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viernes, 20 de marzo de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXVI)


Gabriele Muccino dirige en 2006 En busca de la felicidad, que nos presenta a Chris Gardner, a quien da vida Will Smith, un padre de familia sometido a una gran presión financiera ya que, pese a que su mujer hace doble turno, él intenta vender con muy poco éxito un innovador escáner portátil en cuyas unidades ha invertido todo su dinero con el fin de salir adelante, y no pueden ni llegar a fin de mes ni pagar el alquiler de su piso, ni la guardería de su pequeño hijo Christopher, interpretado por Jaden Smith. Después de muchos intentos de vender el escáner, Chris acaba frente a un edificio de oficinas donde los hombres, todo ellos trajeados, entra y salen sonrientes, montándose en lujosos coches, descubriendo que es una empresa que se dedica a invertir en bolsa, algo para lo que, según le dicen, no hace falta formación específica, solo don de gentes para conseguir inversores.
Su mujer Linda, no aguanta más y se separan, y después de un largo tira y afloja, Chris consigue quedarse con la custodia del niño, a pesar de que por impago les echan del piso. Él se vuelca en conseguir su trabajo en la empresa inversora de bolsa, pero a ese contratiempo de la vivienda se le unirá (cosa con la que no contaba) que deberá superar un curso de un mes, sin sueldo y ser el mejor de los veinte candidatos para obtener el contrato.
En una escena mítica, el jefe de la empresa Martin Frohm (James Karen) le llama al despacho el último día de prácticas, para lo que Chris se ha puesto una bonita camisa, temiéndose que le van a dar una despedida sin vuelta, pero es todo lo contrario, es el elegido, su cara de ojos llorosos lo dice todo, su nerviosismo y luego su salida a la calle festejando para sí su gran logro.


Os dejo con la escena.

jueves, 11 de agosto de 2016

Suicide Squad (2016)

Cartel del film

DC Comics vuelve a la carga con Escuadrón Suicida, que empieza o arranca allí donde Batman v. Superman: El amanecer de la justicia, terminaba. El héroe de la capa ya no surca los cielos, por lo que la Tierra se ha quedado corta de justicieros frente a la avalancha de metahumanos (de muy mal carácter) que han surgido de manera brutal en los últimos tiempos. La Liga de la Justicia está aun en pañales y es un proyecto en la cabeza de Bruce Wayne. La solución, es juntar a un grupo de supervillanos, con condiciones y obligarles a realizar misiones encubiertas de alto riesgo, sólo con el beneficio de reducción de condenas y visitas a familiares. 


Deadshot (Will Smith), Harley Quinn (Margot Robbie) que está realmente bien, Killer Croc (Adewale Akinnouye-Agbaje), Capitán Boomerang (Jai Courtney), Diablo (Jay Hernández), Encantadora (Cara Delevingne), Katana (Karen Fukuhara) y Slipknot (Adam Beach) son esos supervillanos, de los que realmente se salvan los dos primeros y cae gracioso el Killer Croc. En otro orden de personajes, el Joker interpretado excepcionalmente por Jared Leto, es uno de los grandes fallos de la película, al no sacarle más partido y relegarle a escenas escogidas, la mayoría un poco pastelosas en su relación de amor apasionado con Harley. Viola Davis está más que convincente en su papel de Amanda Waller, absoluta jefa (Dios para algunos) de todo el tinglado que se monta. Las breves apariciones de Batman (Ben Affleck), son casi lo mejor del film, sobre todo cuando persigue al Joker.


Pero el film de Ayer no funciona, primero por un guión con lagunas evidentes, segundo porque una película que pide sangre a borbotones no muestra ni una gota casi (no quiero ni pensar la que hubiera corrido si Tarantino se hace cargo de esto), y sobre todo no es espectacular, ni rompedor y mucho menos rupturista, va a lo fácil, al consumo rápido y a lo poco trascendente, de hecho a estas horas después del visionado de anoche ya se me empieza a esfumar de mi cabeza lo visto. Si que es cierto, que se mantiene cierto tono dramático y algo de oscuridad, pero ha prevalecido el lado bueno y amable, y ante todo el buenrrollismo y el postureo. Aquí se trata de ver a tipos duros, algunos como una regadera, mujeres letales con estrafalarios disfraces y un arsenal de armas de lo más variado.


El problema radica en que esta cinta pide mala leche y no la tiene, cosa que le habría quedado de lujo y sin duda le hubiera hecho tener más sentido y mucha más coherencia. El Joker está pidiendo a gritos tener más protagonismo y liar una muy gorda, pero no le dan espacio y por si fuera poco, el personaje de Will Smith (un auténtico cabronazo en los comics) se le impone un suavizado moral que hace que pierda su esencia. La villana tiene el problema de que es utilizada como el eterno símbolo del diablo, recurso manido y clásico que de verdad me parece un bajonazo. Ni una buena banda sonora hace remontar el vuelo.
En definitiva, que las malas críticas de Batman v. Superman, hizo recular a la productora y cambiar escenas y suavizar el resultado final (dicen que hay otra versión más salvaje, seguro que mucho más interesante). Eso hace que vayan a la pasta fácil, es decir, visionada por adolescentes a los que les cuadra esta versión blandita y llenen los cines, para no darse otro batacazo en taquilla, pero no hará que sea un film muy recordado, francamente. Mucho ruido y pocas nueces, más fachada que esencia, falta alma.


Os dejo con el tráiler del film.