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jueves, 27 de enero de 2022

Escenas míticas del cine (CCVII)


Dan Gilroy dirige su ópera prima en 2014 titulada Nightcrawler, cuyo principal protagonista es Lou Bloom, al que da vida un estupendo Jake Gyllenhaal, un joven delincuente con mucha labia y con cierta locura mental no exenta de inteligencia, que está buscando su lugar en la vida ya que está en paro y lo hace grabando las imágenes más morbosas fruto de accidentes, robos, incendios, asesinatos, etc., en la ciudad de Los Angeles. La interpretación de Gyllenhaal es magnífica pero también perturbadora, dentro del sórdido y retorcido planteamiento laboral que va llevando poco a poco durante el relato y cuyo objetivo es que su proyecto de empresa de grabaciones pueda vender su producto morboso al cliente que lo desee, proceso que lleva de forma enfermiza pero con unas grandes dotes de manipulación. Ahí es donde entra Nina Romina (Rene Russo), la persona de una cadena de televisión a la que empieza a vender su producto, que por lo impactante que es ya que cada vez llega antes a los sitios, incluso antes que la policía, consigue que su valor sea cada vez más alto. Precisamente en una escena en la que Lou tiene un documento brutal de un asesinato de varias personas, negocia con Nina de manera fuerte y dura en el que él pone las condiciones hasta que ella accede a darle lo que pide.


Os dejo con esta gran escena.

viernes, 20 de noviembre de 2015

The Intern (2015)

                                      Cartel del film                                       

El Becario, dirigida por Nancy Meyers, tenía a priori bajo mi punto de vista, el ver una historia que aunque ya tenía algún referente en otros films (lo de los becarios veteranos metidos a internet), contaba con la presencia de Robert de Niro y Anne Hathaway como actores principales. Evidentemente hace tiempo que De Niro hace comedia, y no le sienta mal la verdad, a pesar de que ha hecho alguna que otra pastelada, pero hasta ahora esa risa socarrona tan suya mezclada con un papel de mafioso era perfecta. Sin embargo aquí, en un papel que no tiene ninguna maldad es 100% cómico y sensible a la vez.
A pesar de todo, la cinta da menos de lo que ofrece, ya que pudiendo dar un repaso más profundo a temas importantes, acaba por pasar de puntillas por ellos y centrarse en una historia más normal y de menos calado.


Ben Whittaker (Robert de Niro) es un viudo de 70 años de edad, que se presenta al puesto de becario senior de una empresa que lo solicita, una de esas nuevas empresas denominadas startups, en este caso de venta online de moda femenina. Durante 40 años estuvo al frente de la empresa encargada de redactar, maquetar y distribuir las guías telefónicas (ya en desuso con internet dominando) y ahora está jubilado, mientras las horas del día pasan eternas mirando el reloj, añorando sentirse útil y tener una rutina laboral. Una vez entrevistado y aceptado para el puesto, el viejo Ben, al que al principio dan poca carga de trabajo y es asignado como becario de Jules Ostin, la jefa a la que interpreta Anne Hathaway, deberá adaptarse a los métodos de trabajo de este nuevo tipo de empresa del siglo XXI.



La directora Nancy Meyers, es también la guionista, y toca cuestiones de calado (de pasada, eso si) como la conciliación laboral y familiar de las mujeres directivas y la igualdad en la empresa, pero no consigue dejar un mensaje con carga de profundidad que el guión pide a gritos. Ese es el problema, no rasca más allá de la superficie, y convierte a un probable gran guión en algo plano y reiterativo, demasiado convencional, algo que no sorprende en la carrera de esta cineasta y que es una constante.


Sin duda, la presencia de dos estrellones de Hollywood como Robert de Niro y Anne Hathaway es lo mejor del film, ya que ambos están espléndidos y aportan mucho a la insulsa trama que se centra en la relación de amistad que se irá forjando entre el experimentado becario (que al final
hace de todo) y la dueña de la empresa, una jóven triunfadora que ha montado una gran empresa de la nada en tiempo récord, pero bastante infeliz en lo personal. Rene Russo está espléndida como la masajista de la empresa también.



En definitiva una comedia amable, con un transfondo de posible gran interés sin explorar, y que va poco más allá de estereotipos, con pocas sombras y final feliz. Pero inyecta optimismo y te hace pasar un buen rato.

Os dejo con el tráiler del film.