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martes, 28 de diciembre de 2021

Spider-Man: No Way Home (2021)

Spider-Man: No way home se ha convertido a final de año en el gran acontecimiento cinematográfico de 2021, arrasando en taquilla y provocando la vuelta en masa del público a las salas. Y la verdad es que la nueva aventura del trepamuros (que fui a ver sin saber nada previo) vuelve a estar a un gran nivel, consiguiendo entretener de manera tremenda a lo largo de las dos horas y media de metraje. Tom Holland vuelve a dar vida a Spider-Man en un film que comienza con algo aterrador que viene de la anterior (Spider-Man: Far from home), y es que Mysterio (el villano al que daba vida Jake Gyllenhaal) desvela el nombre real de el superhéroe en un vídeo, lo que provoca que ya no sea capaz de separar su vida normal de los enormes riesgos que conlleva ser el hombre araña. Pero una cosa tengo clara, siempre ha sido mi superhéroe favorito y nunca me decepciona y en esta película me lo he pasado pipa. 


Aquí hay un detalle muy importante y es que en esta película el personaje de Spider-Man alcanza la madurez (está en el último año de instituto antes de ir a la universidad), ya que hasta ahora siempre había sido un personaje en edad adolescente, que no acababa de definirse a sí mismo y se preocupaba por hacer lo justo y correcto. Pero ya en Far from home esa situación iba un poco al límite, y como toda maduración tendrá que tomar decisiones importantes que en algunos momentos comprometen a su gente más cercana. Es una evolución lógica y es la manera de cerrar una etapa de una manera importante. Pero como se ve en el film, en esa maduración no todo son buenas decisiones y en un guion bien hilado, las buenas intenciones de Peter Parker llevan a situaciones realmente peligrosas y desastrosas.

Estas decisiones que toma Peter Parker serán el hilo conductor del film, y eso que la entrada gloriosa del Doctor Strange, al que él acude pidiendo ayuda, será el detonante de la llegada del multiverso, algo que pone patas arriba la ciudad de New York, literalmente, no sin antes ser avisado por su amigo, de que gracias a uno de sus hechizos podrían empezar a aparecer viejos enemigos del pasado. Y ahí sí que desde luego el film está soberbio, esa idea de recuperar a villanos de otros universos es el gran acicate de la cinta, una idea inesperada que cuadra a la perfección con la decisión de adaptar a estos supervillanos y no dejarlos a su deriva perdidos individualmente. Muy importante destacar el humor siempre imperante, que me sacó varias carcajadas, y desde luego en esta parte muchas, muy bien llevado.


En la recuperación de antiguos villanos hay varios escalones de protagonismo, y es evidente que en la parte alta están el Doctor Octopus de Alfred Molina y el Duende Verde de Willem Dafoe, funcionando muy bien lo que dan a la película. Como dije antes, el personaje de Tom Holland empieza a salir del huevo, empezando a dejar de estar tutelado, y eso hace que se desenvuelva bien en situaciones dramáticas, algo bueno de cara al futuro.
Jon Watts quizás no sea el director perfecto de esta saga, pero he de admitir que en esta película ha multiplicado esfuerzos y hay escenas que se te quedan, una sorpresa tremenda (que seguramente a estas alturas ya casi todos sabéis, pero que dejo en el aire para quién aún no la haya visto) y el espectáculo está más que asegurado en todo el metraje.



Spider-Man: No way home es super entretenida, no sé si será el mejor film del año, pero desde luego os aseguro una cosa y es que no decepciona y sabe equilibrar el espectáculo con la narrativa para que su protagonista siga creciendo y avanzando, y esa no era tarea fácil.

Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 8 de noviembre de 2021

The Courier (2020)

Dominic Cooke dirige El espía inglés, como se ha traducido aquí, donde Benedict Cumberbatch vuelve a elegir (siendo una superestrella como es) una historia sobre personajes y hechos reales. Aquí el actor, varía su rango interpretativo para dar vida a Greville Wynne, un viajante y hombre de negocios de la vida real que fue reclutado por los servicios británicos de inteligencia, el MI6, no por su inteligencia, si no porque su posición no levantaba sospechas, pero que a su vez es realmente engatusado por los servicios secretos estadounidenses, la CIA, durante el principio de la década de los 60, en plena Guerra fría y con una tensión tremenda entre EEUU y la U.R.S.S.


