el puesto, el viejo Ben, al que al principio dan poca carga de trabajo y es asignado como becario de Jules Ostin, la jefa a la que interpreta Anne Hathaway, deberá adaptarse a los métodos de trabajo de este nuevo tipo de empresa del siglo XXI.



La directora Nancy Meyers, es también la guionista, y toca cuestiones de calado (de pasada, eso si) como la conciliación laboral y familiar de las mujeres directivas y la igualdad en la empresa, pero no consigue dejar un mensaje con carga de profundidad que el guión pide a gritos. Ese es el problema, no rasca más allá de la superficie, y convierte a un probable gran guión en algo plano y reiterativo, demasiado convencional, algo que no sorprende en la carrera de esta cineasta y que es una constante.


Sin duda, la presencia de dos estrellones de Hollywood como Robert de Niro y Anne Hathaway es lo mejor del film, ya que ambos están espléndidos y aportan mucho a la insulsa trama que se centra en la relación de amistad que se irá forjando entre el experimentado becario (que al final
hace de todo) y la dueña de la empresa, una jóven triunfadora que ha montado una gran empresa de la nada en tiempo récord, pero bastante infeliz en lo personal. Rene Russo está espléndida como la masajista de la empresa también.



En definitiva una comedia amable, con un transfondo de posible gran interés sin explorar, y que va poco más allá de estereotipos, con pocas sombras y final feliz. Pero inyecta optimismo y te hace pasar un buen rato.

Os dejo con el tráiler del film.