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miércoles, 30 de octubre de 2024

Bandas sonoras míticas del cine (CXCI)


Como decía ayer, Paul Schrader dirige en 1980 American Gigoló, un film en el que su protagonista es Julian Kay al que da vida Richard Gere, un treintañero atractivo, culto e inteligente de Los Ángeles, que utiliza sus encantos para vivir de la prostitución y mantener así su alto tren de vida. Su mánager es Anne (Nina Van Pallandt), que se encarga de buscarle mujeres ricas que paguen bien sus servicios. Una de sus clientes es Michelle (Lauren Hutton), la bella esposa de un conocido político. En uno de sus muchos trabajos, Julian acepta acostarse con la esposa de un rico hombre de negocios a petición de éste, pero un par de días más tarde se entera por la prensa que la mujer ha aparecido asesinada.
Hablamos de un film algo extraño donde se adivinan las pretensiones de su director, antiguo crítico primero y guionista después (hizo el de Taxi Driver en 1976 para Scorsese), y que un día decidió dar el salto a la dirección. Su sello está claro, es peculiar y muy personal tanto en la puesta en escena como en las transiciones, la cinta tiene ritmo, pero tanto ensayo resulta superficial y la historia te acaba durmiendo un poco, porque es predecible. Un detalle importante es que Richard Gere, por entonces no muy conocido, no era la primera opción para el papel de Julian, primero se pensó en Christopher Reeve, que era demasiado caro o John Travolta, que no aceptó el papel, pero para Gere fue un gran espaldarazo a su carrera que luego se confirmó en Oficial y Caballero dos años después, otro papel curiosamente rechazado por Travolta.
La banda sonora le fue encargada a Giorgio Moroder, que era por aquel entonces el rey de las discotecas, y había producido muchos de los hits rompepistas de finales de los años setenta. Moroder propuso a varios grupos cantar el tema Call me, primero fue a Fleetwood Mac, luego de su rechazo, Blondie que estaban en racha aceptaron con la condición de que la letra fuera escrita por Debbie Harry. El resto de la banda sonora mantenía el estilo electrónico de Moroder tan característico de esa época.


Os dejo con el tema Night drive.

domingo, 27 de octubre de 2024

Bandas sonoras míticas del cine (CXC)

Como llevo diciendo estos días atrás, en 1978 Alan Parker dirige esta maravillosa película, El expreso de medianoche, cuyo guión es de Oliver Stone. El film está basado en un hecho biográfico real acaecido en 1970, la historia de Billy Hayes (interpretado por Brad Davis de manera magistral), un joven norteamericano que fue detenido por posesión de drogas (hachís) en el aeropuerto de Estambul, Turquía, y que fue sentenciado a 30 años de prisión por dicho delito (en aquel país está duramente legislado).
La película, describe las vejaciones a las que fue sometido en un ambiente infrahumano, del que logró escapar a Grecia, donde fue detenido y deportado a los Estados Unidos. Billy escribió el libro homónimo en que se basa el film.
Para desgracia de Billy, el Gobierno turco desea dar un castigo ejemplar a los traficantes de drogas y es juzgado por posesión de drogas y condenado a cuatro años y dos meses, que deberá cumplir en una prisión de Estambul. Su padre (Mike Kellin) viaja a Turquía para gestionar su liberación, pero la embajada estadounidense nada puede hacer, ya que el presidente Nixon había tensado las relaciones con Turquía.
El joven Bill Hayes no tiene la cabeza muy bien amueblada, parece no valorar ciertas cosas. Es en ese pensamiento que se cree invencible, que no le van a pillar en un control de drogas en el aeropuerto, pero sacar dos kilos de hachís en un viaje a Turquía para luego venderlos a los amigos en Estados Unidos parece fácil. El caso es que le detienen cuando va a subir ya a las escaleras del avión y le descubren el fajo que lleva en la cintura. Una vez detenido es enviado a prisión, donde empezará su auténtico calvario, que no esperaba pasar ni en sus peores sueños.
Comienza entonces la pesadilla para el joven, que tratará de adaptarse al ambiente de miseria antológica de la prisión, a cuyos reclusos les ha afectado a la mente a muchos de ellos. Queda junto a dos presos extranjeros, Max (John Hurt) y Jimmy (Randy Quaid), que también deben cumplir largas y dolorosas condenas.
Un condenado turco, Rifki (Paolo Bonacelli) los provee y vigila, por encargo del jefe de la prisión, Hamidou (Paul L. Smith), un gendarme sádico y pervertido que abusa de los reclusos. 