Sin ningún conocimiento de la misión real, se le pide a Wynne (galés de nacimiento, por cierto) que celebre reuniones comerciales en la Unión Soviética, donde se pone en contacto con el coronel ruso Oleg Penkovsky (al que da vida Merab Ninidze) condecorado múltiples veces en el ejército y convertido en traidor por un presidente, Nikita Kruschev, al que considera caótico e impulsivo, la última persona que debería poner las manos sobre un botón nuclear. Oleg busca con el nombre en clave Ironbark (la película llegó a proyectarse con este título, antes de cambiar a The Courier) pasar información vital a Occidente. Eso obliga a Wynne, sometido a una terrible presión que afecta a su vida, a elegir entre su propia seguridad y la de su familia, y el futuro de su país y el mundo.



El asunto era de tal magnitud, que las informaciones que el traidor ruso pasaba a la inteligencia norteamericana por medio de Wynne, le permitió a Kennedy tomar la delantera en la crisis de los misiles cubanos. De todas formas la figura del protagonista Greville Wynne es tratada como la de un héroe en todo instante, y por supuesto como la de un ingenuo ante los rusos, que decía no saber que le metían información clave en los paquetes que llevaba de vuelta. 
En este tipo de películas de espías, la estructura suele ser más o menos común y típica, pero la KGB puso en problemas a los agentes dobles y los jefes de espionaje de Gran Bretaña y Estados Unidos se quitaron del medio. El elemento sorpresa que añade tensión de verdad en la cinta, es la posición de la agente de la CIA Emily (Rachel Brosnahan) y su intrépido plan para solucionar el entuerto y que tiene consecuencias muy peligrosas. Aquí el director va creando esa tensión poco a poco, hasta que los acontecimientos se agolpan unos detrás de otros.


Un buen thriller que para nada es aburrido, te mantiene en alerta en todo momento y con una labor de los actores de bastante nivel.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 12 de enero de 2020

1917 (2019)


1917 es el último film dirigido por Sam Mendes, una extraordinaria producción británica que siendo de 2019, ha llegado a nuestras pantallas al inicio de 2020. Desde que viera los tráilers hace ya algo más de un mes, nos contaban con todo lujo de detalles como se hizo, y que estaba rodada como un único plano secuencia, que en realidad es un falso plano secuencia, aunque sinceramente eso no es lo más relevante, aunque si es espectacular. Lo verdaderamente relevante para mí, es como el director te introduce en una historia, que a través de las desoladoras trincheras de la I Guerra Mundial, que fue una guerra muy cruenta, nos consigue transmitir, como si fuéramos los sufridos protagonistas, la amalgama de sensaciones que les suceden a ambos y que estallan ante el espectador.


En abril de 1917 la I Guerra Mundial se encuentra en su momento más duro, y a dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman), se les encarga la misión por parte del General Erinmore (Colin Firth), de cruzar las líneas enemigas para llevar un mensaje urgente a un coronel en el frente. Se trata de una carrera contrarreloj, debiendo atravesar territorio enemigo, que se está retirando hacia atrás en territorio francés, para entregar ese mensaje, y evitar una masacre de cientos de soldados, entre ellos el hermano del propio Blake. La misión es casi suicida y tiene muchos obstáculos por el camino, unos lógicos o previsibles y muchos imprevistos.


Hacia la mitad de la película, Blake que iba como voz cantante del dueto, cederá el protagonismo por completo a Schofield, en una interpretación magistral de George MacKay. Especial mención a una fotografía extraordinaria y al cambio de colores de una pradera inicial con colores vivos, para tornar a unos colores oscuros, marrones sobre todo, donde el barro, los muertos y el fuego dominarán.
Pero será esa travesía, al principio de dos, luego en primera persona, de un soldado como testigo silencioso de todo lo que le va sucediendo (cosas demasiado horrorosas para asimilarlas tan rápido) lo convierten en una epopeya ya mítica en el cine bélico.


