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viernes, 22 de septiembre de 2023

The Fabelmans (2022)

Steven Spielberg dirigió el año pasado Los Fabelmans, una historia semiautobiográfica de la propia infancia y juventud del director que nos cuenta como el cine va a ser algo más que un simple entretenimiento en la vida, aunque el resultado es un film sobre la depresión y la tristeza en la América de las oportunidades y esperanzada de los 60. Está ambientada a finales de la década de los 50 y principios de los 60 y se centra en Sammy Fabelman y su familia (que incluye tres hermanas), que cuando es pequeño viven en New Jersey, luego se mudan a Arizona y acaban en California del Norte, todo a causa del trabajo del padre Burt (Paul Dano), ingeniero informático, además de estar influido por su excéntrica madre Mitzi (Michelle Williams) cuyo talento al piano que tiene desde pequeña, le luce poco. Sammy descubre de pequeñito viendo un film en el cine titulado "El mayor espectáculo del mundo" que lo que le gusta es rodar e intenta emular con un tren de juguete una escena de la película que le impactó.


Sammy (Gabriel LaBelle) explora cómo el poder de las películas le ayuda a contar historias y a forjar su propia identidad. Haciendo una película casera descubre un secreto familiar devastador (la cámara lo graba todo, hasta lo prohibido), que provocará cambios familiares tremendos, y el propio director hace ese homenaje a través del protagonista utilizando el imaginario del cine de manera genial, con recursos como la oscuridad, la fascinación del público, la falsedad de la imagen para, de manera paradójica, hacerla más real, para crear planos maravillosos y en definitiva como si hacer ese homenaje al cine antes citado, fuera la tarea más importante de su vida.


Pero una cosa debe quedar clara, la película no es una carta enamorada al cine, si no un ensayo audiovisual sobre el arte de hacer cine y cómo hechos que suceden en la vida real, al pasar por el objetivo de una cámara se convierten en mágicos, tanto para ensalzar, como para hundir situaciones concretas. Es por esto, que en el film queda muy claro que Sammy sabe que su vida no tiene sentido si no tiene una cámara entre las manos, es lo que le da vida y sentido a todo lo que hace. Algo que se ve perfecto al principio del film, cuando el niño mira el tren con sus ojos a la altura del mismo mientras pasa, ese es el enfoque que él adopta desde pequeño.


Pero el problema de este film, desde mi punto de vista, es la falta de ritmo que es muy patente en bastantes partes de la cinta, y sobre todo cuando ahonda en la tristeza y la depresión de personajes rotos (la madre es la estrella en ese sentido) aunque, la película está rodada de manera perfecta como no podía ser menos por el mejor narrador audiovisual de nuestra época a pesar de que también en determinados momentos es un film muy clásico. La parte actoral está en su sitio, Paul Dano y Michelle Williams cumplen perfectamente, mientras Sammy, al que dan vida Mateo Zoryon Francis-Deford de pequeño y sobre todo Gabriel LaBelle de adolescente están muy bien. A destacar también la intervención genial de David Lynch haciendo de John Ford.


Por último decir que como muchas películas de esta época, la duración es algo excesiva, 2 horas y 24 minutos me parece demasiado, se te hace algo larga.

Os dejo con el tráiler del film.

jueves, 7 de julio de 2016

Independence Day: Resurgence (2016)

Cartel del film

Hay veces que las segundas partes aportan cosas, incluso en algunas ocasiones superan a la primera parte, pero hay otras donde no aportan nada, y lo que es más, acaban por subir el nivel de la original, aunque esta no sea maravillosa del todo. Esto último sucede con Independence Day: Contraataque, en la que la no presencia de Will Smith ya es un paso atrás, pero ante todo, hay un rasgo que las diferencia, y es que Independence Day es competente dentro de lo ridículo que es, resultando divertida y esta nueva entrega dirigida por Roland Emmerich es también absurda, pero en muchos momentos resulta aburrida y tediosa.


