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miércoles, 29 de abril de 2026

Escenas míticas del cine (CDLXXXVII)

En 1999 M. Night Shyamalan dirige El sexto sentido en el que nos cuenta la historia del doctor Malcom Crowe, al que da vida Bruce Willis, que es un conocido psicólogo infantil de Philadelphia, que vive obsesionado por el doloroso recuerdo de un joven paciente desequilibrado al que fue incapaz de ayudar. Cuando conoce a Cole Sear (Haley Joel Osment), un aterrorizado y confuso niño de ocho años que necesita tratamiento, ve que se le presenta la oportunidad de redimirse haciendo todo lo posible por ayudarlo. Pero el doctor Crowe, no se espera, y aún peor, no está preparado para conocer la terrible verdad del don sobrenatural de su paciente, cuando empieza a recibir visitas no deseadas de espíritus atormentados, es decir fantasmas de personas que han dejado asuntos pendientes asuntos pendientes al fallecer y que lo visitan buscando la solución. El niño dice que ve gente muerta, su madre no le cree y considera que su hijo está dañado. 
Hablamos de un film que es una excelente muestra de lo que debe ser una película de suspense y de terror.
En una escena mítica, Cole está en clase y el profesor Stanley Cunningham (Bruce Norris) está explicando la historia de la ciudad y pregunta que había en ese mismo edificio donde dan clase 100 años atrás, Cole levanta la mano y dice que ahí ahorcaban a gente, el profesor lo niega, y él sigue diciendo que los condenados lloraban y se despedían de sus familias, al verlos la gente escupía, a lo que el profesor le contesta que el edificio era un tribunal de justicia, y había abogados y legisladores, a lo que Cole dice que esos ahorcaban a los demás. Finalmente el niño le saca que de pequeño al profesor le llamaban Stan el tartaja... repitiéndolo varias veces hasta que le irrita.


Os dejo con la mítica escena.

jueves, 30 de diciembre de 2021

Las mejores películas de 2021 (6-10) Parte 2


Como es lógico este ha sido un año de transición en cuanto a poder ver películas en las salas de cine, ya que el ir a ver cine a las salas sigue sin ser como antes. La lista realmente es más amplia, pero este año se queda en 10 películas, eso sí, muy buenas de las que pude ver. Aquí tenemos un film que es la precuela de una saga de una misteriosa organización británica, la cuarta entrega de una saga mítica que empezó en 1999, una película sobre una historia de asesinatos y miedo en el Londres actual pero mezclado con el de los años sesenta, una nueva versión de un clásico literario de ciencia ficción y la última película de un director de lo más curioso cuyo paso del tiempo tiene mucho que ver.


6. THE KING'S MAN de Matthew Vaughn


Matthew Vaughn dirige The King's Man: La primera misión, la precuela que después de una segunda parte irregular albergaba dudas en mí, aunque desde luego los tráilers me animaban y mucho. Kingsman: Servicio secreto es una gran película de acción, de las mejores de la pasada década, llevando el cómic de Mark Millar y Dave Gibbons de manera sublime, era un film muy bueno, tremendamente eficaz, de una diversión y ejecución fantásticas, además de incluir la flema británica como hilo conductor del humor, siendo un complemento perfecto a las violentas escenas que allí se veían, y convirtiéndose en una especie de reinvención del Agente 007. Por desgracia Kingsman: El círculo de oro, era una secuela bastante irregular.
Y la verdad es que salí encantado del cine, dos horas y pico de diversión de esta precuela que indaga en los orígenes de esta misteriosa organización británica. Pero es curioso, es una película que va de menos a más, siendo su introducción lo que menos me llamó la atención ya que parece un drama muy convencional, pero a la media hora hay un giro que me permitió ver que el director de las anteriores partes, iba por caminos diferentes aquí, como por ejemplo un enfoque más adulto. El personaje interpretado por Ralph Fiennes, Orlando Oxford, tiene dudas para valerse de la violencia, sólo el error de valentía que comete su hijo Conrad, le hará volver a esa senda. Cuando el grupo formado por tiranos y mentes criminales más malvadas de la historia se unen para desencadenar la I Guerra Mundial, Oxford será quien luche a contrarreloj para evitarlo. Pero el tono general es desenfadado y bastante divertido, de hecho hasta los momentos de lucha son muchas veces muy graciosos, con detalles y signos muy ingeniosos, que me han sorprendido para bien. 
Un pasatiempo fenomenal que ofrece diversión de primera clase, y varias escenas realmente inolvidables.