Una vez inmerso en lo que estás viendo desde tu butaca, este film consigue atraparte totalmente desde el inicio, y mantenerte en vilo sus 119 minutos, consiguiendo estremecerte y sintiendo todo lo que le pasa al protagonista. El juego con los claroscuros, ese espléndido montaje dentro del plano secuencia, tiene incluso su lado tierno con pasajes tan emotivos como el de los cerezos o el de la mujer con el bebé. Es por esto que el impacto visual de la cinta es de tal grado, que te metes de lleno y logra emocionarte en cada una de sus escenas, incluso en la canción que canta uno de los soldados antes de ir a luchar. Incluso en la parte final, cuando Schofield llega hasta donde está el coronel MacKenzie (Benedict Cumberbatch), la adrenalina te sube hasta límites tremendos.


Os dejo con el tráiler de esta fastuosa obra maestra, que merece ser vista en pantalla grande.

jueves, 2 de mayo de 2019

Avengers: Endgame (2019)


Endgame es el cierre de la saga Vengadores, pero es inevitable ver de donde venimos, ya que el principio de la película te lleva directamente al final de la anterior Infinity War donde Iron Man, después de la batalla con Thanos, quedó mal herido y a la deriva. De hecho el primer tramo del film, la primera hora, es el momento más bajo de este grupo de superhéroes, que han sufrido las duras consecuencias de que Thanos alcanzara el Guantelete del Infinito con sus seis gemas y consiguiera la devastación total del universo que propugnaba. Lo que hacen es poner todo en orden dentro de unos momentos de tensión tranquila donde el drama y la desolación sobrevuelan. Será Ant-Man, que ha estado cinco años perdido en el mundo cuántico, el que de una idea superlativa para poder volver a establecer el orden y recuperar las gemas, aunque no exenta de un riesgo enorme. Por otro lado buscan a Thanos... del que dan buena cuenta.


Los hermanos Anthony y Joe Russo aciertan de pleno, con una receta sencilla, y es aplicar la fórmula magistral que ha hecho que Marvel sea ese referente innovador y que no se estanca, en el mundo de las adaptaciones de cómics. Es decir, suman fuerzas, no dividen, y aprovechan al máximo todo lo que otros realizadores han aportado a la ya numerosa saga y sus propios puntos fuertes de las anteriores, pero sobre todo, incidiendo en ese carisma que cada uno de ellos ya tenía por separado, por lo que el resultado solo podía ser magnífico, la unión de virtudes de todos los implicados, hace que la suma sea beneficiosa siempre, además de aportar novedades. Y en este final de la saga han ido a redondear la faena, y desde luego el resultado no deja indiferente. Si que es cierto, que toda la saga tiene un pequeño talón de aquiles y es que su estructura y estética son tan parecidas, que a veces cuesta discernir en cual de las partes estás. Aún así, los hermanos Russo se han enfrentado también a un reto mayor, una profundidad mayor que explorar y han sido muy prudentes a la hora de repartir protagonismo entre tantos.


Pero después de esa primera hora algo desconcertante, y que juega a despistar al espectador, entramos en harina y los vengadores se la juegan a una carta. Pero aquí está el tramo más ligero por así decirlo, donde las relaciones entre los personajes con toques de humor rellenan esta franja y que también forma parte de todo esto. Rencillas entre Iron Man y Capitán América que arreglar por un lado, las nuevas apariciones (alguna fantástica como Capitana Marvel) por otro, y esa idea de dejar la épica para el último tramo, hacen de esta parte algo necesario pero donde no paras de afilar los dientes esperando ese final que sabes que será, y donde habrá bajas, pero que es algo inevitable.
Pero esta parte deja dudas, ya que después de verse afectados por el chasquido de Thanos, héroes como Doctor Strange, Spider-Man o Black Panther pudieron volver a darse la mano, aunque sólo sea para la batalla final, siendo su protagonismo ténue. Pero y los que no volvieron... Loki, Visión, etc., son pistas de que faltan cosas y faltarán...


