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lunes, 10 de junio de 2019

Rocketman (2019)


Rocketman es el nuevo biopic acerca de una estrella del mundo de la música, dirigido por Dexter Fletcher y referido a Reginald Kenneth Dwight, alias Elton John. En mi caso particular estoy lejos de ser un fan acérrimo del británico, pero he de admitir que los temas que me gustan de su carrera, me gustan mucho. Pero aquí desde el inicio asistimos a la creación de un personaje, el de Elton John, que el protagonista interpretado magistralmente por Taron Egerton, irá tapando casi hasta enterrarlo, al niño tímido que era de pequeño.
Por otro lado el tratamiento del film como un musical en muchas partes, me gusta en algunos momentos, aunque en otros me sobran.


Pero esta película, tiene una peculiaridad que le hace realmente especial, y es que aparte de una excepcional dirección y unas interpretaciones fabulosas, tiene todo aquello que el protagonista ha tenido en su vida, es decir, acidez, crudeza, extremismos, cinismos, etc., muchas de las características que precisamente definen a Elton John. En un flashback muy interesante con el que empieza, Elton va a un sitio a curarse de sus adicciones, mientras toda la película es la explicación de porqué llega a esa situación límite y todas las causas de su alocada vida mientras estaba en la cima del mundo.



Pero ante todo el gran acierto de este film es que apuesta desde el primer momento por el lado musical del protagonista, y no rehuye explicar como formó su dúo con Bernie Taupin (fantástico Jamie Bell), todos los cambios en su música y su manera de unirse a otros artistas, su evolución, sus crisis, y todo ello mezclado con su personalidad, su homosexualidad, los problemas con sus curiosos padres y todo aquello que rodeó la vida del artista Elton John. Hay momentos de extrema belleza donde se ve, por ejemplo, como iniciaba la composición de un tema en el piano de su casa, a luego sus conciertos multitudinarios lleno de drogas e irritado.


El desenfreno de sexo, drogas y rock and roll que vivió el protagonista está aquí narrado con todo lujo de detalles, y de hecho el film trata la época de su vida hasta que inició su recuperación a principios de los años 90. También el humor negro o la ironía están presentes para dar el contrapunto a la parte dramática, que no llega a dominar ningún momento de la cinta.
Y en cuanto a la actuación de Egerton, no sólo tienen valor sus magníficos recursos, caracterizaciones y demás, sino que encima ha cantado en la película y lo ha hecho divinamente atreviéndose con clásicos del artista en cuestión.


En definitiva un film sobre un artista al que no idolatro, que no sólo me ha gustado, sino que diría que ha sido una gratísima sorpresa de buen cine.

Os dejo con el tráiler del film.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Kingsman: The Golden Circle (2017)


Matthew Vaughn vuelve a dirigir la secuela de Kingsman: Servicio Secreto (2014) que como dije en su día era un film muy bueno, tremendamente eficaz y de una diversión y ejecución fantásticas, además de incluir la flema británica como hilo conductor del humor, siendo un complemento perfecto a las violentas escenas que allí se veían, y convirtiéndose en una especie de reinvención del Agente 007, con distintas características que provienen del cómic obviamente.
Pero el problema de esta continuación, es que, primero y ante todo le sobra metraje, segundo es que pierde definición al querer abarcar mucho de el juego de espías y contraespías, y sobre todo necesita resucitar a personajes que damos por muertos en la primera entrega para salvar esta segunda.


Taron Egerton que en la primera película salía como una nueva estrella, aquí queda disipado, Colin Firth está media película viendo mariposas hasta que recupera la memoria a pesar de haber perdido un ojo, pero ante todo hay demasiados buenos actores a los que no se les saca partido, Channing Tatum, Jeff Bridges y Halle Berry están muy limitados, solo Pedro Pascal da algo de luz con un personaje que tiene cierta enjundia y co o no, Mark Strong sigue estando sublime.
Por si fuera poco el argumento, con una Julian Moore eficiente haciendo de villana, es de lo más ramplón, aunque no exento de críticas soterradas el tema de la legalización de las drogas y al papel del Presidente de los Estados Unidos en casos de emergencia nacional, pero ambas cosas se van mucho de la idea original de esta saga.