Os dejo con el tráiler.





7. THE MATRIX RESURRECTIONS de Lana Wachowski


Los hermanos Wachowski (hace ya tiempo hermanas Lana y Lilly) dirigieron en 1999 The Matrix donde la realidad que vivimos no es real, premisa con la que arrancaba el universo de aquel film. Una película que fue toda una revolución en su momento, y se convirtió en referente e icono a imitar acabando el siglo XX. Las dos secuelas estrenadas cuatro años después, Matrix Reloaded y Matrix Revolutions, no llegaban al nivel de la primera, pero hicieron que la legión de frikies y seguidores fuera en aumento. Pasaron 16 años para la confirmación de una cuarta entrega, esta Matrix Resurrections, que por culpa de la pandemia ha tenido retrasos y al final ha sido dirigida en solitario por Lana Wachowski, que tenía una serie de ideas que debía plasmar en imágenes.
Y una primera cosa que hay que decir es que este nuevo film bebe mucho de la primera entrega, recurriendo bastante a imágenes insertadas de aquella, que tiene como objetivo construir algo nuevo a partir de cimientos sólidos y conocidos. Pero es algo evidente, todas las secuelas están condenadas, casi al nacer, de no tener ese elemento sorpresa de la primera de la saga, algo con lo que hay que jugar muy bien si se quiere hacer algo que sea distinto y que llame la atención. Es por esto, que en la primera media hora aproximadamente de la película me llamó sobremanera ese giro muy ingenioso, en el cual se deja claro que Matrix fue un videojuego, Thomas Anderson su creador y Trinity una mujer de la que estaba enamorado, pero con la que nunca había hablado, por lo que todo el equipo de Anderson debe crear la cuarta parte de ese videojuego. Es decir, nunca existió Matrix, solamente como ficción para los gamers. Se hacen muchos chistes y comentarios perspicaces e irónicos en torno a la legión de seguidores del videojuego de Matrix.
Pero como no podía ser de otra forma, esa primera parte ilusionante acaba desembocando en el mundo clásico de la saga, donde se despliegan los personajes ya conocidos, los nuevos o recuperados y con sus escenarios eléctricos o decadentes. Si que es cierto, que este cuarto capítulo no llega a esa grandilocuencia que agotaba de las partes 2 y 3, en eso les gana, es mucho más ágil y se agradece en el desarrollo. Pero, como siempre, hay que tomar decisiones y Lana Wachowski lo hace y una de ellas es introducir ya desde el principio a un Morfeo muy distinto al interpretado en su momento por Laurence Fishburne, y eso que el personaje al que da vida Yahya Adbul-Mateen II hace varios guiños de pleitesía y reverencia a su predecesor. 
Desde mi punto de vista esta cuarta parte se sitúa en segundo lugar de la saga por lo que arriesga, pero me da la sensación (y esto empieza a ser ya una constante) de que cuando los hermanos Wachowski rodaron la primera parte en 1999 eran hombres aún, pero cuando se cambiaron de sexo, han cambiado de opinión, y aquella gran obra la ven demasiado masculina y heteropatriarcal (vaya por dios), y Lana para quedarse tranquila ha metido muchas más mujeres, que por supuesto manden, que un personaje se declare gay, se habla de binario muchas veces, en fin, un desvarío en toda regla con respecto a la idea original, que tiene su punto álgido cuando tratan de igualar a Trinity con Neo, incluso ponerla a ella por encima.

Os dejo con el tráiler del film.