Y llega la épica en el tercer asalto del film, la última hora, con una batalla, que es algo así como la madre de todas las batallas, y que tendrá sus consecuencias inevitables. Los superhéroes en su intento por reestablecer el Guantelete del Infinito y restaurar las gemas en tiempo y espacio, sufrirán bajas importantes y vuelven a librar una batalla terrible con Thanos y todos los malos bichos del universo que le siguen. Si recordamos, en Infinity War, el villano salió triunfador y se le dio mucha importancia y protagonismo, que aquí vuelve a tener, aparte de una inteligencia que seguirá produciendo momentos dolorosos.
Para que triunfe el bien, y los Vengadores se salgan con la suya, hay que dejar importantes personajes en el camino, ese será el problema, pero como bien dice el título de esta película, es el final del juego. Pero sinceramente, hay dos personajes en este Endgame que me decepcionan, uno es Capitán América (el martillo es de Thor, el elegido es uno) y el otro Hulk, sobre todo este último, ¿desde cuando Hulk tiene más sabiduría que fuerza?. Es Tony Stark el auténtico gran protagonista, el que pasa por todas sus etapas posibles y el gran cerebro imprescindible, simplemente fantástico.


Gran película sin duda, pero me queda cierto resquemor, y la sensación al salir fue gloriosa por un lado por lo visto, pero también amarga...

Y como es lógico aquí no hay escenas post-créditos, es el final.

Os dejo con el tráiler.

martes, 1 de mayo de 2018

Avengers: Infinity War (2018)


Marvel ha vuelto a superarse, si bien con Civil War ya hicieron un juego de malabares impresionante con un nutrido grupo de superhéroes, aquí han rizado el rizo, si es que se podía rizar más. Pero cuidado, estamos ante una cinta oscura, muy intensa, con muchos momentos dramáticos, y con un despliegue espectacular. Pero éste éxito, se debe a una acumulación del trabajo realizado durante los últimos tiempos, aquí, por así decirlo, están agrupadas todas las virtudes de Black Panther, Thor Ragnarok, Doctor Strange, Guardianes de la Galaxia, etc., que han ido poniendo piedras para la construcción de tan magna obra. Se trata de una evolución lógica, repartida en muchos largometrajes y que tiene aquí un punto culminante.


Los hermanos Anthony y Joe Russo han vuelto a acertar de pleno, con una receta sencilla, y es aplicar la fórmula magistral que ha hecho que Marvel sea ese referente innovador y que no se estanca, en el mundo de las adaptaciones de cómics. Es decir, suman fuerzas, no dividen, y aprovechan al máximo todo lo que otros realizadores han aportado a la ya numerosa saga, y sobre todo, incidiendo en ese carisma que cada uno de ellos ya tenía por separado, por lo que el resultado solo podía ser magnífico, la unión de virtudes de todos los implicados, hace que la suma sea beneficiosa siempre.


Pero lo que da aún más grandeza a la propuesta, es que apuestan desde el primer momento (la escena inicial) por poner como estrella del film al villano Thanos, y la terrible amenaza que supone para todos, Josh Brolin da vida a este todopoderoso personaje, que ha despertado con la promesa de arrasar con todo a su paso, portando el Guantelete del Infinito, al cual va sumando gemas y que le van dando cada vez más poder, hasta ser incalculable. Los únicos capaces de pararle los pies, son como no, Los Vengadores, a los que se unirán aquí Los Guardianes de la Galaxia, que deberán sacrificarlo todo por un bien mayor, vista la gravedad de la situación. Capitán América e Iron Man deben limar diferencias, Black Panther apoya con sus tropas desde Wakanda, donde habrá una terrible batalla, incluso Spider-Man se unirá aportando su poder, para evitar la devastación total del universo que propugna Thanos.


Precisamente ese comienzo de la película, deja muy claro en términos de guión como es el conflicto, todo lo que está en juego y marca un punto y aparte en el Universo Marvel. Quizás el tratamiento de los villanos hasta ahora era un punto algo débil, aquí será sin duda el punto más fuerte, tánto que todo el film gira en torno a su figura y al poder que va adquiriendo (Titán en la mitología del cómic). A la vez han desarrollado un villano, cuyo lado violento e inmisericorde es alto, pero al que mueven motivaciones claras y entendibles, que a su vez posee muchas capas y un trasfondo emocional, para que incluso se le pueda tratar de comprender, aunque eso será decisión del espectador.


