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sábado, 30 de enero de 2016

The Danish Girl (2015)

Cartel film

Tom Hooper (Los Miserables, El discurso del Rey) dirige este biopic sobre la figura de Einar Wegener al que da vida Eddie Radmayne, que acaba convirtiéndose en Lili Elbe. Ya el año pasado este actor recibió el Óscar por su interpretación soberbia de Stepehen Hawking en "La teoría del todo" y en ambos casos, que son de armas tomar, sale reforzadísima la figura de sus mujeres, cuyo amor por el personaje es infinito. Son de esas personas que les toca vivir una situación especial y en vez de huir, la asumen, mujeres de un arrojo brutal. En ese caso el papel de Gerda Wegener, la esposa de Einar, lo interpreta, y de qué manera Alicia Vikander.



La historia se centra en Copenhague (Dinamarca) a mitad de la década de los años 20. La pareja de pintores formada por Einar y Gerda, disfrutan de su pasión, que poco a poco va consiguiendo éxitos. Un día, y por casualidad, la modelo a la que ella ha contratado para retratar sus cuadros, ha tenido que cancelar la cita, y necesita terminar esas pinturas a tiempo. Para poder finalizar su trabajo, pide a su marido si no le importa ponerse medias y zapatos de mujer por unos instantes y servir de modelo de repuesto, a lo que accede sin problema. Esta revelación desencadena el despertar de un anhelo largamente escondido por Einar, y que irá a más a partir de entonces, creando su personaje de Lili, es decir, su deseo de ser mujer.



Como es lógico, al principio se trata de un juego, de un divertimento, que provocan un éxito de los retratos donde Lili empieza a ser protagonista. Ella, visto ese éxito, anima a su marido a adoptar una apariencia femenina en vista de la acogida de sus cuadros, que incluso les lleva a exponer en París. Pero eso no hace más que despertar la inquietud de Einar, que cada vez se ve más mujer de verdad. Así, lo que primero era un juego romperá su matrimonio, dando un giro y nacimiento a una identidad femenina dentro del cuerpo de él.
Así Einar se convertirá en Lili Elbe, librando una lucha por hacer justicia con su yo interior, y le hará en un pionero de la cultura transgénero, ya que fue uno de los primeros en operarse y cambiar de sexo. 


Hablamos como no, de un tema delicado y complicado que puede herir sensibilidades, pero Hooper consigue contarlo con extremo y exquisito cuidado. Sobre todo hay un detalle que me llamó mucho la atención, y es que esta historia no es la de alguien que de buena mañana decide esta situación de cambiarse de hombre a mujer, sino que es una cosa que siempre llevó dentro, y que consigue darse cuenta de que puede revertir lo que la naturaleza así hizo, pero que tenía encerrado dentro, provocado sobre todo por vivir una época donde aquello era poco entendido.
Como no, los médicos a los que acudía le tachaban de loco, y ninguno quiso tratarlo como debía hasta que el Doctor Warnekros (Sebastian Koch) le dice que él, ya ha hecho alguna operación de cambio de sexo y puede ser su solución.
La película no habla de travestismo, sino de transexualidad, que creo es un asunto bastante importante.


En cuanto al plano de los actores, Redmayne está muy bien, aunque para mi a veces sobreactua, pero la envergadura del personaje es de nivel extremo, por lo que hay que alabarle. Lo de Alicia Vikander es de órdago, interpretación soberbia, para mi espectacular, en un papel que sufre todo el proceso de cabo a rabo de la transformación y sus consecuencias, sin dejar de querer a esa persona. Estupendos todos los secundarios, Amber Heard como Ulla, amiga de la pareja, Matthias Schoenaerts como Hans Axgil, amigo de Einar de la infancia y gran apoyo de ambos, o el propio Sebastian Koch, en un papel clave en el film.
Gran fotografía a cargo de Danny Cohen, destacando el lado poético y gran banda sonora de Alexandre Desplat.