8, LAST NIGHT IN SOHO de Edgar Wright


Edgar Wright dirige Última noche en el Soho, director cuya única referencia que tengo es un film muy alejado de la temática de este, aquella cinta titulada Baby driver de 2017. Pero al parecer Wright en sus inicios, este es su noveno film, había hecho ciertas incursiones homenajeando con una trilogía desde 2004 a 2007 el asunto zombie. Aunque aquí va directo al grano, va directamente a un film de terror y horror, bastante clásico en su concepción. Es por esto, que en este trabajo están varios referentes claros del cine de terror, como es evidente, el Drácula (1992) de Francis Ford Coppola, Agárrame esos fantasmas (1995) de Peter Jackson o La cumbre escarlata (2015) de Guillermo del Toro, entre otros.
Pero esta película también tiene un toque serio de thriller psicológico, ya que la protagonista principal Eloise (Thomasin McKenzie) que es una joven apasionada por la moda y llena de inocencia, se traslada desde su Cornualles natal a Londres para estudiar en una escuela de moda, su enorme pasión. Al inicio entra en una residencia de estudiantes, donde no conecta con sus compañeras, y decide mudarse a una casa de alquiler en el Soho londinense, un ático en la vivienda de una señora mayor. Allí comenzará a tener una serie de sueños, que son casi pesadillas, donde ve a una joven rubia llamada Sandie (Anya Taylor-Joy) que aspira a ser cantante y cómo consigue ese sueño a través de un "mánager" llamado Jack (Matt Smith) que en realidad la utiliza como chica de alterne para sus clientes sedientos de sexo. Es entonces, donde nuestra protagonista entra en la década de los 60, se transporta a ella, una época que adora musicalmente y en el asunto de la moda y donde empieza a descubrir cosas horribles. Esto le irá afectando a su vida diaria, en sus relaciones con compañeros e incluso en el trabajo que consigue en una taberna de camarera. Sufrirá visiones continuas, que la tendrán completamente aprisionada, aterrorizada e incluso deprimida y sobre todo asustada. 
El planteamiento general de la película utiliza el lado oscuro y sórdido del Swinging London con un interesante juego de espejos de pasado y presente (a veces llega incluso a agobiar) intenta desconcertar al espectador, despertando las trampas de la nostalgia, pero a la vez hace un retrato de una época cuyo vestuario mod era bestial y la banda sonora que acompaña es de un nivel acorde a la época con temas de esos años.

Os dejo con el tráiler del film.





9. DUNE de Denis Villeneuve


Dune es el nuevo film del director francocanadiense Denis Villeneuve en el que hace su visión particular del clásico de la novela de Frank Herbert. Ya David Lynch en 1984 hizo el suyo, que a mi particularmente siempre me ha resultado difícil de digerir, pero sin embargo esta nueva que evidentemente 37 años después dispone de muchos más medios y eso es una ventaja en películas de ciencia-ficción, posee una cualidad indudable y es que el tratamiento que hace el director del conjunto y de los personajes, me parecen de un acierto total. Denis ya me dejó un buen sabor de boca con La Llegada, más tarde con la notable Blade Runner 2049, pero ahora se ha coronado.
Arrakis, el planeta del desierto, es el feudo de la familia Harkonnen desde hace generaciones, pero queda en manos de la Casa de los Atreides, después de que el emperador ceda a ésta explotación de las reservas de especia, una de las materias primas más valiosas de la galaxia y también una droga capaz de amplificar la conciencia y extender la vida. El duque Leto (Oscar Isaac), la dama Jessica (Rebeca Ferguson) y el hijo de ambos, Paul Atreides (Timothée Chalamet), llegan al planeta con la esperanza de recuperar el nombre de la casa, pero pronto se verán envueltos dentro de una trama de traiciones y engaños que hará que desconfíen de sus más allegados y a valorar a los lugareños, los Fremen, una tribu de habitantes del desierto, que tienen estrecha relación con la especia. Stellan Skarsgârd, haciendo del villano, el Emperador Vladimir Harkonnen, aparece en pocas escenas pero está excelente, al igual que Dave Bautista como Rabban Harkonnen en modo secundario.
Los personajes por medio del director son tratados a posta con cierta distancia y frialdad lo que les hace perder calor humano, incluso en momentos trascendentales. No quiere decir que su actuación sea mala, ni mucho menos, están excelentes, impecables mejor dicho. El ritmo del film es peculiar, pero tiene la gran cualidad de cocinar con cuidado el drama y a la vez ir desgranando escenas de una intensidad brutal. Ni que decir tiene, que en esencia, todo lo que sucede en la historia es algo ya conocido y paralelo a historias de otras sagas, pero el tratamiento aquí me parece muy acertado. Por ejemplo, los continuos sueños premonitorios de Paul, están muy bien canalizados, y nos permiten entrar en su mente de manera tremenda.
Pero si algo eleva al film de manera genial es su parte audiovisual, con un diseño de producción bestial y apabullante, gran dirección de fotografía de Greig Fraser, lo que hace que los planos generales ganen mucho a lo que hay que añadir la composición que encanta de encajar al propio director. A esto hay que añadir un diseño de sonido espectacular que me hizo alucinar en la butaca, impresiona su manera de envolver el conjunto de la pieza. Y cómo no, la banda sonora de Hans Zimmer es simplemente abrumadora y destaca incesante y atronadora, resonando constantemente, desde luego no pasa desapercibida.
En definitiva una película que no te atrapa por que desprenda cariño, si no por todo lo contrario por ser cruda y visceral en todos los sentidos. Según reza al principio del film, esta es la parte uno y nos deja abierta de par en par la parte dos que espero no tarde den llegar. Como siempre el excesivo metraje, 155 minutos, podría haber sido reducido.