Si que es cierto, que el paso de todos los Vengadores queda algo minimizado por este superpoderoso villano, que además les está dando muchos quebraderos de cabeza. Todos lucen estelares, pero ni con la unión de todos es fácil detener a este monstruo.
Ni que decir tiene que en el apartado técnico, el nivel es apabullante y la superioridad es abrumadora, con detalles brutales, sobre todo en las escenas de acción, con batallas absolutamente espectaculares para deleite del espectador.
Quizás, y como único reproche, hay un cambio continuo de escenario, aunque se entiende y sigue, ya que las historias paralelas confluyen en el mismo tema. Y sin duda, el tono dramático domina este film, y eso que hay humor a raudales, ya que se suman los Guardianes de la galaxia con su elenco lleno de gags continuos.


He de decir que el final del film es muy sorprendente y que os recomiendo como siempre quedaros a ver la escena post-créditos, en este caso después de unos 7 minutos de créditos...

Os dejo con el tráiler de esta gran película.

domingo, 29 de octubre de 2017

Thor: Ragnarok (2017)


Tercera entrega de Thor, en este caso llamada Thor Ragnarok, donde el universo Marvel ya está expandido de tal forma, que en todas las nuevas películas de cada superhéroe intervienen algunos de sus compañeros de los Vengadores, en este caso Bruce Bunner (Hulk) y el Doctor Strange. Además hay que añadir que el reparto es una pasada, a parte de los dos protagonistas fundamentales, es decir Chris Hemsworth haciendo de Thor y Tom Hiddleston de Loki, tenemos a Anthony Hopkins como Odín claro y Cate Blanchett haciendo de Hela, Jeff Goldblum del Gran Maestro, Benedict Cumberbatch de Doctor Strange, además de Mark Ruffalo como Hulk, además del cameo inicial de Matt Damon y Sam Neill.


Sinceramente las dos primeras películas de Thor se me hacían un tanto espesas por así decirlo, pero aquí el director neozelandés Taika Waititi ha optado por construir el film con una base humorística bastante fuerte, cierto es que eso digamos es la corriente que le viene de Los Vengadores, pero en este caso se ha extendido de tal manera que prácticamente no concibes una escena sin un guiño de humor, cosa que está bien porque lo pasas pipa en la butaca, ya que casi todos los gags son graciosos, pero quizás hace perder un poco la esencia y la épica de la historia en si. Ojo, esto no es una crítica, pero la balanza se ha desequilibrado algo.


En esta tercera parte, Thor está preso al otro lado del universo sin su poderoso martillo o mazo que su hermana Hela le ha destrozado al poco de morir Odín, a partir de ahí se enfrenta a una carrera contra el tiempo en el que tendrá que volver a Asgard y tratar de parar el Ragnarok, lo que significaría la destrucción de su planeta y el fin de la civilización asgardiana, en manos de la malvada y todopoderosa Hela. Pero en el camino de vuelta a Asgard se quedan por el camino tanto Thor como Loki, en Sakaar, un sitio donde gobierna El Gran Maestro y están los desechos de todo el mundo, a la vez que el mismo Thor deberá primero liberarse de su secuestro y luego luchar en una competición letal de gladiadores con su compañero y aliado Hulk, al que tienen amaestrado y atontado.


En La Era de Ultrón (2015), Thor dejaba al resto de Vengadores para investigar una visión apocalíptica que había estado teniendo. Este film arranca tiempo después, y esa visión de la Apocalipsis es el Ragnarok. Pero lo que diferencia a este film y le hace algo muy distinto es que todos los personajes famosos que aparecen en pantalla han sido despojados de toda seriedad y sacan a la luz sus caras más graciosas, afables y que se pasan la mayor parte del film vacilándose unos a otros. Pero la que se lo toma en serio de verdad y con ella no valen bromas es Cate Blanchett, que todo hay que decirlo, en su papel de Hela está asombrosa, maravillosa malvada.


En definitiva otra entrega de Marvel que sigue sumando puntos, en su cada vez mayor apuesta por la diversión, que ha conseguido rescatar y sacar su mejor versión en la tercera parte de El hombre del mazo, curiosamente cuando se queda sin él. Las dos horas se te pasan volando, y de las escenas post-crédito vale la primera, la segunda se la podían haber ahorrado.
Sigue habiendo luchas, batallas, pero el componente de comedia ha aumentado mucho, cosa que divierte sin duda alguna, pero a veces dedica demasiado tiempo de metraje a cosas intrascendentes.


