Mostrando entradas con la etiqueta Jack Lemmon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jack Lemmon. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de febrero de 2024

Escenas míticas del cine (CCCXXXI)

En 1968 Gene Saks dirige a estos dos monstruos de la comedia, Jack Lemmon y Walter Matthau, en La extraña pareja, que se convirtió en clásico del género, no porque la película sea redonda, si no sobre todo por la química entre los dos actores, que hace que el film sea elevado a la categoría de grande. Está basada en la exitosa obra de teatro del mismo nombre, pero con un gran guión de Neil Simon. Una comedia clásica, de las que ya no se hacen, y que llegan al humor, a través de ingeniosos diálogos y situaciones divertidas, pero para nada cayendo en el risa fácil, y el socorrido caca, culo, pedo, pis.
Dos divorciados deciden compartir apartamento en Nueva York, pero sus caracteres son antagónicos, y sus estilos de vida incompatibles. Uno obseso de la limpieza y el orden es Félix (Jack Lemmon) y Oscar (Walter Matthau) que es el típico que desordena todo a la velocidad de un rayo.
En una escena mítica ellos organizan una cena en casa con dos chicas Cecily (Monica Evans) y Gwendolyn (Carol Shelley), y en un momento de la conversación Félix es preguntado por ellas que cual es su trabajo, y él dice que escribe noticiarios para la televisión, a lo que le repreguntan que de donde saca las ideas para los noticiarios. y él responde que de las noticias...


Os dejo con la mítica escena.

domingo, 12 de junio de 2022

Escenas míticas del cine (CCXXXI)


Como decía días atrás, en el año 1982 el director Costa-Gavras dirige Desaparecido (Missing), un drama basado en hechos reales en el que Charles Horman (John Shea), un joven e idealista periodista norteamericano desaparece de su domicilio en Santiago de Chile tras el golpe de Estado del general Augusto Pinochet en 1973. Su mujer Joyce a la que da vida Sissy Spacek y su padre Ed Horman que interpreta Jack Lemmon se traslada allí desde Estados Unidos, e intentan averiguar su paradero, para lo que pasarán por una auténtica odisea recorriendo instituciones diplomáticas norteamericanas y tropezando con infinitas trabas burocráticas en medio del caos reinante. El problema de Charles es que era un joven que colaboraba con medios progresistas y alternativos y tanto el film como la investigación en la que se apoya apuntan que fue asesinado para ocultar la participación estadounidense en el golpe de Estado.
Costa-Gavras cuenta la historia con una sensibilidad especial y centra la mirada en la búsqueda del padre Ed, un hombre conservador, creyente (pertenece a la iglesia de la Ciencia Cristiana), empresario y absolutamente seguro del sistema y el estilo de vida americano. Con una sutilidad y delicadeza absoluta la película construye, con la ausencia del hijo, la historia de una relación paterno filial.
Para la banda sonora el director no dudó en llamar a su compatriota Vangelis, que venía de hacer Chariots of fire y Blade Runner en 1981 y 1982 respectivamente, dos joyas, dando aquí un armazón a esa historia sensible realmente impresionante.
En una escena mítica Ed va a ver a Peter Chernin (Robert Hitt), responsable de la parte económica de una fundación que se encarga de decirle la verdad ya que tiene contactos importantes, y le dice que su hijo fue ejecutado en el Estadio Nacional, algo que afecta profundamente al señor Horman que intenta ponerse en contacto con el informante. Posteriormente acude a la embajada de EEUU donde le dan la falsa esperanza de que su hijo vive todavía, mientras discute con el Embajador (Richard Venture).


Os dejo con la mítica escena.

miércoles, 25 de marzo de 2015

The Apartment (1960)

Cartel del film


El apartamento es una película dirigida por Billy Wilder en 1960, el cual es de los pocos directores que han conseguido un éxito de público, crítica y premios. Con esta película el director austriaco ganó tres premios (productor, director y guionista). Solamente John Ford consiguió lo mismo, unir a todo el mundo. John Huston fue un director que gustó mucho al público y academia, pero no consiguió la unanimidad de la crítica. La academia de Hollywood nunca tuvo en cuenta a Hawks, Hitchcock, Walsh, Fritz Lang, Chaplin o Welles, aunque sus películas han tenido éxito de público y crítica, ya sabemos lo curioso de este asunto.