Os dejo con el tráiler del film.






10. OLD de M. Night Shyamalan


M. Night Shyamalan regresa con la película Tiempo, después de cerrar la trilogía de El Protegido de manera brillante. Lo hace con una adaptación de Castillo de arena, una novela gráfica de Frederik Peeters y Pierre Oscar Lévy, con un resultado algo irregular y oscuro, aunque atesora buenos momentos, pero con falta de ritmo en la parte central del trabajo y lo digo porque está lejos de ese producto vertiginoso y trepidante de horror playero que engañosamente aparece en los tráilers, horror playero hay, pero no tan vertiginoso, más espaciado.
El problema esencial de este film, es que te invade la tristeza ya desde la primera escena con la llegada de la familia al supuesto lugar idílico de vacaciones. La puesta en escena del director sigue siendo excelente, con dominio de la toma larga, hasta que la película queda varada en una localización muy limitada como la orilla de una playa muy especial. Es ahí donde los protagonistas sobrepasados por los acontecimientos que les pasan, intentarán poner soluciones a sus inevitables problemas. Hay una evidente sensación de que eso también puede pasarte a ti en cualquier momento y empatizas con los personajes aturdidos e incapaces de salir de allí.
Lo que es cierto e inevitable, es el paso del tiempo, pero en esta película es realmente implacable y no tiene piedad con nadie, pero es algo torpe en la exposición, a veces no comprendes detalles, que luego vas descubriendo cuando ya no te interesa tanto, cosas explicadas tarde y con poco sentido, ahí este director sigue fallando, creo. Hay veces, y en este film se nota, que intenta contentar a un público de menor edad, convirtiendo la historia en algo más infantil y que pierde la idea original, que podría haber sido. En cuanto a los actores Gael García Bernal y Vicky Krieps están bien con su matrimonio condenado, mientras Rufus Sewell y Abbey Lee defienden los personajes más complicados, no complejos.
En definitiva un drama aterrador sobre la vejez y la enfermedad que funciona bien durante un tramo, pero su ambición por alejarse y intentar explotar el material básico acaba volviéndose en su contra.

Os dejo con el tráiler del film.

martes, 17 de agosto de 2021

Old (2021)


M. Night Shyamalan regresa con la película Tiempo, después de cerrar la trilogía de El Protegido de manera brillante. Lo hace con una adaptación de Castillo de arena, una novela gráfica de Frederik Peeters y Pierre Oscar Lévy, con un resultado algo irregular y oscuro, aunque atesora buenos momentos, pero con falta de ritmo en la parte central del trabajo y lo digo porque está lejos de ese producto vertiginoso y trepidante de horror playero que engañosamente aparece en los tráilers, horror playero hay, pero no tan vertiginoso, más espaciado.