Os dejo con el tráiler del film.

lunes, 31 de octubre de 2016

Doctor Strange (2016)

Cartel del film

La lucha entre Marvel y DC Comics sigue siendo de alto nivel, y para que no se agoten todos los cauces, una de las soluciones ha sido juntar franquicias, como este año en Capitán América: Civil War o bien Batman Vs Superman: El amanecer de la justicia. Por otro lado, en Marvel exclusivamente de pequeños personajes se sacaron incluso una película entera, como Ant-Man y Deadpool con resultados realmente buenos y de mucha calidad, regenerando el cartel de superhéroes, incluso con alguno que es antihéroe, es decir, ampliando la paleta.
Pero aún se puede rascar de la saca, y de un cómic complicado ha nacido Doctor Strange, y el resultado para mi ha sido excelente. Nunca fue un cómic referente, estaba en la lista de espera, pero a la hora de pasar a la pantalla, triunfa con Scott Derrickson como director.


Stephen Strange, interpretado por el siempre brillante Benedict Cumberbatch, es un doctor de éxito que vive a todo trapo, y cuya vida cambiará después de un accidente automovilístico que le deja con sus manos destrozadas y nerviosas, impidiéndole volver a ejercer su profesión igual. Busca soluciones en la medicina tradicional y le falla, por lo que se ve obligado a buscar una cura y esperanzas en una comunidad aislada y remota llamada Kamar-Taj. Enseguida se dará cuenta de que el sitio no es sólo un centro de recuperación, sino una cuna de lo que es un pequeño comando que lucha contra las fuerzas oscuras y ocultas empeñadas en destruir nuestra realidad. Allí será tutelado por la Abuela (Tilda Swinton), que posee un poder fuera de lo común. 



En breve tiempo, Strange, avanza mucho con sus poderes mágicos que allí adquiere y se ve obligado a elegir entre su antigua vida de riqueza y buen estatus social, o dejarlo todo para defender el mundo como el hechizero o mago más poderoso del planeta.
Pero este film tiene dos o tres cosas que me recuerdan tremendamente a otras, primero hay un paralelismo con Iron Man evidente, pero por otro su aprendizaje en el Himalaya me recuerda a Batman Begins y ya a la que se parece mucho más con las escenas de New York que se plega y repliega, remite directamente a Origen de Christopher Nolan.


Pero afortunadamente, y por eso la película es de lo más interesante, no copia de esas referencias y tiene su propia personalidad. Aquí estamos ante un superhéroe con universo propio, y un lado psicodélico espectacular, mucho misticismo, visión interdimensional y también mucho concepto esotérico. Se trata de un film con gran guión, bien estructurado, con buena dirección que podía haber dado un lado todavía más oscuro y revenido, cosa que el film pide por momentos, salpicado con momentos de humor de lo más agradables y que hacen que la película no decaiga jamás.


En el plano actoral, Cumberbatch como dije al principio, está excelente (no le he visto una mala actuación aún), lo mismo que Tilda Swinton que lo borda. Mads Mikkelsen es Kaecilius y queda de vicio como el villano, antiguo acogido en Kamar-Taj y que robó páginas de libros secretos para alcanzar más poder en solitario. Chiwetel Ejiofor es Mordo, compañero en los inicios, que se irá distanciando progresivamente de Strange y al final se convertirá en enemigo.
La música de Michael Giacchino completa un muy buen film.


Os dejo con el tráiler del film.


jueves, 29 de octubre de 2015

Black Mass (2015)

Cartel del film

Black Mass, estrictamente criminal, es la tercera película de Scott Cooper, que entre sus habilidades está la de reunir un elenco de actores de alto copete, ya que en tres films su currículum es insuperable. Pero si nos referimos al film en concreto, el resultado es estrictamente correcto, y teniendo una gran historia para contar parece como que se le podía haber sacado más partido y te deja un regusto a que le falta algo. Una historia de gangsters de Boston, que se desarrolla en las décadas de los 70 y 80, incluso llegando a los 90, basada en hechos reales. Este film, me deja la impresión de que en manos de un Scorsese o un Coppola sería obra maestra indudable.