Con un comienzo arrebatador con la primera batalla por Londres, parecía que íbamos a ver una segunda parte gloriosa, pero ahí se queda todo, la desparición de sitios clave de Kingsman, les hará recurrir a sus primos americanos de Kentucky, que les darán un cable muy importante y unirán fuerzas para reestablecer el equilibrio, que Poppy la malvada ha conseguido desestabilizar y poner en jaque incluso a la Casa Blanca. También hay que decir que la flema británica de la primera parte, muy disminuida aquí, da paso a un humor más convencional pero no falto de toque ácido, que en muchos momentos queda bien empastado.


Eso si, las escenas de acción con esa cámara que se mueve sin parar, sigue siendo utilizada pero sin llegar a impactar como lo hizo en la primera (la escena de la iglesia baptista no es superada ni en sueños), y realmente todas pierden si se compara a la primera entrega, a la que por cierto se hace referencia en demasiadas ocasiones, con quizás más flasbacks de los deseados. De hecho la intrascendencia de esta segunda parte se ve acentuada con la presencia de un Elton John exagerado, que hace gracia en varios momentos, pero llega incluso a cansar, y del que nadie se cree que lanze patadas voladoras a tenor de su físico.


En definitiva, para mi esta segunda parte en términos generales que viene sobrando, su largo metraje hace que el ritmo se resiente y mucho, de hecho hay fases que mientras la película sigue estás ya pensando en como va a ser el final, porque te lo imaginas. Desde luego que aquellos que nos convertimos en fans de la primera entrega nos hemos divertido con la segunda, pero ya, no llega ni de lejos al nivel de su predecesora, simplemente porque no arriesga mostrando cosas nuevas, explota lo sabido de la primera, donde poco hay ya más que rascar.



Os dejo con el tráiler de esta segunda entrega.

domingo, 27 de marzo de 2016

Kingsman. The Secret Service (2014)

Cartel del film

Uno de los films que no pude ver en su día el año pasado, aunque es de 2014 pero se estrenó aquí en 2015, fue Kingsman: Servicio Secreto, y de haberla visto en su momento habría estado en mi lista de mejores películas. Matthew Vaughn dirige con maestría un film que divierte, entretiene, tiene mucha acción (muy violenta en muchos casos) y que contiene escenas que pasan a formar parte de mi top particular, de esas que se te quedan marcadas a fuego por su impacto. Y muy importante, tiene humor y flema británica. Una de las grandes virtudes de este film y en concreto de su director, es que consigue un equilibrio y tono perfectos en cada momento que afortunadamente se aleja del pasatiempo banal, para convertirse en un peliculón de tomo y lomo.


Además Vaughn maneja con maestría los giros del guión, que él mismo ha escrito junto a su colaboradora habitual Jane Goldman, inspirándose libremente en el cómic de Mark Millar y Dave Gibons. Si cruzáramos a James Bond por un lado, con Ford Forlaine por otro, el resultado sería algo muy parecido a Kingsman, una agencia inglesa de agentes secretos. 
Un veterano agente secreto inglés llamado Harry Hart (Colin Firth) y cuando hablo de inglés es en la auténtica expresión de la palabra, un gentleman inglés total, debe entrenar a un joven que es un diamante en bruto que hay que pulir "Eggsy" (Taron Egerton), pero que promete convertirse en un competitivo agente gracias a un ultra-programa de entrenamiento, a la vez que luchan juntos contra la amenaza global que representa un genio retorcido, Valentine, interpretado por el siempre extraordinario Samuel L. Jackson.


Ya desde la primera escena me gusta el film, con ese arranque con la cámara acercándose a un edificio que está siendo atacado y explota todo a su alrededor (con Money for nothing de Dire Straits de fondo) hasta ese plano final (al ritmo del Slave to love de Bryan Ferry), es un divertimento absoluto, que denota que el primero que se lo ha pasado bien es el director, lo que hace que también lo hagan los espectadores, supongo que ser el marido de Claudia Schiffer debe hacerte un tipo feliz. Y otro detalle que me encanta es la combinación del lenguaje formal con el macarra sin que chirríe, algo muy de agradecer, ya que lo hace muy llevadero.
En el debe, la excesiva violencia (la escena de la iglesia es un exceso, pero perfecta), aunque a Tarantino seguro que le encantó.