El problema esencial de este film, es que te invade la tristeza ya desde la primera escena con la llegada de la familia al supuesto lugar idílico de vacaciones. La puesta en escena del director sigue siendo excelente, con dominio de la toma larga, hasta que la película queda varada en una localización muy limitada como la orilla de una playa muy especial. Es ahí donde los protagonistas sobrepasados por los acontecimientos que les pasan, intentarán poner soluciones a sus inevitables problemas. Hay una evidente sensación de que eso también puede pasarte a ti en cualquier momento y empatizas con los personajes aturdidos e incapaces de salir de allí.

Lo que es cierto e inevitable, es el paso del tiempo, pero en esta película es realmente implacable y no tiene piedad con nadie, pero es algo torpe en la exposición, a veces no comprendes detalles, que luego vas descubriendo cuando ya no te interesa tanto, cosas explicadas tarde y con poco sentido, ahí este director sigue fallando, creo. Hay veces, y en este film se nota, que intenta contentar a un público de menor edad, convirtiendo la historia en algo más infantil y que pierde la idea original, que podría haber sido. En cuanto a los actores Gael García Bernal y Vicky Krieps están bien con su matrimonio condenado, mientras Rufus Sewell y Abbey Lee defienden los personajes más complicados, no complejos.


En definitiva un drama aterrador sobre la vejez y la enfermedad que funciona bien durante un tramo, pero su ambición por alejarse y intentar explotar el material básico acaba volviéndose en su contra.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 20 de enero de 2019

Glass (2019)


Conviene recordar que M. Night Shyamalan es un director de cine y guionista que saltó al estrellato más absoluto con El Sexto Sentido (1999). A partir de ahí cualquier producción suya era esperada como un gran acontecimiento, El Protegido (2000) es otro gran film, acogido con no tanto entusiasmo, aunque se convirtió en película de culto con el tiempo. Lentamente fue cayendo la atención que se prestaba a sus nuevas películas, que en algunos momentos resurgió, como en Señales (2002) o El Bosque (2004). Pero claro, la pobre repercusión de Airbender, el último guerrero (2010) y After Earth (2013) volvieron a llevar casi al olvido al director de origen hindú. Ya con La Visita (2015), algo cambió a mejor, y con Múltiple, una segunda parte del Protegido, todo volvió a un gran nivel. Ahora llega Glass (Cristal), que sumada a El Protegido y Múltiple, cierra la trilogía.


Es por esto que se torna imprescindible haber visto antes las dos primeras partes de la trilogía, simplemente porque esos personajes están muy bien explicados en ellas. Aquí se funden Protector, Cristal y La Bestia que comanda La Horda, con los que el director ha organizado un discurso donde mezcla la naturaleza del superhéroe, los hombres que tienen virtudes extraordinarias y todo ello relacionado con el universo del cómic.
El primer gran reto al que se enfrentaba el director, era encajar los universos de las dos primeras películas en esta, que siendo el mismo estaban en escenarios distintos, aunque si que es cierto que esas dos películas difieren mucho y hay 17 años de distancia entre ambas. Es por esto, que este film se parece más al universo de Múltiple, aunque he de aplaudir el ensamblaje de ambas.


Bruce Willis es el protector, único superviviente de un accidente de tren provocado por Don Cristal (Samuel L. Jackson) que tiene huesos de mantequilla que le han provocado ya 94 fracturas, pero un cerebro superdotado, a los que se une James McAvoy, poseedor de 23 personalidades distintas, entre ellas la más peligrosa "La Bestia", y los tres articulan el mensaje de Shyamalan, donde extiende el dilema de si tienen realmente superpoderes, o son casos excepcionales de enajenados mentales que necesitan urgentemente tratamiento psiquiátrico. Es curioso como al inicio tanto Willis y McAvoy tienen mayor protagonismo, para en el segundo acto florecer la mente perversa de Cristal para ser la que ejecute todos los fregados.