Este drama merecía ser contado, sin duda con la delicadeza que lo ha hecho Hooper, y aunque esté lejos de ser una obra maestra, consigue plasmar con gran belleza la lucha interior de alguien que nació en el cuerpo equivocado.

Os dejo con el tráiler del film.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Bridge of Spies (2015)

Cartel del film

El nuevo film de Steven Spielberg, con un guión de los hermanos Cohen (siempre jugetones), un thriller que se mueve con libertad por las pantanosas y peligrosas tierras del mundo del espionaje, siempre situada en el territorio algo difuso de la sospecha continua y la mentira. Aquí estamos ante una historia que se ambienta en la guerra fría, a finales de los años 50 y principios de los 60, un film nada moderno, pero muy del siglo XXI por otro lado.
Basada en hechos reales, se trata de una película que resulta seria y apasionante a la vez, y que bajo un aparente covencionalismo discurre una peripecia moral algo compleja.



Tom Hanks interpreta a James B. Donovan que es un abogado de Brooklyn, New York, que al recibir el encargo de defender a Rudolf Abel (interpretado magníficamente por Mark Rylance), un espía soviético convicto Coronel Vilyam Fisher (nombre verdadero), agente de la KGB nacido en Gran Bretaña que había escapado de milagro de las purgas de Stalin, durante su tiempo con la NKVD, sobre el que pesa una condena de posible pena de muerte. Aparentemente los rusos lo quieren de regreso, pero Estados Unidos también desea que un piloto de U-2 suyo que cayó en manos soviéticas, Francis Gary Powers, regrese sano y salvo.
Así Donovan, se verá incolucrado en la Guerra Fría entre EEUU y la URRS, cuando la mismísima CIA le encarga la misión de negociar el canje de uno por otro en territorio de la RDA.


Para negociar el trato, en su capacidad no oficial, Donovan navega en las turbias aguas de la política de Berlín, durante los días finales de la construcción del muro que separó a las dos Alemanias y partió Berlín en dos también. Donovan es de esa clase de abogados rigurosos, detallista y muy sabedor de la ley, con el que nunca deseas discutir. Fue miembro de la fiscalía del juicio de Nuremberg, y hace su labor con más dedicación de la que se le requería, consiguiendo que la sentencia a Abel pase sólo a condenado, salvando su sentencia a muerte, lo que le genera bastantes enemigos en su propio país.
Todo se complica en el trato de Abel por Powers, con el arresto del estudiante de economía Frederick Pryor por falsos cargos de espionaje.


De repente aparece en escena Wolgang Vogel (Sebastian Koch), representante de la República Democrática Alemana, que desea intercambiar Pryor por Abel, mientras el jefe de la estación de la KGB en Berlín está en voluntad de negociar a Powers por Abel.
En medio de la negociación, que casi le cuesta la salud a Donovan, se describe de manera tremenda la opresiva desolación de Berlín del Este, donde la gente que intentaba cruzar al otro lado del muro era acribillada a balazos. Extraordinaria la recreación de las calles llenas de escombros, los restos de los bombardeos no reconstruidos y el terrible muro de Berlín. 


 

El tema actoral está muy bien, con un Hanks en un tipo de papel que viene exhibiendo ya como una especialidad, siendo muy creíble y sin crear sorpresas, se siente muy confortable con el personaje, además de ser solvente siempre. Mark Rylance está brutal, con su calma en cualquier situación, tanto cuando le arrestan, en el juicio, cuando le increpan o en el intercambio, es bastante hipnótico. Sebastian Koch tiene un papel fundalmental, pero le falta tiempo y queda bastante ninguneado. Quizás me sobra Amy Ryan, que interpreta a Mary, la mujer del abogado, cuya única función es fastidiar a su esposo con el reclamo de la mermelada de su "supuesto viaje a Inglaterra" con el que él la convence y engaña para hacer el viaje a Berlín. Tierna la aparición de Alan Alda, como el jefe del bufete de abogados donde trabaja Donovan, un actor mítico y ya algo mayor.