Ambientada en la muy cinematográfica Boston, aquella ciudad tenía un rey del crimen que era el temible James "Whitley" Bulger, al que da vida Johnny Depp. Hablamos de un tipo que a día de hoy cumple condena por varios asesinatos, un capo que sembró el terror no sólo entre clanes mafiosos vecinos, sino incluso entre los suyos. Una interpretación de esas que marcan, aunque bajo mi punto de vista la caracterización me parece excesiva, demasiado maquillaje en su personaje, pero eso no quita para que su interpretación sea escalofriante, y merezca mínimo estar nominado a la estatuilla recuperando brío su carrera, que últimamente daba más tumbos que alegrías.


Black Mass adolece de varios fallos, a parte de que la comparativa inmediata con los clásicos del género, hace que quede minimizada. La historia real, es una base de guión espléndida, pero los excesivos primeros planos, la falta de ritmo (en esto Scorsese es un maestro) y la sensación de que se desaprovecha a un reparto excelente, deja ese poso de algo fallido. Joel Edgerton en el papel de John Connolly da la talla con matices y Benedict Cumberbatch que hace de Billy, el senador de Boston hermano de James, aparece en contadas ocasiones en una breve pero acertada actuación pero que podría dar más. Incluso el guión adolece de intentar abarcar demasiado y nunca alcance verdadera intensidad.


Pero Depp, en esta soberbia interpretación, asombra no sólo en estático, por lo siniestra que es la combinación del maquillaje con sus gestos, sino por el lado humano por todo lo que le sucede con su hijo y su madre, su faceta más maquiavélica perpetrando planes de futuro y la manera de llevar los negocios ilegales, además de seguir creciendo al otro lado de la ley, y como no, esa furia psicológica y física, que te hace sentir verdadero pasmo ante lo que va a hacer o lo que acaba de hacer (matar a sangre fría en la mayoría de los casos). 



Los actores que rodean al protagonista, a parte de los dos citados, están a gran nivel, un intermitente en minutaje Kevin Bacon está brillante, Dakota Johnson aparece en la primera parte del film y desaparece a partir de una fuerte discusión, Jesse Plemons tiene reminiscencias de personajes de películas como Uno de los nuestros, pero no acaba de cuajar, demasiado encorsetado en un guión vacío.



En definitiva, un film que da escalofríos y a la vez deja una sensación de irregularidad provocado por la la falta de una narrativa potente.

Os dejo con el tráiler.

jueves, 8 de enero de 2015

The Imitation Game (2014)

Cartel del film


Una de las películas sobre la que más esperanzas tenías depositadas a principio de este año y que va encaminada como un tiro a los Óscars, es el biopic sobre la figura de Alan Turing (a quien interpreta de manera magistral Benedict Cumberbatch), el matemático británico que se hizo famoso por descifrar los códigos secretos nazis contenidos en la máquina Enigma, lo cual determinó de manera clara el devenir de la II Guerra Mundial (1939-1945) en favor de los Aliados. Lo más curioso, es que este inventor no fue admirado como un héroe en su propio país, y su condición de homosexual le trajo más problemas que alegrías, ya que todavía en aquella época en Gran Bretaña no estaba bien visto dicho tema, por lo que fue acusado y juzgado en 1952.



Benedict Cumberbatch (Alan Turing)



Todos los biopics tienen la caracterísitca general de que se centran demasiado en el protagonista y no se dedica demasiada atención al resto de personajes que conforman el film. En este caso no estamos ante un caso diferente, pero me asaltaron en la butaca muchas similitudes (más de las que pensaba) con Una mente maravillosa ("A beautiful mind", Ron Howard, 2001), sobre todo argumentales. Keira Knightley está más que digna en un papel que sirve de puente entre sus detractores y ayuda a humanizar a Turing. Charles Dance y Mark Strong están también estupendos, aunque sus personajes algo desaprovechados, pero lo de Strong es muy encomiable en un papel clave.