La diferencia de esta película con las otras dos, es que aquí los tres son internados en un centro psiquiátrico, desarrollándose allí la gran parte de la película, y entrando en acción la Doctora Ellie Staple, interpretada por Sarah Paulson y que será clave a la hora de entender que se está haciendo con ellos realmente dentro del centro.
También aparecen Anya Taylor-Joy, la chica Casey, que sobrevivió a la Bestia, el hijo del Protector Joseph Dunn, interpretado por Spencer Treat Clark (que ha crecido bastante desde El Sexto Sentido, unos 20 años) y Mrs. Price, madre de Elijah (Cristal) que velan por su cuidado.


En cuanto a los tres personaje principales, el de McAvoy es el que menos cambios sufre, es realmente una continuación (está completamente majara, incluso diría que más). Pero el tiempo si ha pasado y se nota en Willis, que vuelve a estar soberbio interpretando a David Dunn (después de un tiempo de flojos films) y un Jackson cuyo lado oscuro y perverso le va como anillo al dedo. Y la película funciona de maravilla cuando ellos tres están en acción, y flojea cuando se centra en sus familiares más cercanos o amigos.
Eso si amigos, el señor Shyamalan ha cerrado la trilogía de una manera brillante, sin dejar indiferente a nadie. 


Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Las mejores películas de 2017 (1-5) Parte 1


Y por fin llegamos a las posiciones de honor, cinco películas con las que disfruté de forma increíble en mi butaca. Aquí tenemos lo sucedido en 1940 en una ciudad francesa durante la Segunda Guerra Mundial con un despliegue impresionante y la maestría de su director, un film donde su actor protagonista llega a hacer hasta 23 personalidades diferentes de la misma persona, una historia de espías dobles y triples en 1989 mientras cae el Muro de Berlín, una segunda parte esperadísima de una obra maestra y que está mucho mejor de lo que mucha gente piensa y un libro de Stephen King.

1. DUNKIRK de Christopher Nolan

Christopher Nolan dirige Dunkerque, basada en los hechos que ocurrieron entre mayo y junio de 1940, en esa localidad francesa, dentro de La Segunda Guerra Mundial. La Alemania Nazi había invadido Francia y antes Holanda y Bélgica, echando al ejército británico y francés hasta Dunkerque. Allí tuvo lugar uno de los episodios más difíciles de la historia de la Guerra, al tratar de evacuar a esa gran cantidad de soldados, que se encontraban allí acorralados y en una ratonera. Pero claro, ésto podría ser una película bélica sin más si no tuviera de director a Nolan, que además de hacerlo a su manera, por tierra, mar y aire (en tres historias paralelas), lo hace manteniendo el suspense y sin dejar de mostrar el horror, acompañado además por una acertadísima como casi siempre banda sonora de Hans Zimmer.
Mucha gente para embarcar y pocos barcos, mientras los alemanes siguen atacando, hundiendo barcos, y matando soldados, de todas las formas posibles, o bien atacando con la aviación, y con artillería o lanzando torpedos que hunden los barcos. Toda esa odisea está retratada de manera sublime por Christopher Nolan, que consigue tenerte enganchado los 106 minutos de proyección, y que sientas el terror de aquella gente que está continuamente con el aviso de la muerte a las puertas. Hay muchos héroes en todo el proceso, y esa transmisión de la humanidad de muchos de esos soldados británicos y franceses está perfectamente conseguida. Al final no hablamos de una batalla solo, sino de una evacuación dentro de una batalla, lo que se llamó la Operación Dinamo.
Por poner peros, el papel de los franceses es casi ninguneado, y se ensalza a los británicos, pero de verdad sin llegar a ser obra maestra, poco le falta, hay momentos de esta película que son antológicos.

Os dejo con el tráiler.