En definitiva, una película de Spielberg que resulta muy convincente, que con caracterísitcas bastante convencionales, consigue atraparte con la historia que cuenta perfectamente y ambientado de manera sombría con la música de Thomas Newman.

Os dejo con el tráiler del film.


lunes, 26 de agosto de 2013

Das Leben der Anderen (La vida de los otros) (2006)

  Cartel del film


Florian Henckel von Donnersmarck dirige en 2006 ésta extraordinaria película, La vida de los otros, que recibió el Óscar a la mejor película de habla no inglesa, que en su día pude ver de estreno en el cine, en una semana santa, y tal fue su impacto en mi, que a día de hoy sea posiblemente una de las películas de las que mejor recuerdo tengo después de haber sido vista más veces, ya que pasa muy bien el tiempo y sigue muy vigente.

George Dreyman y otros escritores

Se sitúa en el año 1984, en la antígua República Democrática Alemana, dónde el capitán Gerd Wiesler (Ulrich Mühe) es un hombre solitario y componente oficial del servicio de inteligencia y espionaje de la Stasi, la todopoderosa policía secreta del régimen comunista de la RDA.
Todo cambiará para él cuando le encomiendan que espíe a la pareja formada por el "peligroso" escritor Georg Dreyman (Sebastian Koch) y la popular actriz Christa-Maria Sieland (Martina Gedenk, una auténtica belleza de actriz), pero ni se le pasa por la cabeza que esa misión influirá en su concepción de la vida y el mundo.

Gerd Wiesler

Gerd Wiesler es un convencido comunista y firma sus informes como HGW XX/7, pero no sospecha que el ministro de cultura Bruno Hempf (Thomas Thieme) respalda el proyecto con la intención de quitarse del medio a Dreyman y quedarse con su novia. Ésta había cedido a los avances del ministro, porque de lo contrario, su carrera de actriz peligraba. En esas, el teniente coronel Anton Grubitz (Ulrich Tukur), superior de Wiesler, intenta estimular su ya pronunciado olfato de espía, y seducirle con un ascenso si el proyecto es un éxito. 

La pareja

Un equipo de hombres de la Stasi cablea la vivienda de Dreyman, instalando micrófonos ocultos y se instala la central técnica en el desván del edificio. El espionaje permite a Wiesler, soltero y con una vida privada insignificante en su piso dormitorio decorado de la manera más espartana, observar el mundo del arte y los librepensadores, así como las relaciones interpersonales y la vida privada de ellos, de las que él no disfruta.
Eso acaba produciendo un cambio en el propio Wiesler, quien se siente atraido por un libro de Bertolt Brecht que había traido a casa de Dreyman en su cumpleaños su amigo y director teatral Albert Jeska (Volkmar Kleinert) quien tiene prohibición de trabajo por ser crítico con el régimen. Ese libro cambiará a Wiesler de arriba a abajo.

Christa-Maria Sieland


Casi todo el film fue rodado en Berlín, y el esfuerzo por hacer la reconstrucción de todos los detalles de la época muy logrado. La interpretación de Ulrich Mühe es espectacular, lo que en principio parece inexpresión, se encuentra regulado por él para apreciar a través de la vida de los demás como de triste es realmente su vida. Gélido, escrupuloso, encarna a un hombre inflexible y convencido de sus principios comunistas, en los que el régimen está por encima de todo. Sin embargo, debajo de cada impávido gesto, se engendran cambios en su personalidad, que con posterioridad hacen que cada pequeña variación en su rostro, sea traducida perfectamente por el espectador para descifrar los sentimientos de tan adusto personaje.
Lo más triste es que este actor falleció justo al año siguiente del estreno de la película, cuyo éxito fue evidente.





Os dejo con el trailer de ésta extraordinaria película, profunda y cargada de ritmo, cuyo final todavía me conmueve de una manera especial.