Para la banda sonora Alan Parker quería usar temas existentes de Vangelis, pero el productor ejecutivo de la película, Peter Gruber, le aconsejó que considerara a Giorgio Moroder para componer una partitura original, ya que saldría más barato. Moroder trabajaba para la discográfica Casablanca Records, cuya división cinematográfica, Casablanca Filmworks, era la productora de la película, por lo que todo quedaba en casa. Moroder compuso una banda sonora recordada aún a día de hoy, que le llevó a conseguir su primera estatuilla.

Os dejo con el tema principal del film, una melodía inolvidable.

viernes, 11 de octubre de 2024

Bandas sonoras míticas del cine (CLXXXIX)


Como decía días atrás, en 1983 Brian de Palma dirige una obra maestra del cine, Scarface, traducida aquí como "El precio del poder". Hay películas buenas, muy buenas, y películas que son una obra maestra que te marcan y son cruciales en la carrera de varios de los actores integrantes del reparto y del propio director. Es el caso de este film, donde Al Pacino se doctora en una interpretación memorable de Tony Montana, un emigrante cubano (asqueado de su Cuba natal y su comunismo), frío, implacable, y sobre todo un tipo que le echa mucha testiculina a todo lo que hace, cuyo propósito es convertirse en un gángster importante, para conseguir así ganar dinero y poder. Inicia una carrera fulgurante desde los bajos fondos, deja de currar en un restaurante y con la colaboración de su amigo Manny Ribera (Steven Bauer), empieza a convertirse en traficante de cocaína, que quiere llegar a lo más alto. Aquí hay pólvora, sangre, droga, música disco de los 80...
La idea inicial de todo era hacer un remake ambientando la historia de nuevo en el Chicago de los tiempos de la ley seca, proyecto que fue ofrecido a Brian de Palma, quien lógicamente rechazó la oferta al no interesarle contar la misma historia de Howard Hawks otra vez, estaba muy visto. Es entonces cuando pasa a manos de Sidney Lumet, que tuvo la idea de ambientar la historia en Miami,a principios de los 80, cuando se produjo el boom de la cocaína. Martin Bregman, productor de la película, contrató a Oliver Stone para que escribiese el guión de la película, quien se puso manos a la obra para investigar sobre el mundo de la droga de Miami y Colombia y sus lazos. Cuando Stone terminó el guión se lo mostró a Lumet, a quien no le gustó, pero que si convenció a Pacino y Bregman. La resolución final fue que Lumet dejó el proyecto, que le fue ofrecido de nuevo a De Palma, que esta vez si aceptó realizar el film.
La banda sonora fue orquestada y compuesta por Giorgio Moroder, aunque con colaboradores como Elisabeth Daily, Amy Holland, Debbie Harry o Paul Engemann que las cantaban, en un tono claramente ochentero y definitorio de una época.


Os dejo con el tema Scarface (Push it to the limit) que define el momento en el que Tony Montana empieza a ganar dinero a raudales con la droga.

lunes, 25 de septiembre de 2023

Bandas sonoras míticas de películas (CLIV)

En 1983 Adrian Lyne dirigió Flashdance donde se cuenta la historia de Alex (Alexandra Owens), una chica adolescente que sueña con bailar profesionalmente. Para ganarse la vida, trabaja como soldadora durante el día y como bailarina exótica en un cabaret por las noches. Ella vive en una bodega que ha transformado en su hogar y su lugar de entretenimiento. Se trata de una bailarina solitaria que comienza una relación con el dueño de la fábrica donde trabaja, quién le alienta a perseguir su sueño y audicionar para entrar en una de las escuelas de danza de mayor prestigio de Estados Unidos.
Su banda sonora estaba elegida por Giorgio Moroder con temas de Irene Cara, Michel Sembello, Laura Braningan o Donna Summer entre otros.
El tema de Irene Cara, que ya venía de su éxito con Fame, sonó por todos lados, ese Flashdance... What a feeling.


Os dejo con Flashdance... What a feeling de Irene Cara.