2. SPLIT de M. Night Shyamalan

M. Night Shyamalan es un director de cine y guionista que saltó al estrellato más absoluto con El Sexto Sentido (1999). A partir de ahí cualquier producción suya era esperada como un gran acontecimiento, El Protegido (2000) es otro gran film, acogido con no tanto entusiasmo. Lentamente fue cayendo la atención que se prestaba a sus nuevas películas, que en algunos momentos resurgió, como en Señales (2002) o El Bosque (2004). Pero claro, la pobre repercusión de Airbender, el último guerrero (2010) y After Earth (2013) volvieron a llevar casi al olvido al director de origen hindú. Ya con La Visita (2015), su anterior film, algo cambió a mejor, y ahora llega Múltiple, y volvieron las alabanzas.
Aquí vuelve con un thriller de terror, donde Kevin (James McAvoy) lleva en tratamiento muchos años con su psiquiatra de confianza, la Doctora Fletcher (Betty Buckley), y le ha demostrado que posee hasta 23 personalidades diferentes, pero que aún queda por emerger otra, que dominará a todas las demás. Así secuestra a tres chicas adolescentes, encabezadas por la decidida y observadora Casey (Anya Taylor-Joy), a las que encierra en una especie de cuartel bastante raro, oscuro y deprimente. Kevin lucha por sobrevivir contra todas sus personalidades y la gente que le rodea, a medida que sus comportamientos mentales empiezan a sufrir serios problemas, y sus llamadas a la doctora empiezan a reproducirse como constantes. 

Os dejo con el tráiler.


3. ATOMIC BLONDE de David Leitch

Atómica es una película dirigida por David Leitch (conocido por la primera entrega de John Wick), y que está basada en la novela gráfica "La ciudad más fría" de Antony Johnston y Sam Hart. Es una trepidante historia de espionaje, ambientada en los días previos a la caída del muro de Berlín en noviembre de 1989, y en la que Charlize Theron interpreta de manera soberbia un papel que antes cualquier estrella masculina del cine de acción habría hecho. Sin duda que el papel que hizo en Mad Max: Furia en la carretera, le ha ayudado a ampliar su espectro a las películas de acción, y le sienta como anillo al dedo, fuera aparte de su atractivo que sigue intacto.
Lorraine Broughton, papel al que da vida Charlize Theron, es una espía del MI6 que es enviada a Berlín para recuperar una lista, que incluye a todos los agentes británicos, americanos y franceses encubiertos en el lado este de la ciudad. Pero su misión tendrá otra segunda parte no menos importante, descubrir a un agente doble que vende información confidencial a los rusos. Sin duda que las persecuciones, las peleas y escenas de acción están rodadas de manera espectacular, muchas de ellas partiendo casi de la improvisación, o eso nos dan a entender y muchas veces están por encima del guión, que casi se intuye desde el inicio.
James McAvoy es David Percival, el jefe de la inteligencia británica que lleva diez años en Berlín, y que en teoría debe facilitar la entrada de Lorraine y debe darle su ayuda.

Os dejo con el tráiler.




4. BLADE RUNNER 2049 de Denis Villeneuve

35 años han pasado de aquella obra maestra dirigida por Ridley Scott llamada Blade Runner, y ahora se estrenó la segunda y esperada parte, Blade Runner 2049, dirigida por Denis Villeneuve y que tiene a Ridley como productor ejecutivo. Es evidente, que esta segunda entrega tenía dos posibilidades, una era ser un fracaso y la otra estar a la altura de su predecesora, porque superarla es imposible, y después de verla ayer, me inclino más por la segunda opción.
El film visualmente es un portento, la puesta en escena es abrumadora, también ayuda que en 35 años los medios técnicos son más y mejores, pero se utilizan de manera maravillosa, la historia que tiene conexión evidente con la original, es un guión fantástico, los actores están casi todos brutales, y la única pega bajo mi punto de vista es que la cuestión de la banda sonora se me queda corto, por momentos no es más que un mero acompañamiento, cuando en su día formaba parte de la película y describía escenas de manera espectacular, se echa de menos y mucho a Vangelis.
Lo pasé pipa viendo el film, y como su predecesora es un film lento, me encanta.

Os dejo con el tráiler.