El reparto actoral es de diez, ya que el villano encarnado por Samuel L. Jackson es puro espectáculo, desde su caracterización con ese rollo rapero, con gorra amplia de lado, su habla con ese extraño seseo y sus excesos en determinados momentos, le hacen ser uno de los grandes protagonistas. Colin Firth, acostumbrado a papeles refinados (recordemos su impresionante interpretación en el Discurso del Rey), aquí es capaz de ser elegante, repartir mamporros como pocas veces he visto y puntualizar frases sin despeinarse, muchas de esas frases son míticas. Taron Egerton va creciendo a medida que avanza el film, y ante tanta estrella no es una cosa fácil, pero este chico llegará lejos, sin duda. En cuanto a los secundarios de lujo, Mark Strong sigue valiendo para un roto y un descosido, y el veterano Michael Caine está como siempre sublime, un camaleón de la pantalla.


Pero aquí no acaba la cosa, Mark Hamill, si si, Luke Skywalker de Star Wars, aparece aquí bastante gordito en la primera media hora de la película, haciendo el papel de el profesor Arnold que acaba bastante mal. Y el elenco femenino es de armas tomar, por un lado el descubrimiento personal de Sofia Boutella en el papel de Gazelle, fiel escudera de Valentine con esos cuchillos mortales que tiene por piernas, y por otro lado Sophie Cookson en el papel de Roxy, que consigue su puesto dentro de Kingsman como Lancelot.


En definitiva una película que partiendo del cómic, renueva el tema de los espías y agentes secretos con un enfoque muy especial y sobre todo tiene ritmo continuo, algo que es muy de agradecer en films de este calibre.

Os dejo con el tráiler del film.

jueves, 14 de enero de 2016

Legend (2015)

Cartel del film

Brian Helgeland dirige este remake de la vida y milagros de los hermanos gemelos Kray, notorios gangsters en el Londres de los 60, cuyo anterior biopic de 1990 interpretaron Gary y Martin Kemp, del grupo musical Spandau Ballet. En esta nueva versión, Tom Hardy encarna de manera increíble y con gran gama de matices a ambos personajes, en un trabajo doble extraordinario, dentro de un thriller clásico y convincente, con voluntad de retrato de época, dos o tres momentos de enorme violencia y un ambiente opresivo de la policía de la época, bastante bien reflejado todo ello.


La película describe como los hermanos Kray (ambos interpretados por Tom Hardy) se apoderan de la ciudad, eliminando a sus rivales por el control de los locales de la ciudad y expandiendo su reino, destripando luchas por el poder, la feroz locura de Ronald Kray que pone en peligro su vínculo fraternal, ese débil eslabón que puede causar que su imperio se derrumbe, y el amor por una mujer de Reggie Kray, que le provocará en muchas ocasiones tener que elegir entre su vida de gangster o el amor de su vida, Frances (Emily Browning).


Conocidos como los Kray Twins fueron dos de los criminales más célebres de la historia de Gran Bretaña, y su imperio del crimen organizado se dedicó al asesinato, robo y extorsión en el East End de Londres. A través de sus actividades delictivas y su falta de escrúpulos, la influencia de estos dos mafiosos no tenía límites, a través de sobornos a la policía y demás.
Pero los dos hermanos tienen una relación problemática, porque Reggie, el mayor de los dos, trata de controlar las tendencias psicopáticas de su gemelo más jóven, que por si fuera poco era homosexual, aunque no tenía problema ninguno en airearlo a los cuatro vientos. Aún así, consiguen ascender a lo más alto de la mafia y dominar la ciudad.



En el plano actoral Tom Hardy lo borda, tanto en el papel del hermano sensato, como en el del problemático, en un despliegue bestial de matices y trabajo doble perfectamente ejecutado. Emily Browning tiene un papel crucial, ya que en primera persona hace de narradora virtual del film, además de describir perfectamente su relación con Reggie. Todos los secundarios están muy bien, Colin Morgan como Frank, el hermano de Francis, Christopher Eccleston como Nipper, el policía implacable que les persigue siempre, Joshua Hill o Paul Anderson como miembros de la banda fieles o incluso la aparición de Chazz Palmenteri, siempre genial como mafioso.



En resumen una film muy disfrutable, con grandes toques de humor que hacen que se te pase volando el tiempo y muy recomendable. Muy interesante banda sonora también, con temas míticos de la época.

Os dejo con el tráiler de la película.