En esta ocasión y utilizando la tecnología que tenían los extraterrestres 20 años antes, las naciones de la Tierra, que temen el regreso de los invasores, han colaborado para la elaboración de un gigantesco programa de defensa para proteger el planeta. El problema radica, en que no hay seguridad de que sirva para hacer frente a los grandes recursos y muy avanzados de los atacantes. Es entonces, cuando la inventiva de unos pocos valientes podrá evitar la destrucción del mundo, ya arrasada por una gigantesca nave que ha copado el planeta, y al borde de la extinción.


El arranque o punto de partida de esta secuela es lógico, eso de que los alienígenas regresen para vengarse, y que explique el porqué les trajo a nuestro planeta ya la primera vez. Pero el bajón viene a la hora de ejecutarlo, haciendo regresar a personajes de manera forzada, salvándose por poco Jeff Goldblum, mientras Maika Monroe, Angelababy, Jessie T.Usher o Liam Hemsworth aburren a las ovejas, bastante planos y explicaciones sobre la historia carentes de sentido. Hay mucha saturación de personajes y subtramas que no aportan nada, a parte de toques humoríticos desacertados, por pocos que dan en el clavo.


No digo que no pases un buen rato y el film no sea divertido, pero a mi el visionado me resultó poco válido, con lagunas y cosas previsibles, tanto el ataque contra los alienígenas como el final para matar a la reina madre. A pesar del enorme desliegue, no me impresiona mucho de lo que se ve y mucho se debe a que las escenas de acción están demasiado preparadas y no hay sorpresa en ellas. Una continuación bastante vacía y de la que pocas cosas buenas se pueden extraer. Sus dos horas se me hacen excesivas.


Os dejo con el tráiler del film.


viernes, 21 de agosto de 2015

A beautiful mind (2001)

Cartel del film

En el año 2001 Ron Howard dirige Una mente maravillosa, película basada en un libro de Sylvia Nasar que trata sobre la vida de John Forbes Nash Jr. al que interpreta Russell Crowe, de una manera muy suavizada (ya que no aparece ni su supuesta bisexualidad, ni líos familiares y con la justicia, etc...), un matemático que ganó en 1994 el Premio Nobel de Economía, tras sobrevivir a una enfermedad tan destructiva como la esquizofrenia. 
Precisamente la forma en que se trata esta enfermedad en la película es parte importante de la misma y hay asociaciones que le han dado premios y alabanzas por ello. 

Russell Crowe (Profesor John Nash)

El director decía que esperaba que después de ver la película, la gente mirara de forma distinta a una persona a la que vieran en una esquina hablando sólo, porque esta enfermedad es muy dura y a los esquizofrénicos les hace ver un mundo tan real como en el que vivimos el resto. También se ve la dureza que supone para los amigos y familiares.
Para este hombre, la enfermedad empezó ya en la Universidad, pero como a los genios siempre se les ha considerado muy excéntricos, no recibió tratamiento. Ahí es donde empieza el film, para darnos cuenta de que ya entonces le atormenta el mundo y la dificultad que ello conlleva de integración en la sociedad como una persona normal. Esta primera parte está rodada en el Campus de Princeton.


Allí en Princeton, donde Nash llega en 1947 para realizar sus estudios de postgrado, está obsesionado con una idea matemática original y brillante y sólo se ve comprendido por su compañero de cuarto Charles (Paul Bettany). Después de varios intentos Nash consigue una revolucionaria teoría y consigue una plaza de profesor en la MIT. Alicia Lardé (Jennifer Connelly), una de sus alumnas, lo deja fascinado al mostrarle que las leyes del amor están por encima de las de las matemáticas.
Gracias a su prodigiosa habilidad para descifrar códigos es reclutado, como no, por Parcher William (Ed Harris) del departamento de Defensa, para ayudar a su país EEUU, en su Guerra Fría contra la Unión Soviética.

Ed Harris

En la última parte de la película vemos el envejecimiento de todos los personajes, mediante exagerado maquillaje, la curación de Nash, su vuelta a Princeton como profesor y el premio Nobel. 
Del reparto actoral Russell Crowe se deja la piel y lo hace francamente bien, Ed Harris como siempre está espléndido y me sorprendió Paul Bettany positivamente, con el que Crowe entabló buena amistad y volverían a coincidir en Master an Commander. Jennifer Connelly en el lado de las actrices está realmente espectacular.

Russell Crowe y Jennifer Connelly

Os dejo con esta buena película.