La película para mi tiene un pequeño fallo en los flashbacks, que son el medio utilizado para explicar la condición de homosexual de Turing, algo por lo que el director va poco a poco pasando de puntillas hasta que ya es algo inevitable. En esa comparativa con la película de Howard, en aquella si que el director se metía a fondo con los "problemas" de John Nash.
Pero desde luego, donde la película es brillante es a la hora de mostrarnos el proceso por el que Alan Turing y su equipo de trabajo logran descifrar el código utilizado por los alemanes.



Pero es ahí dónde para mi no se le da el valor a la figura de Turing, ya que su genialidad al crear una máquina (Christopher) que descifraba esos códigos, se ve minimizada a una charla de bar, y por otro lado un hecho que para mi es muy importante y por el que se pasa un poco por alto, como era que en el grupo de trabajo había un espía ruso, porque realmente el tema en cuestión era de suma importancia y las personas implicadas debían mentir a sus familias sobre lo que hacían, jugándose el pellejo y al filo de la traición sino cumplían con su misión.


 
 
Benedict Cumberbatch lo borda, su personaje tiene muchos matices, detalles, etc., y se nota que el actor está en un momento muy dulce de su carrera. De hecho, los momentos cómicos que él protagoniza dentro de un thriller dramático, dan chispa a un film a veces un pelín plano.
 
Os dejo con el tráiler de esta muy recomendable película.
 

jueves, 31 de julio de 2014

The Other Boleyn Girl (2008)

Cartel del film
 
 
Película que tiene su escenario en el siglo XVI en Inglaterra, durante el reinado de Enrique VIII, papel que protagoniza con gran nivel Eric Bana. El film se centra en la historia de las hermanas Ana y María Bolena (Natalie Portman & Scarlett Johansson), cuyo padre y tío de ambas (sobre todo este último) movidos por una ambición sin límites de mejorar su nivel social y poder de la familia convencen a ambas para que conquisten el amor del Rey de Inglaterra cuyo matrimonio con Catalina de Aragón (interpretada por Ana Torrent) está ya acabado porque ella es incapaz de darle un hijo varón. Ana y María abandonan su vida en el campo para trasladarse al peligroso y apasionante mundo de la corte donde el Rey tendrá su jardín perfecto para tenerlas a su disposición.
 

  Scarlett Johansson & Natalie Portman


 
Las hermanas que se llevaban bien y eran muy amigas, se convertirán en feroces enemigas por el amor del Rey, al principio, el Rey escoge como amante a María (que ya estaba casada) y tiene con ella un bastardo. Pero Ana, que es muy inteligente y astuta, consigue eclipsar a su hermana e incluso, que el Rey repudie a Catalina de Aragón, su legítima esposa, lo que provocará encima su enfrentamiento con el máximo mandatario de la Iglesia católica en Roma, osea el Papa, y la escisión de dicha Iglesia, formando la Iglesia Anglicana del que él será la máxima cabeza visible (de las mejores cosas que hizo).



Eric Bana
 
 
Extraordinaria actuación de las dos protagonistas, tanto Natalie como Scarlett están inmensas en dos papeles soberbios y muy bien repartidos por el director Justin Chadwick. En el caso de Natalie que tiene que hacer de Ana, mantiene un duelo interpretativo con su hermana y el propio Rey absolutamente espectacular, pero lo de hacer de arpía sinceramente lo borda. La Portman ofrece todo un recital de interpretación, haciendo muy creíble lo que por momentos se asemeja a una caricatura de personaje. A su lado Scarlett interpreta a una inocente María, tonta como ella sóla, y lo que es peor... de las que no aprenden. Ayudan una impresionante fotografía, obra de Kieran McGuigan, también procedente del campo televisivo, como el director, y que realiza un curioso trabajo de iluminación nada recargado y muy realista, algo a veces excesivamente recargado en este tipo de films de esa época.





Una película de época que es poco creíble en algunas de sus cosas, como por ejemplo la utilización del lenguaje o las idas y venidas de los personajes, preocupados la mayor parte del tiempo por la vida sexual de un Rey con mucho poder, pero en el fondo un pelele de mucho cuidado, eso si, un pelele con tanto poder que a poco que alguien le cayera mal o hiciese algo que no le gustaba lo mandaba ejecutar de inmediato. A pesar de todo, la película no es aburrida ni cae en la sosez, cosa bastante loable.
 
Os dejo con el tráiler del film.