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sábado, 29 de junio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLIV)

Como decía ayer, Los hermanos Wachowski (hace ya tiempo hermanas) dirigieron en 1999 The Matrix donde la realidad que vivimos no es real, premisa con la que arranca el universo de este film. En esta maravilla de película hay referencias, homenajes, guiños y detalles prácticamente a todas las culturas y religiones que el ser humano ha ido haciendo y modelando a lo largo de siglos de historia. Todo esto ha provocado lo que ocurre siempre, que los cientos de miles de frikies e iluminados busquen trillones de lecturas, escrutando cada palabra, plano y microdetalle de la trilogía, de la que evidentemente esta primera parte es la mejor del conjunto de largo. Una revolución narrativa y visual como no se ha visto en mucho tiempo.
Se trata de un film revolucionario en concepto, y que bajo mi punto de vista cerró el siglo XX a lo grande con una obra maestra. Este año cumple 25 años y como pequeño homenaje pongo una escena clave (todas lo son) en la que Thomas Anderson, ese brillante programador de una compañía de software que es Neo fuera del trabajo (un hacker) y al que da vida Keanu Reeves, recibe la declaración por parte de Trinity (Carrie-Anne Moss) de que es él a quién quiere y de quien está enamorada, para hacerle revivir mientras está conectado. Vuelve y demuestra en Matrix que es el elegido, ante la mirada alucinada de Morpheus (Laurence Fishburne) que lo afirma con rotundidad... "él es el elegido", después de ver que con pasmosa facilidad detiene unas balas que le disparan el Agente Smith (Hugo Weaving) y sus acompañantes, para posteriormente deshacerse de él incluso metiéndose dentro de su cuerpo y destrozándolo, esta escena es de esas que te dejan flipado para toda la vida.


Os dejo con la muy mítica escena.

viernes, 28 de junio de 2024

Escenas míticas del cine (CCCLIII)


Los hermanos Wachowski (hace ya tiempo hermanas) dirigieron en 1999 The Matrix donde la realidad que vivimos no es real, premisa con la que arranca el universo de este film. En esta maravilla de película hay referencias, homenajes, guiños y detalles prácticamente a todas las culturas y religiones que el ser humano ha ido haciendo y modelando a lo largo de siglos de historia. Todo esto ha provocado lo que ocurre siempre, que los cientos de miles de frikies e iluminados busquen trillones de lecturas, escrutando cada palabra, plano y microdetalle de la trilogía, de la que evidentemente esta primera parte es la mejor del conjunto de largo. Una revolución narrativa y visual como no se ha visto en mucho tiempo.
Se trata de un film revolucionario en concepto, y que bajo mi punto de vista cerró el siglo XX a lo grande con una obra maestra. Este año cumple 25 años y como pequeño homenaje pongo una escena clave (todas lo son) en la que Thomas Anderson, ese brillante programador de una compañía de software que es Neo fuera del trabajo (un hacker) y al que da vida Keanu Reeves recibe una muy interesante charla de Morpheus (Laurence Fishburne) que le dice a grandes trazos que es Matrix y que no es Matrix y ese carácter dúal que tiene, es decir, la acción se desarrolla por una parte en el mundo real, y por otra en Matrix, ese mundo virtual donde viven recluidos los humanos sin saberlo.


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 31 de marzo de 2019

Escenas míticas del cine (XCV)


Los hermanos Wachowski (ahora hermanas) dirigieron en 1999 The Matrix donde la realidad que vivimos no es real, premisa con la que arranca el universo de este film. En esta maravilla de película hay referencias, homenajes, guiños y detalles prácticamente a todas las culturas y religiones que el ser humano ha ido haciendo y modelando a lo largo de siglos de historia. Todo esto ha provocado lo que ocurre siempre, que los cientos de miles de frikies e iluminados busquen trillones de lecturas, escrutando cada palabra, plano y microdetalle de la trilogía, de la que evidentemente esta primera parte es la mejor del conjunto de largo. Una revolución narrativa y visual como no se ha visto en mucho tiempo.