5. IT de Andrés Muschietti

El cineasta argentino Andrés Muschietti ha dirigido It, el relanzamiento de la novela de Stephen King, un clásico en toda regla, para la gran pantalla, cuya anterior encarnación fue en formato de miniserie televisiva en los años 90, que tanto aterrorizó a una generación y cambió de forma increíble la figura del payaso, que quedó estigmatizada. Este director ya había dirigido Mamá hace cuatro años, y recibió este encargo de Warner Bros., que desde luego le consagra en el género de terror.
La historia que nos cuenta el film, y que es una adaptación del libro de King, que sin duda quita cosas y se pierden algunos detalles como es normal, está bastante conseguida, cuenta con una cuidada fotografía de Chung-Hoon Chung y una gran banda sonora de Benjamin Wallfisch.

Os dejo con el tráiler.

jueves, 2 de febrero de 2017

Split (2016)

Cartel del film 

Recordemos que M. Night Shyamalan es un director de cine y guionista que saltó al estrellato más absoluto con El Sexto Sentido (1999). A partir de ahí cualquier producción suya era esperada como un gran acontecimiento, El Protegido (2000) es otro gran film, acogido con no tanto entusiasmo. Lentamente fue cayendo la atención que se prestaba a sus nuevas películas, que en algunos momentos resurgió, como en Señales (2002) o El Bosque (2004). Pero claro, la pobre repercusión de Airbender, el último guerrero (2010) y After Earth (2013) volvieron a llevar casi al olvido al director de origen hindú. Ya con La Visita (2015), su anterior film, algo cambió a mejor, y ahora llega Múltiple, y vuelven las alabanzas.


Aquí vuelve con un thriller de terror, donde Kevin (James McAvoy) lleva en tratamiento muchos años con su psiquiatra de confianza, la Doctora Fletcher (Betty Buckley), y le ha demostrado que posee hasta 23 personalidades diferentes, pero que aún queda por emerger otra, que dominará a todas las demás. Así secuestra a tres chicas adolescentes, encabezadas por la decidida y observadora Casey (Anya Taylor-Joy), a las que encierra en una especie de cuartel bastante raro, oscuro y deprimente. Kevin lucha por sobrevivir contra todas sus personalidades y la gente que le rodea, a medida que sus comportamientos mentales empiezan a sufrir serios problemas, y sus llamadas a la doctora empiezan a reproducirse como constantes. 


En el apartado psicológico del film, que de hecho se trata bastante e incluso se ve a la doctora Fletcher en una conferencia por skype interviniendo en un congreso acerca de esas actitudes y comportamientos, y su opinión sobre los mismos, se hace hincapié en las divisiones mentales de personas que sufren trastornos de identidad disociativa. La ciencia investiga, pero no da respuestas con base sobre ello. En algunos casos, incluso se llegan a manifestar atributos físicos únicos correspondientes a cada personalidad. Evidentemente, el caso de Kevin rompe el molde, y la doctora se adentra de lleno en éste, que le fascina, ya que siendo soltera y sin hijos, puede dedicarle todo el tiempo a su disposición.


Recordaba a James McAvoy por su trabajo excelente en El Último Rey de Escocia, o Trance, pero aquí parte la pana de verdad. Interpretar a un personaje que tiene 23 personalidades diferentes, os aseguro que no es fácil, pero hay momentos del film, donde las encadena de una manera impresionante, y eso tiene para mi un mérito brutal. Su trabajo es brutal, y desde luego de los más atronadores en mucho tiempo. El gran descubrimiento es la actriz Anya Taylor-Joy, cuyo papel tampoco es fácil, y siendo la más inteligente de largo de las tres chicas raptadas, en su caso se unen sus abusos sufridos cuando era pequeña por su tío, a lo que nos llevan flashback continuos, pero necesarios.


En el apartado técnico se trata de una gran película, desarrollada casi todo el metraje en espacios cerrados, centrándose en la angustia y el desamparo de las chicas encerradas y en el progresivo deterioro del protagonista que se acaba convirtiendo en una auténtica bestia. La verdad es que el trabajo de McAvoy es increíble, dota a cada personalidad de un tono, gesto, etc., que hace que ya distingamos a cual de las personalidades está interpretando. Una auténtica coronación como actor sin duda, que me temo hará que le lluevan papeles de inmediato y suba su caché de manera impresionante.
Por cierto, atentos a la sorpresa del final... os recordará algo del pasado.


Os dejo con el tráiler del film.