Jack Lemmon
Billy Wilder hacía con ella su película número diecisiete, como director, y alcanzaba probablemente la cima de su talento creativo con ella. Tras una fructífera década de los 50, en la que supo entregar excelentes comedias como "Con faldas y a lo loco" (Some Like it Hot) y "La tentación vive arriba" (The Seven Year Itch), y no menos excelentes dramas o tragedias como "El gran carnaval" y "Sunset Blvd.", cambiaba de década con una tragicomedia esencial, que cristalizaba lo mejor de su estilo y el largo aprendizaje de las tres anteriores décadas, para obtener como resultado una hermosa y emocionante obra maestra.



Shirley MacLaine & Jack Lemmon


Esta era la segunda colaboración del director con Jack Lemmon, tras ese irresistible divertimento que fue Con faldas y a lo loco, donde estaba más en un papel secundario a la sombra de Tony Curtis, pero que le valió para que Wilder terminara de rendirse ante él y a su enorme genio interpretativo, y pasara a considerarle el actor más completo que había conocido.
Lemmon (interpretando a C.C. Baxter) es el protagonista absoluto de esta historia tan resbaladiza moralmente y tan impredecible y bien escrita, pues probablemente sea el guión más perfecto que jamás escribió Wilder (con o sin I.A.L Diamond de co-guionista), el mejor y más profusamente elaborado, el más ingenioso y complejo de todos ellos.





La historia nos cuenta la vida de C.C. Baxter, que es un modesto pero ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan. Está soltero y vive solo en un discreto apartamento que presta ocasionalmente a sus superiores para sus citas amorosas (el típico picadero vaya). Tiene la esperanza de que estos favores le sirvan para mejorar su posición en la empresa. Pero la situación cambia cuando se enamora de una ascensorista llamada Fran Kubelik (Shirley MacLaine), que resulta ser la amante de uno de los jefes que usan su apartamento, el Señor Sheldrake (Fred MacMurray).


Shirley MacLaine & Fred MacMurray

Los dos protagonistas hacen la mejor interpretación de su carrera, y hubieran merecido el Óscar (he visto peores actuaciones galardonadas). La primera aparición en pantalla de Shirley MacLaine es muy buena, de una gran belleza, toda la película lo está. Su elección es un completo acierto, y nunca más la actriz tuvo una interpretación de tal calibre, ni en "Irma la dulce" o " La fuerza del cariño". Su carrera siempre será recordada por este papel de ascensorista y amante.



El guión de "El apartamento" está entre los mejores de la historia. Es muy complicado encontrar unas situaciones tan buenas a partir de un argumento tan simple. Las películas de Billy Wilder son atemporales y gustan a un público muy diferente, incluso a las nuevas generaciones acostumbradas a otro tipo de cine y que no consumen películas en blanco y negro. 
Os dejo con esta obra maestra.

sábado, 21 de junio de 2014

Escenas míticas del cine (XXII)


En 1968, Gene Saks dirige a estos dos monstruos de la comedia, Jack Lemmon y Walter Matthau, en La extraña pareja, que se convirtió en clásico del género, no porque la película sea redonda, sino sobre todo por la química entre los dos actores, que hace que el film sea elevado a la categoría de grande. Está basada en la exitosa obra de teatro del mismo nombre, pero con un gran guión de Neil Simon.
Una comedia clásica, de las que ya no se hacen, y que llegan al humor, a través de ingeniosos diálogos  y situaciones divertidas, pero para nada cayendo en el risa fácil, y el socorrido caca, culo, pedo, pis.


 
Dos divorciados deciden compartir apartamento en Nueva York, pero sus caracteres son antagónicos, y sus estilos de vida incompatibles. Uno obseso de la limpieza y el orden es Félix (Jack Lemmon) y Oscar (Walter Matthau) que es el típico que desordena todo a la velocidad de un rayo.
En esta escena mítica, me regodeo, ya que Oscar llega tarde y pone nervioso a Félix que está cocinando para ambos, y sus invitadas es como si Félix fuera por unos instantes la mujer de Óscar y encima le hace preguntas de porqué llega tarde...
 
Disfrutad de esta mítica escena.