Se trata de un film revolucionario en concepto, y que bajo mi punto de vista cerró el siglo XX a lo grande con una obra maestra. Este año cumple 20 años y como pequeño homenaje pongo una escena clave (todas lo son) en la que Thomas Anderson, ese brillante programador de una compañía de software que es Neo fuera del trabajo (un hacker) y al que da vida Keanu Reeves recibe la misteriosa visita de Morpheus (Laurence Fishburne) que le dice a grandes trazos que es Matrix y le da a elegir entre la pastilla roja o la azul, explicándole que le dará la que finalmente elija y después la explicación con el niño de que la cuchara no se dobla sino él...


Os dejo con las míticas escenas.

domingo, 8 de febrero de 2015

Jupiter Ascending (2015)

Cartel del film


El destino de Júpiter, es la nueva película de los hermanos Wachoswski, Andy y Lana (si, uno de ellos ahora es mujer), que se inscribe claramente dentro del terreno de la ciencia-ficción. El film viene con retraso, ya que debía haberse estrenado en verano de 2014, lo que levantó sospechas acerca de la misma, ya que suele equivaler a que hay problemas graves. Y el resultado deja claro que tiene fallos, eso si, visualmente es un espectáculo de lo más entretenido.
Es evidente, que siempre se tiende a comparar a esta pareja de directores y guionistas con su obra maestra Matrix, pero de momento no la han superado, y el camino parece largo.



Channing Tatum & Mila Kunis
 
 
Channing Tatum y Mila Kunis son los dos protagonistas principales de la película. Al igual que en Matrix, donde Keanu Reeves era "el elegido" aquí es Júpiter Jones, el personaje de Mila Kunis "la elegida". En este caso, Júpiter es una joven de origen ruso, que trabaja como limpiadora del hogar junto a parte de su familia para subsistir en el duro Chicago. No obstante, su código genético pertenece a una estirpe reencarnada de seres de otros planetas que controlan la galaxia y ella posee un importante linaje real que desconoce. El guerrero Caine (Tatum), un licánido (mitad hombre-mitad lobo) enviado por uno de los tres hermanos que conoce su descendencia, deberá ayudar a Júpiter a encontrar su destino. Uno de esos tres hermanos es el malvado Balem, un Eddie Redmayne que parece hacer un gran papel, pero que bajo mi punto de vista se equivoca de film, ya que parece interpretar a un vampiro. El papel de Sean Bean, como complemento al reparto, no es un personaje de mucho calado.



Eddie Redmayne


Entre este guión básico, y con algunas lagunas, los Wachowski juegan a crear secuencias de trepidante acción galáctica en el espacio y en la propia ciudad de Chicago, bajo mi punto de vista con influencias tremendas de la saga de Star Wars y Blade Runner. Los efectos digitales juegan a entretener con los efectos en 3D. Igualmente, es muy loable el hecho de que se hable de "el tiempo" como elemento clave. Los humanos buscan eso, vivir eternamente. Y los seres de otros lugares espaciales también, aunque eso suponga tener que cosechar a los humanos y aprovecharse de sus muertes para conseguirlo.
Las escenas romanticonas, por otro lado en una onda de la saga Crepúsculo, la verdad es que quedan bastante ñoñas.





El acabado visual es muy loable, de eso no cabe duda y es lo más llamativo, sin duda, apuesta por unos tonos más cálidos y coloridos que en no pocas ocasiones buscan crear planos que puedan ser considerados icónicos, importando menos su utilidad narrativa, pero para mi le fallan algunos aspectos al film, como por ejemplo el hecho de que su personaje principal está destinado a hacer grandes cosas para salvar a la humanidad, y al final siempre en el último momento acabe solucionando los problemas, algo que hecho una vez está bien, pero repetidas veces cansa. Hay evidencia de crear un universo propio, pero a la vez de complicar todo más de la cuenta. Al final queda un guión muy simple que en su afán de complicarlo, genera un gran descontrol narrativo. Eso también queda evidente, con la parte más cómica de la película, que aunque se agradece, no pega nada con el resto de la historia (cameo de Terry Gilliam incluido).
Destacar una buena banda sonora de Michael Giacchino.



Ya sabíamos lo que íbamos a ver, un despliegue visual muy satisfactorio, pero eso no encubre fallos de guión, interpretaciones de no muy alto nivel porque para mi, los Wachowski se centran más en la parafernalia que en dirigir bien a los actores, por lo que lo mejor es disfrutar de la parte visual.
Os dejo con el tráiler del film.